Yao Ming, el hombre detrás del meme

Yao Ming, el hombre detrás del meme

Mercedes Bluske Moscoso

Jesús Vargas Villena

Con él la frase “de tal palo, tal astilla” se aplica a la perfección. Hijo de jugadores de básquet, Yao Ming, nacido en Shanghái, China en 1980, no solo es alto como sus padres, mide 2.29 metros, sino que brilló por su talento en el mismo deporte en su país como en los Estados Unidos, como jugador en ocho temporadas  de la National Basketball Association o NBA, por sus siglas en inglés.

Retirado del juego profesional, Ming aún está vigente, pero no como deportista, sino como fenómeno de internet.  Jugó profesionalmente hasta el año 2011.

Todo se remonta al año 2009, cuando en una conferencia de prensa de la NBA, como jugador de Houston Rockets se ríe, como cualquier persona, pero ese momento quedó para la posteridad.

El preciso momento en el que muestra los dientes y cierra los ojos, quedó eternizado como un símbolo de burla ante cualquier situación.

El 1 de mayo de 2005, la República Popular China lo condecoró con el título de “trabajador modelo”.

Como indica Know Your Meme, la fama llega cuando el 11 de agosto del 2010, un usuario de la web Reddit de marcadores sociales,  difundió la antes mencionada imagen, pero con un texto humorístico. Allí empezó todo, es el momento en que Yao Ming se hizo “meme”: el mensaje de su rostro, preciso, fue replicado y su popularidad ha ido en aumento.

La imagen del basquetbolista sonriendo en una conferencia de prensa de la NBA que se inmortalizó como meme.
Nuevos y experimentados gestores comunitarios

Nuevos y experimentados gestores comunitarios

  La Universidad del Adulto Mayor es la alternativa que presenta para este sector  la UCB, con el fin de aprovechar la gran experiencia que se puede recabar

Jesus Vargas Villena

Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-febrero 2018) No siempre la edad es un requisito ineludible para estudiar, es por eso, que la Universidad Católica Boliviana (UCB), mediante la Pastoral,  abrió un programa educacional para adultos mayores que a sus cuatro años de ejecución, está rindiendo sus frutos con gestores sociales y comunitarios titulados con gran experiencia.

Quienes reciben el título de gestores sociales y comunitarios, realizan tareas de voluntariado en otras instancias donde los necesitan,  como ser el hogar de ancianos.

Este programa dependiente de la Pastoral de la UCB  estaba abierto para mayores de 60 años; sin embargo, hubo el pedido de otras personas para que el rango de edad sea más amplio y puedan ingresar aquellas de 55 para adelante.

Los alumnos de esta universidad se reúnen cada sábado para llevar dos materias; una de 15.00 a 17.00 que es más de carácter teórico y otra de 17.00 a 19.00 que es más práctica.

Está programada para este sábado la clase de “risoterapia”, donde los estudiantes interactuarán entre sí, y especialmente, disfrutarán con lo mejor que una persona puede mostrar: su sonrisa.

Son unas 34 materias que llevan los estudiantes en 10 meses. Al cumplir con este tiempo académico reciben su respectivo título, siendo gestores, dando un importante aporte a  la sociedad.

Ya como gestores, con todo lo aprendido, estas personas ayudan a sus pares en asilos u otras instituciones a combatir enfermedades como la artritis, con ejercicios de gimnasia aprendidos en los cursos.

La encargada de programa de la Universidad del Adulto Mayor, Carola Villena López, no se esperaba llenarse de tantos momentos felices en este programa educativo, pero cada clase para ella, es un motivo de sonreír.

Carola recuerda risueña el IV Encuentro Nacional Del Adulto Mayor en Cochabamba, cuando tuvo una divertida experiencia que le quedó marcada para toda la vida.

Las clases suelen ser bastante dinámicas y efectivas para mejorar la salud de los participantes.

En esa oportunidad,  el equipo tarijeño del que estaba a cargo,  había ensayado para la presentación de baile; sin embargo, a dos días del evento, sus integrantes se olvidaron los pasos, quizá fruto de la ansiedad, como de los mismos nervios.

Tuvieron que preparar otro número, todavía quedaba tiempo, pero al momento de la presentación; nuevamente los nervios jugaron una mala pasada y se olvidaron toda la coreografía.  “Todo se mezcló, pero a pesar de eso, quedó muy linda nuestra actuación”, dice orgullosa.

Al finalizar la presentación, todos se reunieron para analizar lo que había pasado, y era inevitable no reír a carcajadas.

“En ese momento, me di cuenta que no hace falta ensayar y hacerles que aprendan algo nuevo, porque ellos tienen mucha experiencia”, resaltó Carola, al mostrarse satisfecha  por los frutos que está rindiendo este proyecto educativo, donde más allá de las clases, se arman grupos de personas que tienen aún, mucho por dar a la sociedad.

La risoterapia es una de las materias que llevan en esta universidad.
Vamos al Mercau; la historia del nuevo video viral

Vamos al Mercau; la historia del nuevo video viral

¿Qué es lo que más añoras de Tarija? En esta canción, cuyo video está circulando en las redes sociales, está una de las respuestas de alguien que pasó más de 30 años fuera de ella . 

Jesus Vargas Villena

Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-febrero 2018) Ir al Mercado Central es parte de las costumbres ineludibles del ciudadano tarijeño y por ende, sus visitantes también tienen que pasar por ahí.

El combinado, las alojas, los platos de saici, pescado, picantes, sopa de maní, chancao, ranga, chanfaina, asado, milanesa, choricitos, entre otros,  son parte de la variedad gastronómica de  este centro de abasto de la ciudad, en el que además,  hay un rasgo particular que le da ventaja sobre otros mercados o hasta grandes patios de comidas de centros comerciales.

Este rasgo lo tiene por sus vendedoras, quienes poseen la particular gracia del tarijeño, haciendo sentir más sabrosas sus preparaciones con ese trato amable; tan cercano, como si uno estuviese en casa.

Precisamente, el video de una canción dedicada al Mercado Central y sus comidas, está dando vueltas por las redes sociales de internet en los grupos y páginas de Tarija especialmente.

“Vamos al mercao,   a comer asao, con vino tinto, con choclo y papa, tomate y sarsa y también ají”, así inicia la letra de esta canción, que se muestra como un gran aperitivo en el folklore local. La canción fue compuesta en 1996, pero recién ahora empieza a darse a conocer por la magia de internet de manera pública.

Singularmente, la canción fue realizada muy lejos del Mercado Central, en Texas, Estados Unidos, en la ciudad de Austin.

Jaime escribió la canción en Austin en 1994 y la grabó en Tarija por primera vez en el 2008.

Con más de 30 años radicando en los Estados Unidos, la memoria de Jaime Villena Morales en torno a su pago se centraba en melancólicos recuerdos o mejor dicho, en apetitosas remembranzas.

Cuan alejada estaba la comida que tenía a mano de los apetitosos platos del Mercado Central. Puré para microondas, hamburguesas rápidas, fideos en cajitas, sopas en vasos de plástico, son parte del menú en aquel país industrializado.

Es así que su antojo lo pasaba con la música, una combinación con sazón que dio como resultado,  esta canción que es interpretada por su hermano, Oscar “Sueñitos”  y Mario Díaz Dubravcic, más conocido como “Macario”.

El saici, uno de los platos tradicionales del Mercado Central.

Un violín y una guitarra fueron sus compañeras para dar a la luz esta canción, que da cuenta de los antojos como de las añoranzas de su pago; pues en las comidas, están sin duda los mejores  recuerdos.

Para el autor, por esa letra se pasa quizá su tío Carlos disfrutando de un una taza de té con té, quien al retornar a casa,  afirmaba que solo había bebido café,  o a don Luchito, su padre,  escogiendo el mejor pan, coqueteando con las vendedoras que se peleaban por su atención.

Sí; ahí se entremezcla el paladar, los recuerdos y la felicidad, en un lugar que puede cambiar de estructura, pero no de esencia.

El antiguo Mercado Central que inspiró a la canción. Foto: Nati Bainotti.

“La satisfacción más grande que me dio la cueca es imaginármelo a mi papá escuchándola en radio Libertad,  donde me comentaron que la tocaban con frecuencia; que él la escuchaba con beneplácito y orgullo”, cuenta con nostalgia el autor, al lamentar que en esos días, él todavía radicaba en Estados Unidos, sin poder estar en esos momentos.

Tras el fallecimiento de su padre, él todavía se lo imagina disfrutando de la cueca.

Jaime volvió el año 2014 a Tarija para establecerse junto a su familia, y obvio,  como no podía faltar, retornó al Mercado Central, donde asiste infaltable cada mañana a tomar su desayuno, siendo adulado por las vendedoras; disfrutando de zumo, combinados, agua de pelón, sopaipillas, pastelitos, entre otros  o una taza de café, como hiciera otrora su tío Carlos, aunque sin esa pizca extra de alcohol.

Recuerdos que serán eternos, gracias a una canción.

El actual y renovado Mercado Central de Tarija. Foto: Claudiu Popescu. 

El video…

No es un video con una mega producción, pero muestra lo básico, una pareja bailando cueca, los músicos y especialmente, el menú del Mercado Central.

La producción está a cargo de Raúl Romero Auad; mientras que la canción es interpretada por Oscar Villena Morales y Mario Díaz Dubravcic. Hugo “Firpo” Emilio Romero y su sobrina son los encargados de bailar la cueca, como se hacía originalmente en la Tarija de antaño.

La primera grabación de la canción fue realizada el año 2008 en el estudio de Jorge Molina Rossel y posteriormente fue realizada una segunda el año 2017.

Historia, religión e imagen

Historia, religión e imagen

 

Mercedes Bluske Moscoso

Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

La historia de un pueblo está guardada en sus paredes, siendo testigos del desarrollo de la ciudad

(VerdadconTinta/febrero2018)Los templos son parte del patrimonio arquitectónico y cultura de la ciudad de Tarija, las más emblemáticas e históricas son quizá San Francisco y la capilla de la Loma de San Juan.

La FotoNaratón 2018, un evento de carácter internacional replicado este año en unas 58 ciudades, tuvo su concentración en Tarija en sitios patrimoniales, siendo sus templos las principales muestras. Verdad con Tinta te muestra parte de las imágenes logradas en este evento en esta ciudad.

San Francisco se convierte hoy en uno de los centros más importantes del desarrollo cultural de la ciudad de Tarija; mientras que  la capilla de San Juan, tiene el rótulo de la más antigua, aquella que fue testigo del surgimiento de esta ciudad.

San Francisco, sus inicios

La construcción conventual duró desde el año 1756 hasta 1793. En el archivo franciscano están los documentos que atestiguan los 40 años de trabajos.

La primera y principal parte de la obra fue inaugurada el 27 de julio de 1767, estuvo a cargo del padre Antonio Oliver.  Con él trabajaba don José Hurtado de Saracho, donde también participó el padre Manuel Mingo de la Concepción como fabriquero de la iglesia matriz, que luego pasó a ser la Catedral.

La obra inició con el claustro que se ubica limitado entre  las calles Colón y Daniel Campos. “Era arquitectura de dos pisos, con un corredor limitado por una secuencia de columnas en la planta baja”, describe la Guía Histórica y Cultural del Convento de San Francisco.

Posteriormente inició la construcción del templo. Su frontis estaba formado por dos torres, unidas por un amplio arco embovedado. El conjunto externo del templo era “majestuoso” y constituía una novedad en la arquitectura colonial de la época, especialmente en Tarija, donde la mayoría de las construcciones eran de adobe.

Fray Francisco Miguel Marí llegó a Tarija desde Cataluña en 1778, quien se ocupó de las definiciones últimas, artísticas y arquitectónicas del convento de San Francisco.

Capilla de San Juan

Fue creada en el año 1578, construida por los padres dominicos en el siglo XVI.

La Villa de San Bernardo en sus inicios tenía una capilla que los pobladores construyeron en dedicación a San Juan evangelista, en las que se administraron los sacramentos  que posteriormente, precedieron a la iglesia matriz, luego Catedral.  La historia refiere que al pie de esta capilla,  el general Araoz de La Madrid libró la  Batalla de La Tablada.

La capilla de San Juan por ser escenario de diferentes hechos históricos, ha sido declarada por ley de la República Reliquia Histórica.

Capilla de San Juan desde la óptica de Lilo. Lilo Methfessel. FotoNaratón 2018.

En sus primeros años, este lugar era el límite de la naciente ciudad que servía para dar alarma sobre posibles ataques de los chiriguanos. Es la iglesia más antigua de la ciudad, pues la primera que fue construida en esta capital sobre la plaza principal, se habría caído, quedando por un prolongado tiempo como la principal.

Inició con una ermita bajo la advocación de San Juan  Evangelista. “Fue una básica construcción pequeña a dos aguas, corta. Y era tan importante esos dos primeros años que el 14 de diciembre de 1575 fue declarado por el Cabildo de Tarija como santo protector y abogado de Tarija”, explica el historiador, Elías Vacaflor Dorakis.

Las investigaciones históricas refieren que su diseño arquitectónico original fue totalmente diferente al que se conoce en la actualidad.

Habría sido en primera instancia, una habitación de unos cinco metros de largo por tres de ancho, posteriormente le dieron el rótulo de capilla.

Tras la construcción de la iglesia matriz, hoy Catedral y el convento franciscano, perdió importancia en la realización de trámites sacramentales.

Esta capilla mantiene una de las mejores vistas de la ciudad de Tarija, especialmente del Casco Viejo.

Las mujeres de las flores

Las mujeres de las flores

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

Dedicaron su vida a las flores, para ponerle color a su vida y a la de los demás.

(VerdadconTinta/febrero2018) Los alrededores del frontis del Cementerio General de Tarija están adornados por su belleza, no sólo de las flores, sino la de sus vendedoras; todas mujeres. Ellas,  con una cálida sonrisa y con la predisposición de ayudar a sus clientes, hacen que la experiencia más amarga, resulte placentera.

En medio del dolor que aqueja a quienes acuden al Campo Santo, ellas agregan una dosis de alegría a través de sus coloridas flores y de sus amables palabras. Para ellas, las flores no son sólo un trabajo, son su vida y un oficio que trasciende de generación en generación.

“Que le ofrezco reina”, dice con una suave voz Sandra Mancilla a quienes pasan por su puesto mirando la variedad de flores que ofrece.

Desde hace 15 años Sandra tiene una rutina bien estructurada alrededor de las flores. Y, aunque parece mucho tiempo, ella es la vendedora más nueva del cementerio.

Sandra entró al negocio gracias a su suegra, que tiene un puesto en el Mercado Central. “Ella me decía que venda y finalmente me convenció”, dice con su cálida voz, mientras mira de reojo el ramo que su hija Carla va armando al interior de la caseta.

Aunque el negocio se “mueve bien”, como todo emprendimiento, conlleva un riesgo y un sacrificio, sobretodo porque las flores son muy sensibles y se pueden marchitar, haciendo que los clientes desistan en su compra.

“Hay que dedicarse mucho a las flores”, dice respecto al cuidado que implica mantenerlas. Dentro de su rutina, lo más importante es cambiarles agua para mantenerlas frescas, brindarles sombra y transmitirles el amor de las manos que las trabajan.

Respecto a los ramos, la práctica hace al experto, asegura Sandra, ya que tanto ella como su hija aprendieron de forma empírica a hacer ramos para diferentes ocasiones y con distintas formas. “Ella es más práctica que yo”, dice Sandra, reconociendo que la alumna superó a la maestra.

Madre e hija se apoyan mutuamente en el trabajo en la florería Carla, que lleva el nombre de la primogénita y principal ayudante de Sandra, ya que sus otras 3 hijas aún son pequeñas y estudian gracias a la venta de las flores.

Sandra en su florería, donde espera regalar sonrisas a cambio de flores.

Natividad, la mujer que pasó cuatro décadas entre flores

Su piel está impregnada por el perfume de las flores y sus días son más alegres cuando está junto a ellas.

Natividad Mendoza tiene el puesto más antiguo de las ocho florerías ubicadas alrededor del frontis del cementerio. Sentada al medio de las más fraganciosas flores, ella asegura que este negocio le genera satisfacción.

“Intenté trabajar en otras cosas, pero esto es lo que realmente me gusta”, dice mientras contempla sus plantas, cual si fueran sus hijas. “intenté trabajar con frutas y otras cosas, pero no me gustaba”.

El amor por este rubro parece ser de familia, pues su hermana también se dedica a la venta de flores en el mercado y, sea coincidencia o no, su nombre es Rosa, como si sus padres hubiesen presagiado que se dedicaría al cuidado y comercio de ellas.

Natividad, como muchas de las mujeres que se encuentran allí apostadas pese al intenso calor de aquel día, sacó adelante a sus cinco hijos gracias a este negocio.

“Mi marido se murió hace trece años”, dice mientras explica que los dos siempre trabajaron, ella con sus preciadas rosas, y él como policía. Sin embargo ahora busca descansar tras tantos años de trabajo, por lo que su hija es quien lleva las riendas del negocio actualmente.

“Ella viajó, por eso estoy ahora yo viendo el puesto”, aclara, aunque parece disfrutar del reemplazo, recordando todos los años que pasó en ese lugar.

El tiempo hizo que tuvieran más comodidad con las casetas, pues Natividad recuerda que hace 40 años, cuando empezó con la venta, venían con canastos y se apostaban a la intemperie, alrededor de un círculo de concreto que hacía las veces de atrio, expuestas a los fuertes rayos del sol, al frío y a la lluvia.

“Todo esto era tierra y éramos sólo unas cuatro  vendedoras”, recuerda.

Aunque ella ya dejó el puesto a su hija, espera que a futuro la pequeña caseta siga perteneciendo a su familia, como un legado que empezó ella con tan sólo 30 años.

Con 5 hijos y 14 nietos, Natividad logró formar una familia al rededor de las flores.
Docente de la UCB centra su tesis doctoral en el Guadalquivir

Docente de la UCB centra su tesis doctoral en el Guadalquivir

El presente y el futuro de las sociedades dependen del agua, una problemática que pese a las fuertes secuelas que deja, no es estudiada a fondo en el país.

Jesus Vargas Villena

Jesús Vargas Villena

(Verdadcontina-febrero 2018) El agua es tema diario de debate en el país, ya sea por las sequías, la contaminación  o por las inundaciones, causando estragos en diferentes regiones, donde Tarija no es la excepción.

El ingeniero Esteban Villena Martínez, es quien precisamente escogió hacer su tesis doctoral con la Universidad Politécnica de Valencia, España sobre la cuenca alta del Guadalquivir, en el valle central de Tarija.

Villena Martínez es docente de la Universidad Católica Boliviana (UCB), en la unidad académica de Tarija, pudiendo desde este centro de estudios, centrar su trabajo en la tesis que proyecta, cuyo tutor, es nada menos que el director de la Escuela Politécnica Superior de Alcoi, de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan Ignacio Torregrosa López.

El director de la Escuela Politécnica Superior de Alcoi, de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan Ignacio Torregrosa López, junto al docente de la UCB, Esteban Villena Martínez, en una entrevista en el programa En Tu Cara de Luis de Fuentes.

El académico español se trasladó hasta Tarija para seguir de cerca el avance del trabajo de Villena Martínez, situación que fue aprovechada por la UCB, para que el doctor en Ciencias Químicas, pueda dar conferencias en las unidades académicas de La Paz y Tarija.

“En La Paz,  los nevados están desapareciendo y nadie sabe por qué, en Tarija hay problemas con los recursos hídricos, pero se actúa sin tener un estudio o una investigación a fondo de cuál es la real situación”, explicó el académico español, tras hacer un breve análisis de ambas ciudades y conversar con sus autoridades.

El río Guadalquivir de Tarija.

En todo el país, no existen estudios científicos a profundidad sobre el tema hídrico, razón por la que pasan catástrofes como las vividas recientemente con las inundaciones en diferentes municipios.

“No hay estudios sobre los suelos, de las zonas de inundaciones, o que nos digan  dónde no es aconsejable construir viviendas, y las consecuencias saltan a la vista”, reconoce el docente tarijeño.

La sequía y la falta de agua para el consumo humano forman parte también de los problemas diarios en los diferentes municipios bolivianos.

La crisis más fuerte la vivió recientemente el año 2016 la ciudad de La Paz. “Estas situaciones se dan porque no sabemos cuánto tenemos de recursos hídricos y cómo manejarlos de una forma sostenible”, acotó el español en su visita a la ciudad de Tarija.

Tarija es otra de las capitales que constantemente sufre por problemas de abastecimiento de agua, aunque desde la Alcaldía, aseguran que este problema es del pasado, los académicos ven con preocupación, la falta de planes a largo plazo y especialmente, la carencia de proyectos de investigación.

Es este uno de los motivos que incentivó a Esteban a investigar la cuenca alta del Guadalquivir.

“Lo que buscamos es obtener datos actuales sobre la cantidad de recursos disponibles y cómo programarlos a futuro, para tener así un adecuado manejo, en eso estoy”, cuenta antes de ir a marcar tarjeta para ingresar a su trabajo.

“Estoy haciendo el estado del arte, viendo qué modelos utilizar para planificar el balance hídrico y generar información técnica”, acotó sobre la primera parte de su tesis.

Este trabajo ya es de conocimiento de las principales instituciones, tanto departamentales como municipales. “Nos reunimos junto con Torregrosa, con las autoridades encargadas de esta área”.

El fin, es que los resultados de estos estudios, sirvan a las instituciones locales a tener un manejo adecuado del recursos hídrico con conocimiento certero de cuál es su situación.

Con el apoyo de la UCB, Villena trabaja junto a estudiantes de las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería Ambiental.

Un estudiante por ejemplo, está realizando mapas de caracterización de suelos y otros dos jóvenes, harán un protocolo.

Esteban está en el primer año de trabajo de su tesis, de los cuatro que debe cumplir, tiempo en el que pretende terminar un informe completo de la situación del principal afluente del valle central de Tarija.

Capacitaciones a profesionales en recursos hídricos

El Ingeniero Esteban Villena está realizando su Doctorado en la Universidad Politécnica de Valencia, España.

Académicos de la UCB, vieron que por la problemática, el tema del agua tiene que ser una necesidad de las instituciones y universidades; sin embargo, identificaron que una de las falencias, es la falta de capacitación a los profesionales en dicha área.

Por este motivo,  es que inició un plan de capacitación a los docentes, siendo organizada la primera maestría a fines del 2015 y principios del 2016, con la Universidad Politécnica de Valencia, España.

En esta primera experiencia, fueron capacitados unos 30 profesionales entre docentes y profesionales que se desenvuelven en temáticas ligadas  al agua en las ciudades de La Paz y Tarija.

Aprovechando de estas capacitaciones, Esteban Villena Martínez, consiguió acceder a un doctorado en esta misma casa de estudios superiores, teniendo la ventaja de seguir trabajando como docente en Tarija y que su objeto de estudio, esté en su lugar de origen, pudiendo aportar científicamente  a su tierra.