El origen árabe del nombre de Tarija

El origen árabe del nombre de Tarija

El nombre de la ciudad siempre estuvo latente dentro del debate histórico ¿Tarija, Tarixa, o Villa de San Bernardo?

Mercedes Bluske Moscoso Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-Julio 05/2017) De acuerdo a la tesis del historiador y director del Archivo Histórico Departamental, el nombre de la ciudad proviene del árabe, y fue dado por Juan de Sedizo, uno de los expedicioncitas de avanzada de Diego Almagro.

Para conocer más de lo que plantea el historiador en su tesis, debemos remontarnos al lejano 1535, donde Juan de Sedizo, junto con los españoles Diego Pérez del Río y Antonio Gutiérrez, hacía la avanzada para la expedición de Diego Almagro, que pretendía llegar hasta el territorio que ahora pertenece a Jujuy, Argentina.

Los tres españoles llegaron a Tupiza, lugar en el que debían esperar a Almagro, quien los había mandado con un grupo de incas, que los acompañaban para hacer traducciones y ayudarlos en el camino. Los acompañantes pronto se enteraron que al este de Tupiza había poblados sometidos al Inca, por lo que decidieron bajar a cobrar sus tributos. Los tres españoles, los siguieron.

El grupo bajó por Tajzara y continuó su camino por la Patanca para llegar a su destino final. “A mi entender, ese era el verdadero valle de Tarija, conformado por las jurisdicciones de Alisos, Rocillas y Chaguaya”, explica Vacaflor.

De acuerdo al relato del historiador, al ver la majestuosidad el valle, Sedizo decide bautizarlo como “Tarij”.

Sin embargo, para comprender la raíz árabe del nombre, debemos remontarnos al año 711 d.C. Aquel año, el rey Aquila, con apoyo de los musulmanes, quitó el trono al rey Rodrigo, el último de los visigodos de la antigua Hispania. Tras la victoria Aquila junto con los musulmanes comenzaron a conquistar el territorio español.

Parte de la historia de Tarija tendría sus orígenes en el Ayuntamiento de Torija, España.

En aquella conquista, Tarij Ben Ziyad, uno de los generales que dirigió la conquista musulmana en la península ibérica, se enteró que a sólo dos jornadas de donde él se encontraba, en el centro de España, estaban guardados los tesoros del rey Salomón.

Al llegar al lugar, Tarij se encuentra con un majestuoso valle, al que decide bautizar con su propio nombre, Tarij, que fonéticamente se lee como Tarija.

Tras encontrar esta información en un libro de los historiadores Emilio cuenca Ruiz y Margarita Olmo Ruiz, Elías Vacaflor Dorakis decide ponerse en contacto con el alcalde del Ayuntamiento de Torija, en España, quien lo deriva con un concejal que era director del Patronato de Cultura; “un hombre muy informado”, refiere Vacaflor sobre su informante.

Tras conversar con aquel hombre, y mostrarle su trabajo respecto a la llegada de Juan de Sedizo, junto con los españoles Diego Pérez del Río y Antonio Gutiérrez, al valle de Tarija en Bolivia, el concejal explica a Vacaflor que el apellido Sedizo es de origen árabe, por lo que era probable que sabiendo la historia de Tarij Ben Zayid, hubiese nombrado al valle en su honor.

“De acuerdo a los cronistas de la época, los tres son masacrados en el pueblo de Huasco, en Chile”, explica el historiador respecto al paradero de Sedizo, Pérez del Río y Gutiérrez.

Posteriormente, en 1539, después de haber fracasado dos expediciones, Diego Candio, nacido en Creta, y Pedro Ansur de Campo Redondo, se reúnen y acuerdan conformar una expedición para fundar un pueblo en el valle de Tarija y se disponen a partir con 133 hombres.

Esta tesis que refiere al origen árabe del nombre de Tarija, fue trabajada por el historiador Elías Vacaflor Dorakis durante 14 años.

Sin embargo, según el relato de Elías Vacaflor, Ansur no puede cumplir por lo acordado, porque Pizarro lo requirió para fundar la ciudad de Sucre.

En lugar de Ansur entra Diego Rojas, quien llega a Tarija en 1540, unos meses después que Diego Candio.

“Si bien habían dos objetivos que eran fundar un pueblo y conquistar a los indígenas, ninguno se cumple. La expedición fracasa totalmente”, Agrega Vacaflor, quien sostiene que la misión fracasó, pues ninguna crónica de la época documenta una fundación.

“La gran mayoría de los que llegaron en esa expedición, retornaron a Cuzco, incluido Pedro de Candia, que fue asesinado por Pizarro”, concluye.

Según el historiador, Juan Ortíz de Zárate dejó “algunos” españoles en Tarija, al igual que ganado vacuno y en 1568 se dirige hasta España a pedir auxilio a la corona, porque la Real Audiencia de Charcas no lo ayudaba a defenderse contra los ataques de los chiriguanos.

El virrey Toledo llegó en 1572 a Potosí, lugar en que fue informado de los destrozos y matanzas que hacían los chiriguanos. En ese momento él decide fundar una villa en el valle de Tarija, para lo cual otorga la real provisión a Luis de Fuentes en 22 de enero de 1574.

La real provisión, de acuerdo al relato de Vacaflor, especificaba que se debía fundar una villa en el Valle de Tarija y la misma llevaría el nombre de San Bernardo.

“Luis de Fuentes no bajó a Tarija por Tupiza como Sedizo, sino que fue por Cinti; por eso llegó a este valle y no al de Alisos” explicó Vacaflor.

El virrey Toledo eligió el nombre del santo, debido a que él pertenecía a la Cofradía de San Bernardo, al igual que lo hizo el rey Fernando III, quien le expulsó a los moros de Sevilla, recuperando aquel territorio para España.

“Ovocontrol”, la estrategia paceña contra las palomas

“Ovocontrol”, la estrategia paceña contra las palomas

La basura y el control de las plagas son parte de los principales problemas que afronta la Alcaldía paceña.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

 Mercedes Bluske Moscoso/ Jesús Vargas Villena

(Verdad con Tinta 28 de junio de 2017)

“Las palomas ganaron la batalla en La Paz”, reconoció una periodista paceña sobre este tema, quien asegura que pese a los intentos de la Alcaldía por exterminarlas, no tuvo el éxito esperado por dos factores; uno el rechazo social por esta medida y otro la fácil reproducción de las mismas, dijo en su análisis, quien pidió reserva en su nombre.

Cuando la Alcaldía paceña intentó hacer una campaña masiva para exterminar a las palomas de la plaza Pedro Domingo Murillo, hubo un fuerte rechazo social en defensa de estas aves.

La solución: “Ovocontrol”, un anticonceptivo con el que los funcionarios municipales alimentan a las aves.

Los anticonceptivos que reparte la Alcaldía paceña evitan la fertilización de al menos 200 huevos.

Las palomas son portadoras de 30 enfermedades, explicó a Verdad con Tinta en contacto telefónico, la encargada de comunicación de la Unidad de Atención Integral de Animales de la

Alcaldía de La Paz, Miriam Chiara.

La plaza Murillo, principal centro político del país, uno de los lugares de mayor aglomeración de estas aves. Crédito: Google imágenes

Las primeras pruebas piloto de la campaña de “OvoControl” para evitar la reproducción de palomas logró que al menos 200 huevos queden infértiles. De 1.700, el número de aves en la plaza Murillo se estabilizó a 1.500.

“El resultado empieza a verse a largo plazo”, explica Chiara, quien acota que este anticonceptivo se da como el maíz, el cual es colocado en lugares estratégicos de la ciudad, especialmente la plaza Murillo y la iglesia San Francisco en la zona central.

El OvoControl es un alimento, presentado en grageas, que tiene anticonceptivos para crear infertilidad en los huevos de las palomas.

El anticonceptivo tiene la apariencia de granos de arroz. Está diseñado solo para aves y no afecta a otro tipo de animales. No lastima a las palomas y es un método de control de plagas usado en todo el mundo.

Las campañas iniciaron el año 2014 y el número de palomas en estos centros de concentración fue reduciéndose gradualmente.

El objetivo es minimizar la población de estas aves en la zona central. La Alcaldía de La Paz estima que existen unas 300 mil palomas en esta ciudad.

El ovocontrol fue una estrategia fallida. Foto crédito: La Razón

 

Conciencia

Otra de las estrategias iniciadas por la Alcaldía de La Paz es el trabajo de concientización, especialmente con los menores de edad. “Es un poco complicado”, reconoce Chiara, respecto al trabajo de socialización en áreas donde estas aves se aglomeran, siendo un atractivo para los niños.

Desde esta unidad están elaborando talleres de concientización en las diferentes unidades educativas de la ciudad. “Estamos realizando la sensibilización sobre las enfermedades que traen estas aves”, acotó.

La funcionaria municipal reconoció que existen grupos de personas que se niegan a entender la problemática y siguen dando alimento a estos animales, pese a las prohibiciones existentes.

Los comerciantes siguen ofreciendo maíz a las familias en lugares como la plaza Murillo, en el paseo de San Francisco o El Prado.

Pero estas personas, no sólo no comprenden la problemática con los animales, sino también con la basura; sin embargo, Chiara notó un cambio.

Asegura que existe un grupo de ciudadanos que empiezan a tomar conciencia de los peligros de la contaminación que puedan generar este tipo de aves.

Cecilio, el hombre que vive de la venta de maíz

Cecilio, el hombre que vive de la venta de maíz

Sentado bajo una palmera con su pequeña mochila desgastada y sus vasos de maíz. Los ojos foráneos de Cecilio son testigos de los momentos más importantes de la reciente historia de Tarija

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

 Mercedes Bluske Moscoso / Jesús Vargas Villena

La plaza principal Luis de Fuentes y Vargas se ha convertido en su segundo hogar, lugar en el que trabaja desde el año 1972, él es Cecilio Kollke Ch’ullqui, de descendencia aimara y si bien sus apellidos castellanizados se entienden como Colque Choque, él pide que se escriba en su idioma natal.

“Kollke” significa hombre acaudalado, “el que nunca se desmoraliza” y “Ch’ullqui” se interpreta como “duro e indestructible” y precisamente así es él, que sobrevivió a un fuerte incendio al interior de su casa.

Este hombre llegó del occidente con el fin de establecerse en Tarija y tener una familia, teniendo como herramienta de trabajo una cámara fotográfica, siendo en aquella época de muy difícil acceso para la mayoría de los pobladores, más en el pequeño poblado tarijeño.

Cecilio colocó su cámara fotográfica en plena plaza principal y comenzó de buena forma su negocio, sacando aquellos momentos imborrables con su lente.

Así captó momentos que quedarán grabados en la eternidad, cientos de sonrisas de visitantes que hacían de esta plaza su primera parada oficial de Tarija. Cecilio, fue el testigo silencioso de sus aventuras.

Las familias tarijeñas también aprovechaban el lugar para sacarse una foto con el antiguo “honguito” de la plaza.

Así conoció a su mujer, con quien posteriormente tuvo un hijo, pero el tiempo como el destino le tenían una serie de sorpresas en el camino.

El único sustento de Cecilio es la venta de maíz en la Plaza Principal de Tarija

Primero se quedó sin su pareja. “Hizo cosas malas”, se limitó a decir.

El hijo emigró a la Argentina, donde se casó y formó otra familia, de él nada sabe hace dos años. “No tengo contacto por ahora, ni sé qué estará haciendo”, dijo con cierta nostalgia.

Pasó lo menos esperado, tuvo que dejar la cámara. Llegó el día en el que se incendió su casa, llevándose todo consigo, incluso, estuvo cerca de perder la vida.

Ocurrió el domingo 12 de octubre de 2014, día que coincidía con las elecciones generales de presidente y vicepresidente.

Cecilio vive en el barrio Moto Méndez, atrás de la barranca, al lado de una quebrada. “Recuerdo que fue después de votar”. En esa oportunidad, tras cumplir con su deber ciudadano, se acostó en su pequeño catre, olvidando que la vela estaba encendida.

“Ya llevaba un tiempo sin luz, porque me habían cortado”, situación que le ocurrió por los retrasos en los pagos del servicio. “Setar me cortó”, lamenta.

Cuando se despertó cerca de las seis de la mañana, ardía todo a su alrededor. “Traté de apagar el fuego con las sábanas, pero fue imposible”, recuerda.

El hombre estuvo a un paso de la muerte, sino fueran los vecinos que alertaron del incendio.

Todavía quedan marcas de aquella vez en su cuerpo que está lleno de manchas por las quemaduras, las que él muestra sin ningún tipo de problema.

 

 

Un duro encuentro cara a cara con la muerte y una nueva oportunidad de vivir. Cecilio perdió su cámara y todos los implementos de trabajo, pero volvió a la plaza principal.

“La gente me ayudó con ropa y otras cosas que hicieron en diferentes campañas”, dice orgulloso de quienes le dieron una mano en el momento que más lo necesitaba.

Todavía sigue usando la ropa que le fuese regalada aquella vez.

Con el poco dinero que consiguió compró maíz del mercado, para venderlo por vasitos en la plaza. Su principal mercado: los niños.

El hombre empezó a vender maíz, aprovechando que una de las atracciones de la plaza principal es la gran cantidad de palomas.

Los niños se le acercan para comprarle los vasos llenos de maíz que posteriormente lanzarán al suelo para que las aves se aglomeren y empiecen a consumirlo.

Sin embargo, empezaron las prohibiciones. Los problemas de la salud causados por las infecciones que generan estos animales, hicieron que la Alcaldía tome medidas de acción, una de ellas, acabar con la distribución de comida.

“Vienen los policías y no te quieren dejar vender”, reclama el hombre, aunque desconoce de los problemas infecciosos que pueda causar esta ave.

Cecilio lleva una pequeña y desgastada mochila, en la que pone todo el maíz que compra del mercado, en otro bolsillo, guarda con una bolsa los vasos de plástico.

En un buen día de venta la ganancia puede sobrepasar los Bs 30. Una jornada regular puede llegar a Bs 20. “Alcanza para mi cenita”, dice ya acostumbrado.

Sobre la intención de la Alcaldía de exterminar a las palomas de centros de aglomeración de personas como la plaza principal, el vendedor no mostró preocupación alguna, al referir que éstas siempre se reproducen en grandes cantidades.

“Es muy difícil, ya lo intentaron varias veces y no lo lograron”, dice optimista en su característico acento occidental.

Pero en caso de que eso ocurriere ¿de qué subsistir? Es la pregunta que queda al aire.

Lamentablemente, la burocracia es otro problema para este señor, al no poder cobrar ni siquiera la renta por la falta de unos papeles.

“Si logro cobrar los cuatro meses que meden de renta y colectar con este trabajo algo más de plata, espero comprarme una nueva cámara”, dice.

Si bien reconoce que el negocio de la fotografía ya no es tan rentable como en los 70’, dice que todavía hay personas a las que les gusta ir a la plaza a tomarse una imagen instantánea y que se la impriman en ese momento.

Su reclamo se centra en la limitación del tiempo de la venta. “Es la única forma de subsistir que tengo y los policías no te dejan”, reclama.

Como Cecilio, existen otros vendedores cuyo futuro es incierto, pues su presente es ya bastante complejo, siendo un fiel reflejo de la realidad económica de la región.

Enfermedades humanas relacionadas con las palomas

Enfermedades humanas relacionadas con las palomas

Si no se conoce el número de palomas que existen en la ciudad, será imposible hacer un plan de control de plagas para disminuir su número, porque no se podrá medir los resultados.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(Verdad con Tinta-septiembre/2017) Al igual que otras especies, las aves son portadoras de enfermedades zoonoticas que pueden ser transmitidas a los seres humanos. Las palomas sin algunas de las aves capaces de transmitir algunas de las enfermedades que portan las aves.

Algunos países, como España, desarrollaron un plan de control de plagas de aves, para controlar la proliferación de palomas, a causa de las enfermedades que transmite.

Pese a que los especialistas en la materia advierten sobre los peligros que conlleva la proliferación de las plagas de palomas, la pediatra Sara Cuevas Velásquez, explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que su presencia no tiene gran repercusión en la salud de las personas.

Más allá de la postura de la OMS, Cuevas explicó que la acumulación de excremento de las palomas, así como de sus plumas, contribuye a la contaminación. De esta forma, cuando las personas inhalan ese aire contaminado, pueden contraer enfermedades como la criptococosis, histoplasmosis o la psitacosis.

En Bolivia aún no existen profesionales expertos en este tipo de animales, y tampoco se conoce el número de palomas habitan en cada región del país, ambos elementos clave para poder encarar una campaña de control de plagas.

Los biólogos aseguran que la existencia de estas aves se convertirá en una amenaza incontrolable, si la sociedad no es consciente de las consecuencias que se podrían producir.

Las palomas son transmisoras de virus y enfermedades.

Entre las consecuencias, se encuentran enfermedades conocidas, como la salmonela, y otras menos frecuentes, como la criptococosis, histoplasmosis o la psitacosis. Algunas de estas enfermedades, pueden tener consecuencias mortales para quienes las contraen.

La criptococosis es una infección pulmonar o generalizada que se adquiere a través de la inhalación de tierra contaminada con las levaduras encapsuladas Cryptococcus neoformans.

El criptococo habita en los suelos de los lugares contaminados con excrementos de palomas. Se replica en el interior del tubo digestivo de las aves, sin provocarles enfermedad y sale al exterior con las heces fecales. De no ser tratada oportunamente, puede resultar letal o dejar importantes secuelas en los afectados.

La psitacosis en otra enfermedad transmitida por el polvo de las heces fecales de la paloma. Al igual que en el anterior caso, los humanos pueden contraerla a través de la inhalación.

El período de incubación de la psitacosis es de 7 a 21 días. La psitacosis se manifiesta la mayoría de las veces como una neumonía o como una afectación gastrointestinal. Aunque se considera como una enfermedad poco común, médicos y biólogos aseguran que su incidencia es mayor, pero que los pacientes no son diagnosticados correctamente, debido a que se confunde con otras enfermedades. Puede llegar a causar la muerte en pacientes con un sistema inmunológico débil o poco desarrollado, como en el caso de niños pequeños.

Por último, otra de las enfermedades atribuidas a las palomas, es la histoplasmosis. Esta comienza como una infección pulmonar. Fiebre, dolor al pecho, tos seca, dolor de cabeza, pérdida de apetito, dificultad para respirar, dolores musculares y de articulaciones, calofríos y ronquera, son algunos de los síntomas.

Una radiografía de tórax puede mostrar hallazgos específicos en los pulmones de la persona enferma. La enfermedad pulmonar crónica por histoplasmosis se parece a la tuberculosis y puede empeorar a través de los meses o años.

Se cree que la infección, puede más tarde migrar hacia el ojo a través del torrente sanguíneo y causar una enfermedad ocular grave llamada síndrome de histoplasmosis ocular. La histoplasmosis es una de las principales causas de pérdida de la visión entre estadounidenses de los 20 a los 40 años de edad, según datos de la Academia Americana de Oftalmología.

Zoonosis: La única solución es exterminar a las palomas

Zoonosis: La única solución es exterminar a las palomas

Lucen tiernas y son una diversión para cientos de niños que van a darles maíz, pero ocultan una serie de enfermedades infecciosas, aquí las posturas sobre las posibles soluciones en Tarija

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(Verdad con Tinta-Junio 29/2017) Para el director de Zoonosis, Sitty Chávez, la solución es el exterminio. Mientras tanto, para el activista Gonzalo Torres Terzo, líder de la Sociedad Protectora de Animales de Tarija (SPAT), la única forma es afectar la ecología del animal. Sea como fuera, la proliferación de palomas a lo largo y ancho de la ciudad es evidente, y su erradicación una necesidad para cientos de personas.

Hay quienes las desprecian a raíz de las enfermedades e infecciones que pueden transmitir, pero del otro lado de la vereda, hay quienes les llevan migas de pan y maíz, para asegurarse que sigan teniendo alimento.

La realidad es que en Tarija, como en otras ciudades de Latinoamérica, la superpoblación de palomas callejeras promete ser el eje de un debate para resolver qué se hace con ellas.

Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo llegaron a Sudamérica, los expertos aseguran que es un ave nativa de Europa Meridional, el Norte de África y Asia. Es decir, la paloma no es nativa del continente.

“Las palomas llevan muchas enfermedades y las esparcen por todos lados, al margen de que también deshacen los techos”, explicó el director de Zoonosis, Sitty Chávez. Desde su punto de vista, la única solución para evitar la sobrepoblación de esta ave, es su exterminio.

Las palomas bravías crían en cualquier época del año, aunque principalmente se produce en primavera y en verano. La incubación es compartida por los dos progenitores y dura entre diecisiete hasta veintiún días.

Su aniquilación no fue la primera medida que pensaron utilizar. Años atrás, los miembros de Zoonosis realizaron una campaña de esterilización de las palomas macho, para controlar así su reproducción. Lamentablemente, la medida no tuvo éxito.

Mientras los trabajadores públicos salían con alimento para esterilizar a las palomas, otras personas salían con lavadores para darles de comer maíz. De esta forma, las palomas no comían el esterilizante y la campaña fracasó.

“En San Jorge y en la calle Avaroa, hemos encontrado a gente que sale con lavadores con maíz y les da de comer. Mientras nosotros dábamos alimento en la plaza, ellos daban de comer en la calle, entonces, muchas de las palomas ya no comían”, insistió Chávez.

Ante el rotundo fracaso en su intento de esterilización, para la autoridad, el único remedio es la aniquilación.

Se plan tiene prevista la “cosecha” de palomas durante la noche, para su posterior extermino. Sin embargo, para eso necesitarán la aprobación del Concejo Municipal, para utilizar las grúas de alumbrado público con el fin de atrapar a las aves en sus nidos. Aunque Chaves aclaró que no hay ninguna ley que ampare a estas aves.

El director de Zoonosis, Sitty Chávez, espera tener el visto bueno del Concejo para proceder con un plan de exterminio de las palomas.

El escaso personal de esta repartición, haría que el trabajo sea lento, pues entre funcionarios administrativos, técnicos y el portero, Zoonosis cuenta con once trabajadores, de los que sólo cuatro estarían aptos para llevar adelante el exterminio.

Otro de los problemas, es que el tiempo de incubación de las palomas es muy corto, pues dura entre 7 y 21 días, por lo que estas aves se podrían reproducir a un ritmo más acelerado del que los trabajadores públicos podrían exterminarlas.

Aunque para ellos ésta es la única solución, saben que hay gente que se opone, pero que no da ninguna otra alternativa para resolver el problema.

“Yo creo que tendría que ser el mes de julio”, dijo respecto a la fecha en la que tendrían que empezar con este accionar. “En la plaza –principal- uno ya no se puede ni sentar, porque están las heces de las palomas”, admitió Chávez, quien describe al animal como una “rata con alas”.

Con un punto de vista diferente, el activista de la Sociedad Protectora de Animales de Tarija, Gonzalo Torres, afirma que el exterminio no es la solución. Atacar la ecología del animal es la mejor opción.

“Para vivir necesitan dos cosas, un lugar con techo y comida”, explica Torres, quien asegura que el factor comida es incontrolable, debido a que la basura está por todas partes y las alimenta.

Por su parte, una cornisa, una patilla en una construcción y un techito, son elementos suficientes para que una paloma pueda aterrizar y anidar.

Para el activista, la solución no es exterminarlas.

“Lo que se puede hacer para corregir es más o menos simple, insiste el activista. Para él, los vecinos tendrían que corregir sus techos, paredes o pretiles, de forma en que no puedan las palomas anidar.

Con una simple inclinación de 45 grados en los pretiles o cornisas, la paloma ya no puede aterrizar, y ya no anida.

Si alguna persona se rehúsa a hacer este cambio, tiene otras opciones, como poner púas alrededor de la patilla de la pared o cornisa; de esta forma, también puede impedir que las aves aterricen.

“Hice las recomendaciones al mismísimo Rodrigo Paz”, continúa Torres, “hace unos 5 años, él me preguntó cómo se podía solucionar ese problema, porque ellos acababan de remodelar el edificio del Concejo Municipal”.

El entonces presidente del Concejo, Rodrigo Paz Pereira, lidiaba con el problema de las heces fecales sobre el edificio del Patio del Cabildo recién terminado.

“Le dije simplemente que cambien la inclinación a 45 grados y de esta forma, la paloma ya no podría aterrizar. Ellos hicieron eso y nunca más una paloma se asentó en esa pared”, contó el activista, señalando al pasar por ahí, que ese muro se mantiene impecable a diferencia de las construcciones vecinas.

Por otra parte, en Entre Ríos utilizaron clavos para evitar que los pájaros carpinteros se acercaran a las cajas de miel. “Hemos puesto clavos alrededor de las cajas, entonces, el pájaro ya no puede aterrizar”, explicó a modo de ejemplo.

Algo similar hicieron con el techo del colegio Belgrano, donde también tenían el mismo problema.

Las palomas ya son consideradas un asunto de salud pública en la mayoría de las ciudades del mundo, debido a su rápida reproducción y a su capacidad de transmitir enfermedades a los humanos.

Si Tarija quiere permanecer fuera de las lista de éstas ciudades, ya sea por esterilización, exterminio, o afectando su ecología, deberá abrir un debate para plantear alternativas que logren controlar su proliferación.

 

Sobrepoblación y enfermedades: Exterminarlas o cambiar el hábitat

Sobrepoblación y enfermedades: Exterminarlas o cambiar el hábitat

Muros, autos y hasta personas son bañadas con las heces de las palomas, especialmente por el centro de la ciudad de Tarija

 

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdad con Tinta-Junio 28/2017) Las esquinas del centro histórico de la ciudad de Tarija están cagadas literalmente. Si no son las cacas de perro sobre las veredas, son las heces de las palomas en los contornos de las paredes, llegando así hasta el filo de la calzada.

Las instituciones son conscientes del problema, pero no es tan fácil de afrontarlo, pues las palomas se reproducen como los ratones y a diferencia de estos, son agradables al público.

La Alcaldía pretende exterminar poco a poco a estos animales, sacarlos del centro como de otras zonas donde ya empiezan a invadir, especialmente parques y plazas.

Son animales bastante atractivos a la vista, pero consigo traen una serie de enfermedades.

El director de Zoonosis, Sitty Chávez, explicó que efectuaron un primer intento de esterilización que no tuvo los resultados esperados.

Es precisamente por esta razón, que determinaron planificar la exterminación, aunque necesitan un reglamento que respalde aquello.

“No hay una norma específica”, afirmó el presidente del Concejo Municipal de Tarija, Alfonso Lema Grosz, respecto a este problema; sin embargo, refirió que sí está vigente el reglamento de tenencia de animales domésticos, entre ellos, las aves de corral y concretamente las palomas.

“Hicimos una minuta de comunicación para que se vea el tema por parte del Órgano Ejecutivo”, acotó Lema sobre esta problemática, por lo que desde la dirección a cargo que es Zoonosis, anunciaron el planteamiento del exterminio, sin descartar una propuesta de ley hacia el Concejo.

En base al reglamento de tenencia de animales, la Alcaldía está realizando controles a la venta de maíz en la plaza principal Luis de Fuentes y Vargas con la restricción en los horarios de comercialización.

“Sólo nos dejan vender de una a dos de la tarde”, criticó uno de los vendedores de maíz apostados en dicha plaza. Son unos cinco comercializadores de maíz que trabajan ahí.

Esta medida impuesta por la Alcaldía tiene el apoyo de la Policía Boliviana que realiza el control de la venta en el lugar.

Sin embargo, hay comerciantes que se dan mañas y sin conocer de los problemas que afecten a la salud, confesaron que venden “a escondidas” durante las tardes.

Pero no es sólo problema de los vendedores, sino que los padres de familia desconocen de las afecciones que puedan generar las palomas a sus propios hijos, siendo los primeros en comprar los vasitos de maíz para darles a los niños, de forma que ellos se diviertan lanzando al suelo para que se aglomeren a su alrededor las aves.

Los especialistas advierten que estar en contacto con el excremento de dichas aves puede representar un alto riesgo para la salud.

Clínicamente se conoce que tres enfermedades ocasionadas por parásitos perjudican a quienes se dedican a su cuidado, tienen contacto involuntario con estas o viven en el mismo entorno: la criptococosis, la histoplasmosis y la psitacosis.

En Tarija, cualquier ciudadano puede lidiar con estas enfermedades, pues el contacto directo ocurre con solo caminar por las calles.

“Es común que te caiga en la cabeza o el hombro caca de paloma”, dice entre risas un joven, aunque las consecuencias no suelen ser muy divertidas.

A partir de ahí, pueden surgir lesiones en distintas estructuras del cuerpo simplemente con respirar: afecta el sistema nervioso central, produce inflamación de los ganglios, hígado, bazo y en casos muy extremos, hasta el corazón.

El representante de la Sociedad Protectora de Animales de Tarija (SPAT), Gonzalo Torres Terzo, asegura que la solución es el cambio de hábitat y no la exterminación.

“Puedes exterminar un número determinado de estas aves, pero rápidamente se vuelven a reproducir”, explicó Torres.

¿Entonces? Para el activista la solución pasa por hacer leves modificaciones en los muros como en los techos, de forma que se les quite su espacio para anidar.

Las soluciones a corto plazo son las medidas impuestas desde la Alcaldía con los controles más estrictos a la venta de alimentos para este tipo de animales en espacios públicos.

A largo plazo, el problema es más complejo, se mantiene el debate si debe empezarse con el exterminio ante el rechazo popular que pueda generar o el cambio de hábitat con las remodelaciones a las antiguas estructuras, especialmente como recomienda SPAT.