Rose Marie… en el nombre de la madre

Jesus Vargas Villena

Por Jesús Vargas Villena

 

No tiene que llegar un día específico como el de la madre para valorar todo lo que representa…la vida misma.

Este artículo va dedicado a ella,  a la madre, el nombre impuesto es el de la mía, pero quien lo lea, simplemente lo suplanta con el de la suya, pues esa esencia única, la tienen casi todas, aunque suene contradictorio.

Usar tu primer sueldo para comprar un par de zapatitos, es una pequeña muestra de todo lo que hiciste desde un principio, o desde antes, cuando éramos uno solo.

Hacer filas por una lata de leche en época de inflación o bancarte el hambre para que coman tus hijos, son acciones que resumen la fuerza de una madre,  la que está por encima de cualquier personaje ficticio de The Avengers o Star Wars, pues no conoce  imposibles.

No te duermas… sé que solo de mencionar las películas de ciencia ficción se te viene el aburrimiento,  tanto como con el fútbol, pero es importante contextualizar, porque igual las aguantaste,  simplemente por regalarnos tu compañía.

Gritarte porque te despiertes, desvelarte porque llegues y olvidarte de sus salidas, son muestras más que significativas de un infinito amor.

Una milanesa, dos huevos y la sonrisa con kétchup, resumen el concepto de felicidad a la hora de comer. Sí…eso lo hiciste en respuesta a los reclamos irracionales de que la comida estaba aburrida.

En algún momento escondiste tus lágrimas por nuestras sonrisas, y en algún momento nuestras alegrías fueron tus sonrisas.

Cuando uno crece,  cree que el trabajo de ella culmina, pero contrariamente en este rol, no se aceptan jubilaciones; pues madre fue, es y será siempre, porque ese corazón no condice permiso, ese sentimiento no tiene límites.

Palabras sobran y todas se deben a lo que hiciste para que las mismas fluyan.

Dicen que para ser madre hay que ser aplicada, tener una economía estable, cambiar hábitos de vida y demás, pero en la fórmula de la vida real…hay un condicionamiento esencial, lo demás luego se verá.

Para ser madre,  hay que saber amar y eso, lo haces bastante bien. Por eso, en el nombre de la madre…Rose Marie.

 

Claquetarija: Eugenia

Erich Conzelmann

Erich Conzelmann Castellanos

Se la siente como un experimento personal, que al convertirse en una película muta para convertirse en un experimento social, donde el espectador es testigo de un viaje introspectivo, surreal e íntimo, y no está solo como un veedor, con actitud contemplativa, porque los temas que toca la película nos conciernen a todos los que vivimos el aquí y el ahora. Todo esto poniéndose en los zapatos de Eugenia que sin duda representa un drama actual desde la perspectiva femenina. Las circunstancias reveladas dentro de la ficción, dentro del drama, crean una realidad palpable e incómoda, no tanto por las situaciones que atraviesa el personaje, sino por representar casi de una manera documental una cotidianidad innegable que sufrimos todos en nuestra sociedad, es por eso que verse en este espejo gris no resulta halagador, más por el contrario, logra una reflexión. El drama Eugenia es real y lo vive un sin número de mujeres; se la siente más cercana por que la puesta en escena es mayormente en nuestro país.

La propuesta cinematográfica está presentada íntegramente en blanco y negro, realzando el tenor del film y de los sin sabores de la protagonista. Entre otras cosas, invita al espectador a un momento poético y gris.

Andrea Camponovo encarna la revolución de Eugenia y su búsqueda para encontrarse con ella misma, su actuación sin duda es meritoria, al igual que el resto del elenco, pero es ella la que carga en sus hombros todo el peso de la película (prácticamente no hay escena donde no esté).

Hay varios símbolos que ayudan a narrar la historia y hacerla visualmente llamativa, por ejemplo,  ver a Eugenia con un traje de guerrillera, con una peluca negra o portando un fusil. Se la ve alzando un mazo enorme, picando piedras, o con esos lentes que parecen un antifaz que le sirve al mismo tiempo como escondite a vista de todos, o como máscara para enfrentarse al mundo, empoderada y frágil.

Hacer cine en Bolivia es una labor titánica, aún tenemos un largo camino que recorrer, y siempre hay maneras distintas de contar historias, esta es una versión de Martín Boulocq, director y guionista de este eslabón más de la cadena del cine nacional.

“No hay que volver a empezar, hay que continuar no más”.

MARCO ANTONIO MONTELLANO GUTIERREZ

MARCO ANTONIO MONTELLANO GUTIERREZ

Abogado y Comunicador Social

Candidato a la Maestría en Literatura Boliviana y Latinoamericana. Fue coordinador general de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia y miembro del equipo gestor y editor de la Biblioteca Plurinacional. Trabajó en redacción, edición y corrección de publicaciones –periodísticas, académicas, institucionales y literarias–, con instituciones y organismos como la Fundación del Banco Central de Bolivia,  la Fundación Friedrich Ebert, Solidar Suiza, la Fundación Yolanda Bedregal, el periódico Página Siete, Prometa,  Avina, CERDET y el CEPAD, entre otras. Dirigió equipos de comunicación y prensa desde la jefatura de redacción del periódico Nuevo Sur y como responsable de la unidad de comunicación y relaciones públicas de la Cámara de Senadores. Fue asesor general del Senado y del Ministerio de Defensa de Bolivia.

MERCEDES BLUSKE MOSCOSO

MERCEDES BLUSKE MOSCOSO

Periodista – Co directora de Verdad con Tinta

Graduada del Colegio Universitario de Periodismo –CUP- en la ciudad de Córdoba, Argentina en 2012. Obtuvo el título de Magister en Dirección de Comunicación y Nuevas Tecnologías de la Fundación COSO, en la ciudad de Valencia, España (2014).

Actualmente  se desempeña como Directora Adjunta y Redactora de la revista de investigación periodística “Verdad con Tinta” y como Directora de Comunicación y Comercio Exterior en una empresa del sector privado.

Ganadora del Premio Eduardo Abaroa 2017 en la categoría de Periodismo Cultural en Prensa Escrita y galardonada con el “Premio Cristian Osvaldo Mariscal”, organizado en 2016 por Multimedia Boquerón, en la categoría de “Periodismo de Investigación”.

JESÚS VARGAS VILLENA

JESÚS VARGAS VILLENA

Periodista – Co director de Verdad con Tinta

Egresado  de la Universidad Católica Boliviana (UCB) con el título de licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Becado el año 2013 por el Instituto Tecnológico de Monterrey, México donde se especializó en Periodismo Digital y Periodismo Latinoamericano como Agente Líder en el Desarrollo Social. Obtuvo el Diplomado en Periodismo para el Desarrollo en la Escuela Internacional de Alta Gestión de la UPDS, Bolivia. Formó parte en 2017 del Programa Internacional de Liderazgo para Visitantes del Departamento de Estado de los Estados Unidos con especialidad en estrategias internacionales de drogas.

Fue director del periódico Nuevo Sur (2014-2016), periodista en la empresa Multimedios de Monterrey, México (2013) y actualmente se desempeña como Jefe de Redacción en  el Periódico de Tarija, Bolivia.

Destacado por el periódico El Deber entre los 17 comunicadores “Orgullo de Bolivia” en 2013.

Ganador del Premio Eduardo Abaroa 2017 en la categoría de Periodismo Cultural en Prensa Escrita y galardonado con el “Premio Cristian Osvaldo Mariscal” 2016 organizado por Multimedia Boquerón  en la categoría de “Periodismo de Investigación”. Fue nombrado en 2016 como “Periodista Destacado de Tarija” por el Concejo Municipal de esta ciudad.