El presupuesto de proyectos de inversión en seguridad ciudadana en 2018 fue el más alto de los últimos 10 años. Entre 2018 y 2020, el proyecto Tarija hacia una Ciudad Inteligente se llevó el 68% de aquel presupuesto, pero el municipio sureño sigue siendo el que mayor tasa de delitos contra la propiedad acumula en el departamento y ocupa el cuarto lugar a nivel nacional

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El puesto policial convertido en un depósito de mangueras. La medida no gustó para nada a los vecinos del barrio San Jerónimo de la ciudad de Tarija, pero cedieron ante la promesa de que el publicitado proyecto Ciudad Inteligente cubriría las demandas de seguridad en la zona.

Acá te contamos la historia de lo que costó y lo que quedó de este proyecto.

Nunca antes el área de seguridad ciudadana en el municipio de Tarija había tenido tanto dinero como en el año 2018, más de 50 millones de bolivianos invertidos en un proyecto que prometía cambiar la vida de sus ciudadanos, cuyo nombre por sí solo los conquistaba: Ciudad Inteligente.

Ante la creciente inseguridad, los ciudadanos y organizaciones civiles han empezado a actuar por cuenta propia. Este es el caso de la dirigencia del barrio San Jerónimo, uno de los más antiguos de la ciudad.

En este barrio, la Alcaldía quitó el puesto policial que se encontraba en su plaza para convertirlo en un depósito de mangueras, a cambio, se prometió a los vecinos tecnología avanzada con el proyecto Ciudad Inteligente con el fin de disminuir los índices de delitos.

“Fue todo un show… la verdad una pérdida de tiempo”, revela Cristina Garzón, la actual presidenta del barrio San Jerónimo, sobre la presentación del proyecto en la zona. Aquella exposición ocurrió en el año 2018.

Garzón cuenta que en esa audiencia pública los funcionarios municipales llevaron diapositivas, hicieron un recorrido junto con los policías y los vecinos por las zonas identificadas como conflictivas, donde indicaron que se haría la instalación de las cámaras de video vigilancia.  “Todo para nada…no nos han dado nada”, se lamenta.

Cristina habla con Verdad con Tinta en un pequeño salón barrial donde la acompañan unos seis jóvenes vestidos de negro de pies a cabeza. Algunos llevan toletes, otros guantes o simplemente un palo. Ellos son los brigadistas barriales.

El puesto policial convertido en un depósito municipal. Los funcionarios no permitieron el ingreso, por lo que la foto fue tomada desde una ventana.
Cristina Garzón muestra en un pequeño mapa los focos de inseguridad en su barrio.

Este pequeño grupo cumple la función de hacer recorridos nocturnos por las calles del barrio, haciendo vibrar sus pitos en señal de alerta. Cuando ven un caso sospechoso, silban con todas sus fuerzas, como si fuese un árbitro de fútbol cobrando una falta.

Sus ojos se han convertido en los reemplazantes de las “cámaras inteligentes”, ante la promesa incumplida.

Cada vecino aporta la suma mensual de Bs 20 para el pago de estos ocasionales guardias.

La dirigente barrial cuenta que esta acción es realizada con el visto bueno de los propios policías, quienes al no tener las herramientas suficientes para cubrir la demanda en la zona, han optado por capacitar a los guardias civiles.

de la ciudad, de las más de mil requeridas.

Los brigadistas barriales de San Jerónimo, se convirtieron en los ojos que la ciudad no pudo dar Ciudad Inteligente.

En todo el distrito 11 de la ciudad de Tarija, donde se encuentra el barrio San Jerónimo, la Policía tiene un solo vehículo patrullero, “pese a que estamos hablando de una de las zonas más pobladas”, cuenta la dirigente con una potente voz mientras entrega al periodista un pequeño mapa de la zona; sí, realizado por ella misma.

El precio de la inseguridad

El proyecto Tarija hacia una Ciudad Inteligente tuvo un costo total de Bs 53 millones 326 mil 300 invertidos bajo la premisa de resolver problemas estructurales en el municipio sureño de Tarija, aunque inicialmente debía tener un costo de Bs 86 millones 422 mil 518, según el contrato suscrito el 09 de octubre de 2017.

El proyecto inicial contemplaba componentes para salud, educación e implementación de softwares.

Según el reporte histórico de presupuestos municipales de 2012 a 2021 publicado por la Fundación Jubileo, el presupuesto de la Alcaldía tarijeña se acercaba a los Bs 541 millones.

El 8,45% de ese presupuesto, estaba destinado a la partida de seguridad ciudadana, la cual contempla recursos para gastos de funcionamiento y proyectos de inversión.

El año 2018, el apartado de proyectos de inversión de seguridad ciudadana recibió su presupuesto más alto en los últimos diez años, superando los Bs 30 millones aproximadamente.

6 de cada 10 bolivianos de esos recursos, fueron destinados a Tarija hacia una Ciudad inteligente.

Según el informe de la Secretaría Municipal de Planificación, entre 2018 y 2019, el proyecto en cuestión se llevó el 68% del dinero de inversión en esta área. El monto alcanzó los Bs 19 millones 740 mil 983. Solo en 2018, el 63% de los recursos fueron destinados a Ciudad Inteligente.

Blanca Peñaloza, quien es la actual directora municipal de Seguridad Ciudadana, afirma que esta instancia, tres años después de esa inversión, se encuentra sin recursos y sin resultados palpables.

Para Peñaloza, los recursos destinados al proyecto Tarija hacia una Ciudad Inteligente, podrían haber sido utilizados a fortalecer la seguridad ciudadana en el municipio con más insumos como personal para la Policía, institución que según informa, entre el 2019 y 2021, fue privada de presupuesto para mantenimiento de sus unidades, entre otros.

Verdad con Tinta hizo una solicitud formal a la Secretaría Municipal de Planificación del presupuesto disgregado en seguridad ciudadana de las gestiones 2017, 2018, 2019 y 2020.

Con la respuesta de esta instancia municipal se pudo constatar que, entre 2018 y 2019, la mayor cantidad del dinero del área de seguridad ciudadana fue destinada al citado proyecto.

El año 2020 el presupuesto de proyectos de inversión en seguridad ciudadana fue “0”, precisamente, cuando la Alcaldía ya había dejado de lado a “Ciudad Inteligente”.

Cifras poco alentadorass

“Ahora, la sensación que me da es que Tarija sigue siendo, con todos los problemas que hay, comparativamente con el resto del país, con las capitales, la ciudad más segura de Bolivia”; ese es el análisis del exalcalde Rodrigo Paz Pereira al momento de hablar sobre la implementación del proyecto.

Para verificar este extremo, Verdad con Tinta solicitó formalmente al Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas (OBSCD), las tablas estadísticas de criminalidad de delitos contra la propiedad de los 340 municipios de Bolivia en los años 2019, 2020 y 2021.  Los delitos en cuestion son: robo, robo agravado, abigateo y hurto.

Al hacer un análisis comparativo, se pudo constatar que el municipio de Tarija se encuentra entre las cuatro capitales departamentales que más casos de delitos registra por cada 10 mil habitantes.

Tarija se encuentra por encima de urbes como Santa Cruz de la Sierra o La Paz, cuyas poblaciones son superiores a los 2 millones y un millón de habitantes respectivamente, mientras que la población de Tarija, según proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), al 2022 cuenta con 264 mil habitantes.

En 2021, en Tarija se registraron 31 casos de delitos por cada 10 mil habitantes, convirtiéndola en la cuarta ciudad capital más peligrosa, siendo solo superada por Cobija con 53 casos por cada 10 mil habitantes, Trinidad con 32 casos y Sucre con 31,5.

Cerrando más los datos a nivel departamental, por cada 10 mil habitantes, el municipio de Tarija presenta 31 casos de delitos hasta 2021, muy por encima del segundo que es Villa Montes que tiene 20 y Yacuiba 17, que son los de mayor índice de inseguridad.

Se invirtió gran cantidad de dinero público en este proyecto, pero las estadísticas en seguridad ciudadana no reflejan mejoras.

Con las pantallas encendidas, pero sin nadie que las vigile. A dos años de su conclusión, el proyecto no solo no ha resuelto la inseguridad, sino que un porcentaje importante de cámaras no funciona, y no hay suficientes recursos humanos para el centro de monitoreo, ni dinero para el mantenimiento de los equipos.

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En las instalaciones policiales se encuentra el moderno centro de monitoreo instalado como parte del componente de seguridad del proyecto Ciudad Inteligente. En este sitio están instaladas las pantallas que muestran en calidad full HD imágenes de diferentes puntos estratégicos de la ciudad de Tarija, ubicada al sur de Bolivia.

En él, los modernos equipos que fueron instalados como parte del mencionado proyecto, procesan la información que llega por el anillo de fibra óptica desde las cámaras situadas en diferentes puntos de la ciudad, considerados como “estratégicos”.

Sin embargo, frente a los monitores, cuya pulcritud rinde cuenta de su reciente instalación, se torna evidente que en lugar de personas, los mismos son monitoreados y custodiados por sillas vacías.

 
Con sillas vacías, así se encuentra el centro de monitoreo.

En el centro de monitoreo dos factores impiden prevenir o detectar el robo: el primero, la falta de personal para el control; el segundo, las cámaras instaladas solo cubren el 10% de la ciudad, según explican a Verdad con Tinta desde el propio Comando Departamental de la Policía.

De acuerdo a la información que maneja la institución sobre el proyecto, la ciudad de Tarija necesita alrededor de 1111 cámaras de vigilancia. Pese a eso, solo hay 151 instaladas y al menos 43 de ellas no funcionan.

De doce pantallas que se encuentran en la sala de monitoreo, solo cinco están encendidas, es decir, que se tiene vigilancia en vivo de cinco zonas de la ciudad, de las más de mil requeridas.

De doce pantallas, solo 5 se encuentran encendidas.

Pero el hecho más alarmante es que estas cinco pantallas muestran lo que sucede en vivo a un grupo de sillas vacías.

Ni una sola persona hace seguimiento a lo que transmiten las cámaras. Solo se tiene a dos policías en una pequeña y angosta sala contigua de donde se pueden ver las pantallas por la pared de vidrio, pero existe otro detalle: Ambos están sentados de espaldas.

Esta pequeña sala es de atención de llamadas de emergencia al 911, pero los teléfonos y radios de comunicación con las patrullas están conectados en un largo escritorio que da la espalda a los monitores.

Entonces, los dos únicos policías que están sobre el escritorio atendiendo las llamadas, no pueden ver en tiempo real lo que muestran los monitores.

El inicio de Ciudad Inteligente

El proyecto arrancó el año 2018, destinando importantes recursos de seguridad ciudadana a su ejecución, buscando dotar a la policía de insumos y tecnología que ayudara en la labor de proporcionar más seguridad.

Se trataba de un proyecto concurrente entre el Gobierno Departamental y el Gobierno Municipal de Tarija, cuyo costo inicial era de Bs 86 millones 422 mil 518, según consta en el contrato suscrito el 09 de octubre de 2017.

Firma del convenido entre el gobernador Adrián Oliva, el alcalde Rodrigo Paz y el entonces comandante policial Ramiro La Fuente: Foto: El País.

La coyuntura política lo cambió todo. La Gobernación tarijeña a la cabeza del entonces gobernador Adrián Oliva Alcázar, decidió retirar la contraparte que había prometido por falta de recursos económicos, poniendo en peligro la continuidad del proyecto.

“La cláusula del convenio y la misma ley, establecen que existen causas de fuerza mayor que son imposibilidades que en un inicio no se tenían previstas, que hacen materialmente difícil concluir con el compromiso pactado”, argumenta Yamil García Delfín, quien fuera secretario de Justicia de la Gobernación en ese entonces.

García negó en la entrevista que esta cláusula hubiese sido motivada por factores políticos. Y es que en ese entonces, gobernador y alcalde tomaban caminos diferentes con miras a las elecciones subnacionales.

Aún sin tener los recursos para la implementación total del proyecto, la Alcaldía decidió darle continuidad, eliminando componentes del mismo y reduciendo el precio a Bs 53 millones.

“El proyecto se ha completado en lo que corresponde a seguridad ciudadana, se ha implementado un anillo de fibra óptica de 30 kilómetros alrededor de la ciudad donde se transmite información a las radios bases”, es la explicación de Juan Carlos Yañez, que es jefe de la Unidad de Sistemas y Modernización de la Alcaldía tarijeña.

Los componentes para salud, educación y los softwares fueron sacrificados, aunque según el exalcalde Rodrigo Paz Pereira, “se trabajarían en fases”. Con su mandato finalizado y una nueva gestión municipal con otros objetivos, la implementación de aquellas fases es una incógnita.

Cámaras que fallan e irregularidades en el proceso de contratación

Tras casi dos años de trabajo en Ciudad Inteligente, una serie de fallas técnicas llevaron a que el proyecto no fuera recibido formalmente por la Policía el año 2019, cuando la Alcaldía firmó la recepción.

Sobre el particular el exalcalde Rodrigo Paz dice que no estaba al tanto de esta determinación de la Policía. “Me sorprende esa situación, la verdad que desconocía”, asegura.

A pesar de que la Policía se negó a recibir el proyecto, el documento de recepción final fue firmado únicamente por técnicos de Datec, de la Alcaldía y un miembro de la comisión de recepción, el cual señala que no existen más observaciones al proyecto ejecutado por la empresa contratista.

Las subsanaciones pedidas por la Policía, entre las que resaltan la falta de funcionamiento de cámaras, imágenes pixeladas y cortes en la fibra óptica, no fueron realizadas hasta la fecha por la empresa Datec Ltda., la cual se adjudicó el proyecto, pese a que el plazo de recepción definitiva venció el 18 de septiembre de 2021.

Según explica el actual alcalde Jhonny Torres Terzo, la empresa se comprometió a realizar las subsanaciones si se le paga el monto adeudado en el contrato, el cual asciende a Bs 4.942.251,81 correspondientes a la última planilla de pago, según revela a Verdad con Tinta la concejal Marcela Guerrero.

Para  Torres, aquel saldo pendiente depende de la Gobernación, que ha determinado quitar su contraparte, por lo que la situación se encuentra en un “círculo vicioso”.

Aunque no hubo una mejora en las observaciones, los equipos continúan siendo utilizados por la Policía “por necesidad”, como se hacía inclusive antes de la recepción definitiva, pero por motivos que van desde lo técnico hasta lo humano, su uso desde 2018 continúa estando limitado a resolver requerimientos fiscales, especialmente en casos de robos y hurtos principalmente.

Las cámaras instaladas en el centro de la ciudad.

“Recibimos de seis a siete requerimientos por día”, aseguran desde la instancia policial.

Es decir, con el inicio del proyecto, los equipos fueron instalados en 2018, pero al detectarse las fallas e irregularidades mencionadas, el Comando Departamental de la Policía se negó a firmar la recepción definitiva.

Para la actual directora municipal de Seguridad Ciudadana Blanca Peñaloza, el proyecto no cumple con su objetivo.

Uno de los motivos que señala, es la falta de mantenimiento, pues pese a la recepción del proyecto por la gestión anterior, no se han destinado ni recursos humanos ni económicos para este fin.

Blanca Peñaloza asegura que tampoco reciben informes sobre los robos o casos registrados por las cámaras, siendo complejo analizar así la eficacia del trabajo.

Sobre los objetivos, la concejal Marcela Guerrero explica que en el “informe de diagnóstico del proyecto de implementación Tarija hacia una Ciudad Inteligente”, realizado por un equipo multidisciplinario del Concejo Municipal, se evidencia que en la resolución parcial del contrato con la empresa Datec Ltda. el 11 de diciembre de 2018, se dejan de cumplir los objetivos del documento base de contratación.

En pocas palabras, se pierde el objetivo y la finalidad del proyecto.

Guerrero denunció que solo 43 de las 151 cámaras instaladas estaban en funcionamiento.

La cifra de cámaras en funcionamiento habría mejorado en el último mes tras un mantenimiento realizado a los equipos, aunque la autoridad aclara que el costo es elevado y no hay recursos garantizados para aquello.

Entre otras deficiencias, Peñaloza señala que cuando se corta la luz, hay térmicos que deben ser activados de forma manual para que vuelvan a funcionar los equipos, al margen de cámaras cuyas imágenes están pixeladas por un “deficiente funcionamiento de la fibra óptica”.

Además, el contrato fue firmado sin que la empresa Datec Ltda. hubiese presentado el diseño de pre inversión, contradiciendo al Decreto Supremo 0181 de normas básicas del Sistema de Administración de Bienes y Servicios Públicos.

El artículo 40 de ese decreto prohíbe “iniciar procesos de contratación de obras, con planos o diseños no actualizados y realizar procesos de contratación en proyectos de inversión mayores a un año, que no cuenten con financiamiento para el total de la inversión”. En su momento, nadie hizo observaciones a este punto, ni siquiera las instancias encargadas de la fiscalización como el Concejo Municipal.

La exdirectora municipal de Seguridad Ciudadana Susana Pantoja Ballivián, quien apoyaba el proyecto desde su área, se negó a dar explicaciones sobre las presuntas anomalías, pese al requerimiento de entrevista que hizo Verdad con Tinta.

La exdirectora sí hizo un descargo mientras se debatía la implementación de Ciudad Inteligente en un programa de la cadena televisiva Plus TLT que era transmitido en vivo por Facebook.

Según Pantoja, la Ley Nacional 264 del sistema de seguridad ciudadana respalda la tecnología en las cámaras, también la reglamentación, además de aclarar que al culminar la gestión de Rodrigo Paz se cumplieron con todos los requisitos técnicos-legales. “Se dejaron funcionando las cámaras”, dice en el texto que publicó en esta red social.

Para la exfuncionaria, el fracaso de este proyecto es responsabilidad de la actual gestión municipal que encabeza el alcalde Jhonny Torrez Terzo, porque no lo está haciendo funcionar.

Sin plan, sin estudios y sin licencia

 

¿Por qué se implementó el proyecto de ciudad inteligente? ¿Cuáles eran las necesidades? ¿Cuál era el plan de seguridad ciudadana? Son preguntas de las que no se encontraron respuestas científicas, pues no se hicieron estudios para su ejecución.

La concejal Marcela Guerrero revela que no existe, ni existió, un estudio sobre la necesidad de ciudad inteligente para Tarija, en el cual se puedan sustentar las bases del proyecto.

Al hacer una revisión, este proyecto no se encuentra ni siquiera en el plan de trabajo de la fuerza política que presentó la candidatura a la Alcaldía de Paz Pereira en 2015, según se constató en una revisión en los archivos del Tribunal Electoral Departamental (TED).

En aquella oportunidad, Paz se presentó a la Alcaldía con la fuerza política Unidos Para Renovar (Unir), cuyo plan de trabajo resaltaba en el área de seguridad el fortalecimiento de la Policía en Tarija con infraestructura y equipamiento.

Curiosamente, la nueva gestión municipal a la cabeza de Jhonny Torres tiene a la misma fuerza política como su principal aliada, pero se desliga públicamente de la anterior administración.

¿Cuál fue el criterio de la instalación de cámaras? “No tienes un policía en cada esquina. La lógica de la cámara es como un policía, la tienes en lugares específicos”, es la explicación del exalcalde Paz Pereira sobre este componente que terminó por consumirse el presupuesto de seguridad ciudadana en los últimos cinco años.

Paz refiere que Tarija es la ciudad con más cámaras por habitante de las ciudades capitales del país, “que sean del municipio”.

Con la cantidad actual, Tarija tiene 60,4 cámaras por cada 100 mil habitantes, tomando en cuenta las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Si bien no es la ciudad capital con más equipos instalados, pues está por debajo de La Paz, que tiene 84,67 por cada 100 mil habitantes, sí es una de las ciudades con mayor número como estima Rodrigo Paz.

El número de cámaras instaladas no fue la solución al problema de la inseguridad.

Para conocer cuál es el promedio ideal de cámaras de video vigilancia por habitantes, se buscó a un experto en seguridad en América Latina, de esta forma, se contactó con el mexicano Ernesto López Portillo, quien accedió a una entrevista vía Zoom.

Ernesto López es coordinador del Programa de Seguridad de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. La respuesta a nuestra duda en específico, no tiene un número.

Para responder, López toma como ejemplo el modelo incremental, el cual, como su nombre lo dice, propone más recursos para tener más seguridad. Es decir, que los gobiernos buscan más recursos para la seguridad, pero no necesariamente estos traen mejores resultados.

“Usted me consulta por cámaras, bueno yo le preguntaría primero cuál es el modelo o la estrategia de seguridad que está detrás de la instalación de las cámaras, cómo se va a evaluar y cómo se va a rendir cuentas”, cuestiona el experto.

Al hacer esta investigación se constató por medio de los informes del Concejo Municipal, de la Secretaría Municipal de Planificación y de la Dirección Municipal de Seguridad Ciudadana, que no existe un estudio concreto para la instalación de las cámaras en la ciudad de Tarija, no se tiene tampoco una estrategia de seguridad, ni se elaboró un plan para evaluar impacto, menos de rendición de cuentas.

Para Ernesto López es importante que en este tipo de planeaciones trabajen expertos en seguridad ciudadana, no solo políticos y policías. “La seguridad ciudadana es una política integral, de reducción de violencia que necesita múltiples intervenciones, pero de liderazgo civil de personas formadas, especializadas de aplicar los métodos adecuados”.

Agrega que también es importante la inclusión de la sociedad civil en estos planes, algo que tampoco sucedió, según explicó la concejal Guerrero y confirmaron los dirigentes vecinales a Verdad con Tinta (Ver parte 2).

Uno de los errores identificados en este proyecto es que las cámaras fueron dejadas al Comando policial para que este defina los lugares estratégicos de instalación y su uso, pese a que no cuenta con los suficientes recursos humanos para su manejo.

En Tarija las cámaras fueron instaladas bajo el criterio de la Policía.

“Se les entrega las cámaras, los servidores y los sistemas de comunicación; pero es la Policía la que debe valorar el efecto”, argumenta el exalcalde, asegurando que es rol de la entidad policial brindar seguridad.

Tampoco había un conocimiento cabal de la tecnología que se estaba implementando, ni cómo se podía usar de manera más efectiva.

Desde el propio Comando Departamental de la Policía recordaron que en la presentación del proyecto en sus instalaciones, en octubre de 2018, el alcalde se había molestado porque las imágenes captadas por las cámaras no podían hacer una identificación facial. “Le dijimos que ese sistema no lo hace, no reconoce rostros ni placas, ese es otro software”, revelaron desde esta instancia.

Esta escena muestra la improvisación con la que el proyecto se implementó.

Para Ernesto López es clave que las políticas de seguridad estén científicamente evaluadas, como si se estuviese valorando una medicina.

El experto sustenta este postulado comparándolo con el tema de los medicamentos; por ejemplo, ningún país podría aceptar una vacuna covid que no estuviera científicamente autorizada, “supongo que nadie en ningún lugar del mundo pueda decir ‘aplícame una vacuna que no esté probada’; en seguridad tendríamos que decir lo mismo, las políticas de seguridad tendrían que estar comprobadas”.

En el caso específico de Tarija, no se hizo ni se hace eso, las políticas de implementación de este proyecto no fueron comprobadas.

El futuro es incierto

Para el exalcalde Rodrigo Paz el uso de las cámaras, la fibra óptica y el moderno data center ubicado en uno de los edificios municipales, depende de la actual gestión.  “Creo que el proyecto es muy útil, que el nuevo alcalde le puede dar una utilidad y un alcance extraordinario”.

El actual alcalde de Tarija Johnny Torres Terzo responde que el proyecto se encuentra dentro de un “círculo vicioso”.

“Las cosas tienen que ser claras. Para que funcione ciudad inteligente, por lo menos con seguridad ciudadana, la Policía debe recibir el sistema, pero nos dijo que no lo va a hacer porque no se hicieron los ajustes que pedía, pese a que la anterior gestión ha firmado recepción provisional y definitiva”.

Torres dice en una breve entrevista en su despacho que la empresa se comprometió en realizar los ajustes requeridos si se le paga el monto adeudado en el contrato, pero que esos recursos dependen de la Gobernación que ha determinado quitar su contraparte. “Ahí el círculo vicioso”.

El alcalde agrega que se está iniciando una auditoría interna al proyecto, además de que realizó una solicitud de auditoría a la Contraloría General del Estado.

Asegura que es necesario cerrar el proyecto, “se tiene que recibir o rechazar”.

También se pudo conocer por medio de un informe del Comando Departamental de la Policía, que el proyecto se implementó sin licencia de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) para el uso de las frecuencias.

Sobre todas estas irregularidades se intentó hablar con la empresa Datec S.R.L que es la encargada del proyecto, pero su única respuesta hasta el cierre de edición fue el silencio.

La Alcaldía y la Policía en Tarija se debaten sobre el presente y futuro del proyecto de ciudad inteligente, pese a que ya fueron invertidos hasta ahora más de Bs 50 millones.

En resumen, el concepto de ciudad inteligente en este proyecto quedó pequeño a los objetivos de desarrollo sostenible planteados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), especialmente aquellos que apuntan a mejorar la calidad de vida. (Ver parte 3).

La improvisación y la falta de un plan en seguridad ciudadana, derivaron en un excesivo gasto de recursos económicos en un proyecto, cuyos resultados no son palpables, ni en las cifras, ni en las calles. Tampoco hay una rendición de cuentas ni una investigación oficial sobre el proyecto.  

La historia de la joven gitana “Paquita”, abrirá el telón para celebrar en Tarija el Día Internacional de la Danza, en un evento que será realizado este 29 de abril a las 19.30 en el Teatro de la Cultura, cuya presentación estará a cargo del estudio Tatiana Sanjinés.

“Es uno de los clásicos del ballet que habla de una historia de amor que básicamente trata de una gitana que toca el tema de las clases sociales”, relata la profesora y bailarina María Angélica Villena Guerrero sobre la puesta en escena de esta obra.

María Angélica relata con detalle esta clásica obra del compositor francés Édouard Deldevez (1817-1897+) y el maestro de ballet de la Ópera de París Joseph Mazilier (1797-1868+), aunque el resumen nos lo guardamos en caso de que no conozcas el argumento, ¡para no hacerte spoiler!

La directora del ballet Tatiana Sanjinés Uribe explica que la puesta en escena de este tipo de obras requiere por lo menos de seis meses de ensayo continuo. Precisamente, María Angélica asiste a la entrevista con indumentaria deportiva, pues minutos después debe volver a los ensayos. 

Uno de los encuentros con el equipo de prensa de Verdad con Tinta se da en un domingo por la tarde, día que para los integrantes de este ballet no puede tomarse como descanso, pues en la semana entrante hay una nueva presentación. El ensayo debe continuar.

Las integrantes del ballet vienen de hacer una presentación el pasado sábado 23 de abril en el Castillo Azul, pero más allá de los aplausos y el placer de haber cumplido con las expectativas, al día siguiente ya sin el maquillaje en el rostro, se reencuentran en otra jornada de ensayo.

La experiencia de aquella presentación en el Castillo Azul fue para sus integrantes como “vivir en un cuento de hadas”. Literal.

Atrás quedaron las incomodidades de actuar en un piso que no es un escenario técnicamente adaptado para este tipo de movimientos, pues a sus espaldas no había un montaje de escenario, el paisaje de aquel imponente castillo era real. Aquella mezcla entre la danza y la arquitectura del lugar, le dieron un toque de magia a la presentación.

El ingreso es gratuito, por ende, hay que tomar previsiones para ir temprano y conseguir un lugar.

Situación similar ocurrió en la celebración de la Pascua cuando hicieron la recreación del tradicional zapateo frente a la iglesia Catedral de Tarija. En esa ocasión no importó hacer la puesta de escena a las cuatro de la madrugada, en lo que fue una fusión entre el arte y la cultura local.

Lo que se vivirá este viernes 29 pretende de igual manera trasladar a los espectadores a la España de 1800, vivir situaciones de esa época, sentir a pleno el romance, el desamor y reír junto con los actores en medio de una danza continua e intensa. Sí, la mejor manera de rendir homenaje a uno de los artes que rompe barreras culturales, políticas y éticas.

Día Internacional de la Danza

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) proclamó en 1982 al 29 de abril como Día Internacional de la Danza en honor al natalicio del bailarín y coreógrafo francés Jean-Georges Noverre (1727-1810+), conocido como el creador del ballet moderno.

Esta iniciativa surgió con el Consejo Internacional de la Danza (CID) para “deleitarse con la universalidad de esta forma de arte, cruzar todas las barreras políticas, culturales y étnicas” con el fin de unir a las personas en un lenguaje común.

Cuando ella termina de dar sus clases en la universidad, se queda unos momentos más en el aula para recolectar el papel utilizado y que generalmente está destinado al tacho de basura, el cual lo guarda en su mochila.

Este mismo ejercicio lo realiza mientras va caminando por el patio de la universidad o por las calles, o en la propia casa. El fin es reciclarlo y convertirlo nuevamente en papel utilizable o en adornos que puedan ser utilizados en el hogar o en la oficina.

Ella es Vania Salguero Duchén, quien es docente en la Carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Católica Boliviana en Tarija.

Su pasión por la educación va más allá de las aulas universitarias y más aún, si el fin es a favor del medio ambiente, por eso está iniciando un taller artesanal de reciclado de papel.

Este taller inicia el sábado 2 de abril y culmina el 17 del mismo mes, el cual será realizado de manera presencial, divido en seis clases prácticas. “Aprenderás a hacer papel reciclando hojas viejas”, explica la joven capacitadora.

Vania cuenta que la técnica la aprendió en La Paz de un artista plástico cubano.

“Como tanto papel se desperdicia o se bota, yo los voy recolectando de la universidad, de mis alumnos, de la casa”, relata Vania al recalcar en sus palabras la cantidad de material que es desechado cuando puede ser reutilizable.

Esta técnica, según describe la capacitadora, consiste en seleccionar el papel y prepararlo, para luego hacer un engrudo que al ponerlo en agua, colarlo y secarlo, se convierte en nuevas hojas.

Imagen de uno de los talleres de reciclaje de papel.

“El taller es básicamente eso, reutilizar hojas viejas para hacer papel nuevo”.

Acota que se pueden hacer papeles con textura, de colores, de flores, “casi de lo que sea”.

En la imagen puede verse un papel normal y uno de flores.

Dice que se pueden usar como cualquier hoja bond o cartulina, hacer tarjetas personales, invitaciones, entre otros.

Otro detalle importante es que al ser un trabajo artesanal, la actividad es “bastante relajante” para cualquiera de los participantes.

El costo el curso es de Bs 200, las capacitaciones serán realizadas los días sábados y domingos por las mañanas de 10:00 a 12:30, haciendo un total de seis clases “100% presenciales”.

El taller será efectuado en un domicilio particular ubicado en la calle La Madrid N 457 entre Campero y General Trigo.

¿Y vos qué esperas para hacer tu aporte al medio ambiente?

Trabajo realizado para El Potosí y Verdad con Tinta

Un vehículo que estaba guardado en el garaje de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) de Potosí y que según su gerente regional Milton Javier Villa Llanos, era alquilado por Osvaldo Mariscal Barrios, quien fue identificado como uno de los tramitadores de las 41 ambulancias, pertenece en realidad a la empresa de construcción Arce Lema S.R.L., que circunstancialmente tiene un contrato con la estatal caminera por el tramo Uyuni-Atocha-Tupiza. 

Siguiendo el rastro de este vehículo, un Mitsubishi tipo L200, modelo 2018 que se encontraba en oficinas de la ABC Potosí y que lo vincula con Mariscal Barrios, se identificó que está registrado a nombre de esta empresa constructora radicada en Tarija, la cual tiene una serie de observaciones en proyectos anteriores.

Para la adjudicación del contrato del tramo caminero Uyuni-Atocha-Tupiza, Arce Lema S.R.L. ingresó como parte de una asociación accidental denominada Constructora Santa Fe.

La camioneta identificada en la ABC de Potosí que pertenece a la constructora Arce Lema S.R.L.

¿Cómo quedó la camioneta en poder de Osvaldo Mariscal Barrios?

Esta es una respuesta que la empresa constructora se negó a dar.

El equipo de prensa de Verdad con Tinta tocó las puertas de la oficina de la empresa ubicada en el centro de la ciudad de Tarija, donde una secretaria anotó los datos del vehículo y dijo que posteriormente se vería si se tiene o no la información, pero en medio de la conversación, la puerta fue cerrada por una tercera persona sin siquiera dar chance a una despedida.

Se llamó vía telefónica en dos oportunidades a la empresa para conocer la situación de este vehículo, pero la contestación es que no se tiene “ninguna información”. La empresa también se negó a dar cualquier tipo de entrevista.

En una anterior indagación de El Potosí, el director regional de la ABC Milton Javier Villa Llanos, dijo que el vehículo se encontraba en estas oficinas porque era “alquilado” por Mariscal durante el tiempo que permanecía en la capital potosina, tomando en cuenta que esa persona es de Sucre.

El registro del automotor desmentía esta versión, pues figura a nombre de la constructora.

La investigación de El Potosí revela que existe un nexo afectivo entre el director regional de la ABC con uno de los tramitadores en el caso de las 41 ambulancias.

Osvaldo Mariscal Barrios, es conocido como el “tramitador” que, junto a Víctor Neil Arancibia Pradel, se presentó el pasado 18 de noviembre de 2021 en el taller automotriz Zegarra Motors de la capital potosina para conseguir el número de NIT que luego apareció sin consentimiento de los propietarios en el contrato de compra de las ambulancias.

Mariscal es un militante del Movimiento Al Socialismo (MAS), amigo del gerente regional de la ABC-Potosí, Milton Javier Villa Llanos, quien califica a la suya de una amistad “circunstancial”, según admitió en una entrevista con El Potosí.

Grabación presentada por el periodista Juan José Toro de las conversaciones con Osvaldo Mariscal, el supuesto «tramitador» de las 41 ambulancias para la Gobernación de Potosí, y el gerente regional de la ABC, Milton Villa.

Denuncias e irregularidades en proyectos

Arce Lema está involucrada en el departamento de Tarija en proyectos que están siendo auditados o que se encuentran en proceso judicial.

Uno de las obras en cuestión es la construcción de la Rotonda de la Bandera en la zona norte de la ciudad de Tarija, la cual es conocida popularmente como el “mástil millonario” por su alto costo que representó de Bs 5 millones.

La obra a cargo de esta empresa fue realizada en la gestión del alcalde Rodrigo Paz Pereira, la cual no fue oficialmente entregada y cuyo mástil tampoco es utilizado, ni siquiera en fechas cívicas.

El actual alcalde de Tarija Johnny Torres Terzo, explicó a los periodistas durante las celebraciones cívicas de agosto de 2021, que el mástil no solo costó «5 millones de bolivianos», sino que también le puede significar a este municipio «Bs 200 mil anuales» si se quiere tener una bandera izada los 365 días del año.

El Concejo Municipal de Tarija inició una auditoría a esta obra por una serie de irregularidades, una de ellas que tenía asignado un presupuesto de Bs 20 mil cuando se presentó el proyecto en 2017 y que, por medio de una ley aprobada en 2018, hubo una modificación que incrementó su costo a Bs 5 millones.

Otra de las observaciones tenía que ver con la empresa Arce Lema, que al momento de adjudicarse el proyecto en 2018, estaba legalmente impedida por una sanción que recibió en 2015, debido al “incumplimiento en un proyecto en el departamento de Pando”, según había denunciado en ese entonces el concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Sergio Gallardo Tárraga.

El concejal había pedido al entonces alcalde que inicie acciones legales contra esa empresa porque estaba sancionada e imposibilitada de adjudicarse cualquier proyecto en el periodo de tres años, tiempo que no había concluido. El proyecto por el que había sido sancionada fue cuando formaba parte de la Sociedad Cocibol S.R.L. y Asociados.

La denuncia indica que es un hecho ocurrido en el departamento de Pando donde, la empresa Arce Lema junto a otra constructora, en sociedad accidental, se adjudicó una obra que no cumplió.

Por este motivo, la asociación de las dos empresas quedó inhabilitada para participar de licitaciones por el periodo de tres años.

En ese entonces, el secretario ejecutivo de la Alcaldía tarijeña Diego Ávila Navajas, argumentó que la inhabilitación estaba en función de la asociación y “no de las empresas por cuenta propia».

Johnny Torres Terzo, actual alcalde de Tarija dijo a Verdad con Tinta que da por “cerrado” el caso del mástil, al indicar que existe una auditoría iniciada por el Concejo Municipal que actualmente se encuentra en pleno proceso.

Otro de los casos observados en los que se encuentra involucrada esta empresa es del tramo carretero Jarcas- Piedra Larga en la ruta al Chaco.

La empresa fue adjudicada en 2015 para la construcción de este tramo carretero.  

En este caso, la Fiscalía identificó los presuntos delitos de incumplimiento de deberes, enriquecimiento ilícito, contratos lesivos al Estado, tráfico de influencias, conducta antieconómica y falsedad ideológica.

Por este proceso, el exgobernador de Tarija Adrián Oliva Alcázar,  exfuncionarios del Servicio Departamental de Caminos (Sedeca) y representantes de esta empresa son investigados.

Según la denuncia que fue interpuesta por el entonces asambleísta departamental Abel Guzmán, el Sedeca realizó una contratación por administración directa con la empresa Arce Lema por un monto de Bs 190.286.227,35, donde aparentemente se habrían cometido una serie de irregularidades.

Entre las irregularidades se identifica un anticipo del 20% con fecha 21 de enero 2016 de una de las pólizas de garantía, cuando la orden de proceder recién fue emitida el 25 de febrero 2016.

Mientras en la ciudad de Tarija, el tema del mástil sigue estando dentro del debate público, la misma constructora que se adjudicó el proyecto, se ve vinculada en otro polémico caso en el departamento de Potosí.

Rotonda de la Bandera, una de las obras más cuestionadas en la ciudad de Tarija por su alto costo, su falta de planificación y poca utilidad. Foto: elPeriódico.

El caso de las 41 ambulancias

Una investigación periodística del diario El Deber reveló el 14 de enero que la gestión del gobernador de Potosí Jhonny Mamani Gutiérrez, habría adquirido esos automóviles, pero adjudicando el contrato a una empresa unipersonal Stefals Logistics, recientemente conformada, que, además, era la oferta más cara.

Una de las ambulancias adquiridas por la Gobernación de Potosí con supuesto sobreprecio.

Las ambulancias figuraban como entregadas, pese a que no habían llegado.

Otra irregularidad tiene que ver con el número de identificación tributaria (NIT) presentado por la empresa adjudicada, el cual pertenece en realidad a un taller automotriz de la capital potosina.

La Gobernación de Potosí anunció el 24 de enero la resolución del contrato por Bs 20,5 millones para la compra de 41 ambulancias, además de la ejecución de las boletas de garantía y que se emprenderá acciones legales contra la empresa adjudicada.

Además de los 41 vehículos mencionados, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) observó la compra en la pasada gestión de una ambulancia con sobreprecio. “Esta ambulancia costó 388 mil dólares, hay la probabilidad de sobreprecio”, declaró a los periodistas la presidenta cívica Roxana Graz.

Como un episodio de algún documental relacionado con Chernóbil, aparecen tirados los cuerpos negros de los cóndores a lo largo de una pequeña quebrada en la comunidad de Laderas Norte en el área rural de Cercado del departamento de Tarija.

Las alas cerradas para siempre son examinadas por hombres vestidos de blanco con trajes especiales para no contaminar el área.

La calurosa tarde del cinco de febrero de 2021 se nubló. El clima fue un alivio para los investigadores que llevaban estos pesados trajes, pero a la vez, un trago amargo por el motivo en el que se encontraban.  

Uno de esos investigadores es Diego Méndez del Museo Nacional de Historia Natural. El biólogo recuerda que en esa oportunidad se había formado un equipo multidisciplinario, cuya tarea era esclarecer por completo el caso. No ocurrió aquello.

No se tienen certezas a casi un año del hecho, sobre qué hizo la Fiscalía con las pruebas obtenidas en ese momento.

El proceso está calificado como “biocidio”, un delito que se encuentra tipificado en la Ley 700 de defensa de los animales. La denuncia la formalizó la Gobernación tarijeña.

Mientras los científicos realizaban la toma de pruebas, encontraron en el cielo una esperanza. Dos cóndores pasaron volando por la zona, como si estuviesen observando el tétrico panorama.

Un viaje sin respuestas

Un planeo perfecto. Las alas extendidas del cóndor reflejan la sombra de su paso por la zona de Laderas Norte en el valle central tarijeño, un sitio marcado con sangre por la historia, pues ahí se produjo hace once meses una de las mayores matanzas mundiales de esta especie.

El sacrificio de 34 cóndores está a punto de quedar en la nada, pese al valor científico que representa, pues el caso para la Fiscalía se pasó volando.

“Esta era evidencia científica que se podía traducir en resultados tangibles y acciones para manejar de una mejor manera la población de cóndores”, se lamenta el biólogo e investigador asociado al Museo Nacional de Historia Natural, Diego Méndez.

Un cóndor andino sobrevolando por el valle tarijeño. Fotografía: Diego Méndez.

El hombre de barba, dedicado a la investigación de esta especie, dice al otro lado del teléfono sentirse “frustrado” por el curso que tomó este caso, convirtiéndose en un folder más dentro del archivo de las oficinas de la Fiscalía tarijeña.

“Sé que la justicia es así en Bolivia, pero al ver cómo inició la investigación de este caso, tenía una esperanza”, confiesa casi resignado.

Y es que, para el científico chuquisaqueño, la pérdida de casi el uno por ciento de la población mundial de esta especie debe servir para algo, tomando en cuenta el valor de las muestras que se sacaron aquel cinco de febrero de 2021.

 “Que no se pueda dar curso a los análisis de estas muestras en más de siete meses es impensable”, dice el científico con molestia.

Diego explica que es importante que se marque un precedente identificando al responsable de esta matanza, pero más significativo que eso, es rescatar la evidencia colectada para usar los resultados a favor de la preservación de la especie.

Muestras perdidas en la altura

Las muestras se fueron volando a La Paz al laboratorio de la Policía Boliviana.

En la Fiscalía de Tarija indican que no tienen los reactivos suficientes y ese fue el motivo por el que se envió a la sede de Gobierno, la ciudad donde casualmente descansan los gigantes símbolos estáticos de los cóndores en los escudos nacionales.

Las muestras fueron enviadas el martes nueve de febrero de 2021 y se esperaba que los resultados lleguen una semana después.

En realidad, fueron más semanas, ya pasaron once meses y no se tienen novedades.

Vuelo sin retorno

“Hemos estado tratando de contactar a la Fiscalía desde hace tiempo y no nos ha dado ninguna novedad”, responde desde el teléfono el abogado del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Rodrigo Herrera.

Herrera asegura que están realizando un memorial para tener una copia del cuaderno de investigación, además de saber el estado del proceso.

El Ministerio de Medio Ambiente ya identificó al posible responsable de la matanza, el informe fue remitido a la Fiscalía, pero la investigación sigue frenada, confiesa el propio Herrera a Verdad con Tinta.

El veterinario del Bioparque Urbano de la ciudad de Tarija, Luis Morales, también se lamenta que “ya no se tengan más respuestas del caso de los cóndores”, pese a que formaron equipos técnicos para hacer la entrega de las muestras a la Fiscalía.

La mayor matanza

No es la primera vez que estos animales son envenenados, pero sí la más grande. La muerte de los 34 cóndores en Tarija es la de mayor impacto que se registró jamás en Bolivia y la segunda en el mundo.

Otra matanza de estas características fue registrada en enero de 2018 en la provincia de Mendoza-Argentina.

Los cuerpos de los animales estaban amontonados y parcialmente quemados. Algunos cóndores llevaban pocos días muertos, de otros quedaban “solo los huesos”, pero la hipótesis es que todos murieron envenenados con agroquímicos, informaba en ese entonces la organización “Aves Argentinas”.

Otra matanza similar se registró en 2018 en la provincia de Mendoza, Argentina. Foto El Clarín.

Una nota del periódico argentino El Clarín del 25 de enero de 2018 indica que la causa de la muerte de estos cóndores fue por una práctica “tan común” como peligrosa entre los ganaderos de la región.

“Cuando un depredador mata a uno de sus animales, los criadores envenenan los restos del cadáver que estas especies dejan apartadas para continuar comiéndose”, dice la investigación de la Justicia de Argentina.

Entonces, cuando los pumas o zorros regresan y siguen saciando su hambre, ingieren el veneno con que fue rociado a su presa, lo que deriva en su muerte.

“Es una práctica que se usa mucho, pero pone en riesgo también a las especies carroñeras que se alimentan con los restos que dejan los depredadores”, eran las declaraciones de entonces jefe del Departamento de Fauna de la Secretaría de Ambiente de Mendoza, Adrián Gorrindo al periódico local Los Andes.

Y aquí entra en escena el cóndor. “A eso se suma el mito urbano que sostiene que los propios cóndores cazan a las crías del ganado. Eso no ocurre”, refería el especialista.

Aquella lección, no serviría para frenar una nueva matanza con el mismo número de víctimas.

El caso se repitió tres años después y con características similares. Envenenamiento, mitos y un problema social. Esta vez fue más al norte, en tierras más altas y donde el animal es considerado un símbolo. Bolivia. Sí, ni ahí puede estar seguro. 

Tierras regadas de veneno

A su paso por los valles, los cóndores viven en amenaza constante.  

Diego Méndez recuerda que unos meses después de este suceso en Tarija, se encontró con otro caso de envenenamiento en Chuquisaca, pero esta vez ¡Se salvaron!

El biólogo fue alertado de dos cóndores que habían sido envenenados el 24 de agosto en los valles chuquisaqueños a una distancia de 45 minutos en vehículo desde la ciudad de Sucre.

“Este es un nuevo caso de envenenamiento, por suerte los cóndores se están recuperando satisfactoriamente”, relata el biólogo más tranquilo, porque esta vez, los animales van a poder extender sus alas.

Tanto en Tarija como en Chuquisaca se encontraron presas con veneno.

En el caso de Tarija se encontró carbofurano, conocido en el mercado como “furadan”, un tóxico que es utilizado en las plantaciones de alimentos que se prohibió el año 2009 en Estados Unidos.

Este plaguicida es conocido a nivel internacional como el creador del “círculo de la muerte”.

La National Audubon Society alerta que este tóxico interfiere con las enzimas que ayudan a que los nervios se comuniquen entre sí.

Las investigaciones indican que los animales fueron envenenados con un tóxico que es prohibido en Estados Unidos y Europa.

“Cuando un animal está expuesto, sufre convulsiones e insuficiencia respiratoria. Es una muerte horrible”, especifica esta organización estadounidense de protección animal sobre los efectos del producto.

El citado plaguicida está prohibido en Estados Unidos desde el año 2009. En España y otros países de Europa su prohibición es desde 2007.

Un estudio de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa-Perú devela que el uso de este producto también puede generar afecciones en los humanos, especialmente en los hombres. “El carbofurano puede causar daño en el aparato reproductivo masculino”, dice la tesis.

“Es llamativo que aquí –Bolivia- puedas comprarlo en cualquier parte como si fuera un chicle”, critica Diego Méndez.

En el registro del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), el carbofurano está clasificado como un plaguicida de tipo “acaricida – insecticida”, el cual se encuentra entre los productos que tienen permitida su distribución en el territorio boliviano.

Un paseo por las nubes

“Somos libres cual libre es el cóndor que el espacio recorre veloz”, dice una de las estrofas del Himno a Tarija, pero ¿qué tan libre es el cóndor en este contexto?

Para Diego Torrico, el cóndor es símbolo de libertad, majestuosidad y elegancia.

Diego es uno de los impulsores del festival “Irupanapente” que es realizado cada año en los Yungas paceños, donde cientos de personas se lanzan al vacío simulando el vuelo de esta ave, tratando de hacer aquel planeo perfecto.

Al deportista se lo ve en fotografías de periódicos nacionales con su traje de Mario Bros y su gigantesca mochila en la espalda con el colorido parapente escondido.

El joven de 1,85 metros de altura trata de emular el vuelo del cóndor en cada una de sus aventuras en parapente y para eso, se trasladó a Tarija a vivir esta experiencia cerca del ave.

El cóndor andino se encuentra en la lista roja como una especie vulnerable de extinción.

“Volé en una térmica con al menos diez cóndores a muy poca distancia y creo que hasta ahora fue una de las experiencias más increíbles que me regaló este deporte”, relata la vivencia de esos minutos de adrenalina pura en que la cúpula de su parapente se mimetizó con las impresionantes alas de aquellas aves.

Cuando el parapentista paceño se enteró del caso de envenenamiento en Tarija, sintió como si le hubiesen dado un golpe seco de puño en pleno rostro.

“Fue una de las noticias más dolorosas que recibí ese año… impotencia y rabia es lo que uno siente”, dice con la bronca contenida al recordar los videos de ese episodio que se difundieron en las redes sociales.

Quien no necesita volar para tenerlos cerca a los cóndores y sentir su paso es Vicente Dahier, quien es propietario de un alojamiento en la zona del Valle de los Cóndores en el departamento de Tarija.

Su pequeña estancia no tiene un nombre en específico, pero es conocida como la residencia de los cóndores. Quienes lo visitan, saben que tendrán consigo una de las vistas más privilegiadas de la naturaleza. Un paseo por las nubes.

Quizás, esta vista no tiene la producción de aquella película hollywoodense protagonizada por el canadiense Keanu Reeves, pero cuenta con el paso mágico de los cóndores que se pierden entre las nubes.

Este es el paisaje que conquistó el corazón del francés que hizo de Bolivia su morada. “Ya casi pasó un año de ese drama”, dice el hombre todavía impresionado por lo que vieron sus ojos aquel mes de febrero.

Como la escena de la tragedia de la película mexicana-estadounidense cuando un incendio amenaza con desaparecer aquel paraje mágico, lo ocurrido en Tarija toma otra dimensión y advierte con cortar las alas a este sitio de ensueño.

Y es que para Vicente o para Diego, este sitio sin los cóndores, pierde todo el encanto.

“Los respetamos mucho y enseñamos a la gente a que los respete también”, agrega Vicente, a quien se le escucha todavía afectado tras el teléfono por lo ocurrido en febrero, pero su mayor temor es que esta historia se repita, al no existir aún ningún precedente en el campo jurídico.

Un escudo incompleto

El cóndor andino se acomoda encima del Escudo Nacional dando su toque de majestuosidad al emblema patrio, además de ser la representación más pura de la libertad.

“Remata el escudo el cóndor de los Andes en actitud de levantar vuelo”, reseña sobre este símbolo la página oficial del Ministerio de Defensa.

La imagen del cóndor no solo se encuentra en el escudo, también figura en himnos departamentales como el de Tarija, en la literatura, en el folklore y en leyendas, es una parte importante de la cultura boliviana que puede perderse para siempre.

Los soportes del Escudo Nacional necesitan atención; pues el Cerro Rico que también es parte de sus símbolos como muestra de la riqueza del país, se encuentra al borde del colapso por la explotación minera en su interior y el cóndor está en la “lista roja” de especies en peligro de extinción.

El emblema patrio, puede quedar incompleto, pues ni la riqueza ni la libertad están recibiendo el cuidado adecuado.

La cabra que sirvió de carnada

¿Qué pasó el cinco de febrero en Tarija? La dantesca imagen de los 34 cóndores muertos, uno al lado de otro…impacta.

Las investigaciones de los peritos indican que estas aves fueron envenenadas. En total murieron en esa oportunidad 34 cóndores, cinco pala palas, un sucha y un carcancho.

Las imágenes de la matanza ocurrida en febrero de 2021.

Vicente Dahier aclara que el número de los cuerpos encontrados en el valle central tarijeño no son absolutos, porque existe la posibilidad que hayan sido más.

“La madre va a su nido a dejar la comida que recoge en el campo, entonces no sabemos cuántos más han sido afectados”, dice Vicente sobre el impacto de este suceso.

Según los comunarios de la zona, la intención era matar a un puma que se estaba comiendo su ganado. La carnada fue una pequeña cabra muerta, cuyo cuerpo fue cubierto de veneno. El resultado fue trágico.

Los cóndores atraídos por la carnada, mordieron el anzuelo y en apenas unos minutos de picar en esa carne, empezaron a desfallecer.

Un problema social que se eleva

Mientras pela unos duraznos al pie del horno de barro, una comunaria de Cabrerío, un poblado que se encuentra en el municipio de Culpina en Chuquisaca, justifica el envenenamiento de cóndores.

“Es que se comen el ganado”, dice la mujer mientras extiende la mano a uno de sus ocasionales invitados con un durazno bien pelado. “Son los mejores”, les revela a los visitantes al mostrar el jugoso durazno. 

Lo cierto es que esta ave no acostumbra a cazar animales vivos, sino que es carroñero.

Un animal carroñero es aquel que consume cadáveres sin haber participado en su caza.

Diego Méndez dice que este es un problema real que va más allá de un caso en específico.

“Falta información y estrategias de convivencia para que esta no sea la forma de proteger su ganado”, analiza el científico.

Productos tóxicos como “furadan” son ofertados libremente en el país y animales como las aves siguen siendo envenenados.

En la lista roja

Más allá de ser un símbolo nacional, el papel del cóndor en el medio ambiente es primordial, según sustenta el Museo Nacional de Historia Natural.

El cóndor al ser un animal “carroñero” es “fundamental” en el ecosistema, porque evita la proliferación de bacterias que pueden generar enfermedades en los humanos.

Además, “ayuda a controlar la población de otras especies carroñeras” y así contribuye a mantener el equilibrio del ecosistema, agrega Diego Méndez.

Este animal fue calificado como “vulnerable” de extinción en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En todo el mundo se tiene una población de 6 mil a 7 mil cóndores, de estos, 1.500 se encuentran en Bolivia, lo que representa el 20% de la población mundial.

60 cóndores representan el 1% de la población mundial, cifra que refleja la magnitud del biocidio de las 34 aves.

El cóndor andino se encuentra en la lista roja como una especie vulnerable de extinción. Fotografía: Diego Méndez.

Fiscalía con el vuelo en retraso

El Ministerio Público en Tarija solo ha indicado que el proceso por el biocidio de 34 cóndores no se ha cerrado.

En la Fiscalía dicen que están a la “espera” de los resultados para dar el siguiente paso.

Lo curioso es que hasta la fecha, ningún funcionario del Ministerio Público de Tarija se comunicó con los peritos para que estos den su ayuda técnica.

“Son pocos especialistas en esta rama en Bolivia, entonces sorprende que no se haya llamado a ninguno para aportar con la investigación”, critica Diego Méndez.

Si las pruebas fueron contaminadas o simplemente se perdieron, el daño no solo se comete a un caso, sino a la ciencia en su conjunto, porque se pierde información que ayude a mantener de una mejor manera el equilibrio ambiental.

La alerta roja ya está encendida y si se sigue pasándola por alto, ni un aterrizaje forzado podrá salvar a esta especie. 

Una historia alejada de nuestra realidad, pero real, esta es la propuesta del cineasta tarijeño, Alejandro Quiroga Guerra, denominada “Ginger’s Paradise”, una película documental que tendrá una presentación única en la ciudad de Tarija, que será el próximo martes 4 de enero a las 19.20 en el Megacenter.

La preventa de entradas ya está habilitada en el siguiente enlace, cuyo costo por persona es de Bs 30.

El estreno oficial de la película fue en la séptima edición del Festival de Cine Radical efectuada en noviembre de 2020 de manera virtual, en un año en que la pandemia de coronavirus también había golpeado al cine boliviano.

Recién pudo estrenarse en salas de cine este 2021 cuando fue presentada en el Festival Internacional de Cine de Santa Cruz (Fenavid).

Alejandro Quiroga tras una larga espera, logra exhibir a inicios de 2022 este trabajo en su ciudad natal: Tarija. “Es un deseo que tengo de presentarlo acá, de una forma sencilla, no tendremos alfombra roja, pero será un lindo momento para compartir con amigos y familiares”, dice el joven cineasta a Verdad con Tinta.

Este proyecto inicia en 2014 con la idea de “escribir una historia, de contar lo que pasa, de contar lo real”, relata el alto y flaco director de anteojos.

Es así, que en ese camino, Alejandro se encuentra con Crhistopher Stanlyeng, un músico estadounidense radicado en Bolivia, cuya historia encaja con las características que él buscaba.

“Lo conocí gracias a unos amigos y me impactó la forma en la que él vive, en cómo decide expresar sus ideas, materializándolas de manera manual, autosostenible, en una hacienda con el sueño alternativo de alejarse de la ciudad para vivir bajo sus propias normas”, recuerda sobre esos primeros encuentros con Crhistopher, o “Cristóbal” como Alejandro lo nombra.

La película-documental tendrá una presentación única en Tarija, será este 4 de enero.

Para este proyecto, Alejandro se sumerge por cuatro años en el mundo de Ginger’s Paradise.

Este es el nombre de una finca ecosustentable y ecohotel, creada por Christopher y su pareja Sol, una boliviana con experiencia en sostenibilidad.

Este paraíso se encuentra en medio de la selva frente a la localidad de Bermejo, dentro del municipio de Samaipata del departamento de Santa Cruz.

Si bien Alejandro empezó solo con el trabajo del documental, en el camino encontró el interés de otros productores nacionales como Harold Céspedes, Álvaro Olmos y Melanie Michel que se unieron a esta aventura.

En cuanto a la inversión, el proyecto también empezó con el empuje solitario de su director, pero con en pasar del tiempo se fue encontrando con el apoyo de laboratorios como: AricaDOC, BoliviaLAB y DocMontevideo.

Sobre la historia

La sinopsis describe que el documental trata de Christopher, quien se prepara para recibir a su madre, que por primera vez viajará a Bolivia para visitarlo en su finca eco-sustentable en la selva.

“La única razón por la que Chris me dio para dejar el país, fue que quería liberar sus serpientes en su hábitat natural”, expresa la madre de Christopher en lo que viene a ser el adelanto de este documental.

En medio de esta visita, la vida en la naturaleza puede engendrar conflictos inesperados.

“Parece que todo paraíso contiene un pequeño infierno, y este santuario en la selva boliviana no será la excepción”, señala la descripción del documental.

Alejandro cuenta que este proyecto cinematográfico está inspirado en el legado de sus padres. “Ginger’s Paradise representa para mí el éxito de un ideal que se aparta de las normas convencionales que dicta la sociedad”.

Como Christopher y su familia, para “Ale” como suelen decirle sus amigos, la vida comunitaria ha sido su hogar, “donde todo se comparte y se rechaza el egoísmo como el individualismo”, afirma.

“Este documental ha sido una oportunidad para difundir una visión que compartimos con Ginger’s, donde el trabajo y la vida son colaborativos”, refiere. El cineasta agrega que es posible pensar en otro tipo de sociedad, una que tiene fortalezas y debilidades, “pero que es posible”.

Sobre el director

Alejandro Quiroga es guionista, director de fotografía y director de cine boliviano. Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana, con posgrado en Producción Cinematográfica de la Universidad Politécnica de Cataluña-España. También se especializó en Cinematografía en Buenos Aires- Argentina en la Escuela Cinematográfica.

Alejandro Quiroga en el rodaje de una de sus producciones.

Fue becado por la Fundación Carolina para participar en el Curso de Desarrollo Cinematográfico Iberoamericano en Madrid- España en el año 2017 por su guion de “Los de abajo”, película que también se estrena el 2022.

Dirige actualmente la productora De Otro Cuento Films.

Acá puedes ver el avance de la película:

Páginas web creadas solamente para estar en la red durante el periodo del contrato con el que fueron beneficiadas, medios de comunicación cuyos beneficiarios de los recursos por ingresos publicitarios son familiares o amistades de los entonces funcionarios de la Gobernación, estas son parte de las irregularidades encontradas por la Dirección de Comunicación tras hacerse público en septiembre el reportaje de Verdad con Tinta junto con Connectas sobre la fábrica de desinformación.

 “Se identifican indicios de contravenciones al ordenamiento jurídico administrativo vigente respecto de los contratos de publicidad y órdenes de trabajo (servicio), por lo que corresponde remitir antecedentes a la Dirección de Auditoría Interna a fin de establecer lo que corresponda en Derecho”, señala el informe realizado en octubre por la Dirección de Comunicación de la Gobernación tarijeña al que Verdad con Tinta tuvo acceso.

Este informe firmado por el director de Comunicación, Marco Montellano Gutiérrez, también fue remitido al gobernador Oscar Montes Barzón, donde identifica “una cantidad determinada de contratos de publicidad suscritos con distintos medios de comunicación, durante la gestión pasada, señalados como irregulares”.

¿Qué contenido se promocionó con los Bs 450 mil destinados a Facebook?

La Gobernación destinó este monto equivalente a 64.655 dólares para publicidad entre 2020 y 2021 en Facebook por medio de la empresa Cisneros Interactive. El informe realizado por la Dirección de Comunicación constató que “falta documentación de respaldo sobre los servicios prestados y detallados en el objeto del contrato”.

Es decir, que no se tiene conocimiento del contenido que fue realizado con estos recursos.

También se identificó una vulneración en el artículo tres del Decreto Supremo 0181 de normas básicas de administración de bienes y servicios por el tipo de contrato utilizado con esta agencia.

El informe de la Dirección de Comunicación recomienda auditar tres órdenes de servicio a favor de Cisneros Interactive por un valor de Bs 150.000 en total. “Las órdenes de servicio podrían estar, en este caso en particular, exentas a los controles y estándares procedimentales mínimos de gasto público”, indica.

Un dato particular que devela el informe del gasto en publicidad, es que el 100% del presupuesto departamental en comunicación fue comprometido en el primer trimestre de este 2021, es decir, en el periodo electoral.

Medios fantasmas

Otro de los contratos observados es de “El Informante”, un medio de comunicación que fue creado en 2019 y que dejó de funcionar en 2020. El informe de Comunicación refiere que fue realizado para para “acceder a tres periodos de contratos”.

Entonces, según la investigación interna de la Gobernación, este medio de comunicación fue creado únicamente en el tiempo en que duraron los contratos con los que se le favorecieron.

Otro de los medios observados es El Estado Digital. Un muestreo efectuado en Comunicación revela que las publicaciones efectuadas por este medio en el periodo de contrato, demuestran que la página no producía contenido propio, solo replicaba información generada por otros medios de comunicación escrita.

“Determinar si la propuesta y el material publicitario difundido por este medio para la Gobernación utiliza un soporte informativo idóneo y propio, o si por el contrario, es un medio fantasma creado solo para beneficio directo de las influencias de exfuncionarios de la Gobernación”, dice el informe.

Este informe refiere que existen inclusive, “indicios de plagio” si no hay autorización de los medios de comunicación que produjeron las noticias originales y cuyo contenido es asumido como propio por el periódico digital en el caso en particular.

En este medio se encontraron contenidos que eran copiados de otros periódicos, en algunos casos sin citar la fuente.  Este medio digital se benefició con 6.896 dólares en contratos entre 2019 y 2020 sin que se produzcan contenidos propios, pues solo se limitó a repetir notas institucionales de la Gobernación y de otros medios.

Una de las mayores irregularidades encontradas es que una exfuncionaria de la Secretaría de Economía portaba en el tiempo en que fungía esta función una credencial de periodista de este medio de comunicación.

Otra situación anómala fue encontrada en el portal web Alerta Bolivia, donde se encuentra un beneficio económico indirecto a una exfuncionaria pública con contratos publicitarios a través de la página web, siendo su representante legal su hermana.

El informe pide verificar en la auditoría si la exfuncionaria pública que trabajaba en la Dirección de Finanzas percibió recursos del Estado “tanto a través de su sueldo, como a través de las contrataciones publicitarias realizadas a la página web que representaría su hermana”.

Otra de las irregularidades encontradas en los contratos publicitarios entre 2020 y 2021 se da con el portal digital Jornada 7, cuya actualización de la Fundación para el Desarrollo Empresarial (Fundempresa), es efectuada exactamente un día después de haberse adjudicado la contratación.

Es decir, ganó la adjudicación sin tener la documentación en regla.

Además, para adjudicarse la contratación, el representante de la página web presentó su NIT (Número de Identificación Tributaria) correspondiente a una empresa con actividad principal de servicios de comidas.

“También se observan certificados de no adeudos a las AFP (Previsión y Futuro de Bolivia) que fueron emitidos ocho días después de haberse realizado el inicio de su contratación”, dice el informe.

En este documento, la Dirección de Comunicación sugiere realizar un análisis sobre las modalidades de contrataciones de publicidad por órdenes de trabajo o servicio, sin pasar por ningún proceso de fiscalización.

Si bien este informe confirma las irregularidades ya reveladas en el reportaje “La fábrica de desinformación que usó dinero de la Gobernación de Tarija”, la exdirectora de Comunicación, Daniela Rodríguez, dijo a Verdad con Tinta que esta situación no solo ocurrió entre 2020 y 2021, sino que se repitió a lo largo de la gestión de Oliva, donde las determinaciones pasaban por el gobernador, sus asesores políticos y comunicacionales.

Parte de los informes internos realizados por la Gobernación.

Asamblea inicia investigaciones

Sobre el particular, el vicepresidente de la Asamblea Departamental, Mauricio Lea Plaza Peláez, también dijo en una posterior entrevista a Unitel Tarija que esta instancia investiga el mal uso de recursos públicos en publicidad desde la Gobernación. “Es un hecho que ya raya lo delictivo”, declaró el directivo de la Asamblea.

Unitel Tarija también trató de hablar con exsecretarios de la Gobernación como Waldemar Peralta Méndez de Coordinación, quien dijo que el tema no le compete por no haber sido director de Comunicación.

En contraste, el exdirector de Comunicación, Marcelo Sánchez Campero, volvió a negar irregularidades en los procesos de contratación por publicidad en la gestión anterior, indicando que las revelaciones de la investigación de Verdad con Tinta son “falsas”.

“Tomamos un proceso administrativo de contrataciones donde hay reglamentos establecidos y documentación que se requiere”, respondió el exdirector comunicacional a Unitel.

Sin embargo, el informe de la propia Gobernación devela que se incumplieron una serie de reglamentos.

Sí admitió que existieron contratos con medios digitales “con diferentes cuantías”, aunque no se encontró sustento técnico alguno de la diferencia que se establecía entre unos y otros.

Reporte de Unitel Tarija sobre los gastos publicitarios en la Gobernación tarijeña en la gestión de Adrián Oliva.

Más de Bs 80 mil destinados a la cuenta del exgobernador en 5 meses

Verdad con Tinta accedió a una denuncia que fue presentada en febrero de 2021 ante el Tribunal Electoral Departamental (TED) en contra del entonces gobernador Adrián Oliva Alcázar y de la agrupación política que lideraba “Todos”.

La denuncia fue presentada por el asambleísta Mauricio Lea Plaza, aunque la misma fue rechazada.

Según la denuncia, la página en Facebook del entonces gobernador fue modificada en su perfil y convertida en la página oficial de Adrián Oliva candidato por la agrupación “Todos” de Tarija, “aprovechando y manteniendo para sí los suscriptores que fueron captados en base a los pagos realizados institucionalmente por la Gobernación”.

La denuncia la presentó ante el TED, porque el asambleísta indicaba que el uso de recursos públicos para la página del entonces candidato vulneraba la Ley del Régimen Electoral y el Reglamento de Campaña y Propaganda para las Elecciones Subnacionales 2021.

De acuerdo a las nuevas políticas publicitarias de Facebook, fue liberada la información de los responsables del pago de publicidad por esta red social, dejando al descubierto esos datos para la identificación de los responsables, tanto del desembolso como de la publicaciones, inclusive se puede verificar el importe económico utilizado para los post.

Gastos en publicidad de la página de Adrián Oliva entre agosto de 2020 y enero de 2021.

En la denuncia, se muestra el informe que devela un gasto de Bs 80.654 por concepto de “propaganda política en Facebook” entre el 4 de agosto de 2020 y el 23 de enero de 2021 en la página de Adrián Oliva.

“Al tener el gasto por día de las publicaciones resulta que la Gobernación destinó una inversión de 100 dólares por día” para la página del entonces candidato.

En la denuncia se refiere que, en el registro de la citada página, el número telefónico inscrito pertenecía a un funcionario de la Gobernación, mientras que el correo electrónico como el sitio web son pertenecientes a esta institución.

“Una vez demostrado que son servidores públicos del Órgano Ejecutivo del Gobierno Autónomo Departamental de Tarija los que administran con dinero público las páginas del candidato Adrián Oliva Alcázar, es importante mostrar los horarios de las publicaciones, para demostrar que actúan en horarios laborales, utilizando correos electrónicos institucionales”, refiere el documento enviado al TED en febrero.

Las citadas publicaciones se encontraban dentro del horario laboral.

Estas son solo parte de las irregularidades encontradas en un primer informe efectuado sobre los gastos publicitarios de la Gobernación de Tarija, pues el mismo solo registra de los años 2020-2021.

Las declaraciones recabadas por Verdad con Tinta de exfuncionarios de esta institución develan que este irregular manejo se dio de manera constante durante toda la gestión, siendo más intenso en periodo electoral.

¿Qué parámetros se utilizaban para los contratos publicitarios con recursos públicos? ¿Cómo se medían los medios o qué seguimiento se hacía para la diferenciación de precios? ¿Qué tan importante era la utilización de recursos públicos en este tipo de contratos en periodo de crisis económica?

Son preguntas que aún se deben responder en la auditoría del Gobierno Departamental.

Empezó la cuenta regresiva para compartir un sueño. Así lo considera Diego Pino Zamora, más conocido en el medio como “Gatto”, director de la película “Gaspar”, que estará desde el 11 de noviembre en las principales salas de cine del país.

Gaspar es la nueva propuesta del cine tarijeño; un largometraje realizado por la productora La Máquina de Sueños que pretende tocar las fibras más profundas de nuestro ser con una historia ficticia basada en sueños, pero a la vez cercana a la realidad.

La película fue grabada en 2019 y por la pandemia de coronavirus tuvo que esperar más de un año para su presentación.

“Esta es una peli que habla sobre los sueños, de la posibilidad de no cumplirlos, del qué pasa cuando no los cumples”, explica Gatto tratando de no dejarse llevar con la trama ni de revelar el hilo de esta película, que a su modo de ver, es “chiquitita, pero emotiva”.

Cuando Verdad con Tinta le consulta al joven director a qué se refiere cuando habla de una película “chiquita”, responde que se debe a que no tiene un presupuesto muy alto, a que el equipo técnico es pequeño. “Es chiquitito comparado con otras producciones”, describe con su característica sencillez para decir las cosas.

A eso, el flaco director de pelo enrulado agrega que la historia de la película es “simple”, sin artilugios narrativos, “ni cosas muy grandotas”, la resume como una trama sencilla con un alto nivel de emotividad.

Para Gatto Pino, esta película que resume un sueño, busca “tocar la fibra familiar”, porque es una historia de padres jóvenes con un niño que tiene problemas.

«Es una película chiquitita, pero emotiva»

Diego Pino

Uno de los personajes de esta trama es “Martín”, que es interpretado por Vitorio Lema Arana, quien considera que esa sencillez con la que se presenta la historia la muestra “sincera”, por ende, fácil de quererla.

“Creo que al público le va a gusta mucho la película porque es muy frágil, trata especialmente de la reconstrucción de una familia, entonces, eso siempre pega en el corazón”, dice el entusiasmado actor a Verdad con Tinta.

El corazón de Vitorio se queda en parte con el personaje de Martín, porque en él halló sueños en común. “El sueño que él tenía era de tener éxito en la música, de ser un rockstar y uno de mis deseos más grandes, como Vitorio, es poder ser feliz de hacer música y actuación; eso me ayudó mucho a ponerme en los pies de Martín”, revela.

El director de la película Gatto Pino junto al director de fotografía, Sergio Bastani en la producción de Gaspar.

La pasión de Vitorio por la música lo acercó más con su personaje, que según cuenta, fue evolucionando conforme se adentraba en la historia, fruto de largas charlas con el director como con el equipo de producción. “El personaje lo trabajé meses de meses”.

Un 90% de la película fue grabada en la ciudad de Tarija y las escenas restantes en Estados Unidos, en las ciudades de Los Ángeles y Nueva York.

Sobre la inversión, Pino explica que la producción en sí fue realizada con recursos propios, salvo la post producción que fue hecha en Uruguay, gracias al fondo obtenido del Programa de Intervenciones Urbanas dependiente del Ministerio de Planificación del Desarrollo.

Con la música de ¡Suke!

“Esto trasciende un poco de la pantalla, porque es una banda que existe en la realidad, pero que a la vez está dentro de la ficción de la película”, explica Gatto sobre la participación de esta banda musical.

En la película, Suke es la banda de Martín, uno de los personajes, pero al mismo tiempo, es la agrupación de la que forma parte Vitorio en la vida real.

“Esto ha sido un poco raro, pero divertidísimo, unos momentos especiales, han sido de las escenas que más he disfrutado cuando estábamos tocando con la banda”, confiesa el actor.

Y es que Suke es una banda de rock alternativo formada en 2015 por tres bolivianos que radican en Los Ángeles-Estados Unidos. La participación en esta película ha sido la primera experiencia de sus integrantes en Bolivia.

Elenco

Gatto Pino destaca la participación en el elenco de Vitorio Lema, quien se tituló como actor profesional en Los Ángeles-Estados Unidos, siendo uno de los pocos artistas nacionales que estudió la Carrera de Actuación.

En los papeles protagónicos también se encuentra Dragos Popescu Avilés, un niño que anteriormente había trabajado con la productora con buenos resultados. “Es un gran valor”, resalta el director sobre el potencial del joven actor.

Para la selección de los actores fue realizado un casting abierto, donde se descubrieron nuevos talentos como el caso de la actriz Eugenia Añazgo que representa el papel protagónico de la madre. “La mayoría no son profesionales, pero tuvieron ya algunas experiencias en actuación” admite.

En el momento de mencionar al elenco, Gatto se toma unos segundos para hacer memoria en honor al actor Rodolfo Bluske Buffoli, conocido con cariño como “Ruddy”, quien falleció a principios de este año. “Gran personaje de la película”, dice con palabras entrecortadas.

La Máquina de Sueños, ya tiene entre sus hombros producciones como El General, un cortometraje que fue finalista en el concurso de la red YouTube en Venecia, Italia.

También ganó en 2019 en Fenavid por el mejor videoclip nacional realizado para la banda Orgasmo de la canción “Estados de Demencia”.

Estreno

“Gaspar” ya fue presentada en los festivales de Puerto Madryn en septiembre y de Cine en las Alturas de Jujuy en octubre, ambos en Argentina.

También se presenta esta semana en el Festival Internacional de Cine de Santa Cruz (Fenavid).

El estreno oficial está previsto para el 9 de noviembre en el Megacenter de la ciudad de Tarija, aunque estará disponible para todo el público en las principales salas de cine del país desde el 11 de noviembre.

Después de ocho años vuelve a estrenarse una película tarijeña; la última fue “La Huerta” en 2013 del director Rodrigo Ayala Bluske y producida por Toborochi Films, una comedia negra que contó con las actuaciones de:  Luciana Acosta, Liliana Arce, Valeria Catoira, Beto Martínez, Virginio Lema, Hugo Buhezo, Adrián Vaca y Toto Vaca, entre los principales.

En una charla TED, Gatto Pino contaba que aquellos sueños que tenía en su mente, se hacían realidad con las películas. Esta vez, con su ópera prima, el joven director y su equipo, invitan a la ciudadanía a compartir este sueño llamado Gaspar.  Soñar para contar.

Acá puedes ver el tráiler oficial:

Trabajo realizado para Bolivia Verifica.

Completando una dura marcha de 20 kilómetros por las calles de Sapporo, la atleta paceña Ángela Castro Chirivechz cerró el 6 de agosto la participación boliviana en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, quien además fue la única abanderada en la ceremonia de clausura del evento realizada este 8 de agosto.

La marchista boliviana logró completar la difícil competencia en una hora, 42 minutos y 25 segundos para ubicarse en el puesto 48 entre 58 participantes.

Con esta participación cierra otra olimpiada para Bolivia sin poder obtener una medalla, y es que para cada atleta que nos representa en los Juegos Olímpicos de Verano, el esfuerzo se multiplica a diferencia de los participantes de otros países, pues las condiciones en las que se entrenan no son las mejores.

Números que no favorecen

Los números no benefician a Bolivia en los Juegos Olímpicos, en total son 80 los deportistas que representaron al país en 16 ediciones, aunque la cifra baja si se toma en cuenta los atletas que participaron en más de una oportunidad.. La primera participación boliviana fue en Berlín 1936.

Sin embargo, las participaciones de manera consecutiva en los Juegos Olímpicos fueron desde Tokio 1964.

Estos datos son recogidos de la página oficial de los Juegos Olímpicos que hace un resumen histórico de la participación boliviana en las olimpiadas, indicando que hasta Rio 2016, se llegó a un total de 75 atletas, sumando los cinco de la última edición, son 80.

Bolivia es el único país de Sudamérica que no ha ganado una sola medalla, según cita la página oficial de los de Juegos Olímpicos.

A nivel Latinoamérica, solo Belice, El Salvador, Honduras y Nicaragua alcanzan esta condición, señala un resumen histórico del Centro Mexicano de Relaciones Internacionales (Cemeri).

El mayor logro histórico se dio con la Selección Nacional de Fútbol Sub-15 que ganó una medalla de oro para el país en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur 2010.

Delegaciones reducidas

Con el reducido número de participantes, también bajan las posibilidades de aspirar a alguna medalla.

En su primera participación en 1936, solo dos atletas bolivianos nos representaron: el beniano Alberto Conrad en natación y el paceño Eduardo Paccieri en tiro deportivo, según relata la investigación de Carlos Javier Gareca.

Otros artículos de prensa señalan la participación de Arnold Nielsen en Berlín 1936, aunque no se especifica en qué disciplina, ni se encontraron registros en los archivos de los Juegos Olímpicos.

Según un artículo de La Razón, Nielsen participó en el «concurso de arte» que se habilitó en ese certamen. 

Bolivia volvió a participar en Tokio 1964 con un solo deportista, Fernando Inchauste en canotaje. Inchauste también participó en México 1968 y en Múnich 1972, pero en esa última oportunidad, en otra disciplina: tiro deportivo.

Las delegaciones bolivianas más grandes llegaron a tan solo 12 deportistas para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y el mismo número se repitió en Río 2016.

“Casi todas las participaciones” de Bolivia se han realizado gracias a invitación (wildcard), con la excepción de los Juegos Olímpicos de Río 2016, “donde la mayoría de los atletas de la delegación de Bolivia consiguieron las mínimas para asegurar su plaza en los Juegos”, señala la organización.

Las denominadas wildcard son entregadas por la organización de los Juegos Olímpicos, cuyo objetivo es manejar el proceso de asignación de cupos con delegaciones muy escasas, para promover una mayor “universalidad y equidad” para atletas que no pudieron clasificar, según se especifica en el documento.

En síntesis, las delegaciones bolivianas en los Juegos Olímpicos fueron conformadas entre uno y doce deportistas como máximo a lo largo de las diferentes ediciones.

Los países latinoamericanos que consiguieron medallas a lo largo de la historia de los Juegos Olímpicos. Bolivia es uno de los cinco países de la región que no consiguieron una sola presea. Fuente. Statista.

¿Por qué son tan reducidas las delegaciones bolivianas?

Según las gráficas de Statista, un portal alemán de estadística en línea, Bolivia solo supera en Latinoamérica a El Salvador y Nicaragua en cantidad de atletas que participaron de Tokio 2020.

Bolivia participó en Tokio 2020 con 5 atletas, El Salvador con 4 y Nicaragua con uno. El país de América Latina con mayor representación fue Brasil con 302 atletas.

La diferencia es más marcada cuando se ve el número de las delegaciones de las potencias en Tokio 2020, como Estados Unidos con 613 atletas o China que llevó a 431 deportistas.

Los atletas bolivianos en Tokio 2020 fueron: Ángela Castro, Bruno Rojas, Gabriel Castillo, Hugo Dellien y Karen Torrez.

Una de las cinco atletas bolivianas en Tokio 2020 fue la nadadora cochabambina Karen Torrez Guzmán, quien fue abanderada en la ceremonia inaugural.

Karen responde a Bolivia Verifica que la reducida participación se da porque después del fútbol, en las otras disciplinas “el deporte no es profesional”.

Torrez participó de manera consecutiva en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020.

La atleta boliviana Karen Torrez preparándose para la competencia de 50 metros de natación en Tokio 2020. Imagen: Comité Olímpico Boliviano.

La atleta explica que la clasificación a los Juegos Olímpicos es “bastante exigente”, poniendo como ejemplo su disciplina que es la natación, donde las marcas mínimas están establecidas a partir del puesto 16 de las últimas olimpiadas.

“Bolivia usualmente asiste con una marca de clasificación B”, que es un porcentaje un poco mayor a la marca establecida. Agrega que en otras disciplinas se les exige estar entre los primeros puestos del ranking.

“Tú puedes ver que los deportistas en Bolivia tienen un trabajo de otro tipo y entrenan o estudian otra cosa. Cuando tienen que salir a competir al exterior, no pueden hacerlo porque no tienen los recursos económicos”, contextualiza la atleta.

En el caso particular de Karen Torrez, ella trabaja hace cinco años como entrenadora, combina los horarios entre su preparación con las actividades laborales.

“El tiempo que yo me puedo dar para entrenar y descansar no es el que se da una atleta en otros países, donde se dedica 24/7 a eso”, compara.

Además, los atletas en otros países, tienen equipos de científicos, médicos, nutricionistas y psicólogos que los acompañan en su preparación.

Torrez cree que la única manera de mejorar la participación boliviana en los Juegos Olímpicos es cambiando por completo el sistema deportivo en el país. “El deporte en Bolivia aún es amateur”, confiesa.

Esta calificación se da porque los atletas no perciben un sueldo, no hay instituciones sólidas que apoyen a los deportistas, son pocos los centros de alto rendimiento y los que hay son privados, según indica.

“En otros países los deportistas no tienen que estar vendiendo rifas para poder viajar”, dice la nadadora sobre la difícil realidad del atleta boliviano.

Sobre la misma pregunta, el jefe de misión de Bolivia para Tokio 2020, Fabricio Pinto, responde a Bolivia Verifica que son “muchos” los factores que inciden en esta situación, empezando por la carencia de políticas nacionales, departamentales y municipales a favor del deporte.

Mientras Pinto esperaba en la cálida ciudad de Sapporo-Japón por la participación de Ángela Castro, del otro lado del teléfono era una fría madrugada boliviana, dándose así un momento propicio para conversar sobre la realidad del deporte nacional.

Pinto que es parte del Comité Olímpico Boliviano acota que entre los factores que inciden en la baja participación de atletas nacionales en las olimpiadas, está la falta de inversión económica y de una estructura de formación de profesionales “afines a las prácticas físicas-deportivas”.

Estos profesionales son médicos deportivos, traumatólogos deportivos y nutricionistas deportivos entre otros.

Agrega que también se requiere en el país profesionales técnicos formados académicamente. 

“Se necesita más entrenadores especializados en sus deportes, preparadores físicos, biomecánicos, metodólogos y psicólogos deportivos” para apoyar a los atletas.

Valeria Darwich Arandia es madre de dos jóvenes atletas de 13 y 14 años que sueñan con participar en los Juegos Olímpicos, pero este sueño tiene una serie de obstáculos, según relata.

“En Bolivia no hay apoyo para el deporte en ningún sentido, por eso que muchos de los deportistas se ven obligados a irse a otros países”, comenta.

Valeria relata que esta situación se da desde las regiones, poniendo el ejemplo concreto de Tarija, donde el Servicio Departamental del Deporte (Sedede), “no ayuda ni con los uniformes para los atletas”, siendo los padres de familia quienes cargan con el costo.

Tanto atletas, dirigentes y padres de familia coinciden en sus respuestas: Bolivia no tiene políticas públicas a favor del deporte, lo que se refleja en reducidas participaciones en los Juegos Olímpicos.

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