Crónicas y relatos de Tariquía

Crónicas y relatos de Tariquía

Visiones de amantes de la fotografía, pero especialmente del medio ambiente

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-Novimebre/2017) Como un bosque de ensueño, así lo describen aquellas personas que tuvieron la chance de conocerlo, y quienes refieren que corre el peligro de perder todo el encanto por la mano del ser más devastador del planeta: el hombre.

Dos miradas diferentes de profesionales amantes de la fotografía y de las letras, pero especialmente del medio ambiente, muestran en esta edición especial sus relatos de lo que vieron, de lo que percibieron, de lo que sintieron y de lo que soñaron.

Verdad con Tinta te presenta un suplemento colorido con imágenes de uno de los principales pulmones del departamento de Tarija: Tariquía.

Dos miradas diferentes de profesionales amantes de la fotografía y de las letras, pero especialmente del medio ambiente.

En una primera parte, mostramos las imágenes y una entrevista realizada por el equipo de Verdad con Tinta a Laura Rodríguez Segovia, una ingeniera comercial, amante de la fotografía, quien alineó su profesión a su pasión: la imagen.

La joven de 35 años creó hace 10 años la empresa L.R Fotografía, donde funge como directora, efectuando una serie de trabajos en imagen.

Sus trabajos favoritos, más allá de las presentaciones de eventos, sesiones con modelos o personalidades, está en los paisajes y Tariquía se quedó grabada en su mente para siempre.

La especialista en imagen y fotógrafa Laura Rodríguez.

Laura ve con preocupación cómo las petroleras con el visto bueno del Gobierno Nacional están ingresando a la reserva para hacer trabajos de exploración.

Los amantes de la naturaleza cruzan deditos para que no se dé el hallazgo petrolero, pues si bien la explotación de hidrocarburos en la zona generará ingentes recursos económicos a la región, tiende a destrozar una de las fuentes naturales más importantes, matando consigo el futuro de miles de personas.

El segundo invitado es Eduardo Franco Bertón, un joven abogado que con el pasar del tiempo fue encontrando su afición por las letras, la imagen y el medio ambiente; así que realizó maestrías en escritura creativa como en el manejo de los recursos naturales.

Es actualmente corresponsal de la Red Ambiental de Información (RAI).

Este joven cruceño es especialista en derecho ambiental, sustentabilidad, cambio climático, políticas públicas y manejo de recursos naturales.

Tiene experiencia en coordinación, evaluación y monitoreo de proyectos socio ambientales. Con amplia experiencia de trabajo de 10 años en fotoperiodismo ambiental, siendo premiado el año 2013 por la Agencia de Noticias Ambientales O Eco del Brasil, al ganar con la mejor fotografía de naturaleza.

Eduardo siguiendo su pasión, decidió viajar al sur del país e insertarse en una experiencia inolvidable.

En Tariquía pudo convivir con sus habitantes y rescatar sus experiencias.

En el mismo sentido de Laura, Eduardo cree que la reserva corre un grave peligro por la intervención de la mano del hombre, especialmente por el tráfico ilegal de madera, situación que pudo evidenciar.

 

El abogado ambiental y fotoperiodista, Eduardo Franco Berton.

 

 

Perspectiva…

Maria Lourdes Rojas Gutierrez

María Lourdes Rojas

Ojalá pudiera decirles a todos, y a la niña con miedo que vive dentro de mí, que huyendo encontrarán la paz. Que si cambian de ciudad se esfumarán las miradas dañinas, que los puñales y navajas serán de plástico y los ruidos molestosos resonando en sus pensamientos, que los despiertan por la noche, terminarán por silenciarse. Pero tengo que avisarles, no con demasiada pena esta vez, que no será así.

La realidad es que si no empezamos a aceptar que estar un poco rotos por dentro también es estar vivos, sólo nos vamos a frustrar y donde sea que vayan las maletas que hagamos, siempre estarán cargadas con pesos invisibles. Miedos, inseguridades, traumas, rencor.

Deberíamos aceptar que todos los días, al menos nos pasa algo. Y es que, al menos nos pasa la vida. Y el tiempo. Y el tiempo trae daños y algunas decepciones en formato domingo, lunes o martes, etc.

Como también trae amores y alegría a las 3 o a las 4, o a la hora que tú quieras por fin cerrarle la puerta al miedo y abrirle la puerta a la persona que está a unos pasos o a unos kilómetros, o a las oportunidades y a las ganas de sentirte vivo nuevamente, de abrir la ventana y gritarle al mundo que se puede y que la rutina te pille esta vez sin coraza.

A veces somos muy duros con nosotros mismos. Hoy me doy una palmadita en la espalda y espero que quien me esté leyendo pueda permitirse la sensación de hacerlo también, que aunque hoy no seamos el ideal que tenemos preparado, seamos conscientes de que podemos serlo y que estamos dispuestos a no rendirnos sin luchar.

Ojalá que está vez después de soltar esos pesos “invisibles”, al abrir nuevamente la maleta, esté mucho más ligera y esta vez podamos decir que cabemos en ella.

A veces la mayor muestra de amor es darnos una oportunidad y poder decir: me atreví a viajar por curvas, rectas, empedrados y empinados, sin escapar de mí mism@” y hoy ESTOY VIV@!

Voces del verano

Marco Antonio Montellano Gutierrez
Nelson Pandorga
1.
​“Seguro esta noche, loco, no falles… ya va acabar el año”. Guiña el ojo, manda un beso: en el índice la flecha, en el pulgar el arco. Son las tres de la tarde del 3 de enero. El aire acondicionado enfría los culos que quedan en la vagoneta con los trajes de baño todavía húmedos. “¡Hermoso Corana, llenito de gente! ¿O era Tolomosa?”. Conservadora-chorizos-Paceña-Karpil. En la Hilux de hace 10 años suben la Ballivián, atraviesan la Domingo Paz, están en San Roque. “¿Subo esta calle?”, “Sí, estoy alojado justo antes de la Cochabamba, todas las mañanas me despiertan las campanas de mierda a las 11”. El eterno retorno de las voces del verano, por cada par de genios una miríada de opas. No hay alfombra roja. “San Roque, San Roque – remonta las gafas de sol el humo del cigarro en el retrovisor- ¿dónde andará torciendo tu Quijote?”.
Elena bosteza y la barba se le espesa, se ha rapado la cabeza. Boliche, manga corta, lenguas largas y ojotas. Verano del amor, ya llegó tu profesor. Los ojos negros de la noche exudan vino y limonero, ningún ser viviente es inmune a la oscura frescura de enero. Ayer una moza del campo / -ánfora de greda / colmada de soles y lluvias: / ¡olor de la tierra!, /amancaya rosa que invertida es una / lírica pollera-, / no quiso conmigo / bailar a la rueda / porque van diez años / que dejé mi tierra.