Conéctate

Tinta Actual

Plasma: los donantes representan el 3% de los pacientes recuperados en Tarija

El Banco de Sangre y el Banco de Héroes de Tarija buscan reclutar a personas recuperadas de COVID-19 para salvar vidas a través de sus donaciones

No son personajes de algún cómic de Marvel, pero al igual que aquellas figuras de ficción, ellos tienen el poder de salvar vidas en sus manos, más concretamente, en sus venas.

El plasma hiperinmune es uno de los tratamientos más utilizados para combatir el coronavirus en pacientes críticos. Este plasma se obtiene a partir de la sangre de pacientes recuperados de la enfermedad, para lo cual la donación se convierte en un vehículo indispensable para salvar vidas.

“Salimos una vez a la semana en Tarija para recolectar sangre y abastecernos”, dice el director del Banco de Sangre de Tarija, Etzel Arancibia Cardozo, sobre las campañas permanentes que realiza la institución para cubrir la demanda, misma que ha aumentado a causa de la pandemia.

De junio a diciembre de 2020, el Banco de Sangre ha recibido alrededor de 270 unidades de plasma para tratar a pacientes con COVID-19. “Es muy poco en relación a los pacientes que se recuperaron en ese tiempo”, reconoce Arancibia, quien explica que en enero entregaron 50 unidades de plasma, pero solo recibieron 15 donaciones.

Según información del Servicio Departamental de Salud de Tarija, hasta el 31 de diciembre la provincia Cercado contaba con un número de 8 591 recuperados, lo que significa que las donaciones que tuvieron lugar entre junio y diciembre representan el 3,1% del universo total de recuperados en la provincia.

“La población recuperada no viene a donar”, lamenta el médico, quien explica que las donaciones que reciben suelen ser de reposición, de pacientes que tienen algún familiar enfermo, pero no son altruistas o voluntarias.

Héroes donantes

El Banco de Héroes es un programa que nace con el fin de “reclutar” a los pacientes que ya pasaron la enfermedad, y derivar hacia el Banco de Sangre a donantes efectivos.

Para lograr su cometido, el Banco de Héroes ha desarrollado una plataforma en la que pueden inscribirse tanto los donantes como los receptores a través de un sencillo formulario.

Respecto a los donantes, Eduardo Ávila Sánchez, uno de los voluntarios, explica que el formulario sirve como un primer filtro, pues por más que lo deseen, no todos los pacientes recuperados de COVID-19 pueden donar.

“De los que se inscriben en el formulario, ni el 10% quedan como posibles donantes y el porcentaje de los efectivos es aún menor”, dice explicando que al concluir las pruebas, un número significativo de donadores es rechazado debido a que no cumplen con los criterios que se exigen para la donación de sangre.

Eduardo explica que durante la primera ola del coronavirus pudieron entregar al Bando de Sangre de Tarija alrededor de 60 unidades, luego de una campaña en la que, para encontrar donantes, primero debieron vencer prejuicios.

Ilustración Verdad con Tinta.

“Mucha gente creía que era mejor guardarse su plasma  para algún familiar, otros pensaban que si donaban se podrían enfermar o contagiar otras enfermedades”, agrega.

Si bien la campaña inicial tuvo “éxito”, poco a poco, mientras la ola de contagios se aplanaba, también fue bajando el número de donaciones, dejando al Banco de Héroes cada vez con menos brazos extendidos para continuar con su labor de salvar vidas.

“Hace dos semanas el Banco de Héroes entregó su última unidad de plasma”, explica el joven voluntario, quien ante la inminente segunda ola, llama a la población a tomar consciencia de la importancia de la donación altruista para continuar salvando vidas.

Según explica, de los más de 9000 recuperados que hay en la ciudad de Tarija, solo 400 han llenado el formulario del Banco de Héroes para realizar una donación.

Esta explicación nos muestra  que menos del 5% de los recuperados han mostrado interés por donar. La cifra de donantes efectivos, apenas llega al 3%.

“Si todas esas personas recuperadas llenaran el formulario, no tendríamos  problemas de abastecimiento”, dice Eduardo resaltando la falta de consciencia que existe sobre la importancia de la donación.

Un donante “online”

Rian Hoorelbeke llegó a Bolivia por primera vez en el año 2012, como parte de un programa de intercambio estudiantil con el que permaneció en el país durante un año. Desde entonces, Rian volvió a Bolivia cada año, hasta antes que empezara la pandemia.

“Me encanta la cultura, la gente”, dice desde su Bélgica natal, a través de un contacto telefónico con Verdad con Tinta.

Rian cuenta que en sus viajes, además de regresar a La Paz donde pasó un año, siempre buscaba conocer algún lugar nuevo y fue así como en su segunda visita al país, decidió pasar un fin de semana en Tarija.

“Esa vez estuve un fin de semana, la siguiente vez me quedé una semana, luego dos semanas y la siguiente estuve casi dos meses”, dice el joven belga, quien confiesa que la pequeña Andalucía boliviana se ha convertido en su “ciudad favorita”.

Viendo la difícil situación que atravesaba el país, Rian contactó en septiembre con el Banco de Héroes de Tarija para ofrecer su ayuda desde afuera.

“Les mandé un mensaje diciendo que los podía ayudar, que soy bueno con la comunicación digital, porque soy ingeniero en electrónica e informática”, dice en un español claro, pero con dejo foráneo.

Rian desarrolló la página web del Banco de Héroes para facilitar el proceso de llenado de formularios de donantes así como de solicitantes de plasma, también apoyó elaborando videos como otros materiales necesarios que generen conciencia sobre la importancia de la donación.

El joven también se puso en contacto con el Banco de Sangre de Tarija y ofreció su ayuda para digitalizar su información y el proceso de donación.

Comprometido con la causa, Rian también empezó a buscar fondos y donaciones en su país para enviarlas a Tarija y ayudar con equipos e insumos al Banco de Sangre.

“En Bélgica hay una ciudad que se llama Brasschaat que tiene  un hermanamiento de ciudad con Tarija, que empezó en el año 2004”, dice Rian, quien explica que a través de este lazo, ambas alcaldías se comprometen a intercambiar experiencias y conocimientos para ayudarse la una a la otra.

Así, Hoorelbeke consiguió una donación por parte de la ciudad de Brasschaat, a través de la cual se entregaron la semana pasada insumos para la colecta de donaciones de sangre.

“Ha sido una donación muy buena y oportuna”, dice al respecto el director del Banco de Sangre, Etzel Arancibia, quien explica que con ella pudieron comprar equipos de refrigeración e impresoras, entre otros.

Según indica el médico, el equipo de refrigeración ha permitido tener un espacio para almacenar el plasma que van recolectando.

Recuerda que en el pasado tuvieron que “desechar plasmas convencionales”, sin anticuerpos, por falta de refrigeración.

“Teníamos un refrigerador prestado del Programa Ampliado de Inmunizaciones, pero nos lo pidieron cuando llegaron las vacunas”, dice al asegurar que en la actualidad necesitarían un refrigerador más para satisfacer sus necesidades.

Mercedes Bluske Moscoso

Mercedes Bluske

Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ultimas Publicaciones

Conoce las promociones que incentivan la vacunación anticovid en Tarija

En el Tintero

Las Tías: Métodos anticonceptivos parte II

Tinta Mujer

Conectar
Lista de Correo