La planificación virtual y la cirugía ortognática llegan a Tarija

La planificación virtual y la cirugía ortognática llegan a Tarija

Ariel Ramírez es el joven médico que propone el uso de planificación virtual y prototipos en 3D para las intervenciones y tratamientos ortognáticos

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

(Verdadcontinta-septiembre/2018) “El rostro es la carta de presentación de una persona”, dice Ariel Ramírez Aragón, de 30 años, para explicar el impacto que tienen las cirugías que realiza en la vida de las personas. Pues más allá de las mejoras funcionales a nivel fonético o para deglutir, el aspecto estético tiene un impacto positivo en los pacientes que tienen alguna deformidad facial.

La deformidad puede presentarse por asimetrías, hipoplasias, excesos de crecimiento, fisuras faciales o síndromes de cabeza y cuello, donde existen alteraciones de las estructuras faciales que se pueden presentar con fisuras o hendiduras del rostro. Sea cual fuera el motivo, la imagen suele tener un gran impacto psicológico en los pacientes, haciendo que no se acepten, se retraigan y se aíslen de la sociedad.

Según las Revista de Especialidades Médico-Quirúrgicas, “el que haya una solución de las dificultades psicológicas, depende de las soluciones de las dificultades físicas”. Y ahí es donde entran en juego especialistas como el tarijeño Ramírez.

Ariel Ramírez en entrevista con Verdad con Tinta.

Ariel se capacitó en el país, pero posteriormente hizo un fellowship y un posgrado en cirugía maxilofacial en la Clínica Alemana de Chile. Allí no solo aprendió las más avanzadas prácticas en su área, sino que incorporó el apoyo de las nuevas tecnologías para tener mayor éxito y precisión.

Fellowship es en el ámbito académico de la medicina es un periodo de formación para los médicos que ya han realizado un internado o residencia; abarca uno o dos años, se considera un programa de especialista porque es post-doctorado

Y aunque anteriormente tomaba los moldes de manera manual, hoy en día a un software, Ariel puede ingresar los datos de la tomografía digital del paciente y recrear a escala real su rostro. Allí puede ver exactamente cada hueso, y músculo del rostro, para definir milimétricamente las zonas de intervención y los lugares donde realizará cortes como suturas. Además, con estos datos puede crear prototipos en 3D que le permiten ver exactamente cómo está posicionada la mandíbula para tener mayor garantía de éxito a la hora de la intervención.

Apoyado en esta tecnología, el médico realizó la primera cirugía maxilofacial en Tarija, para extraer un tumor.

“Era un tumor benigno, pero era destructivo”, dice mientras sostiene entre sus manos el prototipo de la mandíbula de la paciente, hecho con impresión 3D. El pequeño trozo de plástico tiene la forma de la mandíbula y está impreso en tamaño real. Claramente se puede ver un orificio en la parte frontal de la muestra, que muestra de manera exacta el tamaño del tumor y su posición.

El médico analizando una de las imágenes antes de atender a un paciente.

“Fue un éxito”, dice respecto a la intervención.

Estos soportes tecnológicos también tienen especial uso en el caso de la cirugía ortognática, la que es realizada con la finalidad de posicionar las estructuras faciales óseas en un lugar correcto, para lograr más estética, más funcional y, por supuesto, más salud para el paciente.

 

“Es una cirugía que ya se ha realizado en otras ciudades”, cuenta Ramírez.

“Le cambia la vida a mucha gente”, continúa, “en el centro en el que estuve en Santiago, era uno de los más grandes del mundo en los que se realizan ese tipo de cirugías”, agrega respecto a su experiencia en este tipo de intervenciones.

Cientos de pacientes tienen problemas en su alimentación porque no pueden morder bien, mientras que otros tienen apneas obstructivas, por lo que tienen dificultades para respirar. Esta cirugía representa un cambio de vida, pues este tipo de pacientes suelen tener los maxilares desproporcionados, ya sea más grandes o más pequeños.

La apuesta de los jóvenes por la tecnología y por su tierra, hace que Tarija poco a poco se vaya convirtiendo en un referente en la medicina en la región, pues diferentes pacientes vienen de ciudades como Sucre y del interior del departamento.

Un viaje al mercado negro del jaguar

Un viaje al mercado negro del jaguar


Un recorrido por el mercado negro de partes de jaguar demuestra cómo operan las mafias de este negocio ilícito en Bolivia, Perú y Brasil, escapando de leyes y fiscalizaciones. Es una actividad que, sumada a otras presiones, amenaza con silenciar el rugido del felino más grande de América.

Por Eduardo Franco Berton

(Verdadcontinta-septiembre/2018) A simple vista, Li Ming y su esposa Yin Lan, lucen como dos ciudadanos más que no tienen nada que esconder. Están sentados en un banco, esperando pacientes la llegada de sus familiares, a quienes reciben con una gran sonrisa. Les han traído el almuerzo en bolsas plásticas: dos porciones de arroz con pollo. Yin Lan se pone de pie de inmediato y pide que le desajusten los grilletes. Han pasado casi tres horas y el juez boliviano que lleva la causa contra Ming y Lan por tráfico de vida silvestre no aparece. La audiencia se suspende por sexta vez.

Li Ming y Yin Lan son dos ciudadanos de origen chino con carné de identidad boliviano. El 23 de febrero de 2018 fueron aprehendidos en una pollería, de Santa Cruz de la Sierra, en posesión de 185 colmillos de jaguar, tres pieles del felino, partes de otras especies de animales, una pistola calibre 22 y una elevada suma de dinero.

Li Ming y Yin Lan durante su juicio oral en el Palacio de Justicia de Santa Cruz de la Sierra. Foto: Eduardo Franco Berton

Luego de un exhaustivo seguimiento de dos meses, las autoridades de la Gobernación de Santa Cruz, de la Policía Boliviana y el Ministerio Público realizaron un operativo conjunto que terminó con la captura de la pareja. Un caso sin precedentes considerado como el golpe más duro contra la biodiversidad de Bolivia.

Entre 2013 y 2018, unos 171 jaguares fueron masacrados en los bosques bolivianos, en la que se considera una de las peores matanzas desde los años setenta, cuando estos animales eran perseguidos por su piel. Hoy estos felinos son víctimas del mercado asiático que demanda partes de este animal, aunque ahora lo que más ansían son sus colmillos. Es así que hasta la fecha las autoridades han incautado de manos de contrabandistas chinos un total de 684 colmillos de jaguar. Todos ellos extraídos de los bosques de Bolivia. De esta cantidad, 119 fueron decomisados por autoridades de aduana en el aeropuerto de Beijing, en China. En la mayoría de casos, estos colmillos eran camuflados entre llaveros, collares, cajas de chocolate o de vino para eludir a las autoridades.

Este es el escenario al que se enfrenta hoy el felino más grande del continente americano.

Un jaguar ocupa un territorio de entre 50 a 300 km2, cumpliendo un rol vital en la regulación de las poblaciones de otras especies de mamíferos, principalmente herbívoros. En la foto: jaguar en el Parque Nacional do Pantanal Matogrossense, Brasil / Eduardo Franco Berton

Colmillos para la medicina tradicional china

Por muchos años, el tigre asiático fue perseguido y cruelmente cazado para ser utilizado en la medicina tradicional china. La depredación de este felino fue tal, que las autoridades se vieron obligadas a prohibir, por ejemplo, el uso de sus huesos en 1993. Sin embargo, esto no frenó la venta ilegal de ciertas partes del animal ni de productos derivados. Tampoco eliminó la creencia del poder mítico y la fuerza de este felino, y de sus cualidades para curar dolencias crónicas, enfermedades, reponer la energía vital del cuerpo y hasta funcionar como un poderoso afrodisíaco.

A esta lista de bondades medicinales que se le atribuyen al tigre asiático, hay que sumarle el uso de algunas partes del animal como amuletos religiosos para la buena suerte y como símbolos de estatus, fuerza y poder, para aquellas personas que las exhiben en collares.

En Bolivia los traficantes ofrecen entre 100 y 150 dólares por cada colmillo de jaguar. Un precio que se eleva hasta 1.500 y 5.000 dólares en China. Foto: Eduardo Franco Berton

A pesar que expertos en medicina de occidente tienden a desconocer el poder curativo que tienen las partes del tigre, en China, Taiwán, Corea del Sur, Vietnam y en los barrios chinos de Europa y América del Norte, las tiendas de medicina tradicional siguen comercializando productos derivados de este felino.

Pero considerando que los tigres se encuentran en peligro -con una población estimada en apenas 3.200 ejemplares – la demanda asiática se ha visto obligada a buscar un sustituto y ha encontrado el reemplazo perfecto en los jaguares. La presión, por lo tanto, se ha canalizado a los 173 000 jaguares que se estima habitan el continente americano, según un estudio publicado en marzo de este año.

Richard Thomas, de la organización Traffic, indicó que integrantes de su equipo han recibido también información sobre el ingreso de los colmillos y garras de jaguar al comercio ilegal para reemplazar las partes del tigre asiático.

Lo dicho por Traffic se confirmó el 18 de marzo de 2015, cuando las autoridades del aeropuerto de Beijing detectaron a un empresario chino, con negocios en Bolivia, tratando de ingresar al país 119 colmillos de jaguar. Estos fueron camuflados en cajas de vino cuidadosamente embaladas. Por este delito ambiental, el empresario chino de nombre Li fue condenado por la justicia china a cuatro años y medio de prisión por contrabando de vida silvestre. Además, tuvo que pagar una multa de 7826 dólares.

En Bolivia, los ambientalistas y expertos esperan que las sanciones sean más drásticas, aunque confiesan que no confían en la justicia boliviana ni en la sanción que le impartirá a los traficantes por el delito ambiental cometido.

En la medicina tradicional China se utilizan partes de grandes felinos como el tigre asiático, el león y leopardo africano, y ahora también del jaguar.
Foto: esencialparalavida.org

Las mafias de colmillos que operan en el Beni

En el mercado de la ciudad de Trinidad, capital del departamento de Beni, no hay que dar muchas vueltas para toparse con un puesto de venta de partes de jaguar. En uno de ellos, el comercio de artesanías se combina con el de fauna silvestre. Y en los estantes se exhiben sin reparo, y a la vista de todos los interesados, dos cráneos que por su tamaño parecen de jaguares juveniles. Cada uno de ellos conserva intactos todos sus colmillos.

18. En la ciudad de Trinidad, Beni, se ofrecen libremente billeteras elaboradas con piel de jaguar y otros felinos. Foto cortesía de Hugo Santa Cruz

– ¿Tiene colmillos más grandes? –le preguntamos al vendedor, quien no responde hasta quedarse solo en el puesto.

– Sí, venga acá – dice susurrando.

Tarda segundos en abrir un viejo cajón para extraer tres colmillos de jaguar. Son bastante grandes, de unos ocho centímetros cada uno. Coloca un mantel de plástico transparente en la mesa para protegerlos y los acomoda con cuidado.

– ¿Cuánto valen estos?

– 100 dólares cada uno. Fíjate que son más grandes que los que están en los cráneos.

– ¿Tendrá unos 10 colmillos armados en collares?

– Claro. Te los puedo preparar, pero hasta mañana por la tarde.

– ¿Puedo sacarles una foto a estos tres de aquí?

– ¡No! Después me aparecen con su ‘’paco’’ (policía) al lado.

– Es delicado, ¿no?

– No, la pena máxima son tres años y puedo salir con medidas sustitutivas, pero me hacen perder mi tiempo. Y al “pendejo” que me haga eso voy y le planto ¡Pa! su tiro. Ahí sí voy a ir preso por 30 años.

Durante el recorrido por diferentes puntos de Trinidad, pudimos confirmar la venta ilegal de cuatro cráneos y 26 colmillos de jaguar. Los colmillos se ofrecen a 100 dólares cada uno, aunque en la China pueden llegar a costar entre 1500 y 5000 dólares.

 

Para Marco Antonio Greminger, encargado del proyecto de apoyo a la conservación de la fauna silvestre de la Gobernación del Beni, la Ley N° 1333 del Medio Ambiente debería ser más drástica para estos casos, ya que hoy las sanciones no superan los seis años. “Si encuentran vendiendo colmillos de jaguar a alguien, este reconoce su culpa y se le somete a un juicio abreviado, en el cual no le van a dar más de tres años y no irá a la cárcel. Entonces lo único que hará será ir a firmar un libro y luego seguirá con su negocio ilegal, que genera bastante dinero”, explica Greminger.

El tráfico de especies silvestres mueve millonarias sumas de dinero en el mundo. Un informe de la Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional calculaba ya en el 2014 que el comercio de especies silvestres a nivel mundial movía alrededor de 19 mil millones de dólares anuales. Y a esto se suma otro reporte que coloca al tráfico de vida silvestre en la lista de las diez actividades más lucrativas del mundo, junto con el tráfico de armas, drogas y la trata de personas.

El jaguar es una víctima más de este negocio ilegal. Hoy se encuentra en estado vulnerable (VU), según el Libro Rojo de la Fauna Silvestre de Vertebrados de Bolivia, pero los científicos temen que el escenario para este felino se vuelva más complicado. Por el momento, la población de esta especie en Bolivia, según un nuevo estudio publicado en el journal científico Plos One, se calcula en los 12 845 ejemplares, es decir, ocupa el cuarto lugar, después de Brasil, Perú y Colombia.

Perú: mafias arremeten contra la población de jaguares en Iquitos

A carne ahumada, así huelen los pasillos del mercado Belén de la ciudad amazónica de Iquitos, capital del departamento de Loreto en Perú. No es un aroma a carne de vaca, de pollo o de cerdo. El olor es muy distinto. Se impregna en la ropa, en el pelo, flota en el ambiente. Desde una esquina del mercado una señora grita a voz en cuello: “¡Hay carne!”. Y aparece frente a nosotros el menú del día: carne de sajino (chancho de monte), carachupa (tatú), venado y lagarto. El menú solo sorprende a quienes visitan por primera vez este espacio. Mientras tanto, una anciana levanta un trozo de carne de venado y le pide a la vendedora que le despache cinco kilogramos. Decenas de miradas fijas y desconfiadas siguen cada uno de nuestros pasos.

Más adelante, un hombre nos ofrece seis tortugas vivas que tiene en un balde azul. Junto a él, una mujer intenta dominar a un diminuto mono tití que chilla descontroladamente, tiene la pata atada a una silla y se desespera mientras su dueña le ofrece un trozo de fruta.

10. Gabriela, una vendedora de pieles y colmillos de jaguar en una comunidad cercana a Iquitos, explica a sus compradores como deben ocultar estos productos para evadir los controles de las autoridades Peruanas de Aduana. Foto: Eduardo Franco Berton

De pronto una boyé (boa constrictor) disecada aparece en escena. “Ven joven, si quieres te la envuelvo bien para que la pases por el aeropuerto”, indica la vendedora.

– Me han dicho que usted tiene colmillos de jaguar.

– Tenía pero los he vendido todos. Pero cuando bajen las aguas del río me van a traer más. ¿No le interesa comprar pieles?

La mujer nos guía hacia lo que parece ser un almacén. Cruzamos una puerta de madera color azul y en el interior aparecen de golpe dos pieles de jaguar. Pide 200 soles (61 dólares) por cada una de ellas.

– ¿Cómo puedo transportarlas para viajar?

– Si quieres vamos donde un señor que conozco que te puede cortar la piel en pedacitos, te cobra 50 soles (15 dólares). Y sale bien acomodadito para que lo puedes llevar en tu maleta.

– ¿Y dónde puedo obtener los colmillos?

– Debes irte a las tiendas de artesanías, allí tienen.

En medio de esta escena cotidiana en el mercado Belén, las vendedoras comienzan a sospechar de nuestra presencia y el policía que nos escolta nos indica que es mejor retirarnos.

Le preguntamos a Pedro Pérez, biólogo experto en fauna silvestre e investigador del Instituto de Investigaciones de la Amazonia Peruana (IIAP), por qué es tan complicado controlar este tráfico de especies silvestres. Nos explica que existen las leyes creadas para fiscalizar esta actividad pero que no se están aplicando, sobre todo porque es muy complicado para las autoridades controlar esta venta ilegal de fauna silvestre en los mercados. “Cuando ha ingresado una autoridad, toda la gente vendedora se une y arma un gran problema y no le deja salir”, explica Pérez.

16. Un cráneo de jaguar decorado como artesanía se ofrece a la venta en uno de las tiendas de artesanías de Iquitos. Foto: Eduardo Franco Berton

Volvemos a indagar sobre la venta de partes de jaguar, esta vez en los puestos de artesanías de la Asociación de Artesanos ‘’Anaconda’’, área cercana al centro de Iquitos. En varios de ellos les ofrecen a los visitantes productos hechos con colmillos de jaguar, collares y hay quienes prefieren mantenerlos ocultos, fuera de la vista del público.

– Si deseas colmillos más grandes aquí en Iquitos, ya hay compradores seguros que

pagan 100 dólares – dice una vendedora.

– ¿Y quiénes los compran?

– Los chinos. Ellos los están comprando.

Los colmillos más grandes pueden costar entre 250 y 300 soles (76 a 91 dólares), y los más pequeños entre 100 y 150 soles (30 a 45 dólares).

En uno de los puestos, una mujer ofrece un cráneo de un jaguar juvenil a 350 soles (105 dólares) y señala que para el día siguiente puede preparar un ‘’precioso’’ collar con los cuatro colmillos.

En otra de las tiendas, un vendedor revela que debido a la alta demanda de colmillos, existen personas que adaptan los dientes de lobo marino (Arctophoca australis ssp.) para hacerlos pasar como si fueran de jaguar. “Los chinos llevan mucho los colmillos del otorongo, es como si fuera oro para ellos”, dice el hombre, mientras saca de una bolsa un cráneo de jaguar.

Esta es solo una escena de cómo operan los traficantes de partes de jaguar en diferentes mercados de Iquitos. Allí vendedores, turistas y algunos ciudadanos chinos se las ingenian para burlar los controles de las autoridades y una pena de cárcel no menor de tres años ni mayor de cinco años, según el Código Penal del Perú, por vender y comprar colmillos, garras, cráneos y pieles de jaguar.

18. En la ciudad de Trinidad, Beni, se ofrecen libremente billeteras elaboradas con piel de jaguar y otros felinos. Foto cortesía de Hugo Santa Cruz.

“El tráfico de los colmillos de jaguar está teniendo un mercado bastante atractivo para el comercio. Entonces, al existir este mercado hace que la oferta y sobre todo la demanda de estos productos vaya creciendo”, explica Dustin Silva, de la Dirección Ejecutiva de Flora y Fauna Silvestre, de la Autoridad Regional Ambiental (ARA) del Gobierno Regional de Loreto.

Silva indica que la demanda por los colmillos y otras parte del jaguar, puede a la larga generar un impacto en la población total de este felino en el Perú –estimada en 22 210 individuos, según un estudio científico reciente. Y a este escenario hay que sumarle un factor muy importante: que los jaguares se reproducen solo una vez al año.

Dada la problemática en Iquitos, uno de los retos que enfrenta la ARA de Loreto es fortalecer el control y fiscalización del tráfico de vida silvestre en los puertos fluviales. “Si bien existen puertos de control y aduanas, la magnitud de puertos en la Amazonía, hace que los controles sean mucho más difíciles”, expresa.

“Como unas perlitas quedan esos colmillos”

Buscamos la versión del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) para preguntarles si están al tanto de esta situación en Iquitos, si tienen algún plan en marcha para combatir la venta ilegal de partes de jaguar en esta región, pero hasta el cierre de este reportaje no recibimos una respuesta.

Gabriela, una vendedora de pieles y colmillos de jaguar de una comunidad cercana al río Amazonas, en Iquitos, que pidió mantener en reserva su identidad, le explica a sus compradores cómo deben hacer para ocultar los colmillos de las autoridades. “Nosotros agarramos las hojitas sequitas y les envolvemos, bien envueltitos, bien bonito. Y les enseñamos que ellos tienen que esconderlo en medio de la ropa. Varias veces ya hemos hecho pasar así, porque si los encuentran les quita la aduana”.

Gabriela confirma que ha crecido la demanda por las partes del jaguar en esta ciudad de la Amazonía peruana. “El año pasado nos faltó colmillos. Y cada grupo que entró semanalmente me preguntó si tenía colmillos. Hace una semana entraron los ‘chinitos’ y me preguntaron si tenía más colmillos para vender”.

Gabriela indica que ciudadanos chinos que llegan hasta Iquitos la buscan para comprarle colmillos de jaguar. Foto: Eduardo Franco Berton

Esta comerciante ilegal de pieles y colmillos de jaguar señala que la aparición de compradores chinos en la zona es cada vez más frecuente. “A los chinitos les encanta, porque cuando tú los lavas quedan bien blanquitos, como unas perlitas quedan esos colmillos”.

De acuerdo a un reporte del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), durante el período 2000 – 2015 se registró un único decomiso de 38 colmillos de jaguar en el Perú. Los que fueron hallados en unos almacenes de Lima, la capital de Perú, en marzo de 2015.

Rosa Vento, especialista de la Iniciativa Tráfico y Salud de la Vida Silvestre de la Wildlife Conservation Society (WCS) de Perú, agrega que se realizaron 34 decomisos más relacionados al tráfico de partes de jaguar en ese mismo periodo. Se confiscaron 9 cráneos, 14 pieles y 11 animales vivos. “Esto significa que es necesario seguir fortaleciendo los esfuerzos para educar y sensibilizar a la población sobre las implicaciones del tráfico ilegal”, dice Vento.

Buscamos la versión del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) para preguntarles si están al tanto de esta situación en Iquitos, si tienen algún plan en marcha para combatir la venta ilegal de partes de jaguar en esta región, pero hasta el cierre de este reportaje no recibimos una respuesta.

Lo cierto es que nuestra visita a tres mercados de Iquitos muestra que el problema sigue vigente y la demanda en ascenso. En solo siete días constatamos la venta de 44 colmillos de jaguar, cuatro cráneos, cinco pieles y unas 70 garras, productos que confirman la muerte de 24 jaguares. Sumado a ello, un gran número de vendedores no solo afirmó haber tenido productos derivados de jaguar a la venta, sino que pronto los cazadores llegarán con más partes del felino, en cuando el nivel del río baje.

Brasil y el mercado de pieles

Thais Morcatty es una bióloga brasileña que se ha sumergido en el mundo del tráfico de vida silvestre. Ella investiga este tema como parte de su tesis doctoral, que desarrolla con la Universidad de Brookes en Oxford, Reino Unido, y nos cuenta que en los últimos cinco años se han realizado por lo menos 30 decomisos de partes de jaguar en Brasil. Lo que implica la muerte de 50 ejemplares.

“Eso parece poco, pero no lo es. Porque lo que hemos logrado ver hasta el momento es, con certeza, una parte muy pequeña de lo que realmente está ocurriendo, ya que es un comercio extremadamente escondido”, indicó.

Morcatty también reveló que lo que más se incauta en Brasil son las pieles, lo que confirma que aún existe una demanda importante en el mercado ilegal. ‘’Tenemos evidencia de un comercio, inclusive internacional dentro de nuestro territorio’’, dijo la investigadora.

20. Nuestra investigación accedió a datos que indican que los últimos cinco años se han realizado unos 30 decomisos de partes de jaguar en Brasil, lo que significó la muerte de al menos 50 jaguares. Foto: Déo Martins/Infopebas

En Porto Jofre, oeste del Estado de Mato Grosso, conversamos con Carlos Souza, un pescador que todos los años llega hasta ese destino, desde el Estado de Pará, en busca de la paz que le brindan las aguas de esta cálida región del pantanal. Este hombre nos mencionó que aún recuerda con pesar el caso de Sally, un jaguar que fue encontrado muerto el 29 de marzo de 2014 en el río Cuiabá. El hecho movilizó a la población local e incluso se llegó a ofrecer una recompensa de 2.000 dólares para descubrir a los autores del crimen.

Al caso de Sally se sumaron la muerte de otros jaguares que fueron abatidos ese mismo año en la región. Según las autoridades, estas muertes fueron causadas por traficantes de droga que usan los ríos Cuiabá, Paraguay y Pirigara para transportar cocaína entre Bolivia a Brasil.

“No fue la gente local que mató a Sally. En el Pantanal brasileño, las personas cuidan mucho a los jaguares, porque son un beneficio para el turismo”, afirmó Souza. Esta región concentra 11 jaguares por kilómetro cuadrado, lo que se considera como la mayor densidad poblacional del felino en todo el continente, un hecho que ha permitido el desarrollo del ecoturismo.

La investigadora brasileña resaltó que cada jaguar es muy importante para el bosque, ya que al ser un predador que ocupa un área bastante grande (entre 50 a 300 km2 de bosque húmedo tropical, para encontrar sus presas), se encarga de controlar la población de otros mamíferos, especialmente especies de herbívoros y frugívoros. Y que el retirar tan solo un individuo de una población puede ocasionar un desequilibrio en un área grande del ecosistema y un impacto en la funcionalidad del bosque, explicó.

Uno de los casos más alarmantes fue el decomiso de 19 jaguares descuartizados encontrados en un congelador en Curionópolis, Pará en 2016. Foto: Déo Martins/Infopebas

Víctimas de la falta de alimento

Para el biólogo Pedro Pérez, la percepción que tienen las comunidades en el Perú respecto al jaguar es bastante negativa. ‘’Si encuentran un felino lo balean’’, explica. ‘’Primero yo te mato antes que tú te vengas encima y me comas. Esa es la manera de pensar y una idea generalizada en casi todas las comunidades’’.

Y agrega que la raíz del problema está en la venta excesiva de carne de monte en Iquitos, unas 345 toneladas cada año.

A los jaguares les está costando encontrar en el bosque a sus presas naturales. “Si no encuentran sus presas ellos van a ingresar a los lugares donde están criando ganado y cerdos. Entonces ahí entran en conflicto con los humanos’’, indica el experto del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP).

Para Rafael Hoogesteijn, director de la iniciativa Conflicto Felinos-Ganado del Programa Jaguar de la organización Panthera, la cacería como represalia frente a los ataques de los jaguares al ganado, está más presente en las áreas en las que la caza ha bajado la abundancia de presas naturales.

22. Vaca atacada y comida por un jaguar en una estancia ganadera. Foto cortesía de Duston Larsen

Gabriela, la vendedora de colmillos y pieles, sostiene que en su comunidad le temen a los jaguares, ya que los consideran animales feroces. ‘’Cuando nosotros le vemos ya no le dejamos vivo. Es un animal bien feroz acá. Mayormente son los varones los que le cazan’’, dice.

Pero Pedro Pérez, que lleva años investigando a esta especie, explica que estos felinos le temen más a las personas y que las probabilidades de un ataque son muy bajas. ‘’Quizás en ciertas circunstancias pueden atacar, pero estas circunstancias son pocas. Normalmente ellos se alejan, se van. Nunca hemos tenido problemas con un otorongo’’.

Alguien quien conoce muy bien de estos conflictos es Bruno Fernando Boehme, un ganadero que vive en el municipio de Trinidad, departamento de Beni. Bemes afirma que ahí al igual que en otros departamentos de Bolivia en donde se practica la ganadería, el conflicto entre el jaguar y el hombre es algo grande y los ganaderos tienen muchas pérdidas. “En la mayoría de los casos la solución es matar al tigre (como se lo conoce en el país). Pero es una pena. Y existe esa creencia de que es un enemigo natural”, expresa.

Me entrevisto con una de las personas a la que algunos ganaderos de Beni llaman para que les solucione su conflicto con el jaguar. El cazador, quien pidió no ser nombrado, se vanagloria de haber matado 28 jaguares, además de otra alta cantidad de pumas (Puma concolor).

Los cazadores de jaguar que son llamados para solucionar el conflicto felino/ganadero ahora tienen un nuevo incentivo: la demanda de colmillos y otras partes del felino. Foto: Cazadores exponen un jaguar cazado en algún lugar del Beni / fotografía difundida en redes sociales.

“La primera vez que cacé un jaguar fue porque fui sorprendido y el prácticamente me atacó”, me indica. ‘’De una forma que casi muero y por muy poco me salvé. Y así creé un poco de rabia por este animal’’. El cazador afirma que ese resentimiento lo arma de valor al momento de salir al acecho del jaguar y apretar el gatillo.

– ¿Qué hace luego con los restos del jaguar cazado?

– La cabeza y la piel son un trofeo para el cazador. Aunque ahora, las garras, cabeza y piel son vendidas a los extranjeros, como son los chinos. Ellos pagan un buen precio, entre 2.000 y 3.000 bolivianos por los cuatro colmillos (entre 287 y 430 dólares). Y hoy en día la gente anda en busca de eso.

El reino del jaguar en desaparición

El hábitat del tercer felino más grande del mundo tenía una distribución amplia en el continente americano, pero hoy su territorio histórico se ha reducido en un 46%.

Un estudio en el que participó Rafael Hoogesteijn, además de otros investigadores, determinó que el área de distribución del jaguar en Latinoamérica está afectada, sobre todo, por la pérdida de hábitat. La transformación de bosques en cultivos de soya y otras grandes cosechas de agricultura intensiva a gran escala, el establecimiento de pastizales para ganadería y minifundios, son algunas de las principales causas de este problema que afecta a la población de jaguares.

Para Peter Olsoy, uno de los autores de un estudio científico que ha cuantificado los efectos de la deforestación y la fragmentación en las poblaciones de jaguares, los corredores utilizados por estos felinos para conectarse entre ellos son los más impactados. El estudio calculó la tasa de deforestación en las Unidades de Conservación de Jaguares (JCU –por sus siglas en inglés) y en los corredores entre los años 2000 y 2012. Los resultados de esta investigación indicaron que los JCU perdieron 3 778 000 hectáreas y que los corredores perdieron 4 597 900 de hectáreas de bosques en 12 años.

7. Entre al año 2000 y 2012 se perdieron 45.979 km2 de bosques en corredores de importancia para el jaguar. En la foto: Laguna Cumacera, en la Reserva Nacional Pacaya Samiria en la Amazonia Peruana / Eduardo Franco Berton

Olsoy explica que los corredores incrementan la diversidad genética, reducen la endogamia y ayudan a asegurar la supervivencia a largo plazo de la especie. Por lo tanto, la deforestación en estas áreas vitales para estos grandes felinos puede aislar poblaciones y llevarlos a la extinción.

La pérdida de hábitat que describe Olsoy en su estudio coincide con el avance de la deforestación en Bolivia y Perú. Según datos del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP, por sus siglas en inglés), la pérdida de bosques en la Amazonía peruana durante el 2017 alcanzó la cifra de 143 425 hectáreas.

En el caso de Bolivia, según los Indicadores Ambientales de la División de Estadísticas de las Naciones Unidas (UNSD), el país se encuentra en séptimo lugar entre los 10 países con mayor deforestación a nivel mundial. Su superficie boscosa se redujo en 8 031 000 millones de hectáreas en un lapso de 25 años (1990-2015). En tanto que las cifras de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), revelan que tan solo en 2016 se deforestaron más de 325 058 hectáreas de bosques.

San Carlos: donde cantan los jaguares

Después de contemplar un mágico atardecer amazónico, nos embarcamos en una navegación por el río Machupo, en el municipio de San Ramón, Beni, Bolivia. Luego de cinco horas, y casi a media noche, el motor del bote sufre un desperfecto y nos deja varados en medio de un río en el cual habitan caimanes negros (Melanosuchus niger) de hasta cuatro metros, capaces de voltear nuestro bote con facilidad. Van 30 minutos y Hairo, nuestro guía, no logra repararlo. Cuando intentamos alumbrar con las linternas, decenas de avispas se vienen directo a nuestra cara. Por un momento, nos preparamos mentalmente para pasar la noche en el bote.

8. Atardecer rumbo a San Carlos Wildlife Eco Reserve. Navegamos durante 10 horas para llegar hasta la estancia ganadera donde se desarrolla este proyecto. Foto: Eduardo Franco Berton

Pero Hairo logra solucionar el desperfecto. Continuamos nuestro viaje, y luego de navegar otras cinco horas llegamos finalmente a San Carlos, una estancia ganadera de 5.160 hectáreas en donde se encuentra la Reserva Ecológica de Vida Silvestre ‘’San Carlos’’, un lugar en donde los jaguares están seguros de la cacería y el tráfico de colmillos.

Nicholas Mcphee es un australiano que desde niño siempre le apasionaron los grandes felinos. Vive en Bolivia desde el 2014 y hasta ahora ha tenido 80 encuentros con jaguares salvajes. A diferencia del cazador que entrevisté, que sale a buscar jaguares armado con un rifle y balas listas para aniquilarlos, Nick –como le dicen sus amigos– sale a buscarlos con una cámara fotográfica, esperando obtener fotos y videos que enseña a los turistas que lo contactan por medio de su organización, Nick’s Adventures Bolivia.

– ¿Cómo inició tu pasión por los jaguares?

– Siempre me han encantado los grandes felinos como el jaguar. Son como fantasmas, son animales muy difíciles de ver, inclusive muchos biólogos que pasan su vida en la selva nunca los han visto antes. Entonces siempre ha sido algo bastante especial para mí el poder verlos.

– ¿Cuál ha sido tu encuentro más especial?

– La primera vez. Fue en el Parque Nacional Madidi, aunque solo fueron cinco segundos pero luego de buscar durante 11 días fue algo increíble. Lo vimos sobre la ribera del río antes de que ingrese al bosque. Desde ese momento solo quise volver a verlos una y otra vez. Y aprender más sobre ellos.

La organización de Nick y la Fundación para la Conservación de los Loros en Bolivia (CLB), son dos instituciones aliadas que están promoviendo un proyecto pionero en Beni que por medio del ecoturismo está ayudando a la conservación de bosques y a compensar las pérdidas de ganado por el ataque de los felinos en la estancia San Carlos. Parte de los ingresos obtenidos en los tours, ayudan a que la estancia compense sus pérdidas ocasionadas por ataques del jaguar al ganado. ‘’La idea detrás de este proyecto es demostrar que los jaguares se pueden convertir en un beneficio y no únicamente en un problema. Que los ganaderos pueden coexistir con el jaguar y vean que existen alternativas que solo matarlo’’, explica Nick.

6. El territorio histórico del jaguar se ha reducido en un 46% a causa de la pérdida de hábitat. Foto: Eduardo Franco Berton

Por medio de los tours en San Carlos, Nick busca que las personas aprendan más sobre el gran felino. ‘’La mayoría de las personas que vienen nunca antes han visto un jaguar salvaje. Entonces les hacemos conocer que estos animales no son unas ‘máquinas asesinas’ y que no se comen a las personas todo el tiempo’’, comenta el ex marine que alguna vez estuvo en Afganistán.

Un estudio elaborado por el investigador Enzo Aliaga y el especialista en turismo sostenible Marcelo Arze, indicó que un jaguar vivo puede generar hasta cuatro veces más dinero a la economía boliviana por turismo, que lo que generaría su caza ilegal. Ya que un cazador obtiene un aproximado de 400 dólares por sus cuatro colmillos, pero vivo representa unos 116 dólares por ingresos por turismo. Entonces, considerando su expectativa de vida de entre 12 y 15 años, y con el flujo actual del turismo en el país, se podría generar unos 1.514 dólares.

Cae la noche en el bosque de San Carlos y en medio de la penumbra escuchamos los bramidos de un jaguar, o ‘canto’ como le dicen los pobladores locales. Primero, el sonido es distante, pero luego de un rato, lo escuchamos más cerca, como a unos 200 metros del campamento. Nick me explica que los jaguares machos realizan este tipo de bramidos principalmente en la Amazonia, con el fin de hacer notar su presencia y resguardar su territorio ante otros machos, o cuando intentan llamar la atención de alguna hembra.

Ciudadanos chinos vinculados al tráfico ilegal

En un lapso de dos años, entre 2015 y 2017, ingresaron a Bolivia 28 800 ciudadanos chinos. Estos datos, proporcionados por la Dirección Nacional de Migración, confirman además que el 70 % de este grupo llegó por motivos de turismo, alrededor del 25% por motivos no precisados o porque regresaban al país, y un 4 % por motivos de trabajo.

El embajador de China en Bolivia, Liang Yu, señaló en una entrevista con el diario el Deber que “en la actualidad aproximadamente 60 empresas chinas operan en Bolivia, y el valor de contrato de los proyectos alcanza casi 7 mil millones de dólares”. Y precisó que el dinero es invertido, principalmente, en la construcción de carreteras, de plantas industriales de azúcar, y en el aprovechamiento de recursos como el potasio y el litio. El diplomático señaló que Bolivia es el socio comercial más importante que tiene la China en la región.

Pero esta alianza comercial no viene libre de condiciones. Tal y como lo indica el artículo 2 del Decreto Supremo N° 2574, del 3 de noviembre de 2015, las empresas contratadas deben estar “conformadas con capital mayoritario provenientes de personas naturales o jurídicas de la República Popular China, que se encuentren constituidas en su país de origen o en el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia”.

Para la bióloga especialista en conservación y manejo de vida silvestre, Ángela Núñez, esto explica la llegada de ciudadanos chinos a Bolivia y el incremento de la caza ilegal de jaguares, así como la creación de redes de tráfico ilegal.

Lo dicho por la experta, además, se confirma en la sala de audiencias que juzga a Li Ming y Yin Lan por el delito de destrucción o deterioro de bienes del Estado y la riqueza nacional, según el Código Penal boliviano. Esta norma establece una pena de uno a seis años de prisión. Y, dada la gravedad del hecho, las autoridades y representantes de la sociedad civil han pedido que se aplique la pena máxima.

Y así, mientras la aletargada justicia boliviana avanza a su propio ritmo, en algún lugar de las selvas sudamericanas una bala que sale disparada a toda velocidad acaba de abatir a un jaguar aterrorizado, al que cazadores insensatos le arrancarán sus colmillos.

Glamour Eventos se certifica a nivel internacional

Glamour Eventos se certifica a nivel internacional

Raquel Cárdenas Carrasco es la tarijeña que apostó por profesionalizar el mundo de los eventos en Tarija, cumpliendo el sueño de cientos de novias

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

(Verdadcontinta-septiembre/2018) Aunque desde sus 5 años vivió en Santa Cruz, a la hora de invertir, esta tarijeña decidió volver a su terruño. A los 23 años Raquel Cárdenas emprendió el retorno a su pago con la cabeza cargada de sueños, y con el título de Administración Hotelera recién salido del horno.

“Viendo cuál era el ámbito de la hotelería en el que me quería especializar, llegué al hotel Los Tajibos”, cuenta Raquel, sobre sus inicios en el mundo de los eventos.

En esa oportunidad, pudo recorrer las distintas áreas de servicio del hotel, pasando por restaurante, recepción y ventas, entre otros. Finalmente llegó al Centro de Convenciones, un espacio que marcaría un antes y un después en su profesión.

“La verdad le rehusaba a entrar al Centro de Convenciones, porque pensé que no me iba a gustar”, explica Raquel. “Fue de las materias que menos me gustó en la universidad”, resalta.

Raquel en las oficinas de Glamour Eventos.

Contrario a lo que pensaba, el trabajo en el Centro de Convenciones fue el que más le gustó, razón por la que decidió quedarse 6 meses más en el prestigioso hotel cruceño, para continuar trabajando en el área de eventos.

“Ahí conocí a la primer organizadora de eventos de Bolivia, Midori Takeda”, continúa; explicando que verla trabajar la inspiró a adentrarse más en el mundo de la organización de eventos, para poner sus nuevos conocimientos en práctica en su Tarija natal.

Pasaron 12 años desde que Glamour Eventos abrió sus puertas a la cabeza de Raquel Cárdenas consolidándose como un referente en la organización de eventos tras haber recibido la certificación internacional de Wedding Planner de la Asociación Mundial de Consultores de Boda. Este certificado avala el profesionalismo, estándares de calidad y ética, con la que trabaja la empresa.

Lo cierto es que el día con el que más sueña una mujer, es el de su boda. Lo mismo sucede en el ámbito corporativo, aunque este sea pequeño en Tarija. Los gerentes y propietarios de empresa quieren que su aniversario, lanzamiento de producto o presentación, tengan contemplado hasta el más mínimo detalle. Allí es cuando el trabajo de Raquel cobra relevancia.

La empresaria reconoce que al principio la gente no sabía para qué servía su trabajo y le costó entrar en el mundo de los eventos. “Hice bodas por un costo de 50 dólares, para que la gente entienda el trabajo de un organizador”, explica.

Si lo trasladamos al mundo de la música, el trabajo de Raquel sería el de un director de orquesta, pues pese a que no toca ningún instrumento, conoce cómo suena cada uno de ellos y sabe dirigirlos para crear mágicas melodías.

Raquel recibe los eventos y se encarga de crear el presupuesto, el concepto, diferentes propuestas con los proveedores y coordinar hasta el más mínimo detalle para que el gran día sea perfecto.

Una de las bodas organizadas por la empresaria tarijeña.

“Buscamos satisfacer a la novia, al novio y a los papás, porque todos tienen prioridades diferentes”, asegura.

A nivel corporativo, su evento más importante fue el Congreso de Ginecología, donde se encargó de los pormenores de logística e inscripción de más de 500 participantes. Y en eventos sociales, bodas de más de 600 invitados forman parte de su currículo.

Pero más allá de la magnitud de los eventos, el lazo íntimo que logra Raquel con cada una de las parejas, para ella es indispensable. “El día en que dejé de emocionarme al ver entrar a una novia a la iglesia, tendré que retirarme”, dice con una cálida sonrisa en el rostro. “Es esa sensación que se traduce en un nudo en la garganta, que me hace valorar y querer lo que hago”.

El Dato.

Aunque organizaron bodas en 2 semanas, Raquel aconseja tomarse 6 meses para disfrutar del proceso y conseguir mejores opciones.

Su minucioso trabajo y perfeccionismo, la motivaron a abrir una nueva línea de negocio para tener el total control de la calidad del mobiliario para sus eventos. “No me parecía justo llegar al evento y que el mantel esté quemado o la copa sucia”, dice sobre las motivaciones que la impulsaron a invertir en mesas, sillas, manteles, copas y cubertería, entre otros.

Poco a poco, la empresaria aspira a seguir creciendo y a seguir certificando la calidad de su trabajo a nivel internacional, para cumplir los sueños de todas las parejas, pues aunque Tarija es un lugar remoto en cuanto a la organización de eventos, todos sueñan con una boda perfecta, y merecen tenerla.

“Permítanse soñar y disfrutar”, dice para concluir a todas las pareja que hoy planean su boda, pues ese momento marcará el principio del resto de su vida.

 

 

De la joyería París, al Museo del Tesoro

De la joyería París, al Museo del Tesoro

Es un museo privado, por lo que no recibe cooperación del Estado ni del exterior

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

(Verdadcontinta-septiembre/2018) Entrar al Museo del Tesoro ubicado en la ciudad de Sucre, es hacer un pequeño viaje por la evolución de orfebrería, la minería y la historia de Bolivia en el sentido amplio de la palabra.

En medio de la mística que se genera en cada uno de los salones, en los que en medio la oscuridad la luz de las diferentes vitrinas va deslumbrando con imponentes piezas de joyería y piedras preciosas, resulta fácil imaginar los rostros de quienes en algún momento fueron los propietarios de aquellas reliquias.

Una imponente maqueta sirve para ilustrar cómo funcionaba la minería en tiempos en los que las ‘huayrachinas’- hornos cilíndricos llenos de agujeros- eran la herramienta más eficiente para fundir el metal. Una vez más, la imaginación tiene los elementos adecuados para permitirse volar sin límites, recreando mentalmente la vida entorno a la mina en aquellos tiempos.

El pequeño museo no tiene nada que envidiar a otros de su tipo a nivel internacional. Es una joya dentro de la oferta cultural boliviana y, anecdóticamente, los inicios del proyecto se gestaron gracias a una joya.

“Hace 30 años mi esposa y yo abrimos la joyería París, cuenta Miguel Morales, director y propietario del museo junto a su esposa Gabriela Torrico. Según explica, a lo largo de la vida de la joyería, muchas personas les llevaron joyas para venderles, para que posteriormente ellos fundieran aquella materia prima y pudieran crear nuevas piezas.

Miguel Morales en entrevista con Verdad con Tinta.

“Cuando uno tiene una joyería, es para vender joyas, pero también para comprar y luego fundir”, agrega.

Un día los esposos recibieron una joya que además de ser bella, tenía gran valor económico y cultural. La pareja decidió comprarla, pero de ninguna manera la iban a fundir. Conscientes de la importancia de aquella pieza, decidieron conservarla. “Eran unas caravanas”, responde Morales respecto al tipo de joya que habían recibido.

Aquella pieza fue la semilla que despertó en los esposos el deseo de hacer algo por preservar la riqueza cultural y orfebre del país en 1990. Así, el proyecto nació con el espíritu de recuperar el patrimonio, evitar su destrucción y fomentar su difusión.

Y aunque la idea inicial fue mutando hasta convertirse en un museo que muestra la historia de la minería, la orfebrería y las piedras preciosas en Bolivia, su concepción de preservación nunca cambió.

En su interior hay piezas de joyería que pertenecieron a célebres personajes, como doña Amalia Argandoña, esposa de Aniceto Arce Ruiz (presidente de Bolivia de 1888-1892).

Los pequeños aretes tienen un valor histórico invaluable, pese a que en el museo hay piezas de mayor valor económico.

“Son pequeños, pero son una obra de arte”, dice Morales respecto a los pendientes.

Nuevas piezas son incorporadas a las colecciones todo el tiempo, pues los vendedores suelen llevarlas contantemente. “No se acaba nunca esto de invertir”, asegura.

Foto Crédito: Web Museo del Tesoro.

Y aunque la inversión es permanente, los ingresos son modestos, pues Miguel explica que ante tanto museo gratuito, la gente se sorprende cuando tiene que pagar por consumir cultura, sobretodo los visitantes nacionales, quienes copan el 50% de las visitas.

“Ahora supuestamente estamos en temporada alta, pero registramos la mitad de las visitas respecto al año pasado”, explica el director, evidenciando que el turismo, que durante años fue el fuerte de Sucre, también ha decaído. “Es preocupante”, concluye.

Pese a las dificultades, el museo del tesoro ha logrado mantener su atractivo de una u otra forma, pues al margen de las joyas, que son un atractivo en sí, la casa en la que está ubicado es digna de robar suspiros a entendidos en el tema, tanto como a simples espectadores.

Se trata de una casa de estilo neoclásico, que siempre perteneció a personajes notables de la “Ciudad Blanca” debido a su importante ubicación, frente al Cabildo.

“Era la casa más grande de la plaza”, explica de acorde a información que pudieron recibir según escritos de la época. Se trataba de una casa llena de galerías, de estilo colonial, pero el arquitecto Antonio Camponovo, la volvió a construir siguiendo las características del neoclasismo que se imponía en aquellos años.

Restaurar la casa tomó cerca de 4 años, pues al margen de ser una edificación vieja, con las típicas huellas del paso de los años, el inmueble está ubicado en el casco histórico, por lo que había que respetar y rescatar todos los elementos del diseño original del arquitecto Camponovo.

Tras la refacción, la implementación del museo tardó cuatro años más, pero desde septiembre de 2015, se suma a la oferta cultural de la capital.

8 motivos para celebrar el 21 de septiembre

8 motivos para celebrar el 21 de septiembre

Aunque las principales celebraciones que atribuimos a esta fecha, son la llegada de la primavera, el día del estudiante y del amor, existen otras razones por las que recordamos esta fecha.

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

1.- Día de la Primavera

El término prima proviene de «primer» y vera de «verdor». Astronómicamente, esta estación comienza con el equinoccio de primavera que en nuestro hemisferio se da entre el 21 y el 23 de septiembre.

Es el tiempo en que las plantas reverdecen ya que las temperaturas tienden a subir debido a que la tierra está más cerca del sol.

2.- Día del Estudiante

El 21 de septiembre fue declarado el Día del Estudiante por decreto ley del 25 de Octubre de 1939 durante el gobierno provisorio del general Carlos Quintanilla, haciendo, de este modo, un homenaje a jóvenes estudiantes de nuestro país.

 3.- Día del Amor y la Amistad

En Bolivia se festeja todos los años el 21 de Septiembre el Día del Amor y la Amistad. Es un acontecimiento en el que la mayoría de los enamorados y amigos festejan con ramos de rosas, bombones, cartas de amor o amistad y lo más importante, pasando el día junto a esa persona a la cual tanto cariño le tienen

4.- Día del Médico Boliviano

La celebración del “Día Panamericano del Médico”, fue acordada en el Congreso Médico Panamericano, reunido en la ciudad de Dallas (Texas) en 1953, como un homenaje al nacimiento del doctor Juan Carlos Finlay, médico investigador, nacido en Cuba un 3 de diciembre de 1833. Finlay fue quien confirmó la teoría de la propagación de la fiebre amarilla a través del mosquito el Aedes Aegypti, al descubrir al Stegomia Fasciata como trasmisor de la enfermedad.

Hasta el año de 1967 el “Día del Médico” en Bolivia se conmemoró el 3 de diciembre al igual      que en los demás países, pero en el II Congreso Médico Boliviano de la Confederación Medica Sindical de Bolivia realizado en la ciudad de Cochabamba el 14 de septiembre de 1966, el Dr. José María Alvarado presentó un proyecto proponiendo el 21 de septiembre como “Día del Médico Boliviano”. En su disertación expuso los motivos, explicando las ceremonias y los ritos que se celebraban en el Tahuantinsuyo durante el equinoccio de primavera.

5.- Día del Fotógrafo

El 21 de septiembre fue la fecha en la que fue realizado el primer daguerrotipo precursor de la fotografía moderna en el continente. El invento fue anunciado el 19 de agosto de 1839 en París y, ya en octubre, llegó a América de la mano del abate Louis Compte, quien viajaba en la corbeta francesa L’Orientale.

6.- Día Internacional de la Paz

Aunque en 1981, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió que, cada año, el día de apertura de su período ordinario de sesiones sería proclamado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y estaría dedicado a “conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación, en cada pueblo y entre ellos”. Desde el 28 de septiembre de 2001, a partir de la la resolución 55/282, quedó proclamada como fecha fija para celebrar el Día Internacional de la Paz el 21 de septiembre. Así, este acontecimiento se celebra en esta fecha desde el año 2002.

7.- Día Mundial del Alzheimer

El Día Internacional del Azehimer se celebró por primera vez el 21 de septiembre de 1994. Proclamado por la Organización Mundial de la Salud y auspiciado por la organización Alzheimer’s Disease International.

El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales

En el mundo entero hay unos 50 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. La enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de demencia, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

8.- Día de la Cosmetóloga

En Sudamérica, este día ha sido designado como el Día de la Cosmetóloga. La cosmetología, es la ciencia encargada de hacer el estudio de distintos productos que al ser aplicados generan numerosos beneficios, haciendo énfasis en la piel del rostro, sin embargo también se trabaja con la piel de todo el cuerpo.

La elección de la fecha tiene relación con el inicio de la primavera, una estación en la que aumenta la belleza y color de los paisajes en Sudamérica, transmitiendo la esencia del trabajo de las profesionales.

Historias con tintes de primavera

Historias con tintes de primavera

Contextos, edades y personalidades diferentes se conjugan en una sola palabra que le da sentido a la primavera: amor

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-septiembre/2018) Un helado de colores, ropa ligera, locales rebasando de personas, cientos de parejas por las calles con globos de aire en formas de corazones y flores por todas partes, son las imágenes que nos resumen el ingreso de la temporada de primavera.

Pero esta fecha, tiene tintes y matices más que especiales, en los que no solo se reflejan los colores o sabores, sino que existen sectores que muestran realidades que a veces son ignoradas con las celebraciones.

El 21 de septiembre no solo se celebra a los enamorados, sino también a los estudiantes, los médicos, las cosmetólogas y las personas con alzhéimer entre otras. También es considerado el Día Internacional de la Paz.

Una caricia en la piel

La variedad de colores es una de las características de la primavera y ellas están al tanto del color más especial…el de la piel.

Las cosmetólogas celebran este 21 de diciembre su día, quienes poco a poco van abriéndose su espacio en el mercado local.

Antes, la cosmetología no era considerada como una profesión y la veían como algo complementario a la peluquería, cuenta Carmiña Villena Morales, quien sacó su título de cosmetóloga en el instituto Stella Maris en Jujuy, Argentina en el año 1982.

Eran los años 80 y pocos en Tarija conocían de la importancia del cuidado de la piel. “Lo veían como algo innecesario o complementario”.

Como toda egresada, Carmiña llegó a Tarija con la ilusión de surgir con su emprendimiento, pero con el pasar del tiempo, vio que en ese entonces, por el mismo desconocimiento cultural, el mercado era bastante pequeño.

“La gente no quería pagar el servicio por lo que realmente valía, no tomaba en cuenta el costo de los insumos”, rememora esos primeros meses, tan duros para cualquier emprendedor.

“Los clientes creían que la cosmetología se refería a ponerte una cremita en la cara y listo”, cuenta.

Entre 15 a 20 días llegaba un cliente al salón para hacerse algún tratamiento de la piel, en un inicio difícil, pero poco a poco fue montando el salón de belleza con servicios complementarios como peluquería, logrando así consolidarse.

Una de las claves en esta profesión es la confianza que se ganan con sus clientes y esa es una de las especialidades de Carmiña, conocida por su gran carisma.

Su risa es por demás contagiosa y con su mirada transmite esa confianza a la que cualquier cliente, más allá del tratamiento, le entrega su amistad.

Por momentos, estos centros de belleza pasan a ser como una consulta psicológica, donde los clientes comienzan a compartir sus alegrías o sus preocupaciones.

Con el pasar de los años, se abrieron más centros de belleza estética y las cosmetólogas comenzaron a ser reconocidas, incluso los hombres buscan ahora este tipo de servicio.

“Está muy de moda el tema de la barbería y para tener una barba prolija, necesitas que la piel esté bien cuidada”, acota.

Ser Estética es el salón de Gabriela González Bolívar, una joven que estudió cosmetología en la Universidad de Morón de Buenos Aires, Argentina.

Gabriela Gonzáles, una de las jóvenes emprendedoras en el campo de la cosmetología.

La actualidad es diferente a la que se tuvo en los años 80, pero todavía hay huecos que cubrir, cuenta Gabriela, al referir que la mayoría de las profesionales en esta rama deben salir del país, pues los cursos técnicos que realizan en Tarija todavía no tienen el equipamiento ni el tiempo requerido de capacitación.

“Por ejemplo vi que estaban organizando un curso de cosmetología de un día, es imposible salir con un grado técnico en ese tiempo”, refiere todavía sorprendida.

Gabriela estudió cosmetología y cosmiatría, que es un tratamiento de la piel con sus patologías.

Como Carmiña, Gabriela concuerda en que los cambios en la sociedad local favorecieron a las profesionales de esta rama, pues ahora no solo las mujeres se preocupan por el cuidado de la piel, sino también los hombres.

Una de las debilidades del sector, es que todavía no está organizado como ocurre con otras profesiones, cuenta Gabriela, con una suave pero especialmente amigable voz.

Ella suele charlar con sus clientes, ganándose rápidamente su confianza y es que según refiere, este trabajo requiere de “mucha dedicación”, pero especialmente de amor y comprensión con las personas que suelen ir a estos sitios, no solo por un tema estético, sino también para dejar afuera al estrés.

Una bata blanca y una señal de vida

“Recibimos este día más unidos que nunca”, dice el presidente del Colegio Médico de Tarija, Jaime Márquez Cavero. El Día Internacional del Médico es celebrado el 21 de septiembre y los profesionales de esta rama reciben esta fecha en un contexto complejo con un sistema de salud caduco y con un gremio en emergencia por la judicialización de casos de presunta negligencia.

Unos 800 médicos agremiados hay en el departamento de Tarija, de esos unos 400 trabajan en la ciudad capital.

Jaime Márquez encabeza la directiva de los médicos en Tarija, quien asegura que esta fecha los encuentra “más unidos”.

El principal problema que afrontan, es el mismo de hace 20 años, referido a la falta de equipamiento e ítems.

Estas carencias evitan que en los centros de salud no den atenciones con las principales especialidades.

Medicina o Derecho eran las carreras que los padres de familia siempre querían que estudien sus hijos en otros tiempos, porque por la época republicana, el pensamiento en general era que un médico o un abogado siempre tendrían trabajo.

“Hay inestabilidad laboral, estamos luchando para demostrar la falta de especialidades e ítems”, declaró el médico sobre la situación actual del sector, contraria a lo que se tenía en el pasado.

La explicación es que el Gobierno no hace los desembolsos del Tesoro General de la Nación (TGN) para los ítems de salud, mientras que los dependientes de la Gobernación, son contratos cortos, porque su economía suele ser “muy fluctuante”.

Pese a estas dificultades, los médicos más allá del estado de alerta por las movilizaciones, ante llamados para tratar nuevas formas de control, hay un trabajo diario que hacer.

“De niño jugaba con mis amiguitos a ser doctores”, recuerda Jaime Márquez hurgando en su memoria, quien ahora refleja su bata blanca con sus canas en los bigotes.

El sueño se convirtió en una realidad y se especializó en la medicina crítica, estando en los casos más complejos en terapia intensiva, donde la premisa es la vida.

Ver a una persona despedirse con un beso de agradecimiento después de haberla visto en una situación crítica, es uno de los placeres que se dan estos hombres de bata blanca que hacen su trabajo con verdadera pasión, pero especialmente, con entrega a la vida.

Estudiar ante la adversidad

El Día del Estudiante es momento de fiestas y regocijos en las diferentes unidades educativas, es motivo de cientos de promociones en boliches como centros comerciales, pero hay jóvenes que en esta fecha, recuerdan todo lo que costó abrirse camino para estudiar lo que les gusta, de dar el pie al sueño que tenían de niños.

Ella es Lucila, una joven de 22 años, oriunda de Entre Ríos que vivió en Santa cruz y por azares del destino llegó a la ciudad de Tarija.

Aniversario. Cientos de universitarios deben batirse con una serie de obstáculos para estudiar lo que les gusta.

Una parte de su corazón se encuentra a 101 kilómetros de la ciudad, donde vive su madre, a quien ansía volverla a ver como antes, como siempre…

A ella, la tiene presente en su memoria, sonriendo mientras anhela con un nuevo encuentro.

La enfermedad de su madre la obligó a luchar desde muy pequeña, a vivir sola, a bancarse lo que otros adolescentes no pueden, porque están ocupados en sus berrinches característicos de la edad.

Por esta situación, le tocó vivir en un hogar de niñas, adaptándose a las nuevas formas de vida, pero hay algo que nunca dejó de lado…estudiar.

La joven con la mente fija en cumplir su sueño y así, hacer feliz a su madre, no dejó nunca de lado el estudio, destacando hoy en la universidad, con un buen presente y un futuro prometedor.

El alzhéimer y un recuerdo en el corazón

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia entre las personas mayores. Fátima Antuña Cortez, es una de las mujeres que conoció en carne propia lo que es tener un familiar con un problema similar.

Su madre Bertha tiene 87 años y hace 6 que sufre de demencia senil, perdiendo especialmente la memoria inmediata, volviendo a su mente los recuerdos más lejanos.

“Es difícil”, admite Fátima al indicar que en la ciudad de Tarija no existen especialistas que ayuden a las familias a sobrellevar esta enfermedad. En el país existen muy pocos y las consultas suelen ser demasiado costosas.

No hay especialistas ni grupos que ayuden a las familias de personas que tienen alzhéimer en la ciudad de Tarija.

Su madre hace con su mente diferentes viajes por el tiempo, por momentos vuelve a la época en que trabajaba y debía mantener a sus hijos. “Diosito por favor que alcance”, dice a veces pensando que debe conseguir dinero para los suyos. En otras ocasiones retorna a su niñez, creyendo que debe asistir al colegio.

El alzhéimer o enfermedades similares no tienen una cura, pero sí pueden seguirse diferentes tipos de tratamiento.

En Tarija, los costos se duplican ante la falta de especialistas. “Una familia debe batírselas sola, aprendiendo cada día”, revela Fátima.

El problema no solo es con la persona que tiene la enfermedad, sino con las familias en sí que requieren un asesoramiento.

“En otras ciudades hay grupos de apoyo donde hacen terapias para los familiares, porque no es fácil tratar a una persona con alzhéimer”, dice Fátima sin poder evitar llorar por el fuerte cúmulo de sentimientos guardados que tiene dentro suyo.

Conforme pasa el tiempo, los recuerdos serán más lejanos, así es el alzhéimer, guardándose cada uno de ellos en el sentimiento más hondo de su corazón.