Lily Alandia, la mujer que le puso  sabor a la “Dolce Vita”

Lily Alandia, la mujer que le puso sabor a la “Dolce Vita”

A través de sus recetas caseras emprendió en el mundo de las conservas, hasta lograr un sólido negocio a nivel nacional.

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso 

(Verdadcontinta/febrero2018) Sin pensarlo, la pequeña cocina de su casa se convertiría en una fábrica de sabores, en la que decidiría enfocar sus esfuerzos en catapultar al éxito los sabores bolivianos con un giro original, a través de la mermelada de locoto.

Su casa, el lugar donde elabora cuidadosamente sus productos, es el escenario de la entrevista. En medio de frasquitos recién sellados y de un cálido ambiente familiar, transcurre la conversación que deriva en un viaje por su por su pasado.

Por circunstancias de la vida la mujer nacida en Oruro, pero que vive en Tarija hace más de 35 años, decidió que debía encontrar un trabajo o emprender para ganarse la vida. “Hasta ese entonces yo me había dedicado a ser ama de casa y a mis seis hijos”, cuenta modo de introducción.

Tras tomar la decisión de hacer algo por ella misma, Lily Alandia Cañipa se fue a vivir a Cochabamba, ciudad en la que vivía su padre y en la que decidió poner un restaurante de pastas al que llamó “Dolce Vita”. En el pasado, junto con el que fue su esposo, habían tenido éxito en la ciudad de Tarija con un restaurante de comida italiana, por lo que le pareció que el proyecto tenía potencial.

Su experiencia en la Llajta no fue lo que esperaba. “No me fue tan bien, había mucha competencia”, explica la mujer de tez morena y cautivadores ojos marrones.

Aunque el restaurante fracasó, le abrió los ojos a nuevos negocios, pues sus clientes eran fanáticos de los escabeches y conservas caseras que ofrecía en el bar de ensaladas. “Los clientes me encargaban frascos”, cuenta recordando a aquella mujer de 50 años que poco a poco, fue dando vida a un negocio.

La venta de conservas iba bien, pero extrañaba a sus hijos. Para poder estar cerca de sus afectos decidió trasladar el negocio, que mantuvo el nombre del restaurante, a Tarija.

Su visión respecto a Dolce Vita era ver sus productos en los más grandes supermercados y tiendas especializadas. “Yo sabía que si quería que crezca, tenía que tener todo en orden”. Por esta razón trabajó para obtener todos los certificados y licencias que exigen las instancias oficiales. Pero pese a sus esfuerzos el negocio no se movía como ella deseaba.

Todo cambió cuando un día una amiga le ofreció la receta de una mermelada de locoto. Lily no dudó en probarla.

Tras una degustación con amigos y familiares cercanos, todos llegaron a la conclusión de que la mermelada sería el producto estrella. La receta era un éxito.

Cual pólvora, la fama del sofisticado sabor de la mermelada, empezó a correr por la ciudad. Pronto, no sólo las tientas y supermercados locales deseaban tener el producto en sus repisas, sino que la curiosa mezcla de sabores dulces y picantes, empezaba a hacerse eco en el eje central.

“Aquí empezamos en la Roticería”, cuenta rememorando sus orígenes. Sin embargo, hoy en día la mermelada puede ser adquirida en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, en prestigiosas cadenas de supermercados como el IC Norte, Hipermaxi y Ketal y en tiendas especializadas como Mercadito Gourmet y Delicatesen.

Para completar el panorama, hace poco se abrió la posibilidad de exportar la mermelada a otros países, aunque no se anima a dar mas detalles para no “kenchar” el proyecto.

Los resultados de su constancia y esfuerzo hablan por sí solos. Lily ganó en 2013 el concurso EmprendeIdeas, organizado por SOBOCE, en el cual recibió cursos y asesoría para su emprendimiento durante un año. “Eso me ayudó mucho para ver cómo se maneja un negocio”, asegura la mujer que pasó de emprendedora, a empresaria.

Además, ganó un concurso para asistir a la Fexpo Milano, llevada a cabo en la ciudad de Milán, en Italia, donde pudo presentar sus productos al mundo.

Mas allá del éxito conseguido tras siete años de arduo trabajo, para ella, lo más importante es haberse demostrado a ella misma, que podía lograr su objetivo. “Logré hacer de esta, mi actividad principal”, dice con emoción.

En aquella pequeña cocina en la que todo empezó, Dolce Vita continúa creciendo pese a las adversidades que ello implica. Con el mismo amor y sazón de siempre, Lily enfrasca cada uno de los productos, los etiqueta y les pone su característico “trapito” en la tapa, atado con un trozo de yute blanco.

Sus manos no sólo reivindican el trabajo de las mujeres, sino que revalorizan el valor de los sabores típicos bolivianos, como es el locoto, y enaltece la labor artesanal, con el sello especial de lo “hecho en casa”.

Lily Alandia en su fábrica: su cocina
Los productos con su característico pañuelo blanco en la tapa, listos para ser llevados a los puntos de venta
En Bolivia hay un divorcio entre lo público y lo privado

En Bolivia hay un divorcio entre lo público y lo privado

Las alianzas público-privadas, también conocidas como APP, son una herramienta de colaboración entre ambos  sectores

 

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

La Agencia de Desarrollo elaboró el Proyecto de Ley de Diversificación Económica, que establece la normativa para nuevas modalidades administrativas, entre las que destacan las alianzas público- privadas. Mientras la ley no se apruebe, las alianzas no serán posibles.

Las alianzas público-privadas, también conocidas como APP, son una herramienta de colaboración entre ambos sectores, con el fin de ejecutar proyectos, programas o prestar servicios que tradicionalmente fueron proyectados o suministrados por las administraciones públicas.

Los más conocidos, son los servicios públicos e infraestructuras, entre otros.

Oscar Farfán Mealla, delegado para la Agencia de Desarrollo.

Oscar Farfán Mealla, delegado para la Agencia de Desarrollo, recibe al equipo de Verdad con Tinta para conversar sobre las APP´s y el impacto que podrían tener en la el departamento, especialmente ante la crisis económica que atraviesa.

Mariana Duran Calabi y Enrique Borda Peñarrieta, consultores de la Agencia, se suman a la conversación, para aportar  certeros ejemplos.

Con un vaso de agua de por medio, para apaciguar el calor de la mañana, Farfán se adentra sin rodeos. “Lo público no entiende cómo funciona lo privado y lo privado no entiende cómo se maneja lo público”, dice de manera sincera.

En países desarrollados, como Suiza, Alemana y Estados Unidos, la sinergia entre ambos sectores logró mayor eficiencia y productividad en el manejo de los recursos públicos, logrando también, a su vez, mejores servicio y oportunidades para la población.

“En Bolivia hay un divorcio entre lo público y lo privado”, lamenta el ingeniero, comparando la realidad nacional con el panorama mundial.

Bolivia es uno de los pocos países en los que no existe legislación sobre las alianzas entre ambos sectores. Argentina, Chile, Colombia y Perú son parte de los países latinoamericanos que cuentan con una normativa vigente respecto a las alianzas público- privadas y cuya experiencia fue exitosa, según el Banco Mundial.

Equipo de trabajo de la Agencia para el Desarrollo.

El éxito de estas alianzas radica, entre otras cosas, en las instituciones públicas, como es el caso de la Gobernación, pueden apalancar un mayor número de proyectos con su presupuesto, porque la mayor parte de la inversión la realizan las empresas privadas.

De acuerdo a lo explicado por Farfán, existen dos tipos de alianzas. La primera, es entre el sector público y la empresa privada.

“El servicio sigue siendo público, pero lo ejecuta, analiza y administra la empresa privada”, acotó Farfán,  haciendo hincapié en que la empresa privada, al estar especializada en el tipo de proyecto que realice, es más eficiente, tiene mejor tecnología, pudiendo  llegar a bajar los precios para el usuario final, como es el caso de las empresas proveedoras de electricidad o agua.

La segunda alianza se da entre empresas privadas locales y extranjeras, ya que las locales, en la mayoría de los casos, no cuentan con la espalda financiera ni tecnología para los proyectos que comúnmente son realizados por las APP’s.

El sector público termina bloqueando al sector productivo.

“La industria de las alianzas público – privadas, se ha desarrollado tanto, que incluso hay bancos especializados que quieren invertir. Se ha vuelto un sector atractivo, porque  son negocios muy seguros, en los que el capital está seguro”,  explicó el ingeniero Oscar Farfán.

Al asociarse con empresas extranjeras, las pequeñas locales cuentan con el respaldo de las  internacionales, que, además de tener el “know how”, como se refiere internacionalmente o el saber cómo, son sujetas de créditos de los bancos privados, para realizar las inversiones necesarias de los proyectos, obras y para su posterior administración.

La legislación presentada por la Agencia de Desarrollo a la Asamblea legislativa Departamental, prevé como requisito indispensable para las APP´s, que las empresas extranjeras que realicen la inversión, tengan un socio local.

De esta forma no solo se garantiza trabajo para empresas locales y operarios regionales, sino que a futuro, habrá gente capacitada para la administración de las obras.

Pues, otro aspecto importante de las APP´s es que al ser inversiones privadas, las empresas extranjeras podrán administrar las obras o proyectos durante determinado tiempo y después,  tanto la obra como la administración volverán al Estado.

El ejemplo más cercano que existe en Tarija es el del Cine Center, que si bien es un comodato, tiene una modalidad similar.

La Alcaldía otorgó el terreno para la construcción del cine, que fue construido con inversión privada y los dueños podrán administrarlo durante 15 años. Al transcurrir el tiempo, tanto el terreno, como el edificio pasarán al Gobierno Municipal para su administración.

En Tarija, el sector productivo con los campesinos, podría ser el más beneficiados de estas alianzas, pues una de las posibilidades es que los productos de alto valor, como los espárragos y arándanos que son cultivados a pequeña escala por los agricultores locales, sean producidos a mayor escala  con el financiamiento de inversores privados, que posteriormente se ocuparán de exportarlos a los mercados internacionales, de  Canadá, Estados Unidos como de otros países europeos.

“Si haces una empresa con cámara de frío y empaquetada,  logras desarrollar inmediatamente la producción de alto valor en el valle”, aseguró Farfán.

Pero para eso, debe garantizarse el riego a los productores todo el año, lo que también puede ser logrado con la tecnología ofrecida por empresas privadas que participan en este tipo de iniciativas.

Según estimaciones basadas en experiencias de países vecinos, con 15.000 hectáreas de riego sin contingencia en la época de sequía, el valor de la producción podría alcanzar los 800 millones de dólares anuales, con productos de alto valor. Este monto equivale a la producción de un millón y medio de hectáreas de soja en Santa Cruz.

“En la mejor época de la renta del gas obteníamos Bs 4.000 millones.

“Solo a partir de la agroindustria estaríamos obteniendo  más que en el auge de la renta petrolera, sin tomar en cuenta otros proyectos de APP´s”, explicó la consultora Mariana Duran Calabi.

“Generamos una economía estable”, agregó el consultor Enrique Borda Peñarrieta.

Algo similar podría ocurrir con los cítricos en Bermejo. Se cree que con el programa de la planta procesadora de cítricos se podrían generar 120 millones de dólares anuales, lo que duplica el ingenio azucarero en sus mejores épocas.

Por su parte, con la petroquímica se podrían generar 2.000 o 3.000 millones de dólares anuales.

Los tres proyectos fueron analizados por la Agencia de Desarrollo y tienen proyecciones esperanzadoras no sólo para futuras alianzas público privadas, sino que son una esperanza para el departamento.

Sin embargo, mientras la ley de diversificación económica, que prevé la legislación para las APP´s, no sea aprobada por la Asamblea Legislativa Departamental, nada de lo anterior será posible.

5 puntos para entender las alianzas público- privadas

5 puntos para entender las alianzas público-privadas.
  1. Aunque la administración y financiamiento son privados, los proyectos, obras y servicios, continúan siendo públicos.
  2. El Gobierno Nacional o departamental, continúa fijando las tarifas en lo que respecta a servicios como energía o agua.
  3. Las empresas privadas internacionales, deben asociarse con empresas privadas locales para ser parte de una APP.
  4. Las empresas privadas administrarán las obras o proyectos por un plazo determinado. Posteriormente, la administración pasa al sector público.
  5. El sector público puede generar más obras o proyectos, porque sólo contribuye con una pequeña parte de su presupuesto, el grueso de la inversión es privada.

 

Voces de verano parte III

Marco Antonio Montellano Gutierrez

Hace poco me cambié de casa. Lo que al fin de cuentas quiere decir que me he / convertido en un ser dotado de memoria. Esta memoria ya ha comenzado su / labor corrosiva en mi ser.

El alejamiento violento del encuadre amplía, horizontal y tridimensional, la perspectiva de la imagen que habita en la cantina detrás de la retina de la desesperanza súbita, infinita en su profundidad de gotita de azafrán, de mermelada. Llega hasta allí, demorada y demudada la palabra, fingiéndose sobria y libre, profeta de la mecánica retráctil de las puntabolas romas y la itálica cuerda metálica de las gónadas rotas, pasadita la navidad, justo en medio del alborozo devastado de la fingida fraternidad, que no es humilde sin embargo y se enfría interrumpida por la visita intempestiva de la calamidad y otras tías de cariño. En el monólogo intento inventar un algoritmo propio que acaricie a mi vanidad y a la de cualquier otro artista sujeto a la asesina fortuna de quedarse solo, de reinventarse en el fluir de su íntimo trono: el ritmo.

El sueño de la planta de tratamiento en San Blas y un alto riesgo

El sueño de la planta de tratamiento en San Blas y un alto riesgo

Una avenida y un área verde, más defensivos, serían los implementos previstos para evitar un colapso en caso de una inundación

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-noviembre/2017) “Lamentablemente, no tuvimos otra opción” indica el secretario de Medio Ambiente de la Alcaldía, Álvaro Orozco Herbas, respecto al proyecto de la planta de tratamiento de aguas residuales que será ejecutada en la zona de San Blas.

San Blas fue la zona elegida por la Gobernación como la Alcaldía para erigir el proyecto de la planta de tratamiento de aguas residuales, uno de los más anhelados por los pobladores de Tarija ante el colapso de las lagunas de oxidación de San Luis.

La dirigencia del barrio San Blas firmó su aprobación al proyecto con el concejal Echart.

Orozco explicó que el principal problema para emplazar este proyecto fue la aprobación social, que incluso estaba previsto realizarlo en Churata, donde no hay ningún problema por inundación. “Hubo votos resolutivos muy duros, que no quieren ni que se les informe de la planta”, dijo respecto a esa zona.

Tras el rechazo en Churata, en San Luis y en el municipio de Uriondo, San Blas fue la zona elegida.

Una simulación de una posible inundación en la zona de San Blas, donde emplazarán la planta de tratamiento de aguas residuales.

Posteriormente, la Alcaldía de Uriondo manifestó su apoyo a la ejecución del proyecto, pero según los allegados a la gestión de la Gobernación, esta nueva inclinación fue más una postura política que un interés real, con el objetivo de dar un paso atrás nuevamente.

La investigación del potencial del río Guadalquivir y generación de mapas de inundación, realizada por un grupo de estudiantes de la Universidad Católica Boliviana (UCB-Tarija), devela que San Blas, está dentro de las zonas con riesgo de inundación, aunque en la ubicación de la planta, el curso iría más por el lado izquierdo, favoreciendo al proyecto en caso de una inundación.

Sin embargo, los datos de este estudio no descartan un porcentaje mínimo, pero igual abre una posibilidad de que la zona se inunde, lo que podría derivar en un desastre ambiental sin precedentes si afectaría la planta.

“Los expertos tendrán que hacer una valoración del manejo del defensivo, para asegurar la planta de tratamiento”, respondió el secretario Orozco.

La obra tiene previstos tres grandes componentes para evitar esta situación, según explica Orozco.

Pese a la socialización, los habitantes de la comunidad de San Blas rechazan el proyecto.

Un componente es la habilitación del conector 4 en el río Guadalquivir. El segundo es la construcción de una avenida costanera que divida el lecho del río, con un área verde y la planta, con el fin de evitar cualquier riesgo de inundación. El tercer y último componente es la planta en sí.

“Toda la planta estará rodeada de una gran área verde que servirá para amortiguar el agua en caso de una crecida del río”, explicó.

“Todos esos detalles técnicos se están tomando en cuenta y deberán asumirlos la empresa que se adjudique la obra”, acotó el concejal, Alan Echart Sosa, quien es presidente de la  subcomisión de Servicios Públicos del Concejo, uno de los defensores del proyecto.

Los vecinos del Distrito 13 de la ciudad aprobaron la ejecución de este proyecto.

Echart mencionó que el rechazo social a la realización de una planta de tratamiento fue el común denominador en todas las zonas donde intentaron hacer el proyecto.

“En el subconsciente del ciudadano está lo ocurrido con San Luis con los malos olores y eso dificulta en el proceso de socialización”, lamentó.

Explicó que en el primer proyecto de Churata, el rechazo fue unánime por la comunidad de San Blas, como explicó anteriormente el secretario de Medio Ambiente.

En el barrio de San Blas, la situación fue diferente, al conseguir el aval de la dirigencia vecinal.

“Nos reunimos con los distritos 12 y 13, donde les explicamos el proyecto, les dijimos que es una tecnología nueva, que es muy distinto a lo que tenemos en San Luis con los malos olores, de que habrá áreas verdes”, refirió el concejal.

Socialización del proyecto de la planta de tratamiento de San Blas, en el Comité Cívico.

La aceptación social está, por lo menos del barrio, no así de la comunidad, pero queda un problema, el daño ambiental y especialmente, el riesgo de inundación al estar la obra en un lecho de río.

“Topográficamente es el lugar más apto, entre Obrajes con El Temporal, es la zona más baja”, acotó Orozco.

El secretario explicó que incluso la ubicación sirve para evitar  un gasto mayor por el bombeo.  Al estar la planta “aguas abajo” del río, no se requerirá del sistema de bombeo a presión, siendo natural el cauce, aprovechando la topografía del lugar.

Esta situación reduce los gastos de energía por el bombeo a presión que serían millonarios.

Empero, los expertos en ingeniería, refieren que al hacer una construcción de este tipo en un lecho de río, puede generar un mayor gasto por las medidas de seguridad que deben implementarse para evitar cualquier colapso por un riesgo de inundación.

Una vez más, Orozco vuelve a referirse al argumento más fuerte del proyecto, el tema social.

Echart incluso recordó que en las anteriores gestiones de la Gobernación y la Alcaldía, perdieron inversiones de Alemania y Holanda por el conflicto social.

“Estas eventualidades obligan a tomar decisiones técnicas, políticas y administrativas”, cerró Orozco de forma tajante sobre la determinación asumida de este proyecto que tendría un costo aproximado de 13 millones de dólares.

El “jucumari” en el imaginario boliviano

El “jucumari” en el imaginario boliviano

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-septiembre 2017) Existen decenas de referencias e historias inspiradas en el oso andino, aunque su mitología está fuertemente arraigada a la cultura andina, este animal permaneció alejado  del imaginario de las primeras civilizaciones que habitaron el territorio nacional.

¿Por qué el oso andino no aparece en la cultura?, es la gran incógnita que intentó resolver durante un tiempo la bióloga Ximena Vélez-Liendo, quien dedicó su trabajo a la preservación de esta especie.

Las vasijas, los cántaros y los vasos ceremoniales hechos por los habitantes de las culturas incaicas e inclusive preincaicas, tenían característicos diseños con formas simétricas y otras con elementos copiados de la naturaleza, como animales.

“Si vas a cualquier museo, puedes encontrar figuras de animales: jaguares, pumas, serpientes, murciélagos, pero no encuentras al oso”, aseguró Ximena, quien explicó que en los restos arqueológicos de aquellas culturas que habitaron en Bolivia, no aparece el oso, pese a que el animal ya habitaba en la zona desde hace  miles de años.

De acuerdo a un estudio realizado por la bióloga Susanna Paisley, la ausencia de los osos en la cultura se debe a que éstos eran considerados dioses por las culturas preincaicas que, al ser colonizadas, fueron prohibidas de venerarlos y  de realizar cualquier tipo de representación en la que pudieran aparecer.

De acuerdo a Paisley, esta podría ser la razón por la que el oso no fue encontrado en restos arqueológicos de aquellas civilizaciones.

Sin embargo, contrariando aquella teoría de Paisley, existe un mito que data de la época incaica que asegura que los incas habían construido muros defensivos en la zona para frenar los ataques de los guaraníes.

Los incas creían que el jucumari se les aparecía para alertarles mediante gritos, que los indios guaraníes se acercaban para realizar un asalto.

Por su parte, la cosmovisión andina, especialmente de la cultura aimara, también podría explicar la ausencia de un animal tan grande como el oso, dentro de las expresiones culturales de la época.

El oso andino no sólo vive en los bosques, sino en las danzas e historias populares del país.

Para las culturas andinas la “Pachamama” tenía un rol muy importante dentro de su cosmovisión. Su presencia en el cosmos se realizaba a través de tres instancias: el “kaypacha”, como el presente; el “ukupacha”, como el pasado y el “jananpacha” como el futuro. La correspondencia psicoanalítica sería: consciente, subconsciente y supra consciente.

El jananpacha es la tierra de arriba, lo superior, el cielo, es el ámbito del sol, la luna y las estrellas. Kaypacha es la tierra del medio, donde habita temporalmente la Pachamama que pasa por los tres planos. Por último, el “Ukupacha” corresponde a las profundidades de la tierra, el inframundo.

En aimara el oso andino es denominado ukumari que, según los expertos, etimológicamente significa “ser de las profundidades”.

De acuerdo a esta cosmovisión, aunque los tres “pachas” forman parte de un todo, no se pueden mezclar sus elementos entre sí, porque se rompería la armonía y el equilibrio.

De esta forma, como el oso aparentemente pertenecía al ukupacha, no podía ser representado a través de dibujos o vasijas en el kaypacha.

Según Velez-Liendo, los primeros registros del jucumari dentro de la cultura boliviana, serían de la época de la colonización.

El jucumari y la diablada

El jucumari juega un papel importante dentro de la diablada, la danza que simboliza la lucha del bien contra el mal.

El jucumari es el mediador de la pelea entre los ángeles y los diablos, tomándose la libertad de realizar travesuras de todo tipo y alegrar a la gente. El oso andino representa la fertilidad y es quien abre paso a los bailarines entre la multitud, invitando a los espectadores a bailar.

Para Ximena, la presencia del oso en la danza de la diablada tiene origen en la fuerte representación andina de la misma. A su vez, la presencia del animal se relaciona con el Ukupacha, también conocido como Alax Pacha en aimara, ya que el jucumari sale del inframundo, de la profundidad de las minas,  para hacer sus travesuras durante los días de la fiesta.

Según el potosino, Juan José Toro Montoya, quien es Premio Nacional de Historia del Periodismo, el oso andino fue incluido en las últimas décadas  en la diablada desde los años 70, como una referencia al minero que sale del socavón cubierto de minerales.

“Los personajes fueron agregados recientemente, fruto de la estilización de la danza”, aseguró el historiador, quien además agregó que en un principio, la danza estaba integrada únicamente por los diablos, el arcángel Gabriel y la China Supay, “no aparecía ni el cóndor”, que en la actualidad es uno de los principales símbolos de esta danza tradicional.

“El jucumari te va a robar”

Sin duda alguna una de las leyendas más conocidas del jucumari, es aquella que relatan los abuelos a los nietos, asegurando que el oso roba a hombres y mujeres para llevarlos a su cueva con el fin de tener hijos con ellos.

En el caso de las mujeres, el jucumari las embarazará y en el caso de los hombres, ellos serán quienes preñen a la osa.

Aquella leyenda es tan fuerte, que trasciende fronteras. En los cinco países donde habita esta especie, los habitantes repiten a viva voz “cuidado con el oso, porque te va a robar”.

En Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, el mito está fuertemente instalado en el imaginario social, especialmente en las poblaciones rurales que son las más cercanas al hábitat del jucumari.

La experta Ximena Vélez- Liendo, asegura que esta historia está muy enraizada, sobre todo, en pueblitos en los que la gente nunca ha salido a otro país.

La bióloga Ximena Vélez-
Liendo con el equipo de Verdad con Tinta.

“En cierta forma se cree que hay alguna conexión con la colonia, cuando llegaron los españoles, porque en España pasa lo mismo con los osos pardos”, explicó la bióloga respecto a que en ese país europeo, se cree que estos animales roban a las mujeres.

A modo anecdótico, Ximena contó al equipo de Verdad con Tinta que el día que se votó para aprobar el proyecto de ley que busca proteger al jucumari, nombrándolo patrimonio natural, una de las diputadas votó en contra, argumentando que el oso “roba a hombres y mujeres”.

Si bien el proyecto de ley fue aprobado con nueve votos contra uno, esta historia refleja la fuerza que tiene la leyenda del jucumari en el país.

Lejos de lo anecdótico, la historia de “El Hijo del Oso”, según la tesis de la bióloga Susanna Paisley, es uno de los elementos vitales de la cultura andina. Según esta historia, tras nacer el hijo del oso con el hombre o la mujer, este es mitad humano y mitad animal.

El hijo ayuda a escapar a su padre humano de la cueva para llevarlo a la aldea. Generalmente, el oso termina siendo asesinado por los aldeanos.

Por su parte, el hijo debe lidiar con sus instintos animales y generalmente sufre la amenaza de ser atacado por el pueblo, pero siempre termina convirtiéndose en el héroe de la historia, tras realizar alguna labor digna del perdón de los aldeanos.

Según Paisley, entre los relatos más antiguos de esta historia, se encuentra el escrito por Fray Reynaldo de Lizarraga en Cochabamba, Bolivia en 1590. “Por Cochabamba hay osos muy grandes que persiguen a las mujeres; cuando ellas los ven, no prestan resistencia alguna”, dice el fragmento.

Cuando el invierno decidió prestarse un cuerpo

Maria Lourdes Rojas Gutierrez

María Lourdes Rojas Gutierrez

A mí me gustaba el invierno, me encantaba llenarme de capas de ropa, en las cuales encontraba comodidad, hasta que entendí que era sólo un reflejo de mi interior, que de igual manera le gustaba abrigarse el alma con capas y capas de armadura sólida. Y el invierno era tan apropiado… pues mantenía congelada una parte de mí que no quería sentir.

Ya para ese entonces era tarde, lo había conocido, me había dejado palabras y se había robado tres primaveras.

Cuando el invierno decidió prestarse un cuerpo, esa historia podría resumirse en lo que aprendí, que posiblemente sea algo obvio, pero uno no aprende hasta que sangran tres veces las heridas y lo vives en tu propia piel. En esta historia hay dos tipos de personas.

Las primeras se alejan o se van justo al anochecer. Sin hacer mucho ruido, antes de que puedan desaparecer, te dejan el alma herida como sello del ego que los caracteriza; una marca propia de ellos es también dejar en el pecho un nudo y  un vacío que carcome. Esas personas no sienten. Solo, te ven durmiendo en la cama vacía y fría en posición fetal, deseando volver al útero donde te sentías protegida y nadie te hacía daño.

Esas te dejan sin fuerzas para volver a construir barreras que derribaste para que entren a cobijarse, te sientes desprotegida porque ya no hay capas que ayuden a filtrar el dolor, ya nada de armaduras de hielo ni de acero.

Pero también está el otro tipo de personas.

Esas llegan cuando ya nadie quiere sentir, cuando nadie quiere compañía real y todo es hipocresía, cuando tienes el café enfriándose pero igual te preguntan si pueden sentarse a tu lado, justo ahí te das cuenta, mirando sus ojos libres de cobardía,que es de esas personas que te hacen sentir. Ya no deseas ser feliz, eres feliz.

De pronto, no importa si el frío se burla de tus huesos o el sol te abraza. Él te dice que beses, que ames, que llores, que rías, que el invierno a veces dura sólo 90 días; pero no sabes cuándo se te va  a acabar la vida.