Contradicciones entre Gobernación y profesores desafinan en la Sinfónica

Contradicciones entre Gobernación y profesores desafinan en la Sinfónica

Mientras para unos  la Orquesta Sinfónica está por buen camino y muestra estabilidad, para otros,  el programa está al borde del abismo.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-enero/2018) Dos percepciones diferentes y una realidad incierta, es lo que reflejan las múltiples contradicciones entre la versión oficial con el relato de los profesores del  Programa Departamental de Capacitación Musical a Niños, Niñas y Adolescentes, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano de la Gobernación, más conocido como: Orquesta Sinfónica.

El principal problema es el retraso en el pago de los salarios y la constante interrupción de las clases, denunciada por parte de los profesores y de los propios padres de los alumnos.

Mientras que los maestros aseguran que estuvieron impagos durante casi 6 meses en la gestión 2017, Ramiro Espinoza Aramayo, asesor general de la Secretaría de Desarrollo Humano, afirma que los sueldos tuvieron un retraso de un par de meses, netamente por temas administrativos.

“Como todo consultor, tienen que esperar a que salga la autorización de la Asamblea, lo que impide que la renovación sea inmediata”, explicó Juan Carlos Román, jefe de la Unidad de Educación de la Gobernación.

Según expresó, Ramiro Espinoza Aramayo, asesor general de la Secretaría de Desarrollo Humano, la Sinfónica es una “prioridad” para el gobernador.

Los contratos de los profesores son elaborados como consultores en línea o directos, según explicaron ambas partes involucradas. Al tener esta modalidad, los contratos tienen un periodo de duración de aproximadamente 3 meses.

Al finalizar el contrato,  los profesores deben esperar la renovación del mismo, pero esta no es inmediata, puede pasar hasta un mes sin que los contratos sean renovados. Durante ese mes impago, los profesores continúan trabajando.

Los funcionarios de la Gobernación argumentan que antes de contratarlos, “se les pregunta si están dispuestos a trabajar así”. Aparentemente, los maestros trabajan bajo su propio riesgo. Sin seguro de salud ni aguinaldo, como suelen ser este tipo de contratos.

Los retrasos llaman la atención de docentes y profesores, porque la orquesta tenía un presupuesto asignado de aproximadamente Bs 362.000, que estaban destinados a cubrir su salario, el alquiler de la casa en la que imparten las clases, entre otros. “No sabemos dónde va el presupuesto”, declaraban en una nota del año pasado.

Otra de las contradicciones radica en el número de alumnos. Mientras la Gobernación asegura que la orquesta tiene más de 100 integrantes, una de las profesoras dijo al equipo de Verdad con Tinta que la gestión 2017 la cerraron con apenas 35 alumnos, razón por la que ni siquiera tienen el número de músicos suficientes para llevar el nombre de  orquesta sinfónica.

Por su parte, mientras unos aseguran que los profesores cambian de forma constante y que no queda ni uno solo de los que dieron vida a la sinfónica en el 2012, otros afirman que solo dos renunciaron de los fundadores.

Humberto Martínez y Luis Do Amaral fueron los maestros que renunciaron, quienes fueron reemplazados por la joven Valentina Janco y Aurora Mamani.

Según declaró Juan Carlos Román, Saúl Colque, Juan Carlos Martínez, Pedro Farfán y Laurent Astruc,  fueron los profesores que dieron vida a la orquesta y continúan en ella.

Según Juan Carlos Román, todos los gastos de la Orquesta Sinfónica son cubiertos.

Laurent Astruc, quien tuvo la idea original y fue el primer director de la Sinfónica, habría renunciado, pero hace un par de meses volvió a ocupar su puesto de director tras la salida de Luis Do Amaral.

Aunque la Gobernación afirma que la orquesta no ha muerto, y no morirá, lo cierto es que los profesores aún no tienen contratos.

“Los contratos todos los años salen entre febrero y marzo, porque no tenemos asignado el presupuesto”, expresó Ramiro Espinoza, quien aclaró que la situación es normal.

Lo cierto es que el conflicto lleva  años y es una nota que desentona dentro de la sinfónica.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *