Conéctate

Columnistas Bio

Rose Marie… en el nombre de la madre

Por Jesús Vargas Villena

No tiene que llegar un día específico como el de la madre para valorar todo lo que representa…la vida misma.

Este artículo va dedicado a ella,  a la madre, el nombre impuesto es el de la mía, pero quien lo lea, simplemente lo suplanta con el de la suya, pues esa esencia única, la tienen casi todas, aunque suene contradictorio.

Usar tu primer sueldo para comprar un par de zapatitos, es una pequeña muestra de todo lo que hiciste desde un principio, o desde antes, cuando éramos uno solo.

Hacer filas por una lata de leche en época de inflación o bancarte el hambre para que coman tus hijos, son acciones que resumen la fuerza de una madre,  la que está por encima de cualquier personaje ficticio de The Avengers o Star Wars, pues no conoce  imposibles.

No te duermas… sé que solo de mencionar las películas de ciencia ficción se te viene el aburrimiento,  tanto como con el fútbol, pero es importante contextualizar, porque igual las aguantaste,  simplemente por regalarnos tu compañía.

Gritarte porque te despiertes, desvelarte porque llegues y olvidarte de sus salidas, son muestras más que significativas de un infinito amor.

Una milanesa, dos huevos y la sonrisa con kétchup, resumen el concepto de felicidad a la hora de comer. Sí…eso lo hiciste en respuesta a los reclamos irracionales de que la comida estaba aburrida.

En algún momento escondiste tus lágrimas por nuestras sonrisas, y en algún momento nuestras alegrías fueron tus sonrisas.

Cuando uno crece,  cree que el trabajo de ella culmina, pero contrariamente en este rol, no se aceptan jubilaciones; pues madre fue, es y será siempre, porque ese corazón no condice permiso, ese sentimiento no tiene límites.

Palabras sobran y todas se deben a lo que hiciste para que las mismas fluyan.

Dicen que para ser madre hay que ser aplicada, tener una economía estable, cambiar hábitos de vida y demás, pero en la fórmula de la vida real…hay un condicionamiento esencial, lo demás luego se verá.

Para ser madre,  hay que saber amar y eso, lo haces bastante bien. Por eso, en el nombre de la madre…Rose Marie.

Te puede interesar:

Claquetarija: Eugenia

Jesus Vargas Villena
Escrito por

Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ultimas Publicaciones

Las fronteras desconocidas del tráfico de personas

Reportajes

Entre ladrillos y cemento, los nuevos cimientos de los asentamientos

Reportajes

Valentina Janco: «No es solo la música, es la parte humana”

Tinta Mujer

Foro genera propuestas para prevención de trata y violencia sexual 

Tinta Empresarial

Publicidad

Copyright © 2019 Verdad con Tinta, Diseño y Alojamiento Piensahost

Conectar
Lista de Correo