Gobernación asegura que el turismo es una política departamental

Gobernación asegura que el turismo es una política departamental

La institución asegura querer ayudar a los empresarios privados y sectores que participan en la cadena del turismo en la región.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

“Un futuro más allá del gas”, fue una de las frases que mencionó el gobernador Adrián Oliva en su discurso del 15 de abril de 2017, así como en muchas otras ocasiones en las que hizo hincapié en la necesidad de generar recursos para el departamento, fuera de los hidrocarburos.

El turismo siempre fue una alternativa, aunque hasta la fecha no hay una oferta que vaya más allá de la Ruta del Vino. Según los empresarios privados, es poca la ayuda que se brinda al sector.

“No se tiene una política definida, porque nunca se ha tenido un plan departamental de turismo”, explicó Gerardo Aguirre Castellanos, actual director de turismo de la Gobernación, haciendo hincapié en que ninguna gestión, hasta ahora, trabajó en un plan de turismo.

Según la autoridad, nunca se trabajó el turismo como una política departamental, en la que las bases y principios que la rijan estén bien definidas. Sin embargo, este año aspiran a dar el puntapié para lograrlo a través de una agenda 2018-2020, que será presentada en las próximas semanas al gobernador.

La conformación del Consejo Departamental de Turismo el pasado 15 de septiembre, fue el primer eslabón de una cadena que busca mayor coordinación con el Gobierno Nacional, para que los atractivos de Tarija pronto puedan ser incluidos como una alternativa dentro de la oferta de la “marca Bolivia”.

La prioridad: satisfacer las demandas del sector. En la cumbre de turismo realizada a mediados de diciembre de 2017, y en la que participaron agencias de viajes, operadores turísticos, hoteles y restaurantes, cada sector expuso las dificultades que afronta a la hora de dar un servicio de calidad al turista. Por su parte, la gobernación se comprometió a subsanar sus demandas, para poder desarrollar un plan a corto plazo que les permita generar turismo, para posteriormente desarrollar una agenda a largo plazo.

Los responsables de turismo y cultura de la Gobernación: Roberto Vaca Vidaurre, Nelvin Acosta Tapia y Gerardo Aguirre Castellanos

Conectividad y servicios básicos, investigación, desarrollo de productos, formación y capacitación, promoción e institucionalidad y normativa, son los seis pilares fundamentales sobre los que estará elaborada la agenda turística del departamento para el 2018-2020.

Tras la presentación del proyecto, y con el visto bueno del gobernador, la secretaría de finanzas asignará un presupuesto que permita lograr los objetivos que trazará la Dirección de Turismo, para generar ingresos para Tarija a lo largo del año, a través de su oferta.

La creación de la “marca Tarija” será fundamental a la hora de encarar una política departamental, aunque Aguirre aseguró que esta será una acción posterior, una vez que la maquinaria turística vaya funcionando.

“Ya no van a haber pretextos”, aseguró el carismático Gerardo Aguirre, explicando que en el pasado con la excusa de cotizaciones y consultorías, no se hizo nada. “Nosotros al revés, empezamos haciendo esto, que será el puntapié para seguir”, dijo respecto a la agenda 2018-2020.

Crear otros atractivos al margen de la Ruta del Vino es uno de sus objetivos principales no sólo para los próximos dos años, sino a largo aliento. La arqueología promete ser uno de los nuevos polos a explotar, aunque Gerardo se mostró receloso a la hora de dar más detalles. “No puedo adelantar mucho hasta que no se haga la presentación al gobernador”, aseguró con una cálida sonrisa, aunque no le caben dudas de que Tarija tiene un gran potencial.

El turismo de fin de año

Gracias a las inversiones de los empresarios privados Tarija hizo de fin de año y del carnaval, sus épocas turísticas por excelencia. La oferta de paquetes con fiestas originales y la participación de grupos musicales, fue posicionando a la capital como un referente de la diversión entre los jóvenes, generando un fuerte movimiento económico en la región en dichas fechas

Restaurantes, hoteles y agencias de viajes, son sólo algunos de los sectores beneficiados gracias al atractivo en el que se convirtieron las fiestas. Sin embargo, los empresarios sienten que no son apoyados por las autoridades locales, pese al aporte que hacen al turismo en la región.

El director de turismo, Gerardo Aguirre, aseguró que queda pendiente agendar una reunión para escuchar los requerimientos de los empresarios y así poder elaborar un plan junto con ellos.

Bolivia, corazón del sur        

En octubre de 2017, lanzaron la marca país ‘Bolivia, corazón del sur’, a través de la cual pretenden mostrar la diversidad de la oferta boliviana como su principal característica.

La marca país busca satisfacer la necesidad del sector gubernamental por generar una identidad que los diferencie de los demás países. El objetivo es crear una marca lo más sólida posible, para que perdure en la mente de los turistas e inversores, haciendo que el país tenga una ventaja al posicionarse sobre los demás países.

La firma Future Brand fue la responsable de la creación de la nueva marca país. Future Brand también trabajó creando las marcas para Nicaragua, Perú y Costa Rica.

A diferencia de Bolivia te espera, la marca país ‘Bolivia, corazón del sur’, busca la promoción del país en diferentes esferas, atrayendo no sólo turismo, sino inversiones y comercio.

Te contamos el signidicado de cada uno de los colores del logo

Bolivia te espera

Aunque durante años fue considerada la marca país, ‘Bolivia te espera’ en realidad es una marca turística. La marca nació con el objetivo de promocionar más de 140 atractivos turísticos en el país.

 

 

El alto costo de las enfermedades desconocidas

El alto costo de las enfermedades desconocidas

No poder ir a comer al mercado, no compartir del mismo vaso con otras personas, evitar ir a eventos donde exista aglomeración de gente, son las consecuencias menores de tener una inmunodeficiencia primaria, una extraña patología que todavía no es reconocida en Bolivia.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

Los más afectados son los niños que tienen corta esperanza de vida, si bien son pocos, no existe un número exacto de cuántas personas en el país puedan tener inmunodeficiencias primarias, no hay estudios, no hay nada.

“Estos niños han nacido sin soldaditos”, empieza su explicación la alergóloga e inmunóloga, Nelva Guillén Rocha,  quien trabaja en el Hospital del Niño en la ciudad de Cochabamba.

La joven profesional de 34 años, es una de las pocas especialistas en el campo de la medicina que sabe detectar en el país las inmunodeficiencias primarias.

“Somos muy poquitos en Bolivia”, reconoció la profesional, quien para atender los casos de sus pequeños pacientes debe hacer “malabarismo”, especialmente por el tema económico.

Para comprar los medicamentos para los pequeños pacientes, muchas veces deben salir a la calle a pedir dinero.

La especialista mediante contacto telefónico con Verdad con Tinta relató la dura realidad que pasan los profesionales en salud que conocen sobre las inmunodeficiencias primarias y especialmente, la dificultad de las familias de los portadores.

Guillén Rocha explicó que las personas generalmente nacen con sus defensas; sin embargo, hay quienes no las tienen.

“Yo les explico a los padres y a los niños en que la mayoría de las  personas nacen con soldaditos que son los encargados de protegerlos de los virus, pero quienes tienen inmunodeficiencias primarias, no los portan”, explicó en su particular forma.

“Estos niños han nacido sin soldaditos, sin defensas”, acota Nelva al referirse a los cuatro pacientes que atiende en el hospital.

Explicó que estos niños portadores de las inmunodeficiencias primarias tienen que estar medicados de por vida, por lo que deben conseguirles remedios que son bastante costosos.

“Es como ponerle la pila al reloj, sino no funciona”, refirió.

Detalló que cada uno de estos niños requiere por lo menos unos 3 a 4 frascos por mes, cuyo costo unitario es de Bs 2500 o Bs 3.800.

Para colmo, los menores detectados con las inmunodeficiencias, proceden de familias humildes, especialmente del área rural.

Uno viene de la comunidad de San Pedro, en el norte del departamento de Potosí, los otros de las provincias de Cochabamba.

Para conseguir los recursos deben hacer campañas solitarias. “Salimos con latitas, no queda más”.

Dijo que los médicos además del tratamiento y diagnóstico deben convertirse en activistas para conseguir el dinero con el fin de que los menores puedan mantenerse con vida.

De esta manera, ha conseguido que instituciones como la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), la Empresa Nacional de Electricidad (Ende), la Cooperativa de Telecomunicaciones de Cochabamba (Comteco) puedan dar sus donaciones.

“Una y otra vez hice una revisión a la lista de enfermedades que cubría el SUMI (Seguro Universal Materno Infantil) y no encontré nada de las inmunodeficiencias”.

Esta situación se agrava, pues ningún seguro de salud pública cubre a los pacientes de este tipo, teniendo que migrar sus familias a otros países.

En el caso de los seguros privados, sólo la Caja Bancaria estaría cubriendo a pacientes de este tipo.

La familia de una paciente que falleció el pasado año, donó más de 70 frascos para el Hospital del Niño, los que ayudaron para cubrir a los  afectados. “Pero estos frascos se van a terminar en julio o agosto y de ahí no sé cómo haremos para dotar a los niños”, dijo con un tono más bajo, denotando su preocupación.

La presidente de la Fundación de Inmunodeficiencias Primarias de Bolivia, Vivian Kohlberg Ruiz, espera que el Ministerio de Salud reconozca la gravedad de esta enfermedad y la urgencia de que los seguros empiecen a cubrir los costos de la medicación.

Diagnósticos

Otro de los grandes problemas en el país es la falta de un diagnóstico temprano de las inmunodeficiencias primarias. Según la medicina internacional, una de las claves para que el paciente tenga una larga vida, es precisamente detectar a tiempo.

Sin embargo, en Bolivia son muy pocos los médicos que conocen de esta patología, por lo que en la mayoría de los casos diagnostican algún resfrío o catarro.

“Si una persona constantemente se resfría o tiene un catarro muy seguido no es algo normal y debemos empezar a dudar”, agrega Nelva Guillen.

La especialista en inmunología refirió que es mejor parecer un médico “exagerado” y ver todas las posibilidades que puedan darse de infecciones, antes que pecar  dando un diagnóstico inmediato.

El problema es de fondo, viene desde la misma formación en las universidades. Refirió que en las facultades de Medicina del país no está previsto en el sistema académico el estudio de estas patologías o de las denominadas “enfermedades raras”, por lo que son pocos los médicos que reconocen una inmunodeficiencia.

Laboratorios

Los laboratorios en el país también son escasos y no tienen toda la capacidad tecnológica para detectar este tipo de enfermedades, por lo que los médicos o inmunólogos deben darse la manera de enviar sus análisis al exterior, así tengan que tocar el límite de la legalidad.

“A veces tengo que mandar muestras de sangre en pequeños frascos que los pongo en el bolsillo de alguien que esté viajando”, reconoce la especialista.

“Tampoco tenemos algo decente en qué mandar las muestras”, lamentó la profesional en salud, al referir que “por poco” deben mandar sus análisis como si fuera de contrabando.

La mayoría de las muestras de Bolivia para detectar inmunodeficiencias primarias son enviadas a Buenos Aires- Argentina, al hospital  Garrahan.

En este centro médico especializado trabaja una médica boliviana, Siglen Aquiri, quien apoya con todos los análisis que llegan del país y también ayuda en el traslado de los mismos hasta la Argentina.

La profesional cruceña cuando llega de visita a su ciudad natal es buscada por los especialistas para que a su retorno, pueda trasladar muestras médicas.

“Es necesario que el Ministerio de Salud reconozca esta realidad y se vea de mejorar la situación, pues hay vidas en juego”, refirió Guillen.