Feminismo, la frontera final hacia la igualdad

Feminismo, la frontera final hacia la igualdad

Dos activistas suecas resumen que el feminismo no es algo que esté vinculado a un modelo único o a estereotipos, como un patrón definido de apariencia física,  por ejemplo,  o de un discurso repetitivo, sino más bien  es una lucha constante

Por  Horacio Rivero Guerrero

(Verdadcontinta/diciembre/2018) Los años 60 y 70, marcaron a fuego  la historia contemporánea de la vida de las mujeres en el mundo respecto a  sus derechos, por aquel entonces surgían en Europa y Norteamérica grupos organizados de mujeres promoviendo la igualdad de condiciones laborales.

Estos grupos fueron el germen revolucionario, de una lucha que habría de romper los paradigmas, hasta ese entonces establecidos en las sociedades de cada país, la suma de estos esfuerzos dio como resultado el inicio de lo que vino a ser  una fuerte corriente ideológica y social denominada feminismo.

Uno de los países que ha sido pionero en estas luchas y transformaciones en el mundo es Suecia. Este país escandinavo busca compartir sus experiencias “exitosas”, en lo referido a la búsqueda de igualdad de condiciones para la mujer a través de sus embajadas, con diversos programas que han conseguido generar espacios donde se habla y se trabaja en todo lo concerniente a la igualdad de género. Bolivia es uno de los  beneficiarios de este tipo de iniciativas.

Eva  Louise Bäckemo, una voluntaria sueca que transmite los valores del feminismo por el mundo.

Transcurrieron tres meses ya, desde la llegada a Tarija de Anna Bokinge de 25 años y Eva Bäkemo de 22,  dos ciudadanas suecas que viajan por el mundo como voluntarias, con la consigna de transmitir y practicar la esencia del feminismo, ambas pertenecen a una organización denominada Svalorna, que tiene como misión, fortalecer los derechos de las mujeres y ayudar a personas en situación de vulnerabilidad.  El significado de Svalorna es golondrina.

Ambas coinciden en que el feminismo es una lucha en todo el mundo y que cada vez cobra más fuerza.

“Quiero decir  que mi lucha no es que yo voy a ser una mujer perfecta, esta no es la lucha, sino es cambiar la sociedad, todas las cosas que yo hago a favor de la equidad de  género, clases y razas, ¡esto es feminismo!”, declaró.

Acotó que es una lucha colectiva, “no se trata sobre que yo me voy a llamar feminista”, resalta Ana, para fijar su posición respecto a su experiencia personal, mientras comparten un café con Eva Louise, en un conocido local del centro de la ciudad.

Uno de los principales objetivos del feminismo, es cambiar los rígidos esquemas sociales que han relegado a la mujer a cumplir dentro de la familia y sociedad,  ciertos roles determinados, como los trabajos en el hogar, el cuidado de los hijos o de los ancianos, algo que es a simple vista evidente en el entorno local.

Si bien Suecia y Bolivia son países distintos, las voluntarias han podido observar durante  su estadía en el país,  que existen factores tanto en Europa como en Latinoamérica, que juegan un papel determinante a la hora de establecer parámetros para que se genere una igualdad o desigualdad de condiciones, entre ellos citan a  la religión y el Estado, como los más relevantes. Consideran que en Bolivia la religión tiene una tendencia altamente patriarcal, donde el hombre debe ser la cabeza del hogar de acuerdo a la religión, lo que implícitamente causa una ruptura en la igualdad de derechos y obligaciones, por otro lado cuestionan, que  las políticas públicas  brinden menos oportunidades para la mujer, ya que en Suecia existen programas gubernamentales  como guarderías de niños y centros para el cuidado de ancianos, esto ha permitido que las suecas dispongan de más tiempo para estudiar, trabajar o realizar otras actividades que permitan su desarrollo personal.

Ana Bokinge, una voluntaria sueca que se encuentra en Bolivia, con el fin de ampliar las fronteras de la igualdad de género.

Sin embargo, la  concepción del feminismo, no se queda ahí, abarca más que lo anteriormente mencionado, la violencia y el maltrato  hacia la mujer es uno de los puntos más álgidos o preocupantes para las personas que están en esta lucha, sino el más crítico, las cifras arrojan resultados  preocupantes, sobre todo en el país, donde de acuerdo a estadísticas, un 75% de la población femenina de Bolivia ha sufrido algún tipo de violencia, datos que dejan perplejos a propios y extraños, eso sin contar con el numero de feminicidios.

Una de las manifestaciones de  violencia más frecuentes hacia la mujer, es el acoso.  “Algo que es muy obvio para mí al estar aquí, es el acoso callejero, eso casi no hay en Suecia, casi nunca he escuchado” sostiene Eva, haciendo notoria  la preocupación en su rostro, por la cotidianidad de este tipo de violencia de la que ella misma es víctima a diario, al caminar en diferentes calles de la ciudad de Tarija.

Llama la atención que este  es un fenómeno tan arraigado en la idiosincrasia boliviana, por no decir algo normal o cotidiano, considerando desde su experiencia que es necesaria la implementación en Bolivia  de programas de gobierno,  que puedan a través de la información y educación,  frenar estos  comportamientos que sean de tipo violento hacia la mujer.

Aunque han logrado una serie de conquistas para las mujeres en estos últimos 40 años, la situación para este sector,  aún está  lejos de posicionarse en el ideal  desde la corriente feminista, incluso en Europa, donde gran parte de los países poseen una legislación bastante amplia y efectiva, todavía queda por hacer.

Una de las luchas más fuertes  de esta colectividad,  es de alcanzar la igualdad en el plano laboral. “En Suecia todavía no están pagadas en su salarió como los hombres,  una mujer gana un 83 % de lo que es el pago de un hombre”, indica  Eva Louise, aludiendo la situación de su país.

En Bolivia, la situación no es muy distante de esa realidad,  porque de acuerdo a una publicación del Instituto de Investigaciones Socio- Económicas  de la Universidad Católica Boliviana (IISEC), la mujer recibe aproximadamente hasta un 28% menos en su remuneración laboral en relación al hombre, esta variable se modifica de acuerdo a la formación académica, lo que ha generado  una brecha significativa en este ámbito, este es otro vector de desigualdad de género, en el que  poco o nada se ha trabajado para solucionarlo desde las instancias gubernamentales en Bolivia.

Feminismo y su visión pragmática

Diariamente cientos de protestas, tienen lugar alrededor del mundo, protagonizadas por colectivos feministas, lo que ha generado críticas por parte de muchos sectores conservadores de la sociedad, incluso en algunas ocasiones los mismos han llegado a las  agresiones físicas y verbales en contra de estas mujeres. Para las jóvenes suecas la protesta y la expresión es algo fundamental para la lucha por el feminismo, sin embargo no apoyan los actos violentos, “yo creo que hay diferentes contextos  en diferentes rincones del mundo y diferentes contextos necesitan diferentes acciones para  cambiar la sociedad” dice Eva, “por ejemplo en arabia saudita es una manifestación grande que una  mujer este  manejando un carro” acota Ana, haciendo notar que este es un acto feminista en el contexto de ese país y que ese mismo acto en Suecia sería algo normal,  siendo cada manifestación importante de acuerdo a la  realidad que se vive en cada lugar.

Para las dos voluntarias, el feminismo no es algo que este vinculado a un modelo único o a estereotipos , como un patrón definido de apariencia física  por ejemplo  o de un discurso repetitivo, sino más bien  es una lucha constante de cada día, tanto de hombres y mujeres para buscar la igualdad en diversos ámbitos de las sociedades, consideran que el feminismo debe ser algo práctico del día a día, “de hacer más que de ser”, de una búsqueda constante e insaciable hacia la meta, que no es otra que hacer  prevalecer los derechos de todos los seres humanos por igual, esto en  búsqueda de un mundo justo  y más humano, con un especial énfasis en la reivindicación de los derechos de la mujer que en muchos lugares aun son vulnerados.

La tarde va llegando a su fin, la entrevista a terminado, Eva y Ana se despiden con una sonrisa y un hasta pronto, su permanencia en nuestro país ha llegado a su fin, nuevamente emprenden su viaje, con su consigna y sus  mochilas llenas de sueños, llevando la semilla del feminismo hasta nuevos horizontes….

Bolivia en el ojo de la deforestación: el Gran Chaco en peligro

Bolivia en el ojo de la deforestación: el Gran Chaco en peligro

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(VerdadconTinta-diciembre2018) Bolivia recibió el 2018 siendo protagonista de los titulares de varios medios de la región, así como de varios medios internacionales, a causa de la deforestación.

“Bolivia está entre los 10 países del mundo que más deforestan”, fue el titular del artículo de la Cámara Forestal de Bolivia, el cual explicaba que las principales causas son la quema para ganadería y agricultura.

Según la investigación del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo, liderada por la doctora en economía Lykke Andersen, Bolivia tiene un puesto ganado en el ranking de los países con más deforestación en el mundo, junto con Botswana, Namibia y Paraguay.

Doce meses después, Bolivia sigue siendo noticia en materia de deforestación, esta vez haciendo hincapié en la región del Gran Chaco. El bosque seco má grande del mundo, está en peligro y las causas siguen siendo las mismas; la transformación del uso del suelo para la ganadería y la agricultura.

La organización Nativa, junto con autoridades de Argentina y Paraguay, realizó  una actualización de la evaluación eco regional del Gran Chaco Sudamericano, puesto que el estudio no se realizaba desde 2005.

Porcentaje del Chaco perteneciente a cada país.Foto gentileza Nativa.

“Decidimos hacer el estudio nosotros y no esperar a que un ente internacional tenga que hacerlo”, dice sujetando el extenso documento, Iván Arnoldt, director ejecutivo de la organización Naturaleza, Tierra y Vida- Nativa-.

“Casi 10 millones de hectáreas han sido deforestadas en el Gran Chaco”, explica  haciendo énfasis en que esto sucedió en los últimos 10 ó 12 años. “ Estamos hablando de que en estos últimos años, hemos perdido alrededor de 5 mil millones de árboles”.

Desde los años 70, el Chaco Sudamericano perdió en total 18 mil millones de hectáreas de bosques a causa de la deforestación. Entre 2005 y 2017, se talaron 10 mil hectáreas Esto significa que en 10 años, se taló más del doble.

Los índices de deforestación en los tres países son dispares, pero sin duda alguna, Paraguay es el líder en la deforestación, seguido por Argentina y luego Bolivia.

Sin embargo, teniendo en cuenta que Bolivia es el país con menor extensión territorial dentro del Chaco, la creciente deforestación en motivo de alerta para el país.

El Dato

El Gran Chaco muestra una de las tasas más elevadas de deforestación a nivel global, continental y nacional.

Deforestación en el Gran Chaco en 2002. Foto gentileza Nativa.
Deforestación en el Gran Chaco en 2017. Foto gentileza Nativa

Mientras en 2010 se deforestaban 2.715 hectáreas en el Chaco boliviano, en 2017 se llegaron a talar 66.284 hectáreas. Por su parte en Argentina, el país con mayor extensión territorial del Chaco sudamericano, pasaron de talar 30.454 hectáreas en 2010, a 87.972 en 2017. Sin embargo, el líder en deforestación continúa siendo Paraguay.

El creciente fenómeno llevó a que los expertos determinaran 38 áreas prioritarias, las cuales se deben preservar con urgencia debido a su importancia para el ecosistema, por su diversidad. Algunas de las áreas prioritarias también son áreas protegidas, como el parque nacional Kaa Iya, cuya superficie es de 34.411 km2.

En el Chaco boliviano hay 6 áreas prioritarias, que aunque no son muchas, representan un porcentaje significativo en cuanto a superficie.

“Se ha visto que en 2005 habían 2.2 millones de hectáreas deforestadas en esas áreas prioritarias, ahora hay 5.5 millones de hectáreas”, dice Arnold respecto a los resultados del estudio.

Ante la inminente deforestación en una de las regiones más afectadas por esta causa en el país, otra de las estrategias de preservación es la creación de corredores ecológicos, para evitar que las áreas prioritarias queden como islas,  sin tener conexión entre sí, impidiendo que las diferentes especies que las habiten puedan desplazarse.

El Dato

En 10 años se talaron más de 10 mil hectáreas, que representan más del doble del total de superficies taladas desde los años 70.

Dulce Campo, productos con alma de mujer

Dulce Campo, productos con alma de mujer

Lleva dos años en el mercado local y poco a poco se ganaron un lugar en el corazón y en la mesa de los tarijeños.

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

Empezar un emprendimiento siempre es desafiante, más aún cuando tienes que combinar el trabajo con la maternidad, pero para la joven Sara Oldopp no hubo obstáculo que sea insuperable.

Todo empezó hace cinco años con una lechería. “Empezamos elaboramos nuestra materia prima, que es la leche”, dice la esbelta mujer con una dulce sonrisa, mientras explica que la idea de transformar la leche en halados y yogures surgió ante la necesidad de darle un valor agregado a la materia prima.

“La leche tiene un precio demasiado bajo y nuestro costo de producción por litro es muy alto”, dice reflejando la realidad del mercado.

Sara Oldopp en la pequeña fábrica de helados, con sus productos.

El camino estaba más o menos claro, pues la oferta de quesos tarijeños es grande y Sara buscaba un segmento nuevo. Luego de varias pruebas y de mucha reflexión, decidió apostar por helados y yogures con la característica calidad de los lácteos tarijeños.

El resultado fue un helado cremoso, familiar, nutritivo. con un sabor inigualable y hecho con manos de mujer a lo largo de todo el proceso, pues todo el equipo de Dulce Campo está compuesto por mujeres, desde el ordeñe hasta el embazado.

“Nuestro helado es de pura leche, no agregamos nada de agua a ninguno de nuestros productos”, dice Sara, asegurando que eso lo aporta un sabor y una textura única.

Con el yogurt sucede algo similar. Es un producto hecho con pura leche, rico en pro bióticos naturales y puro, lo cual hizo que sea aceptado fácilmente por los consumidores quienes al margen del sabor, cada vez son más exigentes con la calidad y pureza de los productos que compran. Especialmente para los millenials la regla dice que mientras menos químicos, mejor.

Tanto el yogurt como los helados son pasteurizados, por lo que la inocuidad está garantizada.

El nombre Dulce Campo, fue una forma de englobar el amor y la dulzura que Sara, su familia y las mujeres que trabajan con ella, le ponen a todo el proceso; desde el ordeñe hasta el envasado.

“Para todos nosotros en la familia el campo tiene un valor importante”, dice Sara mientras mira por la ventana a los cinco perros que hacen travesuras en el patio.

“Cuidamos que hasta la leche sea producida de una forma dulce”, agrega explicando que las vacas tienen un espacio amigable y están en óptimas condiciones, con los mejores cuidados.

Aparte de contar con todos los registros sanitarios, Dulce Campo está certificado por la marca Tarija Aromas y Sabores, que avala su calidad. Pese a eso, Sara cuenta que al principio fue difícil entrar al mercado.

“Iba y personalmente y rogaba para dejar aunque sea un conservadorita”, cuenta sosteniendo la sonrisa en su rostro. Luego de mucho esfuerzo, constancia y de kilos de helados destinados a la degustación, finalmente pudo introducir su producto al mercado local de manera exitosa.

“Ahora estamos en los supermercados más grandes”.

Con nueve sabores de helado y tres de yogurt, Dulce Campo apuesta por expandir su mercado a otras ciudades e innovar con nuevos productos.

“Estoy trabajando en un helado para diabéticos”, expresa al respecto, pues desea que tanto las personas que sufren esta enfermedad, así como las personas que desean evitar consumir azúcar, puedan disfrutar de un helado sin sentirse culpables y sin que esto afecte a su salud.

Con nuevos proyectos en mente y con la satisfacción del emprendedurismo y la maternidad, Sara continúa apostando por el crecimiento de su empresa.

“Los de Abajo”, un proyecto que apunta alto

“Los de Abajo”, un proyecto que apunta alto

El trabajo del tarijeño Alejandro Quiroga fue seleccionado por el espacio audiovisual iberoamericano Ibermedia entre los 115 que serán impulsados internacionalmente, solo falta un último toque…el apoyo local

Jesus Vargas Villena

Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-diciembre/2018) Un campesino rústico e idealista que vive frustrado en su pueblo Rosillas, es uno de los personajes que aparecen en esta historia en la que se entremezcla la realidad con la ficción, donde reflotan problemas como la falta de agua, las telarañas del poder que se van armando desde lo más bajo hasta el punto más alto de gobierno.

Así el cineasta tarijeño, Alejandro Quiroga Guerra, fue formando esta historia que ya tiene sus premios encima antes de su estreno.

Y es que Los de Abajo será una realidad para el cineasta, pese al alto costo que tiene de 330 mil euros.

Gracias a Los de Abajo, Alejandro ganó un proyecto de desarrollo en el año 2014 tras participar en el concurso organizado por Bolivia Lab, un evento concebido para la formación y desarrollo de proyectos audiovisuales en Bolivia e Iberoamérica.

Parte del teaser o campaña de la película Los de Abajo.

Posteriormente en el año 2015, recibió el premio a mejor guion, otorgado también por Bolivia Lab, y en 2017 clasificó a través de la Fundación Carolina, a Ibermedia, un programa de estímulo a la coproducción de películas de ficción o documentales del cual forman parte 21 países.

A través de Ibermedia, Alejandro viajó por 60 días a España, donde recibió ayuda para pulir la estructura del guion bajo la tutoría de guionistas del calibre de Tomás Aragay, coguionista de la película Truman, que obtuvo el galardón a mejor guion en los premios Goya, realizados en España el año 2016.

El último logro se da precisamente es con la lista final que emitió Ibermedia, donde aparecen seis proyectos audiovisuales bolivianos, uno de ellos de este tarijeño alto, flaco y rebelde…Alejandro Quiroga.

La película de ficción es una coproducción de Bolivia con el 62% a cargo de Empatía Films, y Colombia con el 38% de Chirimoya Films, beneficiado con 80.000 dólares, de los que 10.000 son para la distribución.

Hacer cine en Sudamérica es un gran reto y en Bolivia cuasi una misión imposible. Por eso Alejandro se asoció con los productores Alexandra Yepez de Colombia, Álvaro Olmos de Bolivia y Francisco Paparella de Argentina.

Tanto Argentina como Colombia tienen fondos públicos destinados a este tipo de proyectos y los directores aspiran a conseguir el financiamiento, políticas que en Bolivia hacen falta.

Con el apoyo de Ibermedia, más los recursos que logren conseguirse de las productoras asociadas, todavía falta un buen trecho para completar la inversión en este proyecto audiovisual.

“No nos alcanza todavía, pero es lo que hay”, dice con su sinceridad característica, pero sí es un gran estímulo que este proyecto hubiese quedado seleccionado.

Por ejemplo, films como la argentina Relatos Salvajes, que fue nominada a mejor película de habla no inglesa en los premios Oscar del año 2015, recibieron el fondo económico de Ibermedia como primer impulso.

Los de Abajo es el primer proyecto que surge de Tarija que consigue ser seleccionado por Ibermedia y por ende, su realizador espera un apoyo de la institucionalidad.

“Buscamos el apoyo del sector privado de Tarija para filmar”, declaró el joven productor en conversación con Verdad con Tinta.

La historia de Los de Abajo se basa en ese campesino soberbio y arrojado, quien se propone recuperar para su familia las aguas de la vieja acequia que fueron desviadas por el coronel Iglesias, un terrateniente argentino vecino, aliado en complot con el alcalde del pueblo para sus propios cultivos de vid.

¿Por qué Rosillas? “Es la tierra de donde viene mi familia, conozco el lugar y le tengo cariño”, responde Alejandro con cierta nostalgia, algo difícil de expresarlo para él externamente, aunque por dentro se quiebre.

Quiroga aclara que no busca dar mensajes con esta historia. “Yo cuento una historia que no necesita ser real, el cine es así, fragmentos de lo posible en una yuxtaposición para la creación de una historia verosímil, no de verdad”, explica.

Lo que si es real es la sequedad existente en esa zona. “Vi como se seca con el tiempo”, dijo en referencia a Rosillas, un lugar conocido en Tarija por la producción de quesos especialmente.

El largometraje Los de Abajo apunta alto, pero necesita un último impulso para concretar este anhelo, el apoyo de los más cercanos, de los tarijeños…

Del director

Alejandro Quiroga se adentró en el mundo del cine gracias a un grupo de teatro que tenía en la universidad, por el que tuvo la oportunidad de formar parte del equipo de la película Espíritus Independientes, de Gustavo Castellanos Echazu.

“Esa película fue mi inicio, al igual que el de muchos otros”, dice refiriéndose a sus compañeros de aventura: Sergio Bastani, Diego ‘Gato’ Pino Zamora y Andrea Camponovo Gamio, quienes hicieron sus primeras armas en aquel film.

Quiroga, es egresado de la Carrera de Comunicación Social con especialización en Producción de Cine y Televisión, además cuenta con un postgrado en Dirección de Fotografía.

Tiene la especialidad en Realización y en Dirección de Fotografía Cinematográfica.

Su formación social y artística confluye en un motivo fotográfico humanístico. En Buenos Aires actuó en la película argentina Bolishopping del año 2013 del director Pablo Stigliani. (eP).

¡La revolución de los millennials!

¡La revolución de los millennials!

Su principal arma es la creatividad, su defensa son las redes y su legado la democracia

Mercedes Bluske Moscoso Jesus Vargas Villena

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

(Verdadcontinta-diciembre/2018) “Éramos muy activos los jóvenes”, recuerda Juan del Granado Cosío de 65 años, quien en la época de los 70 y los 80 se movilizaba en contra de la dictadura, siendo encarcelado, torturado y exiliado.

Como él, cientos de jóvenes en esa época no temían a nada ni a nadie, se organizaban y salían a las calles a marchar enfrentándose con los paramilitares. Gloria Ardaya Salinas, fue otra de las jóvenes activas, quien estuvo en la masacre de la calle Harrington de 1981, donde fue la única sobreviviente.

Ella fue presa y torturada para ser posteriormente exiliada ante una fuerte presión internacional para que sea liberada. El costo para recuperarse psicológicamente fue demasiado alto, según contó a Verdad con Tinta, pero el beneficio se llama hoy libertad, traducida en un sistema democrático, del que jóvenes de la época como los mencionados son los grandes responsables.

Los tiempos cambiaron, entre los 90, el ingreso del 2000 y el primer decenio del 2010 pareciera que la juventud estaría dormida y en parte, reemplazada por los denominados movimientos sociales, por lo menos en Bolivia.

Pero los nuevos acontecimientos en el plano político, empiezan a sacar del letargo a esa generación que está a un paso de la madurez…los denominados millennials.

Esta generación constaría de los nacidos entre 1980 y 2000, aunque no hay un rango exacto del año de inicio como del que finaliza, pero los parámetros no varían mucho del citado.

“Esta es la revolución de los millennials”, dice Luciana Campero Chávez, una activista de unos 24 años, quien se encuentra a la cabeza de diferentes plataformas ciudadanas, cuyo fin común es la defensa de la democracia, aquella conseguida por esos jóvenes que dieron su vida en los 70 y en los 80.

“Los jóvenes están ahora bien informados, eso es bueno, nos hace más fuertes”, dice “Lu”, como le apodan sus amigos.

Con una camisa roja y el pelo recogido hacia atrás, la simpática joven luce serena, se pide un café que le sirva como el primer estímulo no de una, sino de largas noches que se le vienen por delante. Para la noche, el atuendo cambiará por una calza, zapatillas y chamarra.

Es un lunes de mañana y ella se presta para una charla con Verdad con Tinta en la tranquilidad de un bodegón de uno de los cafés más conocidos de Tarija. La serenidad es la antesala a todo lo que se viene para ella entre gritos, bocinas o campanazos.

“Esta noche tenemos la primera vigilia”, cuenta para ingresar a la conversación. Esta generación no se caracteriza tanto por las violentas marchas en las que los jóvenes se enfrentaban a los paramilitares, pero sí buscan lo mismo: la libertad traducida en la democracia.

Como la mayoría de los jóvenes, ella se encontraba dentro de ese letargo, hasta que vio cómo tres de sus amigos fueron arrestados mientras cantaban el himno nacional en la plaza principal en una protesta pacífica.

La activista Luciana Campero Chávez.

La protesta fue en rechazo a la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) por la repostulación sin límites.

Los arrestados en esa oportunidad fueron: Marco Gutiérrez, Daniela Ivón Rojas y Horacio Aramayo Gonzáles de Prada.

Este episodio la motivó a ella y a sus amigos a crear una plataforma ciudadana en defensa de la democracia. Tarija Democrática es el nombre de la plataforma que surgió en el momento.

Sus principales armas son las palabras y la creatividad, cuyos vehículos de difusión vienen a ser las redes sociales de internet.

Las campañas en las redes sociales o “challenge” son los principales motores de estas movilizaciones. #llenemoslaplaza es una de las etiquetas o   “hashtag” utilizadas por la plataforma Tarija Democrática.

Por medio de esta plataforma digital de Tarija Democrática, los jóvenes fueron generando nuevos grupos y contactos no solo en esta ciudad, sino en el plano departamental y nacional.

Su alcance cada vez fue más importante, tanto así, que en algún momento pesó más que las mismas dirigencias cívicas, últimamente etiquetadas con los partidos políticos.

“Este tipo de movilizaciones son más genuinas y más ciudadanas”, acota Lu tras beber un sorbo de un café bien cargado.

Precisamente, recuerda que en el paro cívico por el “21F”, estas plataformas fueron las negociadoras para que sectores como el autotransporte se sumen.

También consiguieron el apoyo de las diferentes cuerdas o agrupaciones de Tarija que se activaron en los diferentes barrios de la ciudad.

“De las redes a las calles”, es el lema de esta generación que actúa no solo con la protesta tradicional de la marcha, el bloqueo o la huelga, sino que combina con una serie de acciones creativas que incitan a una cultura más de paz que de violencia.

“Ellos quieren provocarte y que reacciones violentamente y así les das un argumento para que te reprendan”, reflexiona el cruceño Federico Morón Encinas, conocido popularmente como el “Gato Negro”, por su particular máscara que lleva puesta en el rostro.

Morón es uno de los activistas ciudadanos más conocidos del país, quien lideró una serie de campañas en pro de una mejor calidad de vida en la ciudad de Santa Cruz. Es conocido por ejemplo por encabezar la Revolución Jigote.

La Revolución Jigote es una campaña de formación ciudadana impulsada desde el Centro de Estudios para el Desarrollo y Regional, como por la ciudadanía de Santa Cruz de la Sierra, con el fin de elevar el nivel de cultura en sus habitantes e incidir en la gestión pública.

Este tipo de activismo tiene la creatividad como su principal aliada, lejos de manifestaciones agresivas, efectúan movimientos temáticos que inciten a que cualquier ciudadano pueda expresarse.

El campanazo, la noche ambientalista, la noche de cuerdas, son parte de las actividades previstas por estos jóvenes para la vigilia que emprendieron en las afueras del Tribunal Electoral Departamental (TED), esperando el fallo para la habilitación o inhabilitación del binomio oficialista de Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera.

La espera no fue tan larga, sorpresivamente, los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en La Paz, dieron su veredicto habilitando al cuestionado binomio, por eso los activistas decidieron mantener las medidas y fortalecer su agenda de actividades en defensa de la democracia.

Más allá de las movilizaciones, también efectúan talleres de capacitación con profesionales en diferentes áreas, un ejemplo es el Domo 2018, que fue el primer encuentro nacional de plataformas y activistas.

Los jóvenes también consiguieron participar en actividades como el Congreso Iberoamericano de Comunicación Política, realizado en Santa Cruz, con fin de capacitarse en esta área.

Una guitarreada en son de protesta, otra de las originales medidas que buscan que el ciudadano no se calle, que reclame, pero sin necesidad de generar violencia.

El tiempo ya se corta, Lu debe organizarse con sus compañeros para las actividades de la semana, regala una última sonrisa para la última foto y responde apresurada a la última pregunta.

¿Cómo se financian? “Nos autofinanciamos”, responde. La joven dice que las personas deben entender que este tipo de activismo requiere tiempo, fuerzas y también dinero, mismo que sale de los mismos bolsillos de los jóvenes.

“Hay personas que te critican y no saben que tus momentos libres del trabajo los usas para estas actividades, que usas tu propio dinero”, cuenta. Lo cierto, antes de salir por la puerta, dice que esta lucha no es solo por una persona, sino por la sociedad en su conjunto “que corre el riesgo de perder la democracia”, advierte.

Si bien las redes sociales son un buen vehículo para organizarse, comunicarse o protestar, la activista piensa que la comodidad de una computadora no les devolverá sus derechos en casos de perderlos, por ende, a su parecer, hay que dar ese paso…de las redes a las calles y unirse a la revolución millennial.

“¡Soy ciudadana y estoy declarada en rebeldía!”, se manifiesta mediante sus redes al llegar su punto de vigilia, esperando que más personas se sumen no solo desde una pantalla, también físicamente.

 

5 mujeres que conquistaron el mundo con la literatura

5 mujeres que conquistaron el mundo con la literatura

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske Moscoso

La tinta y el papel fueron los elementos clave para que un puñado de mujeres hicieran escuchar su voz, dejaran volar su imaginación y se ganaran los corazones y el respeto de una gran audiencia, aunque eso muchas veces supuso enfrentar los mandatos sociales que imponían un rol doméstico a la mujer.

Con los años, su vida sería un ejemplo para millones de mujeres y sus letras las volverían inmortales, dejando su legado de utopías hechas realidad en cada uno de sus libros, para las generaciones venideras.

Aunque la lista de mujeres que conquistaron el mundo con sus palabras hechas libros, estas son las 10 favoritas del ranking de Verdad con Tinta.

Virginia Woolf

Su nombre de nacimiento es Adeline Virginia Stephen es considerada una de las escritoras más importantes, debido a que fue una de las autoras que renovó la novela moderna y perfeccionó muchas técnicas narrativas. Su nombre se encuentra al lado de grandes escritores como James Joyce, Thomas Mann y Franz Kafka. Algunas de sus obras más famosas son Las olasLa señora Dalloway y Alfaro, todas con fuerte lenguaje narrativo. Hoy en día es considerada un referente del feminismo para muchas mujeres, pues fue pionera en la reflexión sobre la feminidad.

Virginia no fue a la escuela, fue educada por sus padres en un acogedor ambiente literario de su hogar en Kensington.

 

Jane Austen
Fue una gran novelista británica de la época gregoriana . Su padre se encargó de su educación y le dio las herramientas para desarrollar su carrera literaria sin ninguna preocupación.  La ironía que usa para dotar de comicidad a sus novelas hace que Jane Austen sea considerada entre los clásicos de la novela inglesa.

La importancia de su obra no se basa en el clímax máximo de las novelas, sino en la psicología de sus personajes.

Orgullo y prejuicioSentido y sensibilidad y La abadía de Northanger son algunas de sus grandes novelas y tardaron 15 años en editarse.

Rosario Castellanos

Fue una narradora y poeta mexicana. Estudió letras en la Universidad Nacional Autónoma de México y después se trasladó a Madrid para continuar sus estudios. Siempre mostró preocupación por la vida indígena y las mujeres.

Ella se quedó huérfana y con pocos recursos, lo que la hizo sentir una gran necesidad de expresar todo lo que sentía. Así se convirtió en la primer mujer escritora de la región de Chiapas, en México.

Su obra trata de temas políticos, ya que concebía al mundo como “lugar de lucha en el que uno está comprometido”, como lo expresó en su poemario Lívida luz. Consideraba la poesía “un intento de llegar a la raíz de los objetos”

Gabriela Mistral

Su nombre real es Lucila Godoy;  fue una de las poetas más reconocidas de Chile y Latinoamérica . A los 15 años publicó sus poemas en la prensa y comenzó estudios como maestra. Ganó fama con sus versos “Los sonetos de la muerte de su libro Desolación, en 1922.

Se la considera una de las grandes referentes de la poesía femenina universal. En 1945 fue Premio Nobel de Literatura, recibiendo el primer galardón para un autor latinoamericano.

Sus escritos se caracterizan por la ausencia de retórica y lenguaje coloquial. Los temas más utilizados en su poesía son el amor, la comunión con la naturaleza, la maternidad y la muerte. Algunas de sus obras esenciales son Ternura, Mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje, Tala, Poemas de las madres Lagar.

Siempre tuvo un rol activo dentro de la política de su país. En 1932 inició su carrera consular en Génova, Italia, pero que finalmente no logró ejercer al declararse abiertamente en oposición al fascismo.

Las obras de Gabriela Mistral están traducidas a 20 idiomas.

Isabel Allende

La autora chilena con nacionalidad estadounidense ganó el reconocimiento público después de su primera novela La casa de los espíritus en 1982. Ha escrito cerca de 20 obras como De amor y de sombra, Eva Luna, El plan infinito, La isla bajo el mar El cuaderno maya.

En sus historias aborda el contexto histórico y social donde retrata temas de la historia chilena, la fiebre de oro de California, el movimiento guerrillero de Venezuela o la Guerra de Vietnam. Es un referente de la novela realista.

Fue prima de Salvador Allende, uno de los luchadores sociales más importantes, por lo que tuvo que huir de su país en 1975 y trasladarse a Venezuela. En 1981 se enteró que su abuelo estaba gravemente convaleciente y le escribió su primera obra.

LA FOTO.- Virginia no fue a la escuela, fue educada por sus padres en un acogedor ambiente literario de su hogar en Kensington.

 

Foto2.- las obras de Gabriela Mistral están traducidas a 20 idiomas.