Debido a la vulnerabilidad de los controles fronterizos y a las negociaciones que se establecen en las rutas de transporte, el contrabando ha encontrado en Bolivia más formas de expandirse afectando a industrias clave para el desarrollo productivo local del vino, harina y cerveza. El crimen organizado se ha fortalecido.

Por: Jesús Vargas Villena y Mercedes Bluske Moscoso

“No saques el celular que están armados”, dice en voz baja el hombre que hace las veces de guía, después de pasar un amplio portón de calamina, mientras su mirada se dirige a los cinco tipos que están en ronda a escasos metros, charlando, mirando, pero especialmente…vigilando.

 

Este es uno de los 120 pasos ilegales identificados a lo largo de las fronteras bolivianas. En el sur del país hay más de 50 y se encuentran por la quebrada Internacional que separa a Bolivia de Argentina. De un lado está la población de Pocitos, en el municipio boliviano de Yacuiba, mientras que a tan solo unos metros, el poblado argentino de Salvador Mazza en la provincia argentina de Salta.

 

La vegetación bordea el sendero por donde pasan a diario miles de personas de forma ilegal, en un camino totalmente transitable. Un vigilante con gorra y camiseta roja mira con atención a cada uno de los peatones. Ahí está prohibido sacar el teléfono celular o una cámara. Su tarea es evitar que quede algún registro que pueda comprometer su actividad. Para ello, no dudan en pedir el celular a los peatones.

 

El hombre se encuentra a mitad del camino, al borde de la quebrada, llevando un arma de fuego guardada en la cintura, aunque levemente visible para el caminante.

 

El sendero lleva por la quebrada hasta la puerta trasera de un domicilio, que siempre está abierta dando paso a un patio donde aún se ve colgada la ropa en el tendedero. Hay dos perros durmiendo sobre cartones y una mesa cerca al baño. La casa es como cualquier otra, pero con la particularidad de que por ella pasan miles de personas.

 

Estos domicilios son conocidos como casas binacionales, debido a su estratégica posición para transitar de un país a otro. En la mesa están los dos dueños, quienes cobran el derecho de paso a los improvisados viajeros. “37 pesos”, dicen al alargar la mano. El monto equivale a  2 bolivianos o 0,28 dólares. Se puede pagar en moneda boliviana o argentina, lo importante para ellos es cobrar.

 

Los dueños de casa solo se encargan de la lucrativa recaudación, considerando que pasan hasta 500 personas al día, pueden recaudar alrededor de 1000 bolivianos o 143,68 dólares, pero hay todo un equipo de centinelas que hace un control en cada uno de estos pasos.

 

Del lado argentino, a escasos metros de la casa y en una calle llena de galpones, se encuentra la oficina policial de Salvador Mazza, donde sus oficiales son testigos del movimiento ilegal, sin decir ni hacer nada. A lado, unos hombres descargan productos que ingresan por contrabando a Bolivia. Al frente, ocurre lo mismo con otro camión. El silencio se hace cómplice.

Situación similar ocurre en la misma frontera, pero en los límites del río Bermejo, a 194 kilómetros de Pocitos aproximadamente.

 

“Nosotros no tenemos un día normal, no dependemos de un horario, dependemos de una demanda de clientela y de un producto”, responde “El Diablo”, uno de los transportistas de mercadería que cruza ilegalmente por el río Bermejo.

 

El “Diablo” encabeza una de las asociaciones que transporta mercadería por medio de los denominados “gomones”, es decir grandes gomas de neumático que sirven como botes de carga.

 

El argumento del “Diablo” es que del lado boliviano no hay industrias, pero sí la necesidad de satisfacer el consumo de la población. Dice que trabaja independiente y que es parte de una asociación que espera sacar su personería jurídica.

Contrabando de vino sobre el río Bermejo por medio de botes improvisados de gomas.
Contrabando de vino sobre el río Bermejo por medio de botes improvisados de gomas. Crédito: Maura Quispe Castro.

Se muestra expectante tras haber sostenido reuniones con representantes del Viceministerio de Lucha contra el Contrabando. “Ya tenemos la documentación adelantada”, agrega sobre el trámite para legalizar su organización, que cuenta con 40 socios.

 

El acuerdo es que estas asociaciones dejen de utilizar las gomas como vehículo de transporte y las cambien por botes que cumplan las condiciones mínimas de seguridad, aunque llamativamente no establece ningún tipo de prohibición para el tráfico de productos de contrabando.

 

Como en Salvador Mazza, la mercadería ilegal pasa por el río Bermejo sobre las gomas a simple vista del puente internacional donde se encuentran las oficinas fronterizas de ambos países.

 

En la otra orilla está Ángel C., quien también encabeza una asociación de transporte fluvial, que lleva personas y mercadería desde Bermejo del lado boliviano hacia el argentino. Su organización tiene 45 socios  y también espera obtener la personería jurídica.

 

Ángel argumenta que en el municipio de Bermejo, entre un 70 a 80% de la población vive del comercio informal. Recuerda que su hijo trabajaba en la zafra azucarera, pero que la crisis de esta industria en la región dejó a cientos de personas sin trabajo, entre ellas a su familia.  “Esta es la situación que lleva a mucha gente a arriesgarse”.

 

“Esa gente es abandonada por nuestras autoridades, no se les da nada, entonces, no nos queda otro camino más que recurrir al trabajo este que lo tenemos a mano, porque es una frontera”, complementa. No tiene un horario fijo, depende de los “clientes”, dice, aunque generalmente hace el transporte de productos entre las 6.00 y las 15.00.

 

Ambos transportistas pusieron como ejemplo la planta procesadora de cítricos de Bermejo, la cual fue construida el año 2012, demandó una inversión estatal de 76 millones de bolivianos, equivalentes a casi 11 millones de dólares, y hasta la fecha no entró en funcionamiento. “No hay industria ni trabajo, todo está frenado”, indica uno de ellos.

 

Para la activista Clemencia Romero el microcontrabando se ha convertido en una forma de subsistencia en esta región ante la falta de incentivos para los diferentes rubros de la economía, pese a que la provincia Gran Chaco del departamento de Tarija ha sido una de las más beneficiadas con el boom de los hidrocarburos desde el año 2006 a la fecha.

 

“De esa plata nadie sabe cuál ha sido el destino, las autoridades la administran, pero el comercio es lo que mantiene a Yacuiba”. Romero indica en cada familia de Yacuiba, “por lo menos hay un comerciante que se dedica a la venta de contrabando”.

Las calles de Yacuiba colmadas por el comercio informal.
Las calles de Yacuiba colmadas por el comercio informal. Crédito: Jesús Vargas Villena

Las calles de Bermejo y Yacuiba, en el sureño departamento de Tarija, están colmadas por el comercio informal. Toldos, maniquíes y cajas de cerveza, están al paso del peatón por las veredas; la mayoría cubiertas del sol por nylon o plástico azul que evite el desgaste de los productos.

 

Según Migraciones de Bolivia, el flujo migratorio regular que pasa por Bermejo de manera legal, es de 3.500 personas por día.  Se considera que un número similar o mayor de personas, usa los pasos ilegales.

 

El paso migratorio legal suele elevarse por encima de los 100 bolivianos, unos 14,37 dólares, para cumplir con los diferentes trámites. Si una persona pasará en vehículo, el costo sube dependiendo el tipo y cargamento que lleva, además, el trámite es más moroso.

 

20 piscinas olímpicas llenas de bebidas de contrabando

 

Un estudio realizado en 2019 por Euromonitor International señala que en Bolivia se consume anualmente 669.664,1 hectolitros en bebidas alcohólicas ilegales, lo que representa un volumen cercano a 20 piscinas olímpicas llenas. Para obtener el dato se toma en cuenta que una piscina olímpica mide 50 metros de largo, 25 de ancho y tiene 2,7 de profundidad.

Del mercado ilegal de bebidas alcohólicas de Bolivia, el 68,6% proviene del contrabando. De ese total, la cerveza representa el 77,9%.

 

El contrabando, además de significar cuantiosas pérdidas para la industria boliviana, representa una caída importante en recaudaciones para el Estado. De acuerdo a un estudio realizado por la Cámara de Industria y Comercio (Cainco), solo el sector de alimentos y bebidas genera pérdidas que alcanzan los 551 millones de dólares. El impacto en el producto interno bruto (PIB) es del 3,5%.“Además hay una evasión fiscal de al menos 150 millones de dólares”, explica Ían Miranda y agrega, que el impacto fiscal directo ronda los 359 millones de dólares.

 

El contrabando también se ha convertido en una amenaza para el empleo en el país, poniendo en riesgo 125 mil puestos de trabajo en el territorio nacional. Esta situación se ha empezado a sentir en las zonas productoras del país como Tarija, que concentra el 75% de los cultivos de vid a nivel nacional.

 

“El sector genera alrededor de 5000 empleos directos y permanentes tanto en bodega como en campo; sin embargo, son cerca de 3000 o 3500 familias que se benefician del cultivo”, detalla el gerente de ANIV, Fernando Galarza Castellanos.

 

Pese a la importancia de este cultivo para la economía de la región, Fernando explica que “muchos” productores empezaron a sustituir el cultivo de vid por otros, ante la baja en la demanda de uva a causa del contrabando y la pandemia.

Infografía sobre el vino

Según describe el representante del sector vitivinícola, si bien Bolivia tiene una capacidad de producir 28 millones de litros de vino, en los últimos años solo fueron 15 millones, generando que la demanda de uva se “estanque” y afecte de manera directa a los productores, con una “producción 30% menos que en años anteriores”.

 

Ante la baja en la demanda, el precio de la uva también cayó, traduciéndose en el batacazo final para los productores, quienes pasaron de vender la caja de uva entre 29 y 36 dólares cada una, a 6 dólares en la última gestión.

 

En el sector vitivinícola, el contrabando ha copado el 40% del mercado, lo que significa que 4 de cada 10 botellas de vino que se compran en el país, son de procedencia ilegal.

 

La devaluación de la moneda en Argentina y la competitividad que genera la producción de vinos a gran escala en Chile, son dos factores que inciden en el contrabando de vino desde los vecinos países, afectando a la producción nacional.

 

Por otro lado, cerveza se ha convertido en el producto por excelencia del contrabando, representando el 50% del mercado ilegal de bebidas alcohólicas, según un estudio realizado por Euromonitor Internacional en 2019. Así, el contrabando de esta bebida ha generado pérdidas equivalentes a 72 millones de dólares para el sector y por ende, para el país.

 

Por su parte el factor impositivo juega un papel importante en el precio de este, como en otros productos, impidiendo su competitividad frente  a las cervezas de contrabando, cuyos precios oscilan entre los 5 y 6 bolivianos, equivalentes a 0,71 y 0,86 dólares.

Infografía sobre la cerveza

En Bolivia, los impuestos que debe pagar una cerveza de litro de 10 bolivianos (1,44 dólares), equivalen a 5,082 bolivianos o 0,73 dólares. Es decir, más del 50% del valor del producto, está destinado a cubrir el impuesto al consumo específico (ICE), Impuesto al valor agregado (IVA) e impuesto a la transferencia (IT).

 

Esos 10 bolivianos, contemplan 0,10 que están destinados al Proleche, un fondo de apoyo al complejo productivo lácteo. Según la ley 204, del 15 de diciembre de 2011, el aporte de las empresas cerveceras debía ser por un periodo de ocho años, pero fue ampliado por cinco años más.

 

Si la cerveza boliviana no pagara impuestos, como sucede con la cerveza de contrabando, su precio de venta podría ser de 4.92 bolivianos o 0,71 dólares, siendo igual o más competitiva que esta última.

La harina también es ampliamente contrabandeada desde Argentina. Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior-IBCE, las importaciones de harina en la gestión 2021 fueron de 266.241.538 kilogramos, equivalentes a  5,3 millones de bolsas de harina de 50 kilos, por lo que el contrabando cubriría las 1,7 millones de bolsas faltantes para satisfacer la demanda nacional. Es decir, al menos el 17% del mercado.

 

Al margen de su procedencia ilegal, estos productos atentan contra las normas bolivianas y la salud pública, ya que la mayoría poseen bromato, un compuesto prohibido en este insumo por las normativas nacionales.

 

Pero el impacto en el empleo también es significativo. Según explica Juan Torrez Muriel, gerente de la Asociación de Industriales Molineros, el sector genera más mil empleos directos, aunque la cadena tiene mayor relevancia si se tiene en cuenta el transporte, intermediarios, vendedores y equipos comerciales, entre otros.

 

Aunque Juan Torres explica que el rubro atraviesa dificultades desde “hace varios años” debido a las harinas subvencionadas que produce el país, el panorama se puso más difícil a causa del contrabando y la suba en el precio del trigo por la guerra en Ucrania, el mayor productor de ese producto a nivel mundial.

 

Si bien Bolivia produce trigo, el país solo satisface el 30% de la demanda interna, por lo que el resto debe ser importado de Argentina, al precio internacional. Esta realidad ha provocado que el sector se encuentre al 29% de su capacidad, produciendo únicamente 3 millones, de los 10 millones de sacos de harina que necesita el país para satisfacer su demanda interna. El contrabando, es una de las vías por las que se suple el faltante.

 

“No sabemos en qué condiciones ingresa al país o si cumple las normas y condiciones higiénicas”, lamenta Juan Torrez.

Precios de feria

 

Los precios están por debajo de los productos nacionales. Por ejemplo, un vino de alta gama boliviano está por encima de los 200 bolivianos (28,7 dólares), mientras que un argentino que ingresa por contrabando llega a 125 bolivianos (17,9 dólares).

 

En el caso de las cervezas, las de procedencia argentina se encuentran a 6,83 bolivianos (0,98842 dólares), mientras que las bolivianas llegan a un valor de 9 bolivianos la unidad (1,3025 dólar).

 

Con la harina la diferencia también es importante. La que llega por contrabando desde Argentina tiene un costo de 130 bolivianos (18,67 dólares) el quintal, mientras que la nacional tiene un precio cercano a los 200 bolivianos  (28,7 dólares).

Los productos de contrabando son ofertados en las calles de Yacuiba a la vista de todos. En municipios fronterizos, es casi nulo el consumo de productos nacionales.
Los productos de contrabando son ofertados en las calles de Yacuiba a la vista de todos. En municipios fronterizos, es casi nulo el consumo de productos nacionales. Crédito: Jesús Vargas Villena.

Un informe de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas Cerveceras indica que en el caso de las cervezas y gaseosas los precios del contrabando son 30% más baratos que los productos locales.

 

Vinos argentinos de alta gama como Mosquita Muerta, que han recibido diferentes premios internacionales, se encuentran en ferias callejeras y licorerías a precio de “mosquita muerta”, como refiere su nombre.  Este tipo de vinos puede hallarse hasta en 100 bolivianos, un equivalente a 15 dólares aproximadamente.

Claribel Vilte Quiroga, quien es propietaria de Bodegas Vilte, una de las empresas vitivinícolas del sur del país relata que hace unos cuatro a cinco años se tenía mercado en municipios como Villazón, pero que ahora ya no se vende un solo vino boliviano en esas zonas. “Incluso encuentras vinos de cartón a 3 bolivianos, con eso ya es imposible competir en precios”, dice.

 

Claribel quien también es presidenta de Bodegas Unidas de Uriondo dice que este sector se encuentra en “emergencia”, pues se está dando un cambio en la matriz productiva, debido al contrabando no solo de vinos, sino también de uva, procedente de Argentina, Chile y Perú.

 

Parte de los productores del Valle Central de Tarija, la principal zona productora de vid de Bolivia, están empezando a optar por la plantación de papa y tomate ante el masivo contrabando de uva que redujo el costo de este producto.

 

Uno de estos casos lo expone Jenny Justiniano, parte de una familia productora de vid, la cual ha determinado vender su propiedad. “Hace más de diez años entregamos la producción a –bodegas- Kohlberg y tenemos un socio con el que trabajamos a medias, pues se hace bastante inversión para mantener la viña; son muchos días, horas de trabajo… antes de la pandemia sí valía la pena toda esta inversión”, describe.

 

Las bodegas no solo están pagando menos por el quintal de uva, sino que algunas ya ni siquiera les recibieron el producto este 2022. “Este año directamente nos rechazaron-las bodegas-, argumentando que no tenían recursos ni dinero para pagar, porque el contrabando había entrado a una fase crítica”. La situación fue tan difícil que decidieron regalar su producción a las bodegas para que esta no quede botada.

 

Los productores del Valle Central critican que las autoridades de la Alcaldía de Tarija, capital del sureño departamento, hablan a diario del fomento a la industria local como al turismo, pero es esta misma instancia que no hace controles y permite ferias de contrabando en la ciudad. Incluso, productos argentinos sin registro del Senasag se pueden encontrar en licorerías y supermercados de esta capital.

En las licorerías en la ciudad de Tarija se encuentran vinos argentinos de alta gama que ingresan de contrabando y compiten con precios iguales o más bajos que los bolivianos. Las intendencias municipales no hacen los controles de estos productos.
En las licorerías en la ciudad de Tarija se encuentran vinos argentinos de alta gama que ingresan de contrabando y compiten con precios iguales o más bajos que los bolivianos. Las intendencias municipales no hacen los controles de estos productos. Crédito: Jesús Vargas Villena.

28 mil hectáreas en manos del crimen organizado

 

Con centinelas, rutas clandestinas, hombres armados y un complejo mecanismo para mover la mercancía, el contrabando se mueve “a sus anchas” en la frontera con Argentina.

 

Pero la mayor parte del contrabando no fluye a través de los gomones como los que opera El Diablo, ni en senderos disfrazados con casas de baño en la frontera, sino a través de mayoristas que operan desde el exterior, pero que tienen contactos en Bolivia, quienes facilitan documentación falsa para pasar las fronteras o les alertan de “puntos ciegos” en el paso.

 

Una vez en el país, el producto es llevado a mayoristas legales, ilegales o bodegas clandestinas, desde donde son distribuidos a minoristas y finalmente llegan al consumidor final.

 

“Entra por todas partes, por bagallaje (comercio informal), por pequeños contrabandistas y también en camiones con ingentes cantidades, el contrabando es como un cartel, está creciendo, está organizado… mueve mucha plata”, asegura Fernando Galarza Castellanos, quien es gerente de la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV).

 

Según un comunicado de la Aduana del 23 de mayo de 2022, reporta que en lo que va del año hay cuatro personas fallecidas como resultado de la lucha contra el contrabando. Dos suboficiales que participaban de una redada contra el contrabando en la zona alta del departamento de Tarija fallecieron el 22 de mayo.

 

Los informes de la Aduana, entre 2021 y 2022 indican que cinco funcionarios fallecieron en la lucha contra el contrabando combatiendo ante bandas armadas que actúan contra la ley. Además, hay más de 10 personas heridas y un daño estimado de 46 millones de bolivianos o 6.6 millones de dólares.

 

Los propios funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), reconocen que falta personal y apoyo de otras instituciones para ingresar a estos lugares.

 

“En cada acción que hacemos hay repercusiones de los dueños de la mercadería que agreden físicamente, verbalmente y con amenazas a nuestro personal”, expresa Gilberto Alvarado Palacios, responsable departamental de Inocuidad Alimentaria del Senasag Tarija.

 

Verdad con Tinta y CONNECTAS accedieron a dos causas judiciales en Argentina que derivaron en 2020 en el decomiso de 28.000 hectáreas que se encuentran en la provincia Salta en la frontera sur de Bolivia, a la altura del municipio de Yacuiba. Según indica el Juzgado Federal de Lomas de Zamora, estos terrenos eran utilizados para el tráfico de 4.000 kilos de cocaína por mes, además de diferentes productos de contrabando.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) denunció que sigue la tala y uso de estos terrenos por grupos irregulares en el límite fronterizo.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) denunció que sigue la tala y uso de estos terrenos por grupos irregulares en el límite fronterizo.

Los terrenos pertenecían a Reinaldo Delfín Castedo, considerado como el narcotraficante más poderoso de Argentina, que es apodado como el “Patrón del Norte”, quien, mediante la compra sistemática de terrenos junto a sus hermanos y otros familiares, según el expediente judicial, pretende tener el control total de la frontera sur de Bolivia.  El caso salió a la luz tras el asesinato de Liliana Ledesma en septiembre de 2006, una mujer que se había negado a vender sus terrenos en Salvador Mazza al supuesto clan, señala el fallo de la Cámara en lo Criminal de Orán-Argentina.

 

Los terrenos identificados son las fincas El Pajeal y El Aybal ubicadas en la frontera entre Argentina y Bolivia, los que fueron embargados por el delito de lavado de activos. En la misma causa se indica que el “clan Castedo” tiene conexiones y propiedades en Bolivia.

Una foto del expediente que muestra uno de los pasos ilegales que usaba el crimen organizado en la frontera entre Argentina con Bolivia.
Una foto del expediente que muestra uno de los pasos ilegales que usaba el crimen organizado en la frontera entre Argentina con Bolivia.

Reinaldo Castedo se encuentra preso en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza de la provincia de Buenos Aires, pero según las investigaciones judiciales de ese país, sigue operando desde ahí.

 

La Universidad de Buenos Aires (UBA), que se benefició con estos terrenos, ha denunciado en junio de este 2022 que se identificaron actividades ilegales de tala en el lugar para abrir nuevos caminos a favor del contrabando.

 

Flotas “fantasma”

 

Los transportistas en Yacuiba han identificado grandes buses que viajan sin pasajeros con destino a Santa Cruz, que no salen de la terminal de buses, ni cumplen con los procedimientos de control y que van cargadas de productos de contrabando, a los que llaman “flotas fantasmas”.

 

“Estamos siendo avasallados por las flotas clandestinas que hacen el servicio de pasajeros y cargan sin control alguno”, dice un pronunciamiento público del 18 de marzo de 2022 de los trabajadores de la terminal de buses de Yacuiba.

 

“A ellos nadie les controla, pero sí a las flotas que van con pasajeros”, reclama la activista y periodista yacuibeña Clemencia Romero, quien incluso subió un video de cómo personal aduanero hace los decomisos de productos en las diferentes trancas en la carretera Yacuiba-Santa Cruz a personas que llevan “pequeñas cantidades” de productos.

 

“Son instituciones de asalto contra el microcontrabando”, dice con respecto a los controles a los que apoda como “aduanillas”.

 

La denuncia refiere que flotas con nombres de empresas que no existen o no están registradas, usan la feria callejera de productos de contrabando denominada “Feria Argentina” como una parada clandestina, lugar del cual salen cargadas únicamente de productos de contrabando y no de pasajeros. “Todo mundo lo sabe, pero nadie hace nada”, agrega Clemencia.

 

En la feria mañanera de Yacuiba o “Feria Argentina”, ubicada en el barrio Héroes del Chaco, se encuentran productos argentinos en oferta y galpones con cientos de cajas listas para ser embaladas.  En mayor cantidad se halla: vinos, cervezas y gaseosas.

 

Los transportistas entregaron a Verdad con Tinta el manifiesto público, donde se formaliza este reclamo. Flotas con nombre como “La Querida”, salen con destino a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra con cargamentos de contrabando, denuncia Clemencia.

 

“Operan desde diferentes garajes de la feria mañanera”, indica el documento presentado por los transportistas de Yacuiba.

 

En las calles adyacentes de esta feria, también se encontraron flotas estacionadas dentro de amplios patios de tierra, a las que cargaban cajas de productos. Esta tarea se repite tanto en la mañana como en la noche.

 

Un recorrido nocturno también evidenció flotas estacionadas a orillas de la quebrada internacional cargando cajas de productos. Posteriormente, los vehículos salían con dirección a la carretera nacional, rumbo a Campo Pajoso, que conecta con la ciudad de Santa Cruz, la más poblada del país.

Las flotas son estacionadas en terrenos cercanos a la quebrada Internacional donde en lugar de pasajeros, se cargan cajas.
Las flotas son estacionadas en terrenos cercanos a la quebrada Internacional donde en lugar de pasajeros, se cargan cajas. Crédito: Jesús Vargas Villena.

Una de estas flotas llevaba el nombre de La Rioja. Curiosamente, entre sus destinos ofertados no figuraba Yacuiba. En el mismo recorrido se encontró otra flota de la empresa Trans Carrasco estacionada en la citada feria, al igual que el anterior bus no tenía pasajeros, pero cargaban cajas en su depósito.

 

Trans Carrasco sí está dentro de los operadores regulados por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), pero no así La Rioja, según se pudo verificar en la lista publicada por esta institución estatal.

 

En los barrios Nuevo y África, en la localidad fronteriza de Pocitos, se encontraron camiones donde cargaban productos de contrabando a orillas de la quebrada internacional. En estos lugares, se volvió a identificar a los “centinelas” y en ninguna se evidenció control policial.

 

El rol del Estado

 

Si bien son más frecuentes las noticias sobre incautaciones de productos para contrabando con un rol más activo del Estado, el gerente de Asociación Nacional de Industrias Vitivinícolas-ANIV, Fernando Galarza, asegura que se trata solo de la punta de un iceberg.

 

Y es que la problemática es tan compleja, que Bolivia es el único país de la región que ha creado un viceministerio que se dedica de manera exclusiva en atender los asuntos relacionados al contrabando: el Viceministerio de Lucha contra el Contrabando.

 

A lo largo de sus 7000 kilómetros de frontera en Bolivia el contrabando entra en mochilas, carretillas, autos, lanchas improvisadas, camiones y flotas. Pese a que los volúmenes son importantes, pasan cual fantasmas por los puntos de control, sin ser percibidos o, al menos, sin ser interrumpidos.

 

Si bien el Senasag Tarija decomisó 176.915 kilogramos de productos de contrabando entre el 1 de enero y el 20 de junio de 2022, entre los que figuran carne, cerveza, embutidos, maíz y pescado, lo cierto es que desde la propia entidad reconocen que este rebasa su capacidad de respuesta.

 

“Como Senasag tenemos limitaciones en la parte técnica y los controles que se hacen en ciudad como en centros de expendio son competencia de los municipios con la intendencia y odecos (oficinas del consumidor)”.  “El Senasag ayuda y acompaña en los operativos”, argumenta Gilberto Alvarado.

 

Los controles del Senasag se limitan a los puntos de control que establecen en las zonas fronterizas, caminos intermedios y recintos aduaneros, donde su personal hace verificaciones de la mercadería que pasa e inspecciona las importaciones legales, aunque el contrabando suele evitar las carreteras troncales donde se encuentran estos controles.

 

Fernando Galarza explica que el sector privado de los vinos en Tarija propuso al Gobierno nacional instalar cámaras de video vigilancia que contribuyan al control en las rutas provenientes de las fronteras del sur del país, pero hasta la fecha no han recibido respuesta de las autoridades.

 

El representante del sector dice que el contrabando mueve suficiente dinero como para “comprar voluntades” a lo largo del camino.

 

Para Ían Miranda, jefe de insvestigación sectorial de la Cámara de Industria y Comercio – Cainco, el Estado debe trabajar en políticas que favorezcan al empresario o comerciante formal, como reducciones en los impuestos que fomenten mayor competitividad.

 

Las pesadas cargas laborales e impositivas en el país, se han convertido en una suerte de licencia que justifica el contrabando, en detrimento de los emprendedores y empresarios nacionales que generan empleo legal en el país.

 

Ante esta realidad, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) ha recomendado a las autoridades tres líneas de acción para frenar el contrabando: la aplicación estricta de la Ley de Aduanas y el fortalecimiento de la Aduana Nacional, facilitación de la importación y campañas de educación ciudadana, haciendo ver que el “contrabando no paga”.

 

Permisividad y complicidad del Estado

 

Lo curioso es que en la feria mañanera de Yacuiba, donde solo son ofertados productos de contrabando e incluso se detectaron actividades ilegales, el Gobierno Regional del Gran Chaco le otorgó el año 2021 a sus administradores la personería jurídica que avala su funcionamiento.

 

“A cambio, los que producimos en la región no solo debemos pagar altos costos para obtener los permisos, sino que son procesos altamente burocráticos”, agrega Clemencia Romero, quien produce mermeladas con su familia.

 

La familia Romero cuenta que el proceso de legalización de un producto nacional le cuesta al pequeño productor mil dólares, además que es “altamente burocrático”. “Debes ir hasta la ciudad de Tarija a hacer el trámite, que no sale en un día”, critica. La productora dice que no existen los suficientes incentivos.

 

Según el informe Doing Business, elaborado por el Banco Mundial de manera anual desde 2004, Bolivia se encuentra entre los cuatro países sudamericanos en los que resulta más caro abrir una empresa, con un costo promedio de 8999 bolivianos equivalentes a  1293 dólares.

 

Pero esta complicidad también se ve reflejada en el otro lado de la vereda, en Argentina, donde frente a las “casas subnacionales” había un puesto policial del que no solo se puede ver cómo cruzan las personas de forma ilegal, sino también cómo pasa el contrabando.

 

La Aduana Nacional en una conferencia de prensa realizada el 12 de julio en Tarija anunció el incremento de controles en la frontera sur del país en los puestos de Bermejo, Villa Montes, Villazón y Yacuiba.

 

La presidenta de la Aduana Karina Serrudo Miranda afirmó que se envió un contingente de 500 efectivos militares, 100 técnicos aduaneros, 50 vehículos, drones y cámaras corporales para la video vigilancia en estos puestos fronterizos.

 

“No vamos a desfallecer en esta lucha, no vamos a permitir que estos clanes de contrabandistas y de crimen organizado se enriquezcan de manera ilegal; no vamos a dejar que el contrabando ingrese en nuestros mercados”, declaró la presidenta de esta institución a manera de discurso.

 

La Aduana Nacional ha comisado en la última gestión mercancía de contrabando valuada en  530 millones de bolivianos o 76 millones de dólares.

 

Verdad con Tinta realizó dos solicitudes de información formal a la Aduana Nacional sobre el número de productos decomisados, puntos de control y personal asignado, pero no se tuvo respuesta hasta la publicación de este reportaje.

Dos militares fallecieron en mayo un operativo contra el contrabando en la zona alta de Tarija. Imagen extraída de Bolivia Tv.
Dos militares fallecieron en mayo un operativo contra el contrabando en la zona alta de Tarija. Imagen extraída de Bolivia Tv.

Expertos en economía coinciden en que la lucha contra el contrabando no se gana solamente con poner militares en las fronteras, sino con un cambio del modelo económico que tiene hace diez años el país.

 

“Resulta de una política pública de mantener el tipo de cambio nominal fijo y el tipo de cambio real apreciado que ha optado el gobierno hace muchos años porque las importaciones legales e ilegales son la esencia del actual modelo económico, que se vuelve rentista”, explica el economista Gonzalo Chávez Álvarez.

Las bebidas alcohólicas como el vino y la cerveza son las que más se introducen por contrabando a la vista de militares en el río Bermejo.
Las bebidas alcohólicas como el vino y la cerveza son las que más se introducen por contrabando a la vista de militares en el río Bermejo. Crédito: Maura Quispe Castro.

“Supongamos que se controla el contrabando, vas a generar un desempleo gigantesco”, acota Gonzalo Chávez, al tomar en cuenta que más del 90% del empleo en el sector comercial de Bolivia viene de la informalidad, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

La solución para el economista está en apoyar al sector productivo, recuperar las exportaciones en productos no convencionales o industrializados, generar una mayor espalda de divisas y de dólares y en el largo plazo, “volver a la flotación del tipo de cambio”.

 

El contrabando ha invadido las principales ciudades del país, sin que las intendencias hagan un control efectivo, poniendo en jaque a la industria nacional. En el sur no solo aumentan los pasos ilegales, sino también las armas.

CRÉDITOS

Autores

Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena

Edición

Equipo editorial Connectas

Desarrollo

Hugo Loza Guzmán

Diseño Gráfico

Josue López Bernal

Edición de video

Jonás Michel Valencia

Este trabajo fue realizado por Mercedes Bluske Moscoso y Jesús Vargas Villena con colaboraciones de Maura Quispe Castro y Carla Bustillo para Verdad con Tinta y CONNECTAS con el apoyo del International Center for Journalists (ICFJ) en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación de las Américas.

Con el apoyo de:

Las creencias, la abundancia y la fecundidad están estrechamente vinculadas a través de religiosidades y rituales. La tan esperada fiesta colonial del Ekeko se celebra aún cada 24 de enero en la ciudad de La Paz, antecedida por otras festividades en las que Tunupa (el dios andino de la lluvia) ayuda con sus bondades a todos aquellos que piden fertilidad.

Andrés Quisbert, quien por 20 años consecutivos asiste a la gran feria de la Alasita, donde el Ekeko es venerado, está convencido de que cuando marcan las 12 del mediodía de cada 24 de enero, justo cuando se escuchan las campanas en las iglesias, hay una cosecha de suerte y abundancia para todo el año. Pero para que esto se haga realidad, hay que adquirir en ese preciso instante miniaturas que representen el bien deseado. La clave es hacerlo con mucha fe, para que se hagan realidad.

Anualmente esta tradición prehispánica heredada de la cultura aymara concentra a más de 5.000 artesanos de todo el país, además de conglomerar a miles de turistas, creyentes y curiosos en las calles de Nuestra Señora de La Paz, lugar donde esta festividad se celebra con mayor algarabía.

 

“El 24 de enero a las 12 horas del día hago bendecir lo que quiero y si tengo fe realmente esto se cumple, además se debe poner el esfuerzo porque no va a llegar el deseo así no más”, cuenta Severo Chuquimia, artesano y presidente de la Asociación Nacional de Expositores de Artesanías en Miniatura Viajeros al Interior y Exterior.

El hábil artesano, con décadas de experiencia, destaca que hizo realidad varios de sus sueños y año que pasa cada vez más grandes.

 

“Hace un par de años quería un coche, entonces primero compré en alasitas un auto blanco en miniatura y cuando se me dio por casualidad la oportunidad de adquirir un automóvil, era exactamente el mismo modelo y color que la miniatura que había comprado”, cuenta.

 

Esta tradición, generalmente es transmitida por generaciones y la familia Chuquimia no es la excepción.

“Tengo varios hijos son creyentes de la Alasitas y el año pasado, a las doce del mediodía del 24 de enero, mi hijo se compró una miniatura de una casita, en el transcurso del año con algunos préstamos, privaciones y mucho trabajo llegó a tener una casa de dos pisos, como había pedido al milagroso Ekeko”, relata Ericka Condori, comerciante minorista de la feria.

Cientos de creyentes alrededor del mundo relatan estos sucesos extraordinarios en el que cumplieron sus deseos a raíz de la compra de miniaturas y realizando los rituales al Dios de la Abundancia, el Ekeko.

 

¡CÓMPRAME POR FAVOR!

“Nací al principio de la década de los años 80 en el departamento de La Paz. Mi familia comenzó con las miniaturas cerca de los años 1940, con mi abuela, quien había heredado el oficio de sombrerera de mi bisabuela. Ella es quien decidió modificar el rubro y el legado de la familia. En su época los sombreros no se usaban tanto como en el pasado, había cambiado la moda y desde ese entonces decidió trabajar solamente con sombreros de miniatura que se vendían más rápido. Desde hace cuatro generaciones que nos encontramos en la feria, al principio (1972 – 1973) éramos ambulantes, pero luego logramos tener nuestro primer puesto de artesanías, que ahora lo llamamos la Boutique del Ekeko”, relata Sayuri Loza, historiadora y comerciante de Alasitas.

Actualmente la familia Loza ofrece sombreros en todos los tipos, representando todos los países y de todos los tamaños hasta llegar al más pequeño que mide 1 cm “Estos trabajos los realizamos todo el año entre mis tres tías, dos primos y yo, es un negocio familiar” añade.

Foto crédito: Gustavo Ticona.

 

“Para nuestros caseritos (fieles compradores) nuestra feria de la Alasita representa la fiesta de los sueños, los deseos y las esperanzas, además de estar profundamente vinculada con la fiesta de las illas y de las ispallas que se festejaba en tiempos prehispánicos”, cuenta Loza.

“No olvidemos que alasita significa ‘Cómprame, por favor” Sayuri Loza (textual de recuadro al costado)

La fiesta de la Alasita tiene varios significados para sus creyentes: como siembra ritual es la esperanza de la realización exitosa del cultivo y la reproducción (cuatro meses para la floración y la crianza) y como feria urbana abarca un año en el que la miniatura crece hasta alcanzar “su tamaño real”. Así lo explica la antropóloga Junko A. Seto en su artículo ‘La representación mediante la miniatura en rituales aymaras: en torno a la Alasita’.

Por su enorme valor para las culturas del mundo, en 2005, los Recorridos Rituales de la Alasita fueron declarados Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Además de la fuerza de sus elementos artesanales e históricos, vinculados con la deidad aymara, la abundancia y la protección de la ciudad, se consideró la significación del sincretismo que reside en ella.

“En la Festividad de Alasita, la gran mayoría de l@s paceñ@s realizan rituales religiosos para lograr que se cumplan sus deseos en el año que empieza, Para eso es necesario activar las illas (miniaturas) que simbolizan cada uno de esos objetivos. Los rituales tienen ese fin, pero sobre todo dotarse de energía para poder cumplir las metas propuestas. Los deseos son individuales, familiares, y de toda la humanidad”, describe el historiador Fernando Cajías vía Twitter.

Los estudios sobre historia, antropología y costumbrismo fijan el inicio de la feria alrededor de inicios del siglo 19. El Museo de Arte Popular de la ciudad de La Paz tiene entre sus colecciones un Ekeko de 0,5 cm de altura, presuntamente tallado a inicios de 1.800. Y la tradición y leyendas urbanas cuentan que esta festividad se realiza a partir del cerco indígena a Nuestra Señora de La Paz en 1781.

Desde esas épocas hasta la actualidad, la feria está caracterizada por el comercio de miniaturas que representan deseos de pertenencia de: animales, automóviles, títulos, alimentos; que deben ser comprados cuando los rayos del sol están a 90° de la tierra, al medio día del 24 de enero, en plazas o iglesias.

Estos pequeños objetos absorben la fuerza del ritual, así como lo hacen las illas en el campo a los pies de las wak’as protectoras. Es por eso que el Ekeko, el principal dios de la abundancia y la figura central de la Alasita, es equiparado con la deidad Tunupa.

«La celebración de Alasita en algunas poblaciones se cumple sólo por el 24 de enero, en otras se extiende de cuatro a cinco días, también puede darse durante la celebración de (la virgen) Candelaria, cada dos de febrero», dice Isaac Callizaya, aymara de la isla Pariti, en el Lago Titicaca, para explicar la trascendencia de esta actividad.

Por otro lado, Lorenzo Cruz, amauta y miembro de la Confederación Nacional de Medicina Ancestral Afroboliviana, explica que estas festividades son parte de una tradición ancestral que perdura a lo largo de los años.

“Nos da fuerza y energía positiva para que haya protección a los hermanos, que no haya escases de alimentos. Nosotros le hacemos una Wuajta, si no lo hacemos todo nos puede pasar, esa es nuestra tradición”, afirma.

Al mismo tiempo que las deidades aymaras bendicen estas compras mediante rituales desarrollados por los yatiris, la iglesia católica terminó contribuyendo al fortalecimiento cultural de la fiesta, asumiendo esta práctica como una expresión del sincretismo.

“En el Evangelio, Jesús dice todo lo que pidan en mi nombre se lo concederé, en este caso se lo pedimos a su madre (la Virgen) o a Jesucristo y nos lo conceden en la medida que yo soy un buen ser humano, porque si soy malo con qué cara voy a ir a pedirle algo. Esto se asemeja a lo católico en el área rural, yo me confieso para que no caiga lluvias ni granizadas (sobre los cultivos para que no los dañen), las cosas son recíprocas”, afirma fray Samuel Abiyú, párroco franciscano de la Basílica de San Francisco de La Paz.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El sacerdote remarca el sincretismo religioso que subyace en la festividad, porque tras realizar los sahumerios y ch’allas de las miniaturas adquiridas, los creyentes buscan que sean rociadas con agua bendita en los atrios de los templos religiosos.

En todo caso, Abiyú defiende el purismo de la fe católica: “La festividad es sincretismo religioso, porque yo le estoy condicionando a Dios, no estoy con la fe firme, porque digo: ‘si me das esto (deseo en miniatura) voy a creer en ti’. Pese a ello, hay otros devotos que tienen convicción (hacia los santos y vírgenes) porque se los han dado todo”

“Cuando nosotros bendecimos las miniaturas, las personas sienten que su deseo es bendecido por Dios o la Virgen, por tanto, este deseo se va a cumplir” Fray Samuel Abiyú (textual en recuadro al costado).

 

Ekeko y su origen

Esta deidad de buena suerte es descrita por un sinfín de autores de maneras diferentes, pero en todas las versiones coinciden en sus bondades hacia sus creyentes.

El Ekeko tiene características occidentales y se le conoce como “Dios de la Abundancia” porque carga miniaturas y para algunos es el que “concede” que uno las obtenga, si bien es importante la ch’alla delante de su imagen, esta acción no es el centro mismo del ritual, sino más bien la fe a las miniaturas.

Desde el año 1612, los escritos del sacerdote jesuita Ludovico Bertonio sobre el primer diccionario de aymara de la época refirieren a este dios como “Tunupa, también conocido como Ekeko”.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Versiones del Ekeko

Renacimiento de la cultura aymara

Según la mitología andina el Ekeko es un hombre pequeño, un poco gordo y porta el tradicional gorro andino. Su estatua puede ser hecha de piedra, cerámica, hojalata, estaño, madera o plata.

Esta leyenda data de la época prehispánica, donde los nativos cuentan que en el altiplano boliviano, vivía un hombre de cultura Aymara llamado “Iquiqu”, que además de ser generoso y alegre con todos los pobladores, era símbolo de felicidad pese a que este personaje era perseguido por los “blancos”, quienes después de una intensa búsqueda lo apresaron, lo mataron descuartizándolo. Tras esta atroz hazaña sus verdugos pusieron las partes de su cuerpo en diferentes lugares para que nunca puedan reunirlo.

Junto a esta leyenda existe el mito de que el momento en el que se reúnan todas las partes del cuerpo del Ekeko, entonces el pueblo Aymara renacerá junto a él.

 María Mamani, 75 años

Cerco

En 1781 la ciudad de La Paz, Bolivia, sufrió dos cercos que estuvieron a manos de combatientes aymaras que querían liberarse del yugo español.

Sebastián Segurola, militar, gobernador e intendente de La Paz, en ese entonces tenía como personal de servicio a “Paulita Tintaya”, quien tenía una relación estrecha con el Ekeko, quien proveyó a la familia y a toda la ciudad de alimentos en la época que estaban todas las entradas cerradas. Tras solucionarse los problemas, Segurola en agradecimiento permitió el culto a este personaje, del cual hasta ese momento solo había sido una costumbre indígena profana.

Milton Eyzaguirre, jefe de Extensión del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF) de Bolivia.

La Fertilidad y abundancia illas e ispallas

La celebración de la fertilidad entre los pueblos indígena originarios data desde épocas precolombinas y estas fiestas comienzan un día antes del Equinoccio de verano (21 de diciembre), época de verdor y de recolección de los frutos.

Los rituales que comienzan en esta fecha son parte de las ofrendas al dios andino Tunupa, para que los seres vivos pidan deseos, pidan abundancia y agradezcan por la fecundidad.

El antropólogo orureño Ulpian Ricardo López explica que, en el marco de las festividades, la illa se considera “un amuleto que atrae abundancia, fertilidad y riqueza, no solamente en cuanto a lo económico-monetario sino también espiritual”.

Por otro lado, Eyzaguirre considera que “las illas están relacionadas fundamentalmente con los animales y las ispallas con el tema vegetal”.

Según el diccionario aymara de Bertonio (1612) illa está definido como “cualquier cosa que uno guarda para provisión de su casa, como chuñu, maíz, plata, ropa y aún las joyas”. Para Carlos Ponce es “una pequeña estatua protectora fabricada por los kallaguayas”, entre ellas está el chachailla y el warmilla, que son símbolo de la fertilidad.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Versiones TUNUPA 

Para el sacerdote Ludovico Bertonio ( 1557- 1625), Tunupa o Ecaco es un dios que realizaba cosas “indignas no solo de Dios, si no de cualquier hombre de razón”. Pese a ello el investigador identificó que en algunas culturas antepasadas lo llamaban “Jesucristo Tunupa”.

UN CUERPO ABRE UNA RUTA

El dios Tunupa es un hombre viejo, blanco y de ojos claros, vestido de túnica, que siguió la ruta desde el Norte hacia el Sur, desde La laguna Cacha, al norte del lago Titicaca (lago más alto del mundo ubicado entre Bolivia y Perú) hacia Desaguadero-

Este hombre se detuvo a orillas del lago Umasuyu y otros sitios de importancia ritual donde se encuentran restos de culturas prehispánicas: Carabaya, Copacabana, Carabuco, Isla del Sol (Titicaca), Tiwanaku, Yunguyu, Desaguadero, Sica Sica, lago Poopó (Aullagas) y otros, realizando haciendo “maravillas” como aplacar tempestades, bendecir cosechas, levantar llanos, brotar agua de rocas y desterrar metales.

Él predicaba una nueva cultura, de restauración de piedad, orden y trabajo y un diferente modo de vida al que estaban acostumbrados en la época. Se dice que su actitud y doctrina desató la ira de los habitantes del sector, por lo que en la Isla del Sol (Lago Titicaca) decidieron castigarlo amarrándolo a una balsa (en otras versiones es un tronco, una cruz o el manto de una bella mujer) y lanzándolo su cuerpo con dirección hacia el Sur. En su ruta se abrió con su cuerpo la brecha que será luego el río Desaguadero o Chacamarca.

Padre agustino Fray Alonso Ramos Gavilán, historiador y cronista del santuario mariano de Copacabana.

Leyenda

Tunupa también es visto como Dios del fuego y esto se debe a que éste es el señor de los volcanes y por tanto el responsable del fuego que proviene de la tierra, además, también es considerado como señor de las aguas celestiales, tiene la capacidad de enviar y detener un rayo, la lluvia, la nieve o el granizo.

Cuenta la leyenda que el Salar de Tunupa o el Salar de Uyuni, alguna vez fue un mar interior y a medida que la tierra se elevaba y el mar se secaba, se convertía en una gran sábana de sal con muchos pies de profundidad.

En ese entonces Tunupa (volcán hembra) quedó embarazada y tuvo un pequeño volcán de padre era desconocido. Los volcanes que habían estado cortejando a Tunupa querían ser el padre del pequeño volcán y pelearon, pero no se pusieron de acuerdo, estos le quitaron el bebé-volcán a su madre y lo escondieron en Colchani. Los dioses se enfurecieron tanto que castigaron a los volcanes quitándoles el derecho a moverse, hablar y encontrarse. Tunupa quedó atrapada en la tierra y solo le acompañaba su llanto, que era salado, así fue como nació el Salar de Uyuni.

Esta deidad, según las versiones, se presenta en algunas como Wiracocha, hijo de éste o mejor uno de sus hijos, pero también como hijo del Rayo. Para Carlos Ponce, como otros autores posteriores (Urbano, 1981), Tunupa es la deidad más importante del Collao y se halla estrechamente relacionado con una deidad central en el Collasuyu, el Rayo- Illapa.

La fiesta de la fertilidad en el área rural andina tiene como principal elemento en rituales, figuras pequeñas de animales como llamas, ovejas y vacas que se cree que son la encarnación de estos animales o la materialidad energizada, por ello se las entierran como semillas que crecerán y darán animales fuertes.

En festividades locales, la fertilidad se marca con lanas coloridas cual si estuvieran floreciendo, creciendo y reproduciéndose. Estas prácticas rituales provienen desde el período pre – Inka y tienen continuidad en las Alasitas de la actualidad.

FESTIVIDADES

Mamita de Chijipata (La Paz)

Por su extraña forma de aparición, a este culto se le atribuye la abundancia y realización de sueños.

“La imagen de la Purísima Concepción de Chijipata apareció por primera vez en 1854, ante una mujer que esperaba a su marido luego de un compartimiento de bebidas alcohólicas con amigos. Hasta esperar que las bebidas dejaran el efecto en aquel hombre, se puso a moler llajua (salsa picante) en la piedra de un batán (piedra utilizada para moler) en una colina del municipio de Laja (La Paz). Tan grande fue su sorpresa cuando apareció la imagen de la Virgen de Chijipata plasmada en piedra”, cuenta don Marco Valdez, vecino del sector.

La festividad comienza a primera hora del 8 y 9 de diciembre, en el que cerca de 10 comparsas se dirigen a la plaza del municipio de Laja del departamento de La Paz,, buscando fortuna y bendición. En este espacio encuentran artesanos de miniaturas, yatiris esperando ch’allar (ritual de bendición a la Pachamama con productos naturales) y la imagen de la Virgen esperando a sus fieles devotos cada año.

Las cajas de cerveza son parte de la ceremonia, el historiador Thierry Saignes asegura que “el alcohol representa un vehículo privilegiado para comunicar con lo sobrenatural”.

 Fertilidad en Qaqachaca (Oruro)

Según el “Catálogo De Alasitas” del MUSEF, en la región de Qaqachaca del departamento de Oruro, se lleva a cabo una festividad muy importante que ayuda a tener una producción agrícola productiva, una reproducción de ganado y una fertilidad buena.

Esta festividad se realiza anualmente entre los últimos días de diciembre e inicios de febrero (época lluviosa) y finales de junio hasta agosto (época seca).

Bajo la investigación realizada por Denise Arnold y Juan de Dios Yapita, el ritual que tiene origen en el municipio de Qaqachaca del departamento de Oruro, se realiza en un espacio femenino Iskina (patio de la casa) y en Uywiri (cerro guardián) que es un lugar masculino. El ritual debe contener waylla (paja), tallos de quiñwa (madera roja), choclos de maíz y miniaturas de turuwasus (vasos de toro). La festividad incluye corte y señalización con lanas de colores a las orejas del ganado, en señal de fertilidad, abundancia y proceación constante.

También durante la ceremonia se entierra un sullu (feto de animal seco) junto a illas hechas de arcilla y unto.

Arnold y Yapita explican que proceso de culto inicia con simillt’aña (cánticos) y caminatas de jóvenes mujeres en busca de hijos sobre campos arados y los hombres por delante derramando semillas. “El objetivo de este proceso es asegurar la maternidad y la buena cosecha de la tierra”.

La transición de madurez (fertilidad) se da en:

Santa Vera Cruz Tatala (Cochabamba)

“Antes de la colonia, Santa Vera Cruz Tatala era la celebración a la constelación Cruz del Sur, conocida actualmente como Chakana, y el lugar era un sitio astronómico donde los amautas y sabios determinaban cómo se iba a comportar el clima. La gente de diferentes lugares acudía para escuchar las predicciones y comunicarlas a sus ayllus”

Etnopsicóloga Esther Balboa.

La fiesta de la fecundidad humana, de la Madre Tierra, el ganado y la abundancia, se ve envuelta de coplas y música típica de los valles del departamento de Cochabamba del 1 al 4 de mayo. Los que aún conservan la tradición hacia la Madre Tierra, llegan hasta el Kilómetro 7 de la avenida Petrolera con sus productos, listos para ser bendecidos para que no falten los productos.

Los ganaderos llevan excremento de su ganado para quemarlo en la fiesta central y una vez que solo quedan cenizas, se lleva de vuelta el polvillo a los corrales para su multiplicación.

Otros creyentes de la festividad llegan hasta los pies de la imagen del santo para hacer arder velas acompañado de estiércol de animal quemado. Las mujeres que tienen numerosos hijos llevan varias miniaturas de muñecos para dejarlos en la base de la cruz y las mujeres que tienen dificultad de concebir un hijo, se llevan una de esas miniaturas bendecidas para que se cumpla el deseo a futuro.

Una de las creyentes es Julia Cruz, de Tarata, que este año llegó con su bebé en brazos sólo para agradecer al “Tatala”, lo que para ella fue un milagro: “tener un hijo”. Ella cuenta que hace un año asistió a la festividad para pedirle un bebé.

En esta fiesta le dedican coplas picarescas al Santo, al ritmo de acordeones principalmente, le ofrecen lo mejor de sus cosechas de papa y otros productos y encienden fuego con la bosta de sus animales.. Hasta la fecha, los devotos como la señora Julia cantan pidiendo su bendición y rezan para que todo vaya bien.

Según Antonio Paredes Candia, en su libro ¨Fiestas populares de Bolivia¨ (1956), en la actualidad se conoce el tercer templo, luego de otros dos que se encontraban en distintos lugares, para resguardar la aparición milagrosa de una piedra triangular, que contenía el dibujo de una cruz en su centro.

COLQUEPATA

La festividad de la Santa Cruz de Colquepata comienza del 29 de abril al 3 de mayo con música, vestimenta y danzas folklóricas típicas de Bolivia. En el 2021, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de Bolivia.

Una festividad de carácter sincrético religioso congrega a cientos de bolivianos y peruanos al pie del Calvario en Colquepata, en el lugar se levanta una capilla en la cual los danzantes y creyentes se postran para hacer la ofrenda de la oración.

 

Fuera de la iglesia los comerciantes de Illas se encuentran a la espera de los fieles devotos que anualmente visitan con fe al sector de Copacabana, La Paz. Llevan a realizar la respectiva bendición de sus miniaturas a la iglesia de la virgen de Copacabana y finalizan con una Ch’ alla, compartiendo cervezas.

“Hace años me compre mi mini en alasitas y con harto esfuerzo me compré este mini que es mi sustento de vida y la de mi familia (…) cuando ya compré el auto primero fui a Copacabana a bendecir el auto y a comprarme billetitos para que me vaya bien”, cuenta Henry Cabrera.

SOLSTICIO DE INVIERNO

Para Eyzaguirre, en el contexto andino hay dos momentos importantes vinculados con el ciclo agrícola: el 21 de junio y el 21 de diciembre.

Este tiempo es el “descanso de la tierra” en el que el frío helado ayuda a producir chuño y reunir al ganado alrededor del fuego

El sol al estar en el punto más lejano de la tierra, el 21 de junio los pueblos altiplánicos llaman a las deidades ancestrales con rituales y ofrendas en las wakas (lugares sagrados) para preservar la naturaleza, la producción y su reproducción.

«En este nuevo año aimara esperamos que la nueva siembra de todos nosotros del área rural, con la bendición de nuestro Tatainti (dios del sol), nos vaya bien con las cosechas, con las siembras y ganado», explica un asistente de Watajata a la ceremonia de los primeros rayos de sol que anuncian del Año Nuevo Andino Amazónico en Tiwanaku.

Bajo el Gobierno del ex mandatario, Evo Morales, es que en 2009 se bautiza a esta fiesta como «Año Nuevo Andino Amazónico» y se declara como fiesta nacional en el que más de 200 lugares sagrados a lo largo del país fueron habilitados en todo el país para realizar esta ceremonia.

SOLSTICIO DE VERANO

La Illapacha o tiempo de las illas, según la cosmovisión andina se inicia el 21 de diciembre con el solsticio de verano del hemisferio Sur. En el altiplano y la región del lago Titicaca, esta temporada está relacionada con el ciclo agrícola que atraviesa por el Jallupacha (tiempo de lluvias), que a la vez simboliza la fertilidad, la siembra y la cosecha, y que concluye en carnavales.

“La Illa quiere decir de todo lo animal y la Ispalla es de todo lo vegetal y mineral. En esta fiesta del 21 de diciembre expresamos nuestro agradecimiento a la Pachamama por darnos los alimentos que provienen de los animales y vegetales. Desde la cosmovisión andina toda forma de existencia tiene su Illa e Ispalla y es en esta fecha que se realiza la ceremonia para renovar, revitalizar y asegurar la vida para que las especies pervivan», dijo el amauta Manuel Mamani.

En esta fecha «amautas» (sabios aimaras), «mama tallas» (mujeres guías espirituales), «kallawayas» (médicos tradicionales), preparan mesas de ofrenda junto a ritos andinos, música autóctona y bailes para agradecer los favores recibidos y a la vez para pedir que el alimento sea abundante en los meses venideros.

Por su parte, la investigadora Amalia N Vargas explica en un artículo de investigación que, con la llegada de los españoles la iglesia católica cambió las fechas ceremoniales e impuso sus festividades, pero pese a ello en la cultura aymara este día celebran con ceremonias las Illas e Ispallas.

“Antes de la imposición religiosa, las naciones originarias festejaban la fiesta del Ekeko en octubre, tiempo en que preparaban las Illas. En 1781, luego del fin del cerco a la ciudad de La Paz por Túpac Katari, el gobernador Segurola, para celebrar su triunfo y en devoción a la Virgen del Carmen, la trasladó al 24 de enero, motivo por el que hoy se realiza para esa fecha la fiesta del Ekeko conocida como Alasitas, festividad que compartiremos en Enero”, describe.

En este momento el trabajo agrícola no es muy exigente y da espacio a los comunarios de fabricar textiles, cerámica, realizar los ritos y preparar todo para tener copiosos alimentos.

También en esta época para Eyzaguirre, la festividad de las ñatitas (8 de noviembre), la Festividad de San Andrés (30 de noviembre), la navidad o aguinaldo (25 de diciembre) también están estrechamente vinculados a la tradicional fiesta de la Alasita.

“He visto que en el aguinaldo se hacen panes gigantescos y en los prestes llevan a estos en la espalda. También en la fiesta de año nuevo se tiene vinculación con el ciclo agrícola, depende la región”, describe.

CARNAVALES

Para las mujeres en el área rural, la ropa con la cual visten es muy importante, ya que son días en que las jóvenes lucen sus mejores trajes, sus mejores joyas y mejores trenzas. El sábado, domingo y lunes de carnaval se convierten en días de baile, alegría y regocijo; el martes de carnaval se dedican a ch´allar las casas con frutas, confites, flores y música.

“Antes de la primera cosecha, en varios entornos locales se celebraba la festividad del 2 de abril, día de la Candelaria. La gente lleva sus illas o primeras cosechas a la iglesia para bendecir y es un proceso de simbiosis, antes de un sincretismo, es por eso que en algunos lugares son entradas autóctonas o entradas folklóricas”, explica Eyzaguirre

En el área rural, en la época de carnaval se celebra el Jisk’a Anata como una fiesta familiar y el Jach’a Anata como una fiesta de la comunidad, donde las personas salen a bailar a la plaza central de las comunidades

“En el carnaval se dejan de tocar los instrumentos musicales denominado pinkillos, cuyas primeras interpretaciones se dan en el tiempo de difuntos y empiezan a tocan otros como tarkas, tokoros y mohoceños por los productos recibidos de la tierra”.

En las provincias de Aroma, Manko Kapac u Omasuyos, del departamento de La Paz, para el 2 de febrero se instala la fiesta de la primera cosecha, en el que se escarban las mama Ispallas (papas pequeñas para la abundancia de cultivos).

En este tiempo también es de fertilidad, porque los fetos de animales dejan de estar en peligro de muerte y se les amarra lanas en las orejas. También es época de fertilidad para las mujeres, ya que se muestran mayores índices de natalidad nueve meses tras esta festividad.

El reportaje se desarrolló en el marco del Fondo Concursable Spotlight XIV de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsa la Fundación para el Periodismo (FPP).

Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight XII de
Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsa la
Fundación Para el Periodismo
.

Virginia tiene 63 años. Con la piel marcada por los años, asegura que hace dos décadas no hubiera sido capaz de imaginar que la tecnología sería tan necesaria para su día a día.

Lejos está de los milenials y más lejos aún de la generación Z, pero Virginia ha aprendido a dominar la aplicación de su banco y hace pedidos de restaurantes a través de su teléfono celular, como lo harían los jóvenes de aquellas generaciones que nacieron con la tecnología en las manos.

“Una vez que aprendes no es tan difícil, el desafío es acordarse”, dice entre risas, evidenciando que su memoria ya no es la que tenía hace dos décadas, cuando el tiempo aún no había marcado su piel y la tecnología no era parte de su vida.

A lo largo de su historia, Bolivia se ha caracterizado por ser un país explotador. Desde tiempos coloniales, su riqueza ha dependido de los minerales y de los recursos naturales.

Con los años, el país consolidó su modelo extractivita, generando dependencia de este último para el crecimiento económico y generación de empleo.

Un informe de la Fundación Jubileo publicado el año 2017, expone que, aunque las estructuras de comercio de algunos países han cambiado, en promedio, América Latina continúa dependiendo de las materias primas como hace 40 años.

Bolivia es considerado como uno de los países de la región que menos ha avanzado en diversificación o dinamización de su economía.

Informe Fundación Jubileo

Los recursos se agotan, pero el talento es infinito.

La diversificación a nivel internacional en el siglo XXI, ha sido marcada por la revolución de las tecnologías de la información; un espacio donde los emprendimientos dinámicos han mostrado tener la capacidad de transformar la industria de la tecnología y los servicios, al mismo tiempo que transforman la economía de los países en base al talento humano.

En esos casos, la articulación con el Estado ha derivado en mejores condiciones para la innovación y el desarrollo.

Sin embargo, Bolivia continúa anclada en la diversificación productiva a base de las riquezas naturales y no del recurso humano, el cual ha demostrado tener la capacidad de generar tantos recursos para los países, como los que son explotados de la tierra.

“En el futuro, los recursos naturales que tenemos van a seguir siendo importantes, pero el gran poder que tienen las tecnologías de información y comunicación –TIC-en general, es que su recurso básico es el cerebro de los bolivianos. Esto va a cambiar la visión de nosotros mismos, con un producto intelectual”, asegura Rolando Sahonero, quien lleva años de trabajo en materia de startups y analizando el ecosistema de emprendimientos dinámicos en Bolivia.

Entonces, ¿cuál es la situación del país en materia de emprendimientos dinámicos?

Gracias a su esencia innovadora, hoy Bolivia ha empezado a consolidar un ecosistema emprendedor que de manera especial en los últimos cinco años se ha nutrido y ha crecido gracias a los diversos actores que en él intervienen: incubadoras, aceleradoras, inversores, instituciones de apoyo, academia, instituciones gubernamentales y, en el centro de todo, las startups.

Para Gonzalo Castellanos Ramallo, quien trabajó en el desarrollo de incubadoras a nivel local y nacional, además de ser consultor en políticas públicas en emprendimientos e innovación, el ecosistema emprendedor ha crecido de manera orgánica a pesar de que las condiciones para emprender son complejas, debido a los altos costos y tiempo que conlleva crear una empresa en el país.

Según el informe Doing Business, elaborado por el Banco Mundial de manera anual desde 2004, Bolivia se encuentra entre los cuatro países sudamericanos en los que resulta más caro abrir una empresa, con un costo promedio de $1293, equivalentes a Bs 8999.

Crear una empresa de cualquier tipo en el país es desafiante, algo que según Castellanos, en muchos casos, es un factor que incide en la informalidad, pero al mismo tiempo, según otros analistas, es un factor que desalienta la inversión en el país y por ende, en sus startups.

Bolivia figura en el puesto número 150 de 190 países analizados, en cuanto a países con mayor facilidad para hacer negocios, mientras que ocupa el puesto 175 respecto a la facilidad para iniciar un negocio.

En una lucha contra el reloj, crear una empresa puede tomar 39 días o más, mientras que en países como Puerto Rico o Panamá, el trámite puede tomar menos de una semana.

En el área impositiva, Bolivia se encuentra en el puesto 186 a nivel global en cuanto a facilidad para pagar impuestos, siendo superado únicamente por Venezuela dentro los países de Latinoamérica y Caribe, cuyo puesto es el 189; el penúltimo del ranking global.

Mientras el tiempo promedio destinado a pagar impuestos en la región es de 317.1 horas al año, en Bolivia se destinan 1025 horas, siendo el segundo país de la región que más tiempo requiere destinar a este requisito administrativo.

En Bolivia se destinan 1025 horas a pagar impuestos

Banco Mundial

Respecto a las condiciones para emprender en el país, el director general de Tecnologías de la Información y Comunicación del Viceministerio de Ciencia y Tecnología, Danilo Ariel Chambi Camacho, destaca que “ya existen algunos beneficios para los emprendedores”.

A modo de ejemplo, explica que en la ciudad de El Alto los emprendedores están exentos de pagar el IUE, también conocido como impuesto a las utilidades, durante las dos primeras gestiones.

Sin embargo, según el análisis de Castellanos, en los últimos diez años no se ha priorizado en la agenda la creación de políticas públicas que favorezcan a los emprendedores y que permitan que estos atraigan capitales de inversión al país.

“En la política impositiva no hay ningún beneficio real para emprendedores”, resalta el experto.

Pero el panorama no es tan negro como se pinta. Para Salomón Eid, presidente de la Asociación de Emprendedores, en Bolivia hay un “mundo” de oportunidades para emprender, ya que el mercado no está saturado.

“Si bien Bolivia tiene dificultades, hay muchas oportunidades y un mercado amplio que no se ha consolidado para empresas de tecnología y emprendedores que quieran darle algo diferente al público”, asegura.

Con la misma visión de Eid, cientos de emprendedores apuestan por innovar y generar oportunidades en el país, logrando importantes resultados no sólo para sus empresas, sino para el país, gracias a los empleos que generan.

El ecosistema, una ventana para el empleo

Esfuerzos realizados desde diferentes sectores han aportado a la consolidación del ecosistema emprendedor en Bolivia; uno que se ha triplicado en los últimos cinco años y cuya capacidad de generar empleo en el país, con el tiempo, ha llegado a duplicarse.

Un mapeo del complejo entramado del ecosistema de tecnología digital en Bolivia realizado por Funda-Pró, Fundación Solydes, Fundación Emprender Futuro, BIM e ICCO Cooperación, expone que Bolivia tiene alrededor de 155 startups o emprendimientos dinámicos.

Si bien la cifra es alentadora por tratarse de un ecosistema tan reciente, para los expertos en la materia resulta aún más alentador que en los últimos dos años han empezado a aparecer más actores en materia de financiamiento, lo cual evidencia una evolución en el ecosistema, porque estos se ubican al final de la cadena.

De acuerdo al Mapeo TIC, Bolivia pasó de tener tres actores de inversión en 2020, a cinco en 2021.

En los últimos cinco años, el escenario se fue consolidando gracias a iniciativas como las aceleradoras Pista 8, Fundación Solydes e Innova Up, entre otras, llevando a que entre 2017 y 2022 el número de startups se triplicara en el país, en relación a los 14 años anteriores.

“En los últimos años se ha visto el surgimiento de más actores. Según el Mapeo de Actores Impulsores del Ecosistema de Emprendimiento e Innovación de Bolivia, alrededor del 35% de las instituciones que impulsan al emprendimiento tienen menos de cinco años de funcionamiento”, explica Fernando Chávez Gomes da Silva, coordinador de Ecosistema e Innovación de Santa Cruz Innova

Una encuesta realizada de manera independiente por Verdad con Tinta a 32 startups del ecosistema de emprendimientos dinámicos, evidencia que entre 2002 y 2016, solo siete habían sido creadas, mientras que las 25 restantes, fueron establecidas entre 2017 y 2022, siendo el año 2020 el de mayor registro, con ocho.

No es casualidad que el aumento de startups haya tenido un salto tan importante en 2020, pues la mayoría de las aceleradoras empezaron a trabajar entre 2019 y 2020.

Santa Cruz, La Paz y Cochabamba respectivamente son las ciudades que lideran el proceso de creación de startups, aunque se han empezado a ver esfuerzos fuera del eje central, desde Tarija y Sucre principalmente, donde pequeños programas de aceleración a nivel subregional han promovido este proceso.

Para el presidente de la Asociación de Emprendedores de Bolivia, Salomón Eid, si bien el fenómeno de las startups ha cobrado un carácter nacional, el hecho de que la mayoría se centren en Santa Cruz se debe a que es un mercado lo suficientemente grande y dispuesto a adoptar este tipo de modelo de negocio, al margen de tener disponibilidad de capital como diversidad demográfica.

En cuanto a creación de empleo, el 66% de las startups al menos duplicaron su personal desde que empezaron sus operaciones, hasta la fecha, generando nuevas oportunidades para los bolivianos.

Tal es el caso de Orden Ya, una startups de servicio de entrega rápida creada en Tarija el año 2017 y que pasó de tener más de cinco empleados el año de su creación, a más de 20 en la actualidad, generando empleos en un departamento cuya tasa de desempleo es del 10%, según estimaciones.

Uno de esos trabajadores es Horacio Soruco, de 28 años. Horacio cuenta que en Orden Ya encontró un empleo que le permitía combinar el trabajo con sus estudios en medio de la pandemia, cuando muchas empresas optaban por los despidos.

Horacio combina el trabajo con el estudio gracias a la posibilidad que le brinda trabajar en la startup tarijeña.

Otro ejemplo de la capacidad de generar empleo que poseen las startups es tuGerente, lanzada el año 2018 a la cabeza de Freddy Arredondo Calero, Omaira Saucedo Bendek, Carlos Rodríguez, Javier Román Roig, Juan Miguel Román Roig y Diego Martínez Ferreira, bajo la premisa de proporcionar una herramienta administrativa en línea para las pequeñas y medianas empresas.

tuGerente empezó el 2018 con seis trabajadores, que eran los fundadores. Para finales de año, la startup cerró con un equipo de diez personas. Cuatro años después, la empresa cuenta con alrededor de 40 colaboradores en diferentes áreas, atendiendo demandas que surgen de sus más de 650 clientes, y se preparan para expandirse a otros países.

Generar empleos, para la empresa es un compromiso y las circunstancias no siempre fueron fáciles. “Durante la pandemia tuvimos un desafío muy duro, porque decidimos que no habría despidos. Dimos esa confianza a nuestro equipo”, explica Freddy Arredondo, ejecutivo de la startup.

Aunque el número de empleos generado por las startups aún no es comparable a los empleos generados por otras industrias o por el propio Estado, Gonzalo Castellanos resalta que se trata de un empleo de calidad, sostenible, para profesionales jóvenes, con salarios medio a medio alto y que tienen los efectos secundarios en la economía que son “muy interesantes”.

“Puede aportar hacia la evolución de la economía hacia actividades más intensivas en conocimiento y tecnología, que también es clave para la sostenibilidad de nuestro modelo económico a largo plazo”, asegura.

Coincidiendo con Castellanos, el coordinador de Ecosistema e Innovación de Santa Cruz Innova Fernando Chávez, asegura que las startups tienen un alto componente tecnológico y de innovación, lo que genera nuevas necesidades en recursos humanos como en oportunidades de empleo especializado, de alto valor.

“Si bien no es tan masivo como otros rubros productivos, el valor que genera tiene un efecto económico importante”, concluye.

El papel del Estado

Aunque el ecosistema emprendedor en Bolivia no ha logrado una articulación con el Estado como otros países, el director general de Tecnologías de la Información y Comunicación del Viceministerio de Ciencia y Tecnología, Danilo Ariel Chambi Camacho, destaca el trabajo que se viene realizando en cuanto a formación, precisamente reconociendo el potencial de las mismas para contribuir a la economía del país como a la generación de empleo.

“Se está trabajado una formación complementaria desde el Ministerio de Educación, como parte del Plan de Desarrollo Económico y Social”, asegura la autoridad, quien acota que también esta gestión se está actualizando el plan de estudios del sistema educativo, bajo la idea de impulsar desde el bachillerato el aparato productivo con el emprendimiento.

“La idea es que los bachilleres ya salgan con un nivel técnico humanístico con énfasis en emprendimiento tecnológico, con este abordaje que le estamos dando en ciencia y tecnología, pensando en las startups también”, agrega.

Además, la autoridad asegura que hay un acercamiento con el Viceministerio de la Micro y Pequeña Empresa para trabajar en mejorar las condiciones para las startups.

Para esta gestión también están previstas una serie de “hackatones”, donde los emprendedores puedan mostrar su talento y canalizar recursos.

“Estamos viendo mecanismos para fomentar las startups”, concluye Chambi.

Con todas las limitaciones impositivas y burocráticas, el sistema emprendedor en el país empezó una carrera que no pretende frenar.

(Este reportaje fue elaborado en colaboración entre Verdad con Tinta y la Red Ambiental de Información-RAI)

Todo empezó alrededor del 26 de abril, cuando el caso del puma (Puma concolor) llegó a un veterinario de la ciudad de Sucre bajo la custodia de dos jóvenes del municipio de Icla, ubicado en la provincia Jaime Zudáñez del departamento de Chuquisaca.

El animal fue trasladado para que atendieran una lesión en su pata, pero el veterinario, al notar que no tenía los conocimientos necesarios para atender un caso como tal, decidió contactar con la organización Protectora de Animales S.A., la cual en el último tiempo tuvo una participación activa en el rescate de animales silvestres.

Los miembros de la organización remitieron el caso a un veterinario especializado en traumatología y dieron parte a las autoridades departamentales.

Según el relato de quienes poseían al felino, éste habría llegado a su poder luego de que lo rescataran de la comunidad de Rodeo, cercana a Icla, donde los pobladores estaban teniendo conflictos con los pumas que se comían a sus animales.

“Quienes tenían al animal en custodia cuentan que trabajan en la zona de Icla y que conocen a los comunarios de Rodeo, por lo que les habrían dicho que cuando hayan problemas con alguno de estos animales, les avisaran para poder rescatarlos”, nos relata  Mauricio Peñaranda, biólogo especializado en grandes mamíferos, quien fue contactado por Protectora de Animales S.A. cuando el puma llegó a Sucre.

Los comunarios de Rodeo habrían alertado al par de jóvenes de la presencia de un puma que se estaba comiendo sus animales, por lo que fueron para “ahuyentar” al animal, según lo que éstos habrían relatado a Peñaranda y al resto del equipo que se hizo cargo del animal.

La puma tenía dos meses cuando fue sacada de su hábitat por motivos que a la fecha, no están claro.. Foto gentileza Laura Lagrava.

“Ellos decían que el puma estaba con sus crías y que una de ellas se habría quedado atrás, que es la que tenían en su poder”, agrega Mauricio.

Una de las grandes interrogantes es, por qué los jóvenes no dieron parte a las autoridades correspondientes sobre la tenencia del animal antes, pues lo habrían tenido en su poder durante dos semanas antes de trasladarlo al veterinario en la ciudad de Sucre. ¿Su intención era devolverlo a su hábitat, venderlo o conservarlo como si de un animal doméstico se tratara?

Laura Lagrava, quien estuvo a cargo del caso por parte de Protectora de Animales S.A., agrega que uno de los jóvenes habría comentado sobre la existencia de otro puma; un cachorro de esa misma camada que habría sido vendido por los comunarios de Rodeo. Sobre la madre… se desconoce qué pasó realmente con ella.

“Hay muchos vacíos en la historia”, insiste Peñaranda, quién cuestiona cómo llegó realmente el animal a su poder, cuál es su relación con los comunarios de Rodeo, o qué pasó con la mamá del puma.

Uma

Uma, nombre con el que bautizaron al animal los especialistas que la atendieron, presentaba un cuadro complejo, pues al margen de tener la pata fracturada, estaba desnutrida, deshidratada y tenía parásitos en el estómago.

Si bien los jóvenes aseguraron que se dieron cuenta de la fractura recién dos semanas después de haber supuestamente rescatado al animal, Peñaranda insiste en que aquello no es posible, pues la pata se encontraba totalmente fuera de lugar, con una fractura evidente aún para quienes no tienen experiencia.

Lagrava compartió con nosotros un video que fue publicado en redes sociales por algún miembro de la familia de éstos jóvenes, donde se ve a Uma jugando con una lana, como si de un gato doméstico se tratara, y con un yeso en la pata.

Dado que el animal nunca salió de la custodia de la organización de Lagrava una vez que llegó a Sucre, el video es anterior a que el felino fuera trasladado a la capital. El yeso sería evidencia de que tenían conocimiento de la fractura.

Por su parte, el felino tenía las garras cortadas como un gato doméstico. Por las características del corte y la altura del mismo, los expertos aseguran que fue hecho por humanos y no porque el felino las hubiera rasgado sobre alguna superficie, como argumentaron los jóvenes.

Quienes atendieron a Uma describen su estado como “lamentable”. A sus escasos dos meses de vida, tenía la pata fracturada, deshidratación, desnutrición, al mismo tiempo que presentaba  un cuadro de diarrea y vómitos. “Era realmente crítico”, describe el biólogo.

Los animales silvestres deben ser entregados a las autoridades, para ser devueltos a su hábitat o ser enviados a centros especializados en su atención.

Los especialistas en gatos silvestres explican que sustituir la leche para un felino de este tipo, es muy difícil. Ante el descuido de quienes lo habían “rescatado”, el animal no estaba recibiendo los suplementos que necesitaba y que los veterinarios  suelen utilizar en estos casos.

Según relata Lagrava, el animal había sido alimentado por sus supuestos rescatistas con leche y sopa de arroz, como si se tratara de un gato doméstico.

Esta alimentación le habría provocado diarrea y desnutrición, pues una cría de puma necesita la leche de su madre al menos hasta los tres meses, tiempo en el que la madre empieza a proveerles alimento sólido de sus presas. Sin embargo, el amamantamiento puede continuar hasta los seis  meses, tiempo en el que los felinos ya son capaces de capturar pequeñas presas por cuenta propia.

Durante cuatro  días el grupo de rescate, el veterinario y el biólogo, intentaron poner al puma en la mejor condición posible, pero el tiempo apremiaba y había que operar antes de que la fractura hiciera callo.

El primero  de mayo Uma fue intervenida. Si bien el animal sobrevivió, salió más debilitado de lo que estaba. 

“El veterinario salió en media operación para decirnos que sus huesos eran como arena, que se deshacían”, cuenta Lagrava mientras explica que debido al estado de sus huesos, no fue posible ponerle una placa de platino como inicialmente estaba previsto, ya que ésta no requiere ser extraída posteriormente.

“Luego entendimos que todo eso fue por la desnutrición”, lamenta.

Uma después de la cirugía. Foto gentileza Laura Lagrava

Los días siguientes su cuadro empeoró, y el tres  de mayo el felino silvestre tuvo que ser internado, pues había dejado de comer por cuenta propia a causa de su debilidad.

“Lo alimentábamos con jeringas”, relata Peñaranda. La rutina de turnarse para monitorear al animal, mantenerlo en temperatura y alimentarlo cada dos  o tres  horas, duró hasta el 10 de mayo; día en que el animal murió por fallas en su organismo, pero principalmente por el estado deteriorado de su aparato digestivo.

“La mala alimentación que recibió después de ser separado de su mamá le hizo mucho daño”, coinciden Lagrava y Peñaranda.

La ausencia de las autoridades

“Referimos el caso a la Gobernación”, asegura Laura Lagrava. Sin embargo, ellos ya tenían conocimiento, puesto que inicialmente los dos jóvenes habían acudido a ellos y a Pofoma en busca de ayuda.

“Ellos querían trasladar al felino al Bioparque de Tarija, pero no se encontraba estable de salud como para  hacer ese viaje”, agrega Laura. Puesto que el Bioparque de Tarija trabaja con animales silvestres, entre los que se encuentran los felinos, aquel sería un refugio temporal hasta que Uma mejorara, pero en su estado, no era viable que realizara un viaje de esas características.

Lagrava explica que dado que la Gobernación no contaba con los recursos para ocuparse del animal, la institución estuvo de acuerdo en que Protectora de Animales S.A. se hiciera cargo de los gastos y de su cuidado.

Dado que Sucre no cuenta con refugios temporales ni permanentes para vida silvestre, estos casos suelen ser atendidos por organizaciones como Protectora de Animales S.A., que en el pasado se hizo cargo de cuatro cóndores envenenados, monos, tortugas y zorros, entre otros.

Iván Vera, quien en principio estuvo a cargo del caso por parte de la Gobernación, asegura  que la mayoría de casos de animales de vida silvestre se atienden a través de organizaciones como Protectora de Animales S.A.

“Tenemos algunas partidas que nos permiten hacer traslados a lugares donde puedan estar en mejores condiciones”, agrega Vera.

El funcionario explica que si bien no tienen recursos para hacerse cargo de la totalidad de los gastos, como cirugías, sí pueden cubrir una parte, y pueden hacer gestiones ante otras instancias que pueden cooperar.

Sin embargo, Lagrava reclama la ausencia de los funcionarios de las entidades correspondientes. “No vinieron a ver al animal hasta un día antes de su muerte”, dice sobre la participación de la Gobernación.

Respecto a la procedencia del felino, Vera asegura que “quedó la duda de que hubiese ocurrido como los jóvenes habían manifestado. Sin embargo, agrega que “es un proceso complicado para averiguar”.

Uma superó la cirugía en la pata izquierda, pero su débil estado a causa de la desnutrición acabó con su vida. Foto gentileza Laura Lagrava.

Hasta la fecha, la Gobernación no ha iniciado una investigación sobre el caso y tampoco presentó una denuncia para que sea la justicia quien determine cómo llegó realmente el animal al poder de aquellos jóvenes.

El argumento de Vera es que “no tenían los datos para hacerlo”. El funcionario asegura que están coordinando con la Policía Forestal y de Protección al Medioambiente (Pofoma), para poder tomar la medidas necesarias en casos que se llegaran a presentar a futuro.

Se prepara una demanda

El caso llegó a oídos del abogado especialista en medioambiente, Rodrigo Herrera, quien analiza que hay suficientes elementos como para presentar una demanda penal contra quienes mantuvieron al animal en su poder.

“Ha habido personas involucradas en la tenencia irregular de este espécimen y como consecuencia de esa tenencia irregular el individuo habría fallecido”, explica el abogado.

Protectora de Animales S.A será parte de la demanda, que esperan que sea presentada el día lunes 23 de mayo en la ciudad de Sucre bajo la figura jurídica de biocidio y destrucción o deterioro de bienes del estado y la riqueza natural, según lo establecen los artículos 350 y 223 del Código Penal Boliviano.

La pena en estos casos va de 2 a 5 años de cárcel en caso de biocidio y de 1 a 6 años en caso de destrucción del patrimonio natural

Fue un mensaje anónimo el que alertó de la muerte del oso, presuntamente a manos de un comunario de San Lorencito, en la provincia Méndez del departamento de Tarija.

“Han matado a un oso”, aseveraba el texto reflejado en la pantalla de la bióloga y especialista en conservación de osos andinos Ximena Velez Liendo, quien monitoreaba al animal en la zona con el Programa para la Conservación de Carnívoros Grandes Andinos, del cual se encuentra a la cabeza.

Parece un relato de ficción, pero si hay algo que tiene la vida real, es la capacidad de superar con creces lo que la mente puede imaginar.

“Comunicamos al municipio, a la Gobernación y nos fuimos ese mismo día al lugar”, explica Velez Liendo en orden cronológico.

Al llegar al lugar el comunario señalado no se encontraba en su casa. Sin embargo, las primeras versiones de la familia aseguraban que el animal se habría desbarrancado. Para Velez Liendo aquello no era verosímil, por las habilidades que posee el oso.

Según relata la bióloga, la familia se comunicaría un par de días después para explicar lo que habría sucedido con el emblemático oso andino (Tremarctos ornatus), también conocido como jucumari u oso de anteojos.

“Lo que habría pasado, es que un veterinario que trabaja para la Subgobernación de San Lorenzo habría ido a pedir el cuero de un oso ‘si encontraban por ahí’”, relata Ximena sobre la conversación con el comunario.

Imagen del oso que mataron en San Lorencito. Cortesía: Programa para la Conservación de Carnívoros Andinos

Ante esta situación, Ximena, junto con el abogado Rodrigo Ernesto Herrera, quien trabajó en el pasado en casos relacionados al tráfico de partes de animales, presentaron la denuncia ante la Fiscalía de San Lorenzo aproximadamente dos semanas después.

Biocidio es todo acto que entrañe la muerte de un animal, es decir, un crimen contra la vida.

Según la carátula del caso, se constituyen como denunciantes Rodrigo Ernesto Herrera y María Ximena Velez Liendo, contra Pedro H. y Andrés J. V.; el comunario y el veterinario de la Subgobernación respectivamente, por el delito de biocidio. Este delito contempla entre dos y cinco años de cárcel según el Código Penal.

“Lamentablemente en el ordenamiento jurídico nacional no existe el delito de tráfico ilegal de fauna silvestre, no existe esa tipificación”, lamenta el denunciante Rodrigo Herrera, quien asegura que este caso podría ser tipificado de aquella manera.

Jueza rechazó solicitudes de allanamientos

El proceso que llegó al despacho de la jueza María Teresa Jesús Torres, en San Lorenzo, se encuentra estancado. La jueza rechazó el pedido de allanamiento de los domicilios de los dos denunciados en este caso. El argumento es que existieron fallas en el requerimiento.  

Para el denunciante Rodrigo Ernesto Herrera, ante la demora en el allanamiento y a más de cinco meses de los hechos, es “prácticamente imposible” encontrar la piel del oso en el domicilio, sin embargo, confía en que existen otras formas para probar el presunto delito.

Singularmente, la jueza de este caso, fue denunciada en San Lorenzo en diferentes ocasiones, incluso el Consejo de la Magistratura intervino en diciembre de 2020 dicho juzgado, tras conocer de que liberó a dos hombres que fueron sorprendidos por la policía cuando abusaban sexualmente a una mujer y robaban sus pertenencias, según reflejan las notas de prensa de esa fecha.

Estado del proceso investigativo

El caso es investigado por la Fiscalía a cargo de la dependencia en la zona de Lourdes, la cual está haciendo una serie de requerimientos, tomando en cuenta el rechazo de la solicitud de allanamiento de los domicilios de los presuntos involucrados, según pudo constatar Verdad con Tinta en este lugar.

Al visitar las dependencias de la Fiscalía, se pudo conocer que serán realizadas nuevas inspecciones y otras solicitudes que están siendo enviadas a la jueza a cargo.

Por su parte,  la carpeta del caso se presenta un documento otorgado por la Policía Boliviana, en el que se certifica que ninguno de los denunciados cuenta con la autorización para la tenencia y porte o portación de armas.

El delito por el que es investigado este caso es biocidio, y por ahora las investigaciones apuntan especialmente contra un veterinario dependiente de la Subgobernación de San Lorenzo. 

 La importancia del oso macho

El oso asesinado era macho, lo cual, a nivel de conservación, es una pérdida significativa para la especie.

Los osos, al ser especies solitarias, tienen una estructura jerárquica en la cual la presencia del macho predomina en un territorio determinado.

El área de acción de un oso macho puede ser de entre 70 y 200 kilómetros cuadrados y a su vez, en ese territorio puede haber dos o tres hembras.

“Lo que estás formando ahí es toda una población de osos que se establecen en esa zona. En el caso de este oso, el área es mucho más grande, porque hacen movimientos estacionales”, explica la especialista Ximena Velez Liendo, quien agrega que si bien este animal tiene presencia en San Lorencito en la época seca, en la de lluvia se desplaza hacia la zona de Chuquisaca.

La importancia de este individuo para la conservación de la especie radica en que al ser el macho dominante, está manteniendo una población genéticamente saludable.

En la zona hay otros osos machos, posiblemente “hijos” del asesinado.

La desaparición abrupta del macho dominante causada por esta matanza, provoca que otros machos empiecen a pelear por dominar el territorio.

“Cuando se establezca un nuevo macho dominante, este irá a matar a las crías del anterior para que las hembras puedan entrar en celo, y que las crías a partir de ahora sean del nuevo”, explica Ximena.

En una población en recuperación, como la de San Lorencito, las muertes de las crías a causa de un nuevo macho dominante son “muchísimas”, según la bióloga.

“En esa zona hay gemelos, tenemos solitarios; son varios ositos que es probable que en estos meses mueran”, agrega.

Matanza de osos en Bolivia

Una anterior investigación de Verdad con Tinta identificó la matanza de al menos 36 osos en los últimos 14 años.

Un estudio realizado en el año 2010 por el organismo no gubernamental Protección del Medioambiente Tarija (Prometa), reveló que mataban un oso cada dos años por comunidad.

Teniendo en cuenta que el jucumari habita en al menos cinco comunidades del departamento de Tarija, entre 2010 y 2016 fueron asesinados 15 osos.

El caso más reciente de cacería en Tarija tuvo lugar el año 2019, en una comunidad en la que el programa liderado por Velez Liendo recién empezaba a trabajar.

En la mayoría de los casos se trataba de muertes por retaliación, es decir, por “venganza” ante ataques del oso a cultivos y ganado.

El caso registrado en octubre de 2021, por el contrario y según la denuncia, se trataría de un biocidio motivado por presento tráfico ilegal de su piel.

La cacería, sin importar el número de casos ni las motivaciones, afecta a la población de estos animales grandes, que son solitarios y naturalmente las densidades son bajas, pues se conoce que en el continente existen entre18.500 y 20.000 individuos de oso andino.