Karla Revollo, sus pasiones y aficiones

Karla Revollo, sus pasiones y aficiones

Para hablar de salud es importante mostrarse bien y ella, luce radiante en cada presentación

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) Una blusa negra de Versace, un jean y una delgada, pero cuidada figura es la que muestra a Karla Revollo Escóbar, para la entrevista con los equipos de Verdad con Tinta, TarijaenCien y elPeriódico.

La periodista  antes de sentarse, pide cambiar la ubicación, pues prefiere realizarla en un lugar donde no se sientan los ambientadores, sino que pueda respirar la naturaleza en sí, mostrando así un rasgo importante de su creencia.

Portada física del suplemento Verdad con Tinta con Karla Revollo. 

Y es que todo producto procesado o industrializado para ella no puede compararse al gusto de una manzana, una pera, una frutilla o un jugo natural, pero este patrón no siempre fue el que siguió en su vida, sino que el cambio vino precisamente por los problemas que presentaba hace seis años con su mala alimentación.

“Karla Revollo es una periodista de oficio, hace 20 años que vengo haciendo televisión, radio y producción”, dice al momento de hablar sobre lo que hace.

Karla es una comunicadora social y periodista paceña de 37 años, con 20 años de experiencia en medios, especialmente en la televisión, en realidad empezó en esta faceta cuando apenas tenía 18 años.

Es quizá la primera comunicadora boliviana que se especializó en el periodismo de investigación en salud, haciendo trabajos relativos en esta área, siendo una convencida que si bien existe bastante información, esta es muy poco conocida o difundida en dicho campo.

“Estamos tan apegados a lo sintético y tan alejados de lo natural”, dejando de lado ese ritmo integral que requiere el cuerpo para mantenerse bien.

Si bien ella se ve prácticamente impecable en cuanto a su figura, es una de las enemigas de la dieta  ¿Y cómo se mantiene entonces en forma?, pregunta una mujer a un periodista de Verdad con Tinta cuando este le comenta de la entrevista, la respuesta la tiene la misma Karla.

“La clave está en aprender a tener coherencia en nuestra alimentación”, dice al acotar que la salud no es la ausencia de una enfermedad, sino que es una armonía entre lo físico y lo mental.

Pero sus investigaciones la llevaron a sentir pasión por este tema, llegando a convertirse en “health coach”, o entrenadora en salud, especializándose en Estados Unidos, en el instituto Integrative Nutrition Istitute, con sede en Nueva York.

Revollo en una de las conferencias sobre salud.

Madre soltera de dos hijos, Gabriel Andrés Almanza de 17, quien ya juega profesionalmente al tenis y Alaïa Lataiefyh de un año y medio. La experiencia de sus embarazos confirmaron las teorías que vino estudiando, siendo esta experiencia de vida la más satisfactoria para ella, pero al mismo tiempo de la que más aprendió, siendo el motor de las charlas que está realizando por las principales capitales del país.

¿Y en el amor? Por ahora, su principal motivación está en sus hijos. En algún momento estuvo casada, pero luego se divorció, cuando su primer hijo tenía cuatro años.

Su última pareja fue un jordano, con quien tuvo a su segunda hija, pero la relación también terminó, no tuvo  los problemas comunes de una pareja, sino que hubo un choque cultural, al tener su novio enraizada la cultura musulmana que pretendía que tanto ella como su hija la practicasen, teniendo que dejar las actividades a las que acostumbra a realizar.

“Estoy sola y me encuentro bien, pero tampoco me cierro a nadie”, dice serenamente, aunque al mismo tiempo, deja una puerta abierta.

En cuanto a su alimentación cuenta que toma entre 8 y 10 zumos cada día, combinación que acompaña con espirulina, que viene a ser una proteína de alga, como de aceites esenciales de chía, coco, linaza y otros productos naturales.

Sin embargo, reveló que le gustan las hamburguesas, pero de quinua, no las de carne con aceites o grasas.

Al preguntarle qué comida tradicional escogería, no lo piensa mucho, y empieza a describir el plato paceño. “Con choclo, con habas, con tomate”,  describe, casi saboreándolo mentalmente.

Karla Revollo en entrevista con el equipo de Verdad con Tinta.

Revollo es oriunda de La Paz, capital en la que además hizo gran parte de su carrera, pero empezó una nueva etapa en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, donde radica actualmente con sus hijos.

Además de las charlas que realiza, Karla nunca dejó la pasión de la televisión y tiene su programa “Estudio 7” en Bolivia Tv, el que conduce, produce y dirige, mismo que se enfoca en entrevistas a profundidad, especialmente sobre las temáticas en salud.

Sus momentos más felices los relaciona con sus hijos, especialmente cuando ambos llegaron a su vida y los momentos más tristes, los relaciona con los niños enfermos, situación que le hace quebrar en llanto.

La periodista también es una destacada modelo.

No es de las que sufre o llora por la camiseta de algún club en específico ni fanática de un deporte en especial, aunque por la profesión de su hijo, empezó a seguir muy de cerca al tenis.

Sin embargo, a la hora de ponerse una camiseta o alentar a un equipo, lo hace con la Verde, no solo de la selección de fútbol, sino también con cualquier deporte, aunque las satisfacciones sean pocas.

Karla Revollo: Lo mío es un cambio de creencia, no de conducta

Karla Revollo: Lo mío es un cambio de creencia, no de conducta

A diario la periodista se pregunta por qué existen más enfermos y más hospitales si la ciencia y la tecnología en salud tuvieron  un notable avance, “vivimos en un sistema de la enfermedad”.  

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) En la televisión la imagen es primordial y para Karla Revollo Escobar, era una prioridad estar acorde a los parámetros establecidos.

“En una semana podía bajar siete kilos y a la siguiente subía otros siete,  sin tener conciencia de lo que generaba en mi salud”, recuerda de lo inestable que era su organismo por las excesivas dietas a las que estaba sometida.

Revollo era una reconocida presentadora de noticias, pero su mal estado de salud, pese a la juventud que tenía, se revelaba en su cuerpo.

“A veces se me caía el pelo y tenía que taparme los huecos antes de salir en vivo”, relata, indicando que  la salud es un tema integral, donde el cuerpo como la mente deben estar en armonía, pues el estrés también influye en el organismo creando enfermedades.

“Estuve en esa época en que tienes que cumplir turnos los fines de semana, los feriados, estar  todos los días con horarios apretados, pero eso para mí pasó”, relata.

Fruto de las presiones que derivaban en estrés severo y   el poco tiempo que contaba,  tenía una  mala alimentación, que era el fruto de dietas que le imponían patrones de conducta,  llegando casi a desfallecer.

La presentadora de televisión y periodista, Karla Revollo.

Recuerda que hubo veces en las que estaba conduciendo un noticiero,  cuando se ponía mal de golpe y la tenían que sacar para llevarla a la clínica.

“Si me iba bien estaba internada una vez cada dos meses, pero si me iba mal,  me internaban incluso una vez al mes”, cuenta.

La situación era crítica, hasta había partes del cuerpo que se le paralizaban a consecuencia del constante estrés, acompañado de la mala alimentación.

“Venía arrastrando por tres años una gastritis, que después pasó a ser crónica por culpa mía y luego  pasó a ser nerviosa”, refiere, al indicar que era consciente de que el próximo paso sería una úlcera.

Además de la gastritis, ella tenía jaquecas, migraña y dos hernias de disco.  “Entonces, con todo este mundo, además que era mamá…dije ¡basta!”.

Por eso,  empezó a preguntarse si existen otros caminos o alternativas.

“Comienzo a investigar a partir de películas, documentales, libros de especialistas médicos, expertos en alimentación consciente, que es muy diferente a una nutrición convencional”,  dice.

Mientras más se adentraba sobre la información de salud, empezó a cambiar su forma de vida y sus creencias.

“Yo había atacado el síntoma, tonificando la enfermedad, pero no sabemos que hay un origen”, explica al indicar que por lo menos,  en el país a los médicos no los capacitan en nutrición.

Por esta situación, según las investigaciones de Revollo, los médicos atacan al síntoma, pero no van al fondo del problema, además que la desinformación favorece a la industria farmacéutica que tiene alta influencia, no solo en el personal médico, sino en la misma administración del  sistema de salud. “Eso no se lo dicen a la gente de manera masiva”.

Karla Revollo, una de las presentadoras más reconocidas del país.

“Con dos hernias de disco, no podría estar viajando, ni haciendo absolutamente nada, es más, los médicos me dijeron que tenía que visitarlos cada dos semanas o incluso cada semana”, dijo respecto al duro diagnóstico que recibía.

“Mucha gente te dice que debes tomar calcio, pero no te indica  algo fundamental que es el cloruro de magnesio, que viene a ser un mineral natural con una labor tan importante en el organismo”, explicó.

Es así que Revollo, fruto de sus investigaciones, empieza a consumir el cloruro de magnesio. “Cosas tan sencillas como esas desconocemos de la mayoría de la población”, acota.

Más se adentraba y más cambiaba su percepción sobre lo que ella conocía o creía.

“Fue un cambio de creencias, cuando realmente pones en duda todo lo que te dicen”, al momento de ocurrir aquello y de empezar a ver que existen otras posibilidades, es que su estilo de vida da un vuelco radical.

“Te abres a una posibilidad infinita de información coherente con una base maravillosa científica que el mismo organismo reconoce de los alimentos reales”.

La periodista también es una reconocida modelo.

¿Pero cuáles son los organismos reales?

“Cuando vienen directamente de los árboles  que tu cuerpo reconoce”, responde.

Karla refiere que las personas se  han acostumbrado a cocinar más por el sabor,  sin darse cuenta de que el mayor beneficio está en los alimentos crudos.

Los médicos recomiendan que debe consumirse el 50% de los alimentos en crudo.

Un ejemplo que pone Revollo es de las medicinas. Las personas para darle mayor sabor a los productos deciden fritarlos, proceso en el que estos pierden gran parte de sus nutrientes.

“Por ejemplo, por qué no hacemos lo mismo con un Paracetamol o un Omeprasol, antes de consumirlos, los pongamos en el sartén a freír, seguramente me dirán que estoy loca, porque le quitamos a esas pastillas gran parte de su concentrado, bueno, pues lo mismo hacemos con los alimentos”, detalló.

Agregó que el cambio de creencias es cuando  la persona pone en duda lo que le dicen con certeza y lo que  tomaron como cierto; eso precisamente, es lo que le pasó a ella hace seis años.

Según el relato de Karla, desde su situación pasaron menos de seis meses para mejorar y empezar a olvidarse de estas enfermedades que había padecido. “Es mentira que debe pasar un largo tiempo, cambias la alimentación y el organismo empieza a responder”.

Afirma que el estómago también tiene un cerebro, que va direccionando y procesando los alimentos.

Uno de los ejemplos más claros en su vida del cambio de creencias se da con sus hijos. Cuando se embarazó del primero, Gabriel Andrés Almanza, hace unos 17 años, subió unos 22 a 24 kilos.

“Comía de todo en ese tiempo”, recuerda y  ese embarazo no le sentó muy bien, además que las secuelas las sintió  su hijo.

Revollo en entrevista con el equipo de Verdad con Tinta.

“Te dicen que los dolores de cabeza en los bebés son normales, que las enfermedades son normales”, pero en realidad con el pasar de los años, se dio cuenta que  estas situaciones se debían a una mala alimentación en el proceso del embarazo, algo que no era nada regular.

Con su segundo embarazo la situación cambió, ahí tenía otra creencia. “Con mi hija Alaïa aumenté solo 9 kilos y solo sufrí los malestares generales”, relata.

El embarazo fue normal y tras el parto, recuperó su anterior peso. Las consecuencias también se mostraron con su niña.

Alaïa Lataiefyh nació con un sistema inmunológico mucho más fuerte, no tuvo dolores de cabeza ni enfermedades de bebé como ocurrió con su primer hijo. “No les digo que no se pueda enfermar, pero tiene defensas mucho más fuertes”.

“Está demostrado que mi hija es un ejemplo viviente de lo que hace una alimentación correcta desde el vientre”, aseguró.

El último aliciente para estar saludable, está en la cabeza. “Es importante el alimento a nivel físico, pero también de los pensamientos”.

Cuando estaba sumida en el estresante mundo de los medios, siendo dependiente de otros jefes, el estrés también afectó a su cuerpo.

Revollo se mantiene en los medios, pero de forma independiente, si bien trabaja en Bolivia Tv, lo hace con un programa que produce, donde ella maneja sus propios tiempos, dejando atrás los días de estrés laboral.

“El cuerpo es un sistema integral, donde los pensamientos y las emociones también cuentan, si estás preocupado o emocionalmente afectado, puede actuar directamente en tu organismo”, explicó.

Por eso,  tiene ahora un nuevo entorno, dándose el tiempo necesario para sus hijos y para ella, mostrándose  plena, siguiendo firme en su nueva creencia: la vida.

El peligro de los alimentos procesados en la salud

El peligro de los alimentos procesados en la salud

Golosinas, helados, caramelos, refrescos y sodas multicolores puedes esconder un grave peligro, especialmente en los niños

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) Parecen deliciosos y a la mayoría de las personas les encantan, tienen una gama  de sabores y apariencias.

Pero los alimentos procesados, los que se elaboran mediante procesos químicos y utilizando únicamente ingredientes artificiales y refinados, son extremadamente peligrosos para la salud y, especialmente,  para los diabéticos, explica en una de sus conferencias, Karla Revollo Escobar.

Revollo en una de las conferencias.

Revollo llenó uno de los salones del hotel Los Ceibos, donde dio a conocer los peligros de los alimentos procesados, indicando que lo mejor es comer productos naturales, o sea, provenientes de la tierra, sin mayor proceso.

La información está a la mano de cualquier persona, pero Revollo, lamenta que las grandes industrias tratan de confundir al ciudadano, tapando la existente o desviando la atención del público.

“Realmente pasa por informarnos,  textual, no sabemos lo que comemos y textual, no sabemos lo que estamos dando de comer a nuestros hijos”, dice Revollo, sobre esta realidad que se vive en el país.

Verdad con Tinta buscó diferentes factores que  hacen perjudiciales a los alimentos procesados, aquí presentamos ocho de ellos, extraídos de la revista Diabetes y Dietas:

  1. Exceso de azúcar y fructuosa

 

Los comestibles procesados, como los dulces y los edulcorantes no naturales, puede ser el jarabe de maíz, por ejemplo, con alto contenido de fructuosa, son los productos que mayor cantidad de azúcares introducen en el cuerpo. El azúcar es una caloría vacía, pues no aporta nutriente alguno y solo da energía.

 

Además, el azúcar causa: resistencia del organismo a la insulina, índices altos de triglicéridos, incremento del colesterol, mayor presencia de grasa en la cavidad abdominal y en el hígado. Todo ello se vincula con enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y obesidad.

 

  1. Provocan deseos de comer más

 

Los alimentos procesados se elaboran para competir en un mercado abarrotado de productos deliciosos, por lo que cada vez  se crean más comidas que resultan tan apetecibles o gratificantes al gusto.

 

Científicamente  está demostrado que estos productos crean sensaciones que causan anhelos de comer más de lo necesario, originando así problemas de salud.

 

  1. Generan adicción

 

En ocasiones los deseos de comerlos se pueden volver casi incontrolables y es que, al igual que el tabaco o las drogas, la comida procesada crea adicción.

 

Esto ocurre porque al ingerirla el cerebro es controlado por las dopaminas que libera el cuerpo, al tiempo que se estimulan las mismas áreas de las sensaciones cerebrales que son afectadas por drogas adictivas y perjudiciales como la cocaína.

 

  1. Contienen numerosos ingredientes químicos

 

Cuando se miran las etiquetas de un producto procesado, suelen existir ingredientes que apenas se reconocen o que son sustancias químicas que no favorecen al organismo.

 

Generalmente, estos comestibles incluyen:

 

–          Saborizantes: le otorgan sabores o acentúan los que tiene.

 

–          Texturizantes: garantizan las texturas deseables de los productos.

 

–          Conservantes: para que duren mayor tiempo sin echarse a perder.

 

–          Colorantes: para darle un color llamativo o para que sea apetecible.

 

Igualmente, pueden tener más de 10 ingredientes químicos utilizados en la elaboración que no se encuentran en su etiqueta.

 

  1. Alto contenido de carbohidratos refinados

 

Existen dos tipos de carbohidratos: los complejos más beneficiosos para la salud, y los refinados, abundantes en los alimentos procesados.

 

Los segundos son digeridos muy rápido, lo que causa un incremento repentino de la glucosa en sangre y de la insulina.

Horas después, cuando vuelven a bajar los picos de glucemia,  provocan deseos de comerlos de nuevo.

 

  1. Bajo contenido en nutrientes

 

Todos los alimentos no procesados químicamente aportan muchos más minerales y vitaminas al organismo que aquellos elaborados.

 

Generalmente,  se les agrega a los productos procesados nutrientes artificiales para compensar los perdidos durante el proceso de elaboración, pero estos no son un sustituto adecuado, pues en variadas ocasiones el cuerpo no los absorbe bien y se desechan.

 

  1. 7. Abundantes grasas dañinas

 

Las grasas trans o hidrogenadas, muy presentes en los productos procesados, contienen un exceso de ácidos grasos omega-6, que causan la inflamación y oxidación del cuerpo.

 

A veces se emplean para la elaboración de estos productos diversos aceites de semillas, pero estos también se producen químicamente.

 

Consumir estos aceites y grasas tiene un gran impacto sobre el padecimiento de infartos y enfermedades cardíacas.

 

  1. Mínimas cantidades de fibra

 

Los alimentos cuando se procesan pierden la mayor parte de su fibra.

La fibra, en especial la soluble, hace sentir satisfechos con menos calorías. Además, ayuda con el  estreñimiento y  las bacterias del intestino beneficiosas para la digestión y la salud.

¡Cuidado con el naranja!

Cuidado con los alimentos de color naranja o amarillo.

Los colores amarillo y naranja suelen ser bastante atractivos en los alimentos, siendo inevitables para el antojo.

“Las mamás, cuánto sabemos que los productos de color amarillo o anaranjado tienen tartracina”, pregunta Revollo.

La tartracina es un químico  fuerte que da ese colorante a los productos.

La periodista especializada en el área de la salud refiere que existen estudios comprobados que muestran la relación directa de este químico con alergias, asma,  hiperactividad y déficit de atención en los niños.

“Para colmo, tú le das todo eso a los niños y encima los riñes, los castigas o los auto medicas que es peor”, refirió con respecto a la actitud de la mayoría de las madres cuando notan en sus hijos el déficit de atención.

“A no, porque te dijeron que tiene déficit de atención”, ironiza sobre la idiosincrasia, que piensa que actúa bien, pero sin darse cuenta le hacen un daño al niño.

 

Voces de verano parte III

Marco Antonio Montellano Gutierrez

Hace poco me cambié de casa. Lo que al fin de cuentas quiere decir que me he / convertido en un ser dotado de memoria. Esta memoria ya ha comenzado su / labor corrosiva en mi ser.

El alejamiento violento del encuadre amplía, horizontal y tridimensional, la perspectiva de la imagen que habita en la cantina detrás de la retina de la desesperanza súbita, infinita en su profundidad de gotita de azafrán, de mermelada. Llega hasta allí, demorada y demudada la palabra, fingiéndose sobria y libre, profeta de la mecánica retráctil de las puntabolas romas y la itálica cuerda metálica de las gónadas rotas, pasadita la navidad, justo en medio del alborozo devastado de la fingida fraternidad, que no es humilde sin embargo y se enfría interrumpida por la visita intempestiva de la calamidad y otras tías de cariño. En el monólogo intento inventar un algoritmo propio que acaricie a mi vanidad y a la de cualquier otro artista sujeto a la asesina fortuna de quedarse solo, de reinventarse en el fluir de su íntimo trono: el ritmo.

Tarija, una ciudad que  crece en las zonas de inundación

Tarija, una ciudad que crece en las zonas de inundación

En los siguientes mapas, te mostramos las probabilidades de inundación de diferentes zonas de la ciudad que se encuentran a lo largo del Guadalquivir

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) El estudio realizado por un grupo de estudiantes de la Universidad Católica San Pablo (UCB), y que fue dirigido por el ingeniero norteamericano David Stopa, hace un seguimiento  al río Guadalquivir, revelando que gran parte de la ciudad es construida en zonas con alta probabilidad de inundarse, pero que ahora son barrios establecidos.

 

El director del Departamento de Ingenierías y Ciencias Exactas de la UCB, Jaime Villena Morales.

A lo largo de los ocho meses que el quipo estuvo trabajando en la investigación, se generaron mapas de inundación para diferentes tipos de probabilidad riesgo, los que son definidos como periodos de retorno.

 

Simulación de inundación en las zonas de Miraflores y San Blas.

“Un riesgo de periodo de retorno de 100 años, equivale a una probabilidad del 1% de que ocurra una inundación en cierto lugar”, explicó el ingeniero Jaime Villena Morales, quien es director del Departamento de Ingenierías y Ciencias Exactas de la UCB.

Sin embargo, Villena aclaró que eso  no significa que la inundación vaya a ocurrir en un periodo de 100 años posteriores a la última, sino que existe una probabilidad del 1% de que al año siguiente pudiera repetirse el evento.

 

Simulación: La mancha de inundación abarca desde la sección 9552 en el Puente San Martín hasta la sección 7683 en el puente Bolívar.

“El periodo de retorno es una probabilidad. Es un tipo de medida de riesgo”, resaltó.

El estudio, que comprende el trabajo final de tesis de un grupo de estudiantes, tomó en cuenta 5 periodos de retorno: 2, 50, 100, 300 y 500 años. Aunque la medida utilizada a nivel internacional como parámetro estándar, es la de un período de riesgo de retorno de 100 años.

 

Simulación: El río desborda en el puente de Tomatitas inundando las construcciones aledañas. Se empieza a inundar el barrio Los Álamos.

Aunque la medida de 300 años es poco convencional, fue tomada en cuenta para este estudio, basándose en los antecedentes de inundación de la ciudad.

“Durante las investigaciones preliminares, se ha descubierto que por 1940 ha ocurrido una inundación del río Guadalquivir que se entró hasta la plazuela Uriondo”, explicó Villena.

Simulación: En caso de inundación en la zona de Obrajes, es afectada una pequeña porción de cultivos; sin embargo, en la zona empiezan a vender lotes.

Tras este hallazgo, el docente David Stolpa junto con los estudiantes, recrearon la geografía del lugar en aquel entonces, quitando los muros de contención, la avenida Víctor Paz  y otros elementos que no existían en aquella época,  para realizar una simulación.

En esta simulación, echaron agua al río hasta que llegó a inundarse la plazuela Uriondo, para luego hacer el cálculo de qué tipo de periodo de riesgo de retorno correspondía a esa inundación. El resultado fue de una medida de probabilidad de  300 años.

El estudio evidencia el crecimiento de los barrios sobre zonas de riesgo de inundación. Aunque el más obvio es Miraflores, los barrios San Martín y San Blas, entre otros, también corren peligro de inundarse en caso de que la naturaleza decidiera regresar con fuerza.

El sueño de la planta de tratamiento en San Blas y un alto riesgo

El sueño de la planta de tratamiento en San Blas y un alto riesgo

Una avenida y un área verde, más defensivos, serían los implementos previstos para evitar un colapso en caso de una inundación

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) “Lamentablemente, no tuvimos otra opción” indica el secretario de Medio Ambiente de la Alcaldía, Álvaro Orozco Herbas, respecto al proyecto de la planta de tratamiento de aguas residuales que será ejecutada en la zona de San Blas.

San Blas fue la zona elegida por la Gobernación como la Alcaldía para erigir el proyecto de la planta de tratamiento de aguas residuales, uno de los más anhelados por los pobladores de Tarija ante el colapso de las lagunas de oxidación de San Luis.

La dirigencia del barrio San Blas firmó su aprobación al proyecto con el concejal Echart.

Orozco explicó que el principal problema para emplazar este proyecto fue la aprobación social, que incluso estaba previsto realizarlo en Churata, donde no hay ningún problema por inundación. “Hubo votos resolutivos muy duros, que no quieren ni que se les informe de la planta”, dijo respecto a esa zona.

Tras el rechazo en Churata, en San Luis y en el municipio de Uriondo, San Blas fue la zona elegida.

Una simulación de una posible inundación en la zona de San Blas, donde emplazarán la planta de tratamiento de aguas residuales.

Posteriormente, la Alcaldía de Uriondo manifestó su apoyo a la ejecución del proyecto, pero según los allegados a la gestión de la Gobernación, esta nueva inclinación fue más una postura política que un interés real, con el objetivo de dar un paso atrás nuevamente.

La investigación del potencial del río Guadalquivir y generación de mapas de inundación, realizada por un grupo de estudiantes de la Universidad Católica Boliviana (UCB-Tarija), devela que San Blas, está dentro de las zonas con riesgo de inundación, aunque en la ubicación de la planta, el curso iría más por el lado izquierdo, favoreciendo al proyecto en caso de una inundación.

Sin embargo, los datos de este estudio no descartan un porcentaje mínimo, pero igual abre una posibilidad de que la zona se inunde, lo que podría derivar en un desastre ambiental sin precedentes si afectaría la planta.

“Los expertos tendrán que hacer una valoración del manejo del defensivo, para asegurar la planta de tratamiento”, respondió el secretario Orozco.

La obra tiene previstos tres grandes componentes para evitar esta situación, según explica Orozco.

Pese a la socialización, los habitantes de la comunidad de San Blas rechazan el proyecto.

Un componente es la habilitación del conector 4 en el río Guadalquivir. El segundo es la construcción de una avenida costanera que divida el lecho del río, con un área verde y la planta, con el fin de evitar cualquier riesgo de inundación. El tercer y último componente es la planta en sí.

“Toda la planta estará rodeada de una gran área verde que servirá para amortiguar el agua en caso de una crecida del río”, explicó.

“Todos esos detalles técnicos se están tomando en cuenta y deberán asumirlos la empresa que se adjudique la obra”, acotó el concejal, Alan Echart Sosa, quien es presidente de la  subcomisión de Servicios Públicos del Concejo, uno de los defensores del proyecto.

Los vecinos del Distrito 13 de la ciudad aprobaron la ejecución de este proyecto.

Echart mencionó que el rechazo social a la realización de una planta de tratamiento fue el común denominador en todas las zonas donde intentaron hacer el proyecto.

“En el subconsciente del ciudadano está lo ocurrido con San Luis con los malos olores y eso dificulta en el proceso de socialización”, lamentó.

Explicó que en el primer proyecto de Churata, el rechazo fue unánime por la comunidad de San Blas, como explicó anteriormente el secretario de Medio Ambiente.

En el barrio de San Blas, la situación fue diferente, al conseguir el aval de la dirigencia vecinal.

“Nos reunimos con los distritos 12 y 13, donde les explicamos el proyecto, les dijimos que es una tecnología nueva, que es muy distinto a lo que tenemos en San Luis con los malos olores, de que habrá áreas verdes”, refirió el concejal.

Socialización del proyecto de la planta de tratamiento de San Blas, en el Comité Cívico.

La aceptación social está, por lo menos del barrio, no así de la comunidad, pero queda un problema, el daño ambiental y especialmente, el riesgo de inundación al estar la obra en un lecho de río.

“Topográficamente es el lugar más apto, entre Obrajes con El Temporal, es la zona más baja”, acotó Orozco.

El secretario explicó que incluso la ubicación sirve para evitar  un gasto mayor por el bombeo.  Al estar la planta “aguas abajo” del río, no se requerirá del sistema de bombeo a presión, siendo natural el cauce, aprovechando la topografía del lugar.

Esta situación reduce los gastos de energía por el bombeo a presión que serían millonarios.

Empero, los expertos en ingeniería, refieren que al hacer una construcción de este tipo en un lecho de río, puede generar un mayor gasto por las medidas de seguridad que deben implementarse para evitar cualquier colapso por un riesgo de inundación.

Una vez más, Orozco vuelve a referirse al argumento más fuerte del proyecto, el tema social.

Echart incluso recordó que en las anteriores gestiones de la Gobernación y la Alcaldía, perdieron inversiones de Alemania y Holanda por el conflicto social.

“Estas eventualidades obligan a tomar decisiones técnicas, políticas y administrativas”, cerró Orozco de forma tajante sobre la determinación asumida de este proyecto que tendría un costo aproximado de 13 millones de dólares.