Mercedes Bluske y Jesús Vargas Villena
(Verdadcontinta-noviembre/2017) Hubo un momento en que la plaza Uriondo del barrio El Molino llegó a inundarse, sí, era el año 1940 y el río Guadalquivir se desbordó, llegando hasta este lugar, según refieren algunos archivos históricos.
Lo cierto es que las últimas investigaciones hidrológicas demuestran que esta situación es posible, ante una gran llegada del río, más aún, en los barrios aledaños que se levantaron en los últimos años sin respetar los lechos del río.
Ángela Patricia Paredes Maldonado, Javier Andrés Orellana Barroso, María Alejandra Pinaya Palacios, Nestor Fabián Tapia Rivera, Ronald Silva López y Veimar Waldo Quispe Martínez, son los estudiantes de la Universidad Católica Boliviana (UCB), que decidieron efectuar en conjunto una investigación del “potencial de inundación del río Guadalquivir y la generación de mapas de inundación”.
Los estudiantes fueron guiados por el docente David Stolpa, un ingeniero estadounidense que tiene 40 años de experiencia en el ámbito académico e investigativo como en la práctica profesional en hidrología.
En este trabajo fueron delimitados en base a medidas de probabilidades, las posibilidades de inundación en las márgenes del Guadalquivir, identificando las áreas más vulnerables.
“Es necesaria la información de estaciones meteorológicas y estaciones de aforos en diferentes puntos de la cuenca del Guadalquivir, si estas limitaciones no mejoran, los estudios simplemente quedan como preliminares y no se aproximan cada vez a la realidad”, explicó al equipo de Verdad con Tinta Alejandra Pinaya Palacios, una de las estudiantes que formó parte de este equipo.

Pinaya, tímidamente muestra los avances logrados con esta investigación, revelando zonas de inundación que ocupan gran parte de la ciudad.
La joven ingeniera, se presenta tímida pero al mismo tiempo muestra capacidad técnica para hacer un estudio de este tipo, quien refiere que es importante que las instituciones empiecen a tomar mayor importancia al Guadalquivir y las reacciones que pueda tener el río.
Para complementar este estudio, la Universidad Católica Boliviana de Tarija, realizó una investigación similar con las quebradas que pasan por el medio de la ciudad, confirmó el director del Departamento de Ingenierías y Ciencias Exactas Jaime Villena Morales.
Los problemas identificados con esta investigación son el crecimiento poblacional y los cambios asociados con referencia al uso de los suelos, como los asentamientos a las márgenes del río.
“Esta situación devela una ausencia de un plan de emergencia que considere la determinación de zonas de inundación”, refiere el ingeniero Villena.
Este estudio es justamente para apoyar a tomar en cuenta al momento de dar licencias a la Alcaldía como la Gobernación a construcciones en las márgenes del río, tales como la avenida Integración, misma que es llamada por los ingenieros la “avenida inundación”, justamente por la falta de planeamiento al momento de efectuar obras civiles.

“La ciudad ha sido planificada sin considerar un estudio de mapas de inundación del río Guadalquivir, lo cual provoca incertidumbre, sobre la seguridad de la infraestructura urbana aledaña existente, como edificaciones o carreteras”, justifica la investigación.
En este mapa se muestran las zonas en peligro de inundaciones con medidas internacionales, como también otras alternativas, usando el antecedente de la inundación del año 40.
Las instituciones como la Alcaldía, son conocedoras del problema, asegurando que en esta gestión la prioridad está en crear áreas verdes y evitar construcciones en las márgenes del río como vino ocurriendo hasta la fecha; sin embargo, hay un proyecto de una planta de tratamiento en una zona considerada de riesgo.

Lo cierto es que en cada periodo de lluvias, gran parte de las avenidas aledañas como la Víctor Paz o la Integración se convierten en grandes ríos, poniendo en riesgo a los pobladores, sin que existan medidas efectivas para contrarrestar esta situación, por lo que es importante empezar a tomar en cuenta este tipo de trabajos.
*Esta nota fue publicada originalmente en noviembre de 2017.
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