Politización paraliza proyectos productivos

Politización paraliza proyectos productivos

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-diciembre2017) Mientras más instituciones y organismos estén en manos del sector público, más poder concentran los gobernantes, una visión que debe cambiar para fomentar el desarrollo

“Mientras lo público siga administrando las principales instituciones, lo político siempre estará por encima de lo técnico”, dijo en una anterior oportunidad a Verdad con Tinta, el ingeniero tarijeño Jaime Villena Morales, de amplia experiencia en el mantenimiento de presas en el Estado de Texas, Estados Unidos.

Ejemplos existen al por mayor en Tarija, con obras mal realizadas, caminos a medio concluir y baja calidad en servicios, entre otros, reflejando que siempre que se impulsó lo público, primó el interés político partidario.

En ese sentido, surgió la Agencia de Desarrollo como una iniciativa del sector privado para crear alianzas estratégicas con el sector público.

Sin embargo, estas alianzas son imposibles sin un marco jurídico que permita consolidar dichas acciones.

“No es posible realizar una agenda de trabajo, sino se plantea una base jurídica que permita dar seguridad a las alianzas estratégicas, tanto públicas como privadas”,  aseguró el delegado de la Agencia de Desarrollo, Oscar Farfán Mealla.

Farfán Mealla recibe al equipo de Verdad con Tinta en su oficina ubicada en un antiguo edificio de la avenida La Paz.

Experiencia y juventud es la fórmula que utilizan en esta dependencia donde se van generando políticas de desarrollo.

Oscar Farfán es ingeniero químico que estudió en la Universidad de La Plata, Argentina. Este profesional de 64 años es un destacado empresario del rubro de la exportación de castaña.

Fue miembro de directorios de diferentes empresas, entre las que se destacan Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y la que fuera Corporación Andina de Fomento (CAF) entre los años 1983 y 1990. Fue director nacional de exportaciones Impex en 1990.

También se desempeñó como ministro de Industria y Comercio en 1985, y de Desarrollo Económico en el año 2002. Experiencia hay de sobra.

Este empresario fue designado por el gobernador, Adrián Oliva Alcázar, para cumplir con el acuerdo pactado con el sector empresarial de crear una política conjunta de desarrollo.

El hombre no tiene una sola arruga, ni siquiera cuando sonríe, pero su pelo blanco habla de su experiencia. Junto a él, se sienta  una de las consultoras, Mariana Durán Calabi, quien rápidamente abre su computadora portatil.

Previa la entrevista, la simpática joven empieza a lanzar datos para demostrar el por qué son necesarias estas leyes. Farfán la mira orgulloso, en eso ingresa tímidamente a dejar también algunos datos, otro de los consultores, Enrique Borda Peñarrieta, quien es un par de años mayor que Mariana. Al momento de salir, Enrique es retenido por la voz de su jefe.

“Acompáñanos por favor”, le dice Oscar Farfán. Por ende, cierra la puerta y se acomoda en un asiento, abriendo también su computadora personal.

“Hace un año y medio que formamos este equipo”, dice Farfán, después de beber un sorbo de agua, destacando que esta agencia es un pedido de los empresarios tanto como de los productores. No es una dependencia política, como trataron quizá de tildarla, según aclara.

Lo cierto es que la mezcla entre experiencia y juventud, le ha dado resultados a esta agencia que presentó sus estudios de la realidad productiva departamental, de las potencialidades existentes, como de las debilidades del Departamento.

Incluso, encontraron utilidad a proyectos bastante cuestionados de la anterior gestión de Lino Condori Aramayo, como las presas de agua en diferentes zonas del departamento, para utilizarlas netamente en el sector productivo. Pero una vez más, se necesita el marco jurídico.

“Los políticos creen que el desarrollo depende única y exclusivamente de ellos”, continúa Farfán, “mientras que los privados van por la cola adaptándose”.

“Los únicos países en los que no existe esta legislación es en Cuba, La Guayanas y Bolivia”, asegura el delegado.

Cuba porque es un gobierno socialista unitario, por lo que la figura del empresariado privado no aparece. Las Guayanas, porque tienen un estado primitivo de organización y Bolivia, que tampoco incorpora este tipo de políticas, porque mientras más espacios copa el sector público, más poder tienen sus gobernantes.

“Es un golazo”, agrega Mariana para graficar el desarrollo que podría tenerse con estas alianzas estratégicas, tanto para el productor como para el empresario local.

“La mezquindad política es lo más grave”, refiere Farfán con respecto al empantanamiento de los proyectos de ley que puedan dar pie a estas alianzas estratégicas.

Por un lado está la Asamblea, que al ser un proyecto de ley que viene de una agencia dependiente de la Gobernación, sin mayor análisis lo estaría prácticamente desechado por el solo hecho de ser propuesto por un sector políticamente contrario, cuando en realidad esta iniciativa surge del sector productivo.

Pero también llama la atención que de la misma Gobernación no exista la presión mediática, como sí la hay para exigir la aprobación de determinadas leyes, como el caso de los fideicomisos, créditos u otros proyectos de ley.

“Ese es el camino”, fue la respuesta breve del secretario de Planificación, Karim Leytón Alé, ante la consulta de cómo califica los proyectos presentados por esta agencia.

Lo cierto es que mientras los servicios públicos sigan en manos del sector político, denuncias por mala atención, calidad y especialmente de corrupción seguirán surgiendo, pero claro, las autoridades,  seguirán teniendo mayor poder.

El ejemplo de Santa Cruz

Regiones pequeñas como Tarija y sus pequeños emporios en el Gran Chaco, han desarrollado políticas a nombre de la autonomía que cambiaron el centralismo de La Paz, a un poder altamente burocrático, como a la concentración de recursos en el sector público.

A más dependencia del sector público, más concentración de poder. Así lo han entendido los diferentes políticos que han ocupado los cargos públicos en los 11 municipios del departamento como en la misma Gobernación.

El claro ejemplo es la mala administración de los millonarios recursos que ingresaron y que siguen llegando, pero en menor cantidad, por las regalías de hidrocarburos.

Más de 4 mil millones no son palpables en los diferentes municipios, donde la economía está estancada.

La paralización de la Gobernación se refleja inmediatamente en la parálisis económica, situación que no ocurre en Santa Cruz, por ejemplo, donde ocurre todo lo contrario.

Más del 60% de la economía cruceña depende del sector productivo, por ende, la parálisis de la Gobernación o cualquier entidad pública, no deriva en un estancamiento económico.

El departamento de Santa Cruz es la región económica más dinámica e importante de Bolivia porque su base productiva es diversificada y su solidez radica en su orientación al mercado, habiendo demostrado que el modelo productivo cruceño purifica en sí tres cualidades importantes: es económicamente viable, ambientalmente sostenible además de ser socialmente inclusivo, según la visión del economista, Gary Rodríguez.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de la región en la gestión 2016 bordeó los 10.000 millones de dólares con un crecimiento real de su PIB del 6,6% muy por encima del 4,3% nacional.

Santa Cruz siempre supera a Bolivia en cuanto a crecimiento.

La región no solo destaca por ser la primera aportante al PIB nacional con el 29%, sino que detenta el 28% de la base empresarial boliviana, sumando 88.000 empresas registradas en el 2016, según datos de  Fundempresa.

Aporta a la soberanía alimentaria con más del 70% de los alimentos que consumen los bolivianos y, de lejos, es el principal impulsor del PIB agropecuario de Bolivia con más del 40%.

Es líder indiscutido dentro de las agroexportaciones del país enviando al mundo cerca de 3 millones de toneladas por 1.500 millones de dólares en promedio, cada año.

Destaca también como la principal plaza recaudadora de impuestos internos y tributos aduaneros.

Empresas públicas, corrupción y deficiencias

Las instituciones en manos del poder político tienen una historia similar entre sí: corrupción y malos manejos.

Empresas como Servicios Eléctricos de Tarija (Setar), el Servicio Departamental de Caminos (Sedeca) y hasta las cooperativas como los casos de Cosett o Cosaalt, han reflejado una mala administración en casi todas sus gestiones con la repartición de cargos a cambio de favores políticos que pesaron sobre el criterio técnico. Los resultados son por demás conocidos.

Un claro ejemplo se da con la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt),  que desde los años 90 está a cargo del manejo de las lagunas de oxidación de San Luis, mismas que a la fecha, están desprendiendo malos olores, pero lo peor, contaminando el río Guadalquivir.

En una inspección por un grupo de profesionales, constataron que el proyecto es bueno, pero su administración a lo largo de estos años fue deficiente. Se desconoce qué hicieron con los más de Bs 2 millones que mediante aportes de los usuarios iban para las tareas de mantenimiento.

Cada gestión se culpa entre sí. El resultado, está en las lagunas colapsadas.

“El problema no está en qué tipo de planta de tratamiento de aguas residuales se haga, sino en quién la administre”, dijo anteriormente el ingeniero Jaime Villena, sobre la intención de emplazar una nueva estructura para dar fin a este problema que afronta la ciudad de Tarija.

El problema es que la administración pública, no se enmarca específicamente en  temas técnicos, dejando pasar detalles que a la larga pueden ser fundamentales.

Por eso que surge la necesidad de hacer alianzas públicas-privadas, donde servicios que son de carácter público, sean administrados por los privados, pero sin que estos dejen de pertenecer a la comunidad, teniendo una regulación por parte del Estado.

“Con este tipo de alianzas, es imposible que se dé esos tipos de situaciones, pues el empresario no permitirá perder recursos”, acota la asesora de la Agencia para el Desarrollo, Mariana Calabi.

Ni una menos: Asumimos la causa porque nos están matando

Ni una menos: Asumimos la causa porque nos están matando

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta/diciembre2017) Las voces de las víctimas de feminicidio no fueron del todo apagadas, pues un grupo de mujeres grita por ellas, exigiendo igualdad y especialmente; justicia

“En Tarija necesitamos mostrar algo realmente fuerte para darnos cuenta de lo que nos está pasando como sociedad”, dice Alba Van der Valk Tavera, quien es vocera del colectivo ciudadano Ni una Menos, que empieza a tomar fuerza en el departamento.

Alba se toma serenamente un café, y más que una entrevista, ella prefiere conversar, charlar sobre la realidad que están viviendo las mujeres en Tarija, siendo ella una de las testigos de los casos más desgarradores.

Los nombres de las víctimas los cita como si fueran de un familiar suyo, pues le duele tanto como a una madre, cuando se entera de un nuevo caso. El último de ellos ocurrió en Huancoiro, en el municipio de San Lorenzo.

“Ni bien me enteré de la noticia me imaginaba a ella en el cerro”, dice afligida al pensar en la víctima.

Conforme va contando los casos en los que están apoyando a las diferentes familias, empieza a cambiar aquel sereno semblante con el que recibió al equipo de Verdad con Tinta.

Ana, Daniela, Katy, Bertha, Olga, Gerónima, Isidora, Dayana, Delina, son parte de los nombres que rondan por su cabeza. La mayoría son niñas o adolescentes, cuyas voces fueron apagadas por hombres violentos que en su momento se creyeron dueños de sus vidas.

Respira hondo, toma un sorbo de café y la simpática mujer vuelve a mirar al periodista a los ojos, dando con cabalidad las fechas de las muertes de las víctimas como el estado de sus procesos.

La claridad de sus ojos se refleja en su alma cuando responde del porqué decide ser parte de este colectivo, pues requiere el uso de tiempo y también de dinero. “Nos quedan Bs 23 de la última marcha”, dice con una tímida sonrisa.

“Vivas nos queremos”, dice el mural que se encuentra en la plaza ubicada frente a la iglesia Catedral, mismo que fue pintado por el Movimiento Artístico Nereta. Esta consigna se encuentra en el sombrero de una mujer chapaca, encima de sus manos aparecen dos libros, donde quedaron marcados en la memoria colectiva los nombres de las víctimas de feminicidio en Tarija.

 

“No conozco una mujer que no haya sufrido algún tipo de violencia”, responde contundentemente.

Recuerda que desde niña vio situaciones de violencia, que para la gran mayoría de la sociedad son normales. “Que no puedas salir tranquila del colegio o de una fiesta sin que te piropeen o te digan cualquier cosa, eso es acoso y es un tipo de violencia”.

Explicó que no es lo mismo que un hombre consiga un cargo en una oficina que una mujer. Cuando la mujer asciende en un cargo es víctima de acoso sexual por los superiores o en determinados casos, o también es víctima de acoso laboral, mayoritariamente.

Pocos son los que destacan el logro profesional, pues se impone el chisme y el morbo, denigrándola, acusándola de dar favores personales a cambio del puesto, una situación bastante normal por estos lares, donde incluso las mismas mujeres se encargan de desprestigiar a sus compañeras.

Tarija en sí es un departamento donde el machismo está presente en las calles, en los hogares, aunque esta realidad es al mismo tiempo ignorada por los pobladores. Incluso por las mismas mujeres.

Pero existe para Alba una razón aún más fuerte para asumir este reto: ella es madre. No quiere que este tipo de casos sigan dándose en la sociedad, pues de seguir así, cada mujer queda expuesta, incluyendo sus hijas. Las hijas de todas.

En un momento de la entrevista vuelve al caso de Huancoiro, donde violaron y estrangularon a una adolescente de 16 años. Alba recuerda que en una hoja fue anotando los números de contactos que les puedan facilitar con el fin de llegar a la familia que vive en una zona de difícil acceso.

Aquella hoja se quedó en la mesa de su cocina, cuando volvió, la vio, e inmediatamente la destrozó y la echó al basurero.

“¡Te das cuenta!, esa hoja con los datos de tan horrendo crimen, estaban en la misma mesa donde comparto con mis hijas”, dice sin poder contener las lágrimas.

Se limpia el rostro, guarda silencio por unos segundos y con la suavidad característica de su voz, dice que así de paradójica es su actividad, pero tiene un fin que no piensa dejarlo, aunque tenga que digerir más tragos amargos.

Van der Valk es socióloga de profesión, y desde su mirada, percibe un problema profundo que se magnifica mientras más se aleja del área urbana para adentrarse en lo rural.

Recuerda el caso de violación y posterior asesinato de un menor de 13 años en La Talita, municipio de Bermejo, lugar en el que insólitamente, se registraron en tres años anteriores otros tres feminicidios.

La falta de políticas instituciones en la lucha contra la violencia, es una muestra de lo que se vive en las provincias.

La violencia de género es el principal motivo de denuncia en Tarija, junto con los delitos ordinarios.

En la ciudad de Tarija tuvieron que ver mucho las plataformas de defensa de los derechos del sector para la creación de la Secretaría de la Mujer y la Familia, aunque todavía queda camino por recorrer, especialmente en la justicia.

“Nosotras no somos objetivas, porque nos ponemos del lado de la familia de las víctimas”, aclaró Alba, indicando que la objetividad la deben tener los policías, los fiscales y los jueces, aunque esta situación no siempre es así.

La retardación de justicia, los favoritismos y el poder económico son factores que juegan en contra de las familias de las víctimas que deben mendigar por los pasillos de la Policía, los tribunales y la Fiscalía.

Pese a todas estas trabas, tres juicios en este año llegaron a una sentencia condenatoria con la pena máxima de 30 años para los acusados, quedando dos todavía en proceso, siendo un logro para este movimiento ciudadano.

De los cinco casos de feminicidio, llama la atención de este colectivo, que en tres de ellos, las víctimas habían denunciado anteriormente a sus agresores, sin ser tomadas en cuenta por las instituciones a cargo, tanto Policía como Fiscalía. Esta indiferencia costó el caso, pues los resultados fueron fatales.

Es por eso que esta organización sigue en pie ¡Ni una menos es un grito de interpelación!, asegura.

Alba se prepara para irse y al abrir su cartera para acomodar el cuaderno, saca su monedero,  que resalta por tener  la figura al medio de la mexicana Frida Kahlo Calderón (1907-1954), uno de los símbolos de la lucha femenina en el plano internacional.

Termina la conversación y  le da el último sorbo a su café, tan amargo,  tan fuerte como la realidad que le toca afrontar diariamente, pero su fin es claro como la taza de té que está al frente, esperando que  los próximos días sean mucho más dulces.

1500 dólares por audiencia

Este es el monto que debe invertir cada familia de las víctimas de violencia por audiencia. Este es uno de los motivos por los que la mayoría de los casos se quedan estancados o sin el seguimiento de la parte afectada.

Los pagos a los abogados llegan a ser el costo más alto.

 

Rincón de la Victoria: El paraíso del génesis cerca del apocalipsis

Rincón de la Victoria: El paraíso del génesis cerca del apocalipsis

Decir que el Rincón de la Victoria es un lugar lleno de magia y mística, es poco. El lugar es equiparable al paraíso descrito en los libros santos como al Edén en el que vivieron en algún momento Adán y Eva.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-octubre/2017) Los bosques de altos pinos van dibujando sombras en la tierra, invitando inevitablemente a jugar con la mente, que va formando figuras con los destellos de luz y oscuridad que se proyectan en el suelo.

Como Adán y Eva, pocos son los privilegiados que tienen acceso a este paraíso, pues enclavada en el corazón del Rincón de la Victoria, se encuentra la toma de agua que lleva vida a la ciudad de Tarija, a través de sus rústicos canales de piedra. El lugar pertenece a la Reserva Nacional de Sama, una medida tomada precisamente con el fin de preservar la vida pura, tal como en el Edén, antes de que los primeros hombres lo destruyeran con el pecado original.

En la puerta de ingreso a la reserva se encuentran Justo Ramos y Alfredo Choque Miranda, cuidador de la Cooperativa de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt) y guardabosques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), respectivamente.

“Los estábamos esperando”, dice Alfredo mientras se acomoda la mochila, la que se le desacomodó al intentar ayudar a un ternero que quedó atrapado del otro lado del muro y que trataba desesperadamente de reunirse con su madre, que mugía con rabia a quienes se acercaban a su cría, pese a que sus intenciones eran buenas.

“El pobre se salió y la vaca no puede pasar la pirca”, dice Justo a modo de saludo, mientras su compañero revisa la documentación de autorización de los periodistas, para permitirles el ingreso a la reserva.

“Pasen, pero van a tener que dejar el auto aquí”, dice Alfredo con el característico cantar chapaco, tras verificar que los papeles estaban en orden.

Cruzar la puerta es como atravesar el portal de Alicia en el País de las Maravillas, para ingresar a un mundo mágico. La pálida luz de las primeras horas de la mañana dibujaba un paisaje casi místico, como el de un bosque encantado.

Los árboles, cuyos troncos son tan altos como un edificio, van formando uno tras otro a los costados del camino, formando un túnel de sombra para los caminantes. Por el costado, en un túnel de piedra, se escucha el agua correr. “Por aquí pasa el agua que se capta en la toma”, explica el guardabosques.

De repente, al final del camino, se abre paso el majestuoso río, lleno de piedras, pero sin una sola gota de agua. El manto blanco de piedras permite a los periodistas caminar un trecho por la mitad del río, e inclusive sentarse en sus imponentes rocas para sacar fotos del cerro que aún deja ver los destrozos del incendio del pasado mes de agosto.

El característico color naranja del otoño, producto del paso del fuego, se deja ver en las copas de los pinos, entremezclándose como el verde primaveral de los árboles nativos que se encuentran en el lecho del río.

“El pino ardía como papel”, dice Choque, recordando las llamas que iban consumiendo el bosque de forma incontrolable, convirtiendo aquel paisaje bíblico, en un verdadero apocalipsis.

Tras veinte minutos de caminata en medio de un bosque de pinos cipres en el que uno que otro árbol nativo aparece en el paisaje, cual extranjeros en su propia tierra, finalmente, aparece la tercera toma de agua, a los pies de un cerro quemado.

La precariedad de la estructura llama la atención de los periodistas, a quienes les cuesta creer que aquella simple obra de ingeniería, que consta principalmente de canales de piedra, provee de agua a la ciudad desde el año 1930.

“En época seca usamos esta toma, que es la que está más arriba”, explica Justo Ramos. Pues en época de lluvia, esa toma es tapada y se utiliza una de las dos tomas que se encuentran más abajo, próximas a la puerta de ingreso.

Aunque la belleza del paisaje de los alrededores hace que el lugar sea un paraíso, la falta de agua, puede convertir la vida en Tarija en un verdadero apocalipsis.

La sequía, sumada a la impermeabilidad de los suelos producto de los incendios que afectaron a la zona como a la falta de árboles, hacen que la capacidad de la reserva para generar agua, sea cada vez menor.

El número de pinos de cerro, nativos del lugar, es insignificante en comparación con los árboles introducidos en la reforestación realizada en la década de los 80.

Antecedentes históricos

El autor de la obra fue el alcalde Isaac Attie (1897-1968+), quien tras conseguir un préstamo de aproximadamente 50.000 dólares de aquella época en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, encaró proyectos de importancia para Tarija, entre los que sobresalen la toma de agua del Rincón de la Victoria y el Cementerio General. Ambas obras se continúan utilizando hasta la actualidad.

La dolorosa ruta del tráfico de bilis en Bolivia

La dolorosa ruta del tráfico de bilis en Bolivia

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-septiembre/2017) Ni la escena más impactante de la película Saw o “Juego del Miedo”, refleja el dolor que tienen que pasar los osos cuando son sometidos en las granjas del terror para sacarles la bilis.

La bilis del oso es comercializada en los mercados de Asia, especialmente China y Vietnam, por las supuestas propiedades curativas que tiene contra el cáncer.

Los osos en Bolivia no son inmunes al ataque de los traficantes de bilis. Los huesos también suelen ser un buen negocio para los mercados negros o ilegales.

“Una vez en la radio de Rurrenabaque un hombre de origen chino ofrecía dinero por huesos de oso”, recordó la científica, Ximena Velez-Liendo, quien encabeza un proyecto para la preservación del jucumari.

Hubo cazadores y otros pobladores que rápidamente vendieron los huesos al ciudadano chino, cuyo fin era el tráfico hacia el mercado asiático.

Como los huesos, la bilis de los osos también es comercializada por los mercados negros hasta Asia, aunque no existe con precisión datos sobre el contrabando de los mismos.

En China fueron encontrados en el año 2015 unos 200 mil osos presos en estas granjas clandestinas.

En estos lugares, a los osos les perforan el vientre hasta la vesícula para extraerles la bilis.

A los animales de casi 1,80 metros los visten con chalecos de hierro.

De las pequeñas jaulas cuelgan de sus vientres rasurados,  unas cánulas sucias de las que sale un líquido pastoso o bilis.

Hay osos que estuvieron en esa posición hasta 20 años, extrayéndoles la bilis hasta que no quede una sola gota.

A unos los drogan y les pinchan reiteradas veces en el abdomen con agujas de 10 centímetros sin esterilizar hasta que les sacan todo el líquido.

Este negocio del mercado negro general al año unos 2 mil millones de dólares.

El grueso de la población mundial de jucumaris se encuentra en Bolivia.

Suicidio

Es tan fuerte el dolor que sufren los animales en la extracción que no descansa ni un segundo, que deciden suicidarse, golpeándose con toda su fuerza en el vientre o pegándose la cabeza contra los barrotes.

“Osos luna”, es el apodo que reciben por la marca que dejan en su vientre tras los fuertes golpes que se dan.

Hay un caso en el que los científicos en Vietnam pudieron evidenciar cómo una madre decide  matar a su cachorro al que lo estranguló, al ver que le empezaban a sacar bilis y posteriormente,  ella se golpeó la cabeza contra las barras de la jaula hasta morir.

Esta es la única salida que encuentran al sufrimiento, aunque sus torturadores humanos, esperan que estén vivos para seguir extrayéndoles bilis, por lo que los encadenan, o les ponen trajes de hierro con el fin de evitar esta situación.

Contrabando

No hay datos precisos sobre el tráfico de bilis de Bolivia hacia los mercados asiáticos, tampoco de huesos, pero sí hay la certeza de que existe.

La bióloga e investigadora, Ximena  Velez-Liendo, es la ganadora del Whitley 2017 otorgado por Whitley Fund for Nature (WFN), un prestigioso premio internacional para la preservación, quien accedió a sentarse a conversar con el equipo de Verdad con Tinta, sobre la realidad de osos en el país, especialmente el andino o jucumari.

La bióloga orureña de 41 años, puso su cuartel general en Tarija, colocando junto a su equipo de trabajo más de 120 ojos o cámaras trampa que hacen el seguimiento de estos animales en la zona de San Lorencito especialmente.

Otro paso de esta investigación es de colocar  collares rastreadores a un grupo de animales para hacer un seguimiento más certero.

La científica saca sus equipos, se pone los lentes y rápidamente enseña las zonas de trabajo de investigación, pero cuando en su laptop se cruzan fotografías de los osos, deja la seriedad de un lado y en su rostro se dibuja la sonrisa de una madre como si viera un niño recién nacido, siendo invadida por una extrema ternura difícil de disimular.

Con la piel de gallina, como si los viera por primera vez, aunque incluso,  ya tuvo la oportunidad de tenerlos cerca a estos particulares osos, que parecieran llevar unos anteojos, precisamente como la investigadora.

En las investigaciones, Velez pudo comprobar que parte de estos animales fueron víctimas de la caza o ataques de comunarios asustados por su presencia, cuando en realidad es una especie inofensiva, que prefiere esconderse del hombre.

“Solo cuando una madre se ve amenazada con su cachorro puede ponerse agresiva”, explicó la bióloga. Aclarando que generalmente en estos casos, lo que hacen los animales  es buscar la forma de escapar, no atacar, contrario a lo que ocurre con otros osos.

“Es un peligro inminente el tráfico de bilis”, confirmó la investigadora, al referir que existe un grupo grande de personas chinas que ingresan al país con visa de turismo, aunque no puede constatarse que es para ese fin.

Son unos 28 mil ciudadanos chinos que ingresaron al país entre 2015 y 2017 según Migración.

Los científicos esperan que la aprobación de la ley nacional del jucumari, llamada “Ajayu”, marque  políticas estrictas de protección, con el fin de evitar el tráfico de bilis como de huesos.

De no promulgarse esta normativa, está latente la presencia de granjas ilegales de osos para la extracción de bilis en el país.

Verdad con Tinta, en una investigación anterior, pudo comprobar que Tarija se ha convertido en una zona del tráfico de huesos, especialmente el Valle Central, ante la falta de control y la carencia de políticas departamentales de protección al patrimonio.

Se necesitan 10 millones de árboles para recuperar flora de Sama

Se necesitan 10 millones de árboles para recuperar flora de Sama

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-septiembre/2017) Pasó casi un mes desde que las llamas del incendio forestal de Sama dejaron de arder. Aunque el fuego cesó, las cenizas traídas por los vientos, aún caen en los patios y en los tejados de la ciudad. Aunque ya no se ve el humo y la obscuridad de la ciudad, ya no es iluminada por el irreverente fuego, lo peor todavía no pasó.

Como el ave fénix, Sama se levanta de las cenizas, para afrontar una nueva realidad. Un futuro, que dependerá del aprendizaje del pasado y de las acciones del presente.

El fuego es parte de la ecología. El fuego es vida. El fuego fue una de las primeras herramientas de supervivencia que tuvo el hombre. Sin embargo, fuera de control, el fuego es devastación.

Ambientalistas y especialistas en el tema estiman que se necesitan por lo menos unos 10 millones de árboles para recuperar la flora perdida en esta reserva natural por este último incendio.

La Fundación Naturaleza Tierra y Vida (Nativa), compartió sus conocimientos con el equipo de Verdad con Tinta, para hacer un diagnóstico de lo que el fuego dejó en Sama y las posibles repercusiones que podría tener a futuro.

“El tema del fuego en Tarija, que es de origen antrópico, tiene consecuencias fuertes porque estamos hablando de que Sama es nuestra principal fuente de agua”, explicó el director de la Fundación Nativa, Iván Arnold Torrez, respecto al incendio del pasado mes de agosto.

Según el director ambiental, el funcionamiento hidrológico de la cuenca podría verse alterado ya que el fuego, al matar la vegetación, puede generar erosión ya sea hídrica o eólica, quitando al suelo su capacidad de absorción del agua.

“Los bosques son importantes para la regulación de los caudales hídricos”, acotó la responsable de conservación de la Fundación, Marcela Zamora Petri,  quien explicó que la vegetación hace que el agua se infiltre en la tierra y se dirija por acuíferos o aguas subterráneas, para posteriormente ir saliendo poco a poco hacia los ríos.

Los bosques montanos como los que se encuentran en el Rincón de la Vitoria, son de suma importancia a nivel mundial para la captación de agua. Estos no solo son capaces de captar la lluvia, sino que también condensan la neblina y absorben también su agua.

Respecto a la contaminación del agua, Arnold explicó que no hubo un efecto directo en la calidad, pero sí se espera que, si no hay  una limpieza de las torrenteras que alimentan la toma  para la ciudad de Tarija, pueda haber contaminación visual y que el agua tome un color negro. Sin embargo, descarta el que el agua pueda generar algún daño a la salud.

El director de Nativa, quien participó  en las reuniones sostenidas en la Cooperativa de Agua y Alcantarillado Sanitario de Tarija (Cosaalt), para abordar las acciones futuras tras el incendio. Explicó que desde la Cooperativa prevén enviar brigadas a limpiar las torrenteras, para evitar que  fruto de las primeras lluvias, el agua que alimenta el suministro de la ciudad, llegue con residuos de ceniza.

Más de 10.000 hectáreas fueron afectadas por el fuego.

La reforestación

Si bien la reforestación es importante para evitar la erosión del suelo, debe conocerse técnicamente qué tipo de vegetación es la adecuada, para evitar peores incendios en el futuro.

“Por suerte el fuego no ha llegado a la parte baja de ese valle”, aseguró Arnold.

Arnold  explicó que en la parte baja de la cuenca, la vegetación está compuesta principalmente de pinos y otro tipo de plantas coníferas, que vienen a ser variedades introducidas en la zona y que tienen alta combustibilidad. En caso de incendio, las variedades  alimentan al fuego.

Dicho lo anterior, es importante que la reforestación sea hecha con plantas nativas de la zona, las que tienen una combustibilidad considerablemente más baja, para prevenir en caso de futuros incendios.

Tanto Iván Arnold, como Marcela Zamora, coinciden en que las variedades óptimas para la reforestación, dependiendo de la zona, son: aliso, pino de cerro, molle y guayabos arrayanes.

“La gente no tiene porqué saber las variedades para la reforestación, pero para eso, tiene que haber la asesoría de las instituciones, porque si no es como echar leña al fuego”, agregó el director de la Fundación.

Aunque el incendio fue de gran magnitud, la encargada del área de Conservación de la Fundación nativa, Marcela Zamora Petri, insistió en que la mayor parte del terreno quemado constituye pastizales, por lo que el verde de terreno se restituirá rápidamente, cuando empiecen las primeras lluvias.

Para el ambientalista, Gonzalo Torrez Terzo, el proceso será lento ya que, a pesar que la montaña reverdecerá en un par de meses, el pasto se recuperará en pequeños manchones, pero con poca fuerza.

Respecto a los árboles, estos necesitarán entre 3 y 5 años para alcanzar un par de metros y aproximadamente 15 años para volver a llenar bosques,  haciendo que los animales vuelvan.

De acuerdo a un cálculo realizado por el activista, se necesitarían plantar alrededor de diez millones de árboles para  volver a tener la cantidad de árboles que había en las más de 10 mil hectáreas con las que arrasó el fuego.

El cálculo fue realizado,  teniendo en cuenta que en la zona había un promedio de 100 árboles por hectárea, es decir un millón de árboles, y que no todos los “plantines” o semillas prenden en la tierra a causa de diferentes factores.

Para él, el mayor desafío de la reforestación radica en conseguir las semillas o plantines de las especies nativas de la zona, ya que los viveros no cuentan con las cantidades suficientes.

Ante esta situación, la Sociedad Protectora de Animales de Tarija (SPAT), formó un grupo de voluntarios para conseguir semillas de los frutos o pequeños plantines que se encuentran en la zona de Sama, para posteriormente llevarlos a las áreas incendiadas y colaborar así con la reforestación.

La fauna

“Sin flora, no hay fauna”, aseguró Gonzalo Torrez, quien explicó la relación de interdependencia que existe entre ambos. “El panorama no es alentador”, agregó acerca de la situación que afronta la fauna en la zona afectada por el incendio.

Como resultado del fuego, gran parte de las especies que habitan la zona que se vio envuelta en llamas, se vieron obligadas en abandonar su hábitat para sobrevivir.

Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte. Hay animales que pese a sus esfuerzos, no pudieron librarse de morir sofocados por el humo o incinerados por el fuego, ya sea porque no podían volar, o porque eran demasiado prematuros.

Zorros, liebres, comadrejas y zorrinos, son parte de los mamíferos que habitan en la Cordillera de Sama. Por su parte, las aves passer y perdices, son las más comunes de la zona.

Perdices y loros son algunas de las especies que migraron a la zona baja o a la ciudad. Foto crédito, percofan.com

“Las perdices fueron las más afectadas”, explicó el colaborador de Fundación Nativa, Edil Ontiveros, quien explicó que ahora se encuentran en la zona baja, por el Rincón de la Vitoria, cuando éstas en realidad son nativas de la zona alta.

Según explicó Ontiveros, las perdices tuvieron que migrar a la zona baja en busca de comida, debido a que los pastizales, en los que encuentran las semillas y gusanos de los que se alimentan, se quemaron. Aunque es común ver perdices pequeñas en la zona baja, las  grandes, que pertenecen a la misma familia de aves, son de la zona alta.

Similar situación atravesaron los loros, gavilanes y cóndores, que tuvieron que migrar a otras zonas e inclusive hay especies fueron divisadas en  la ciudad de Tarija, especialmente los loros.

Ontiveros piensa que las perdices fueron las más afectadas no solo en cuanto a su alimento, sino también porque realizan entre tres y cuatro vuelos a lo largo de su vida

Esta situación da a pensar que fue la especie que mayor dificultar tuvo para escapar de las llamas y, por ende, la que más muertes padeció.

Otros animales murieron en el fuego, no porque no podían irse, sino porque permanecieron en el lugar para proteger sus huevos o a sus pequeñas crías, que no podían escapar.

Torrez contó que tras el incendio, en el recorrido que hicieron por la zona, pudieron encontrar cientos de aves quemadas y también  zarigüeyas quemadas, una de ellas viva y con ocho crías en su interior, pero murió un par de días después.

Dos de las zarigüeyas encontradas quemadas, pero con vida, fueron llevadas al Parque Urbano, según explicó el activista.

“Sama no solo está desprovista de su vegetación, sino de su fauna”, concluyó Torrez.

Porqué el periodismo independiente me hizo rica

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

¿Periodismo independiente?, es la pregunta que con más frecuencia nos hacen. Es como si se tratara de un espécimen en peligro de extinción al cual nos animamos a rescatar. Desafiamos la lógica del mercado. Cambiamos las reglas de la supervivencia del papel prensa basada en el papel monda; en la moneda pública. Nos volvimos independientes y, así,  me volví rica.

Aunque somos dos quienes capeamos la marea en la balsa del periodismo independiente, estas palabras son mías, reflejan mi sentir. De ahí que, si bien somos dos los que encabezamos esta cruzada, sólo puedo asegurar que soy yo quien se volvió rica.

Aunque muchos amigos y colegas me habían advertido que con el periodismo me iba a “morir de hambre”, paradójicamente descubrí que el periodismo independiente me había vuelto rica de la noche a la mañana. ¿Quién dijo que la riqueza viene impresa solo en billetes? De la noche a la mañana descubrí que la riqueza también viene impresa en papel periódico, en los rostros de quienes te ponen el hombro todos los días y en la libertad de un párrafo escrito sin condicionamientos.

Recordé a un antiguo profesor de filosofía de mis épocas de universidad, quien tras proyectar una imagen del mapamundi en el que Sud América estaba en el norte y Estados Unidos y Canadá en el sur, nos preguntó: “¿Qué es esto?”

-“Un mapa al revés”, dijo un compañero impulsivo. Uno de los pocos que se animaba a abrir la boca ante la mirada intimidante de aquel profesor. Quizá uno de los mejores profesores que tuve.

– “¿Según quién?”, contestó el filósofo antes de dar inicio a un largo debate sobre las reglas establecidas, quienes las normaron y a quienes convenía.

Lo mismo me pregunto yo, según quién la riqueza se mide  sólo en monedas. Me negué a aceptar al capitalismo como padre del periodismo y me volví rica.

El periodismo independiente me regaló la libertad de hacer escuchar mi voz, la capacidad de expresarme sin direccionamientos,  independencia para escuchar las voces a favor y en contra y me alejó de la parcialización. Me volvió rica en experiencias, en conocimientos, en vocabulario. Me volví rica cuando pude olfatear la putrefacta propaganda y la cambié por 50 centavos de honesta publicidad.

Me volví rica cuando asumí que no me importaban los números en el papel moneda, sino las letras en el papel periódico.